dimecres, 18 de novembre del 2020

DE COMO UN DOMINICO INTOLERANTE CULPÓ A LOS HOMOSEXUALES DE LA PESTE.

A inicios del siglo XVI la peste aún hacía estragos en la ciudad de València, un clérigo intolerante aprovechó el malestar general para buscar un culpable: los sodomitas. 

 Lluís Castellolí, predicando en la catedral de València.


Aunque inicialmente los Furs del Regne de València no contemplaban ninguna pena contra el llamado pecado nefando, a inicios del siglo XVI ya estaba tipificado como delito, aunque hasta 1524 no empezó una verdadera y generalizada persecución, fue cuando a petición de Carlos I la Inquisición tuvo competencias en perseguir la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón.

Así empezado el siglo XVI, València se vio en una terrible situación. A la peste se sumó unas inundaciones que se llevaron por delante todas las infraestructuras y centenares de personas. Con la población empobrecida, apareció un clérigo dominico llamado Lluís Castellolí, incendiando a la población con proclamas contra los sodomitas, culpables de todos los males, pues dios estaba muy enfadado con los valencianos.

Estas proclamas incendiarias levantaron a gran parte de la población de la ciudad y se lanzaron a la caza de sodomitas. Una de ellas denunció que a la plaça de Sant Francesc, justo frente al convento de este nombre, "había una casa donde vivían bujarrones que ofendían a dios" y advirtió que como en Sodoma y Gomorra, Dios castigaba València por consentirlo. Allí se lanzó la población. Cuatro fueron llevados a la hoguera, un quinto logró huir y refugiarse en la catedral, buscando su protección, que le fue concedida. 

1519, la peste y las inundaciones diezmaron la población.



Ferrando Sanxis era un humilde panadero, bajo la hipotética protección eclesiástica. Pero temiendo que al llegar la noche el templo fuera quemado y saqueado, un canónigo entregó al pobre Sanxis a la turba incendiaria. «I així el cremaren diumenge, dia de Sent Salvador, per lo qual pecat i altres s’és seguida molta desaventura en aquesta ciutat i regne» (1) Es decir, la crónica oficial de los hechos justificó el linchamiento.

(1) «Y así le quemaron el domingo, día de San Salvador, por lo que pecado y otros es seguida de mucha desventura en esta ciudad y reino»

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2 comentaris:

  1. Como siempre, quedo boquiabierto con la mala leche de los clérigos, pero era de esperar, no?

    XOXO

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  2. Los dominicos fueron unos salvajes, con gran apooyo político siempre, Recuerda que uno de ellos, el intolerante Ramon de Penyafort aun es una institución en España que da la medalla con su nombre a los mejores abogados del estado.

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