dilluns, 27 d’abril de 2015

CINE, NAZISMO Y HOMOSEXUALIDAD: ROMA CITTÀ APERTA

El cine de la posguerra europeo intentó exagerar la maldad nazi añadiendo a los perfiles de sus personajes tics y referencias claramente homosexuales. El nazismo no solo era malo por los crímenes cometidos, además eran unos sádicos homosexuales, amantes de prácticas retorcidas y masoquistas. 



Uno de los grandes films de la posguerra es sin duda Roma Città Aperta, obra maestra de Roberto Rossellini de 1945. El autor nos presenta al capellán como un ejemplo de la bondad humana y el compromiso de lucha contra el fascismo, curiosamente miembro de una institución cuya relación con el régimen de Mussolini en muchos casos fue de complicidad. En cambio al oficial austriaco exagera sus gestos con un evidente amaneramiento, sugiriendo una posible homosexualidad, un ser amoral como lo son las mujeres colaboracionistas, tampoco aquí huye de mostrar el lesbianismo de una de ellas. La homosexualidad era una conducta denigrante, caracterizar al malo como tal exageraba sus rasgos negativos. 




Roma Città Aperta fue un film pionero a la hora de ligar homosexualidad y nazismo. Le siguió el film de René Clèment en 1947. Uno de sus personajes, Willy Moris (Michael Auclair), no solo era un ideólogo nazi, también se le evidencia una homosexualidad con tientes casi sadomoquistas. Este tipo de personaje será también utilizado por Luchino Visconti en "La caída de los dioses". En el célebre film de Visconti la amoralidad nazi va unida a la homosexualidad.


En "Desde Rusia con Amor" aparece Rosa Klebb, genialmente interpretada por Lotte Lenya que da vida a una de las peores villanas de la historia del cine. El personaje carece de sentido del humor, es un personaje bastante masculino, tanto en comportamiento como en apariencia. No duda en flirtear con la bella Tatiana, para mostrar que su maldad tenía otro componente: el lesbianismo.


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