dijous, 12 de maig de 2016

BREVE HISTORIA DEL TRAVESTISMO Y TRANSFORMISMO (I PARTE)

En todas las épocas y culturas han existido personas que por deseo o necesidad se han vestido de forma distinta al género asignado, independientemente de su identidad u orientación sexual. 





El término  Travestismo aparece en la Alemania de 1910, su autor fue Magnus Hirschfeld en su obra “Conductas sexuales humanas”. En aquella época el acto de vestirse con ropas del sexo contrario era considerado como una perversión clínica. También se han usado los términos "eonismo" o transformismo, éste último señalaría un hecho más puntual y exento de ningún tipo de compromiso o sentimiento. Si bien las líneas de separación entre los tres términos no son fáciles de fijar. 




Los primeros exploradores romanos nos hablan de la presencia de indígenas que vestían "como mujer"  para quedarse a cuidar de ancianos y niños en la tribu, mientras habían mujeres que salían a cazar y vestían como los hombres. Este hecho lo vemos repetidos en los informes de los exploradores de las Amazonas o las Grandes Llanuras de Norteamérica (clic). En esta última zona se consideraba que eran personas con "dos espíritus"  (clic).



En la Grecia clásica dioses y héroes se travistieron sin ningún rubos, eso si era muy griegos y su masculinidad no quedaba intacta dejando siempre embarazadas a sus parejas.  Hércules para seducir a la reina Onfalia se disfraza de mujer y vive como tal, mientras su amante opta por el rol del semidiós.  Lo mismo hizo Aquiles para no ser descubierto por Ulises. 





En la mitología nos escontramos con el todopoderoso Zeus travestido para conseguir los favores de la desdichada Calisto (clic), a la que dejará debidamente embarazada. También conocemos la historia de Ceres que optó por una identidad masculina para huir de Poseidón que lo había violado o Ifis a quien vistireron y educaron como varón para evitar su muerte. 


Agnódice ( siglo IV a.C) vistió y vivió como una varón para poder ejercer la medicina ginecológica, llegando a despertar los celos de los maridos que la denunciaron.


En la antigua Roma el travestismo no estaba socialmente aceptado, aun así emperadores, nobles y libertos lo practicaron sin ningún tipo de rubor. Nerón (clic) llegó a travestirse para casarse con el liberto Diodoro. El emperador Heliogábalo quiso ejercer como emperatriz, casándose con su fornido esclavo, tabién intentó que los médicos le incrustaran una matriz. 


Si bien la Biblia era muy rígida con "los hombres que vestían como mujer" o "las mujeres que vestían como hombre", ( "La mujer no llevará vestido de hombre, ni el hombe vestido de mujer, porque Dios aborrece al que hace tal cosa" Deuteronomio 22,5 ). A menudo nos encontramos con la figura de los "eunucos" que podían serlo de nacimiento, hecho común a los países vecinos: Asiria, Mesopotamia o Egipto. 



En los inicios del cristianismo nos encontramos a muchas mujeres santificadas que se travistieron por distintas causas. Santa Tecla acompañó a San Pablo a Roma travestida. Santa Pelagia vivió como un ermitaño llamado Pelagios. También el santoral nos cuenta la historia del joven Marino quien al no quererse casar se travistió y entró en un convento para ser monja.  



Dos casos nos señalan su presencia en la Edad Media. El primero aparece a inicios del siglo XIV, gracias a una actas de la justicia conocemos la identidad de Eleonor (clic),  que oficilmente se llamaba John, que ejercía la prostitución en Londres. A mediados de este siglo, y enla ciudad de València, aparece el juicio contra la cortesana Margarida Borras (clic) que murió por ahorcamiento.


Más información: 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada