diumenge, 9 d’agost del 2026

HOMOEROTISMO, AMOR ENTRE IGUALES, POESIA, FILOSOFIA...







Recopilación de textos publicados en las redes sociales: Metrópolis de Otto Dix, Teologia y sodomia femenina, Telémaco y Pisístrato, Platón y los efebos, la poesia homoerótica de San Juan de la Cruz, Místicismo y homoerotismo en Ramón Llull, Homoerotismo y castidad en las leyendas artúricas, Mubarak y Muzafar amantes y taifas de València, Diógenes el perro y el sexo.


METROPOLIS DE OTTO DIX

(Retrato de la Alemania Diversa, antes del nazismo)




El tríptico Metrópolis ( 1927–1928) de Otto Dix funciona como un crudo espejo de la República de Weimar, capturando tanto la efervescencia de la diversidad sexual y la subcultura queer de la época como la profunda desigualdad social de la posguerra.

En el panel central del tríptico, Dix retrata un opulento club de jazz nocturno donde se entregan al hedonismo, el baile y el alcohol. La diversidad sexual y la flexibilización de los roles de género tradicionales se manifiestan claramente en las figuras que lo habitan.

En primer plano destaca una mujer con el cabello corto al estilo garçón, fumando y con una actitud desafiante. Este look andrógino rompía radicalmente con la estética femenina tradicional y era el estandarte de la emancipación y las identidades lésbicas de los años 20. Los trajes y las siluetas del panel central juegan con la ambigüedad. Varias de las figuras que bailan difuminan las fronteras entre lo masculino y lo femenino.

El panel izquierdo muestra a veteranos de guerra lisiados ignorados por prostitutas callejeras que visten ropas de colores llamativos, una clara alusión al crudo comercio carnal de los callejones berlineses.El panel derecho presenta una fila de cortesanas de alta categoría desfilando frente a otro mendigo mutilado.

El nazismo destruyó gran parte de la obra de ese autor, que fue censurado y represaliado. Hoy los grupos trumpistas o VOX intervienen el mundo de la cultura y el arte, censurado todo aquello que no se ajusta a su ideologia extremista.





TEOLOGÍA Y SODOMÍA FEMENINA.





La teología escolástica estructuraba la moral sexual en torno a la finalidad reproductiva. Cualquier acto que no buscara la procreación dentro del matrimonio era considerado como pecado.

Pecado contra natura: Se enmarcaba en esta categoría porque no podía derivar en la generación de nueva vida.

La carencia de pene: Los teólogos consideraban que el sexo real requería penetración y emisión de semen masculino. Por eso, el sexo entre mujeres a menudo no se consideraba "sodomía" en el sentido estricto, sino una forma de masturbación o "vicio" menor, ya que no había derramamiento de semilla masculina.

El uso de instrumentos: La gravedad del pecado aumentaba drásticamente a los ojos de la Iglesia si las mujeres utilizaban objetos artificiales para imitar la penetración masculina, lo que se castigaba con mayor dureza en los libros penitenciales.

Los manuales para confesores (penitenciales) son las principales fuentes para entender cómo se juzgaban estos actos. Las penas aplicadas al sexo femenino eran significativamente más leves que las aplicadas a los varones.

Los monasterios femeninos eran espacios de gran libertad intelectual y personal. Autores como Agustín de Hipona o Isidoro de Sevilla ya habían advertido contra el peligro del amor "carnal" o "particular" entre las mujeres de las comunidades religiosas. Se ha documentado que muchos confesores evitaban preguntar directamente al respecto a las monjas por miedo a "darles ideas" o describir un pecado que consideraban impensable para la mente femenina.

En su Summa Theologiae, Aquino sistematizó los vicios contra naturaleza. A pesar de centrarse en los hombres, estableció una base filosófica que condenaba a cualquier uso no reproductivo de los cuerpos. Pero fue la acusación de brujería la que significó la mayor persecución contra las lesbianas.

"Y habiendo muchas mujeres que quieren ser más hombres que lo que la naturaleza les dio, se han castigado muchas que en la presó se han hecho gallos con un valeres hecho de forma de naturaleza de hombre, que atado con sus cintas se lo ponían; y se han quitado por ello 200 azotes" (Cristobal de Chaves)


TELÉMACO Y PISÍSTRATO.




