dijous, 18 de juliol de 2013

EL AMOR ENTRE MUJERES EN LA GRECIA CLASICA. I PARTE

Hubo un tiempo en la Grecia antigua, anterior a Homero, dónde las mujeres dispusieron de una libertad muy superior a la de siglos posteriores.

Las tres Gracias (1817), de Antonio Canova Museo del Hermitage de San Petersburgo


Mucho sabemos sobre el amor entre hombres en la Grecia Clásica, pero existe un gran desconocimiento cuando intentamos conocer como era el amor entre mujeres. A diferencia de la pederastia masculina, no existía algo parecido de forma generalizada al tratarse de la formación de las mujeres, ni siquiera era un tema de interés para la polis. Es decir, no existían espacios de discusión o formación, los filósofos no hablaban de ello, en el ágora raramente estaban presentes.

Decir que la Grecia Clásica fue un paraíso para las personas que amaban a los de su mismo sexo denota un gran desconocimiento de la realidad, salirse de los códigos de la pederastia griega estaba mal visto e incluso en ocasiones castigado. Los varones "que se comportaban como mujeres" eran perseguidos y solo eran aceptados en el mundo de la prostitución o de marginalidad social.

Y el amor entre mujeres quedó guardado en el armario de la historia, era algo que no se visibilizaba, que formaba parte de la vida privada de ellas, en un mundo de hombres en el que la mujer quedaba relegada a un segundo plano. Lo poco que sabemos ha sido contado por hombres, lo poco que hemos visto a través del arte ha sido mas bien para consumo heterosexual, nos quedan obras como la de Safo muy mutiladas por el paso del tiempo.

Calisto y Zeus


La mitología griega nos habla de Artemisa (Diana) que vivía rodeada me mujeres que jamás habían estado con varón (vírgenes) y era muy celosa de ellas, llegando a matar a la pobre Calisto por dejarse seducir por Zeus transformado en una bella mujer. Posiblemente ello inspiró a los "thiasoi", unas comunidades de mujeres que los historiadores nos han vendido como "escuelas de muchachas de clase alta" o cosas parecidas, eran esto y mucho mas.

Safo de Lesbos perteneció a una de estas comunidades y gracias a ella sabemos de los amores lésbicos que existían en los "thiasoi". Tenían sus propias divinidades y ceremónias y las relaciones se producían de forma muy similar a la educación masculina. Las relaciones amorosas entre mujeres eran mas paritarias que las masculinas, raramente existía el sometimiento y sumisión mas frecuente en las relaciones heterosexuales.

Safo no solo enseñaba a sus alumnos música o danza, también las armas de la belleza y la seducción, a través de sus poemas podemos ver que además se amaban apasionadamente:

...Te ruego,
Gongila, muéstrate con tu túnica
lechosa, en torno a ti
vuela el deseo,
en torno a ti, tan bella. este vestido
me turba el verbo: y yo me alegro.

Durante los siglos VI y VII a JC llegaron a celebrarse ceremonias de tipo iniciático en las que se unía a un par de mujeres en un ritual parecido al del matrimonio tradicional. En el Museo del Louvre se encuentra el mejor documento que ilustra este tipo de uniones, conocido como el "partenio de Alcman" el documento nos narra una ceremonia nupcial entre dos mujeres: Agido y Hagesícora





"Una unión por así decir oficial y que, como tal, era solemnizada por la recitación de un canto coral que (puesto que no todas dla directoras de thiasoi estaban en condiciones, como Safo, de hacerlo personalmente) fue escrito por encargo por Alcmán. Pero, ¿qué decía exactamente este canto? Agido y Hagesícora (que resulta ser la corega) aparecen, inequívocamente, en el papel de una pareja cuya unión, ya exclusiva, deja sin esperanzas a las muchachas del coro, conscientes del hecho de que nada, ningún regalo ni ninguna tentación podrá separar a Agido de Hagesícora, y convencerla para que ame a otra.


Agido entonces, ya no confiará sus amores a Ainesimbrota (evidentemente la directora de thiasos), ya no pedirá su intervención para obtener el amor de una de las compañeras: ella ama solamente a Hagesícora, para siempre. Los versos de Alcmán, señalados ya por A. Griffiths como un canto nupcial, celebran, en efecto, un matrimonio: pero no, como pensaba Griffiths, un matrimonio heterosexual. Son –como hemos dicho- la consagración en el interior del thiasos de una ceremonia iniciática del tipo de las que, como testimonia Himerio, eran celebradas también en el thiasos de Safo y a las cuales siempre refiriéndose al thiasos de Safo, alude también Aristéneto." (1)

Sabemos también poco sobre la continuidad de este tipo de amores, las mujeres se veían sometidas a unos matrimonios de conveniencia y debían sumisión a sus maridos. No tenían elección, su libertad era el adulterio y para una mujer podía tener graves consecuencias, sobre todo si era con otro hombre. Parece que las relaciones sexuales entre mujeres en el ámbito privado era mas frecuentes y pasaban mas desapercibidas.

Mas información.

Grecia Clásica, 
(1) Según natura, Eva Cantarella: http://www.akal.com/libros/SegUn-natura/9788476009949
Safo de Lesbos:

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