dijous, 10 de maig de 2018

BARCELONA: MUJERES, SODOMÍA E INQUISICIÓN.

Tan sólo se tiene conocimiento de dos acusaciones de sodomía contra mujeres en Barcelona, ​​por parte de la Inquisición. Una en el siglo XVI, la otra en el XVII.

Escudo de la Inquisición. Palau Reial Major, Barcelona.
El concepto sodomía como acto criminal y punible fue creado el siglo XI por el monje Pedro Damián, Hacía referencia a toda actividad sexual no reproductiva, la iglesia católica tardó más de cien años en asumirlo, Aquí lo explico:   http://leopoldest.blogspot.com.es/2015/03/leon-ix-el-papa-que-no-quiso-condenar.html

Uno de los casos que hizo frente la inquisición fue a lo que definían como "conocer por detras, especialmente entre los siglos XVI y XVII. En este periodo hay varios casos de hombres condenados por haber conocido mujer por detrás (1). Rocío Rodríguez (2) nos señala tres casos, dos franceses y un ermitaño. El primer caso era 1578, quien tuvo condena fue la mujer, acusada de adulterio. El segundo en 1578, en este caso el francés natural de Elna, fue acusado de haber forzado a la mujer a tener sexo por detrás, y para aconseguirlo la castigaba con "golpes i asotes", fue condenado por sodomía y enviado a galeras. El tercero fue un ermitaño en 1661, este confesó haber tenido sexo anal con chicos y mujeres, la última de ellas era María Caminades, con la que convivió unos 8 años. La condición de religioso lo salvó de la condena.

Raramente encontramos acusaciones de sodomía contra mujeres, tanto en los tribunales inquisitoriales como en los civiles, ni el Principado, ni al resto de reinos de la Corona de Aragón. Si existieron procesadas ​​por herejía o brujería. Estos últimos especialmente en las zonas rurales en torno a las Guilleries.


La acusación por sodomía contra una mujer que más me ha llamado la atención fue en Aragón, el siglo XVI. Rocío Rodríguez (2) cuenta como una mujer visiblemente asustada confesó: "Mi esposo en alguna ocasión me ha conocido por detrás" (1). El marido tuvo que presentarse ante el tribunal, fue torturado y azotado, después condenado a 5 años de galeras. Ella tuvo pagar las costas del juicio.

Los dos casos que conocemos en Barcelona son el de Eulalia Cogullada al 1531. Fue unos de los primeros casos a juicio por el Tribunal de la Inquisición de Barcelona. Fue acusada y condenada por "crimen sodomítico". Se desconocen más detalles, difícilmente la condena era por mantener relaciones sexuales con otro mujer.

El segundo fue el de María Caminades, de quien ya he hablado antes. Ella vivía con el presbítero Agustín Díaz de Vera, éste había confesado que había tenido relaciones sexuales con varios jóvenes y que vivía con ella desde hacía unos 8 años. Reconoció tener "actos carnales por la parte póstera", y que los tuvo a solicitud de ella. Por este hecho fue procesada, mientras él fue puesto en libertad después de señalar a su arrepentimiento.

Después de pasar por las terribles cárceles secretas de la Inquisición, María fue juzgada. Pero el informe de los infames cirujanos inquisitoriales la salvó. Declararon que la "parte prepóstera de la rea ​​.. no habia vestigio alguna por dónde hubiese entrada en él el miembro viril violentamente" (3). Tras esto fue puesta en libertad. 

Ante los tribunales inquisitoriales era más fácil que una persona que hubiera sido violada sexualmente tuviera condena, en cambio alguien con experiencia se consideraba que si no había sangre o desgarros, no había delito.

(1) Conocer por detrás era un eufemismo utilizado por la Inquisición para señalar el sexo anal.

(2) Rocío Rodriguez, "Sodomía y inquisición"
http://www.ushuaiaediciones.es/libro-sodomiaeinquisicion.html

(3) Jaume Riera y Sans. Sodomites catalans "
http://www.editorialbase.cat/llibres/289

dijous, 3 de maig de 2018

LA APASIONANTE VIDA DEL PACIENTE QUE NO ERA NI INGLÉS, NI HETEROSEXUAL, NI PACIENTE.

El deseo de convertir en heterosexuales a personajes históricos ha llevado a inventarse historias cuyo parecido con la realidad es pura coinciencia., todo vale para un guión que funcione en taquilla. La apasionante historia de este barón húngaro es un buen ejemplo de ello.





La historia del Conde László Almásy poco tiene que ver con la que nos contó la industria cinematográfica que manipuló una historia para hacerla vendible según sus intereses. Aventurero, aviador y espía condecorado por Rommel, murió de disentería en 1951. En su tumba reza, junto a su nombre, "Piloto, explorador y descubridor del Oasis de Zerzura". Su vida real fue mucho mas interesante de lo que se nos cuenta en El Paciente Inglés.




 Fue piloto de guerra en la Primera Guerra Mundial, tras la guerra abraza la causa de la restauración monárquica, en la que fracasa. El siguiente paso fue ser vendedor de coches y organizador de rallies. lo que le llevó al Sahara para explorar los terrenos. Es allí donde entabla amistad con un príncipe egipcio, que se convierte en su amante, mas tarde con un joven oficial alemán con quién tendrá una apasionada relación, hasta que éste muere al estallarle una mina.

Su gran pasión fue el Sahara. Fue uno de sus mas célebres exploradores. A él le debemos el descubrimiento de "la Cueva de los Nadadores" en los Montes Uweinat, entre Libia y Egipto. "Amo el desierto. Amo la infinita extensión de los temblorosos espejismos, el viento, los picos escarpados, las cadenas de dunas como rígidas olas de mar. Y amo la simple, la ruda vida de un campamento primitivo en el frio gélido, a la luz de las estrellas en la noche, y en las calurosas tormentas de arena".    


            
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Al estallar la Segunda Guerra Mundial acababa de publicar su libro "El   Sahara   desconocido", en ellas hace una detallada narración de sus fascinantes aventuras por el norte de África; entre otros hechos narrados está su encuentro con la tribu Núbia.
Pronto fue reclutado para el servicio de inteligencia del ejército alemán, prestando brillantes servicios para el Afrika Korps, al que entregó entusiamadamente todos sus conocimientos sobre el desierto. Al final de la guerra fue hecho preso por los soviéticos, pero de nuevo un príncipe egipcio intercede por él y logra huir a éste país. Los últimos años de su vida colaboró con los servicios de inteligencia británica.
László conoció a Katharine Clifton (Kistin Scott Thomas) en los años 30, era la esposa de su patrocinador, por desgracia falleció en 1933, seis años antes de empezar la guerra. Un héroe que se preste no podía ser homosexual, para evitarlo cualquier cosa vale y en el mundo del cine la historia mejor es la que se inventa. El film se basó en una novela del mismo nombre escrita por Michael Ondaatje. De haber investigado un poco sus guionistas se habrían encontrado con una historia mucho mas apasionante.

Gran parte de su biografía se pudo conocer al descubrirse una apasionada relación epistolar con un joven alemán llamado Hans Entholt, al que intentó infructuosamente evitar que fuera al frente ruso donde acabó muriendo.

Junto a su amante Hans Entholt



Mas información:
http://en.wikipedia.org/wiki/L%C3%A1szl%C3%B3_Alm%C3%A1sy