El hijo de Ulises viajó a Pilos en busca de noticias sobre su padre. Allí entabla una estrecha amistad con Pisístrato, el joven hijo del rey Néstor.

Ambos comparten cama en el palacio y viajan juntos en carro hacia Esparta. Para los griegos clásicos, este tipo de camaradería masculina intensa formaba parte de las relaciones que se daban entre os jóvenes.

En Esparta son recibidos en el palacio por Helena y Menelao, quienes celebraban las bodas de sus hijos. Menelao no murió en Troya, y Elena regresó con su esposo.

Los sirvientes bañan y ungen con aceite a Telémaco y Pisístrato antes de que se les pregunte siquiera quiénes son. Después se les asignan asientos de honor junto al rey para compartir la comida. Mientras Helena y Menelao representan una pareja madura que intenta reconstruir su hogar tras la guerra, Telémaco y Pisístrato on una pareja joven. Pisístrato explica a Menelao el motivo del viaje de Telémaco y reforzando ese vínculo de apoyo mutuo entre ambos. Después van a su habitación, donde Elena les ha preparado una cama para que duerman juntos.

Durante la cena, al recordar las penurias de la Guerra de Troya y la desaparición de Odiseo, todos los presentes (Menelao, Helena y los dos jóvenes) rompen a llorar.

Al volver de Esparta y acercarse a Pilos, Telémaco le pide un favor a Pisístrato. Le ruega que no lo lleve al palacio de Néstor. El hijo de Ulises tiene prisa por regresar a Ítaca debido a la amenaza de los pretendientes de su madre y teme que Néstor lo retenga.

Su història es la unica relación homoerótica que aparece en la Odísea, y raramente se cita o se muestra.





PLATÓN Y EL AMOR HACIA LOS EFEBOS




Para Platón, la belleza de los efebos (los jóvenes varones en la antigua Grecia) no es un fin en sí misma, sino el primer peldaño físico hacia el conocimiento del Arquetipo de la Belleza Absoluta.

En El Banquete, Platón introduce el concepto de la "escalera del amor" (conducido por el dios Eros), donde el cuerpo del efebo es el punto de partida indispensable. El amante se siente atraído inicialmente por la belleza física de un joven específico, éste comprende que la belleza de cualquier cuerpo es hermana de la de otro, abstrayendo el concepto.

«Entonces ese joven me pareció admirable tanto por su talla como por su belleza.» //«Y me parecía que todos los demás estaban enamorados de él.» ( Càrmides 154c–d)

"Es preciso, en efecto, que quien quiera ir por el recto camino a este fin empiece desde joven a dirigirse hacia los cuerpos bellos." (El Banquete, 210a)

"Al darse cuenta de esto, debe hacerse amante de todos los cuerpos bellos y calmar ese violento deseo por uno solo, considerándolo como algo de poca importancia." (El Banquete, 210b)

«El que está enamorado de un joven, cuando encuentra un alma bella y noble, la ama y desea tenerla siempre junto a sí.» (El Banquete)

"Por eso no se aparta de su lado, ni de día ni de noche, sino que sigue al amado a dondequiera que vaya, poseído por el deseo." (Fedro, 252a)




LA POESIA HOMOERÓTICA DE SAN JUAN DE LA CRUZ





La obra del místico y poeta español San Juan de la Cruz (1542–1591) fue concebida bajo un propósito estrictamente espiritual y teológico. Sin embargo, su poesía es una de las muestras más intensas de erotismo literario en español y ha sido ampliamente leída, estudiada y reapropiada en clave homoerótica debido al género de sus protagonistas y a la radical sensualidad de su lenguaje.

Al ser Cristo un referente estrictamente masculino, algunos autores señalan que las metáforas de San Juan celebran, de manera inevitable e inconsciente en su época, la belleza del deseo y el amor apasionado entre dos varones.

Ensayistas contemporáneos han comparado la experiencia mística de la Noche oscura (salir a escondidas, buscando un amor secreto que la sociedad no entiende) con la experiencia histórica de vivir y buscar el amor homosexual en la clandestinidad. San Juan escrbió los versos de amor más apasionados de la lengua castellana dirigidos a otra figura masculina.

"Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura,
sino con la presencia y la figura.
" (Cántico espiritual)

Otro fragmento muy conocido:

"Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos
."

Quizá el pasaje más intenso sea:

"Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte o al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura."



MISTICISMO Y HOMOEROTISMO EN RAMON LLULL.




El concepto de mística y homoerotismo en la obra de Ramon Llull (1232-1316) es un campo de estudio fascinante. Analiza la intersección entre el lenguaje amoroso de la tradición sufí, la erótica trovadoresca y el amor divino.

En la edad media, el deseo hacia la divinidad se expresaba a menudo con códigos amorosos humanos. En Llull, esto se traduce en una relación espiritual que trasciende a los géneros y adopta formas corporales y pasionales.

La obra clave para entender esta dinámica es el Llibre de l'Amic e l'Amat(c. 1283). La relación mística se construye exclusivamente entre el Amigo (el fiel, el alma humana, el hombre) y el Amat (Dios, representado metafóricamente en masculino). Llull utiliza el método de los sufíes. Estos filósofos expresaban el éxtasis divino mediante la poesía amorosa, a menudo usando la figura del adolescente masculino bello (el gulam) como reflejo de la belleza de Dios.

Llull cambia la tradición de los trovadores. En lugar de cantar a la dama, el Amigo canta, llora y enferma de amor por un hombre divino: el Amado. Este homoerotismo no debe entenderse como una práctica sexual académica, sino como una sublimación del deseo erótico masculino hacia un objeto de deseo también masculino. El Amigo describe su amor con síntomas físicos y carnales. Amat le abraza, le hiere y le hace enfermar de amor. El Amic es buscado a través de la belleza formal. La pulcritud del rostro, la voz y la mirada del Amat evocan una pasión que utiliza los mismos mecanismos psíquicos que la atracción humana entre hombres.

«El amigo besaba su amado con labios de pensamientos y suspiros de amor.»

«El amigo buscaba su amado por montañas y valles, y no encontraba reposo hasta que lo encontró.»

"El Amigo estaba enfermo de amor por Amat; y Amat le curaba con recuerdos de su propia belleza."


Estos versos recuerdan el Cantar de los Cantares y la poesía de sufíes como Jalal al-Din Rumi o Hafez, en los que el lenguaje amoroso entre figuras masculinas ha sido objeto de lecturas homoeróticas.




HOMOEROTISMO Y CASTIDAD ESPIRITUAL EN LAS LEYENDAS ARTÚRICAS 





Galahad, fill de Sir Lancelot, era considerado el "caballero perfecto", por tenía el objetivo de buscar el Santo Grial. Pero, aunque no existía una relación física, Galahad comparte vínculos afectivos de extrema devoción con otros hombres, formando una trinidad inseparable junto a Sir Percival y Sir Bors. Los textos medievales describen un intenso afecto mutuo que hoy se define como "lazos homoafectivos intensos". Estos hombres vivían, viajaban y compartían visiones místicas con una intimidad emocional absoluta.

Sir Lavaine en la obra de Thomas Malory, muestra una devoción tan extrema y apasionada hacia Lancelot que también ha sido objeto de lecturas de amor entre hombres.

La relación entre Sir Lancelot y el rey Galehaut (el "Señor de las Islas Lejanas") proviene del Ciclo de la Vulgata (siglo XIII) y es descrita por los filólogos medievalistas como una de las conexiones emocionales más intensas, trágicas y abiertamente homoeróticas de toda la literatura medieval. A diferencia del amor cortés tradicional, la historia de Galehaut introduce un triángulo amoroso único: Galehaut ama a Lancelot, Lancelot ama a la reina Ginebra, y Galehaut se sacrifica para que Lancelot sea feliz.

Los textos del Lanzarote en prosa no tratan esta relación como una simple camaradería militar. Destaca que las declaraciones que se hacen el uno al otro utilizan el mismo vocabulario apasionado que el amor heterosexual de la época. Así cuando Galehaut teme perderlo, le suplica: "¿Y qué haré yo, que he puesto en ti mi corazón y mi persona?".Lancelot le responde: "Seguramente, señor... os amaré por encima de todos los [demás] hombres del mundo"

Cuando Lancelot descubre que su compañero ha muerto por su ausencia, ordena que, cuando llegue su propio día, ambos sean enterrados juntos en la misma tumba dentro del castillo de Galehaut, para eternizar su unión espiritualmente.

Dante Alighieri, en su Divina Comedia menciona que Paolo y Francesca ceden a la lujuria tras leer el libro de Lancelot y Galehaut: "Galeotto fu il libro e chi lo scrisse" (Galeoto fue el libro y quien lo escribió). A raíz de esto, en italiano y castellano, la palabra "galeoto" pasó a significar "alcahuete".


MUBARAK Y MUZAFAR, LOS AMANTES QUE GOBERNARON VALENCIA




El año 1010, en la recién creada Taifa de Valencia. Dos esclavos amantes gobernaron juntos. Mubarak y Muzaffar, dos eunucos de origen europeo que alcanzaron el poder supremo.Las crónicas de la época confirman esta relación y su particular mandato a través de distintos detalles históricos.

Pertenecían a los saqaliba (esclavos de origen eslavo o cristiano europeo). Habían sido capturados, castrados, islamizados y educados para la administración del califato. Antes de gobernar, trabajaban como supervisores de las acequias y los sistemas de regadío de la huerta de Valencia. Tras la desintegración del Califato de Córdoba en el año 1010, tomaron el control de la ciudad de Valencia (Balansiya) y de Játiva. Se convirtieron en los primeros corregentes y emires de la taifa.

El historiador andalusí Ibn Idari dejó una descripción muy directa sobre la naturaleza de la relación que mantenían en el alcázar de Valencia. Según él, los esclavos Mubarak y Muzaffar gobernaron conjuntamente con una estrecha relación personal, compartiendo vida, aposentos y boato en el alcázar del emirato.Ambos compartían igualdad de condiciones en palacio, ropas y caballos, llegando a acuñar moneda conjunta en 1016.

Pero para mantener el poder, impusieron altos impuestos que provocaron un profundo descontento. Esto desencadenó una revuelta popular en el año 1018 que acabó con sus vidas y su gobierno.


DIÓGENES EL PERRO Y EL SEXO








Diógenes de Sínope no tenía una postura moral en contra de las relaciones homosexuales, ya que para él toda forma de sexualidad era un impulso meramente natural que debía satisfacerse con la mayor autosuficiencia y el menor apego posible.

Como principal exponente de la escuela cínica, el filósofo apodado "El Perro" basaba su vida en la anaideia (irreverencia o desvergüenza) y la búsqueda de la autosuficiencia extrema (autarquía). La vida desapegada de ls perros era un ejemplo para él.


Diógenes atacaba las instituciones griegas como el matrimonio tradicional, la estructura familiar y las normas de cortejo de la época, tanto de parejas heterosexuales como del modelo de pederastia homosexual de la Atenas clásica. Según Diógenes Laercio en su obra Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, Diógenes defendía que las mujeres y los hombres debían ser comunes, y que el concepto tradicional de "matrimonio" no tenía sentido. Proponía que las relaciones debían basarse en el consentimiento mutuo de los involucrados, sin importar el género.

Para él, el deseo sexual era un apetito físico idéntico al hambre. Consideraba absurdo el sufrimiento emocional o el esfuerzo económico que los hombres invertían para conquistar a una pareja (ya fuera una mujer o un joven). Diógenes se masturbaba en público en el ágora de Atenas. Cuando los ciudadanos le recriminaban este comportamiento, él respondía con ironía: "¡Ojalá frotándome el vientre pudiera quitarme el hambre de una manera tan fácil y barata!".

En la Atenas del siglo IV a.C., las relaciones entre hombres eran comunes y aceptadas socialmente. Diógenes no criticaba la orientación sexual en sí misma, sino el apego emocional y la pérdida de libertad que conllevaba el enamoramiento. Si un impulso sexual podía saciarse de forma rápida, cualquier práctica —homosexual, heterosexual— era completamente válida.

IMAGEN
Diógenes, el cínico, y Alejandro Magno.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada