dimarts, 28 de maig de 2013

LA INJURIA HOMOFÓBICA

"El alma de los maricas está deshecha y no consiente ninguna idea entera. Se debe pensar para no acabarse de fiar de ellos que han cometido la mayor bajeza, y que, por lo tanto, ya no les queda que respetar nada si no es aparentemente." Ramón Gómez de la Serna.


Si el outing es el acto por el que se saca del armario a una personalidad pública, la injuria homofóbica es el uso de una supuesta homosexualidad para desacreditar a alguien y además presentar las relaciones homosexuales como algo perverso, negativo o incluso delictivo. Las líneas que separan ambos conceptos en muchas ocasiones son muy estrechas. En este artículo me centraré en aquellos casos que se utilizó con intenciones evidentemente homófobas.

La injuria se mueve como pez en el agua en régimenes policiales. La policía o los propagandistas políticos y religiosos son quienes mas lo han utilizado, muchos intelectuales falsamente progresistas se han sumado a este tipo de campañas. El injuriador primero crea un clima de condena contra la homosexualidad, después señala. Crea el estigma y después señala al culpable,  La persona injuriada ya queda estigmatizada, lo desmienta o lo verifique, el daño ya está hecho. 



Su objetivo es el escarnio público y lógicamente solo funciona en un estado de opinión que condene la diversidad sexual. En la Edad de Oro castellana ya se vivió este tipo de práctica. El retrógrado Francisco de Quevedo condenó y ridiculizó la sodomía en muchos de sus poemas (Guárdate del varón que aquí reposa,//que tras un rabo, bujarrón profundo,//si le dejan, vendrá del otro mundo! ...Pero si honrar pretendes su memoria,//di que goze de mierda, y no de gloria;//y pues tanta lisonja se le hace,//di: «Requiescat in culo, mas no in pace.» ) y acusó a su mayor enemigo Góngora de sodomita en muchas ocasiones (éste es el culo, en Góngora y en culto,//que un bujarrón le conociera apenas.). 



Los procesos mas célebres contra sodomitas tenían un trasfondo político evidente. Antonio Pérez, secretario de Felipe II huye a Aragón lejos de las leyes de Castilla, para poderle condenar se utiliza la Inquisición y nada tan eficaz como una acusación de sodomía (http://leopoldest.blogspot.com.es/2012/10/un-pimpollo-en-la-corte-de-felipe-ii.html ) Pedro Luís Galcerán de Borja, nieto de Alejandro VI fue un noble valenciano que quiso hacer fortuna en la corte castellana, donde era visto como extranjero, una oportuna acusación de sodomía acabó con su carrera.

Pero es el siglo XX el Siglo de Oro de la injuria homófoba y especialmente durante la posguerra o la Guerra Fría. El caldo de cultivo ya crece durante los años 20, en España la visibilidad cada vez mayor lleva a sectores de derecha e izquierda a aumentar su discurso homofóbico. Para la derecha la homosexualidad es  "un vicio de enfermos y anormales que contrarían en sus impulsos antifisiológicos y anómalos las leyes naturales".  Para "pensadores" de izquierdas como Carmen del Burgo o Rafael Cansinos es un vicio decadente propio de aristócratas o del clero. El propio Cansinos se dedicaba a "sacar del armario" a conocidos intelectuales de la época, no con el ánimo de visualizar la homosexualidad sino para desacreditarlos.



Juan Ramón Jiménez fue víctima de estas injurias, su respuesta fue negarlo utilizando un argumentario claramente homófobo en su artículo "el animaricón" (LOS maricones y las marimachos nunca dicen la verdad, lo que es lójico, ya que su reino propio es una mentira de la naturaleza.)

Pio Baroja comparaba la homosexualidad con las hemorroides: " el Corydon de Gide. Este libro parece, por lo poco que he leído de él,  la apología del homosexualismo. ¿Para qué esa apología y esa pedagogía? No se ve para qué. Lo mismo creo que podría hacer la apología del herpetismo o de las hemorroides." También él fue citado por Rafael Cansinos como homosexual.

A diferencia de la República Federal Alemana, la Alemania Comunista (democrática) despenalizó la homosexualidad suprimiendo el tristemente célebre párrafo 175. Pero la STASI vigiló estrechamente a las asociaciones que intentaban crearse con la finalidad de utilizar esta información para desacreditar públicamente a cualquier posible desidente, el simple hecho de estar en contacto podía significar que en algún momento apareciera el descrédito público. Algo parecido utilizó Edgar Hoover desde el FBI quien no solo buscaba esta información para chantajear a personajes públicos, sino que además creo la injuria de que la población gay estaba al servicio de Hitler, primero, y Stalin después.  La prensa se sumó a crear un estado de opinión radicalmente homófobo, se hablaba de los "peligrosos pervertidos" o del "terror rosa". Washington Post fue uno de los periódicos que se dedicaron a difamar y a crear un estado de opinión obsesionado contra el peligro gay.

En España se vendió la idea de que todos los enemigos de la patria eran homosexuales. Azaña fue un sodomita perverso que vivió en pecado con su propio secretario, masonería, comunismo y homosexualismo estaban unidos para acabar con las esencias patrias. Mauricio Carlavilla, responsable de la formación de la temible policía social decía:  «La sodomía tiene una función comunista a través de los siglos» pues ambas «aberraciones», aun siendo de distinto tipo son contrarias a la familia, a la propiedad privada y al orden tradicional."




Desde la izquierda socialista española Rafael Cansinos fue uno de los "literatos" que mas usó la injuria homofóbica, la usó para atacar a sus competidores artísticos, desacreditar al modernismo. Aprovechaba cualquier anecdota negativa relacionada con una persona homosexual para señalar que todos los homosexuales eran así. "Cansinos se limita a representar a los decadentes como individuos, endeble, débiles y fatuos. Parece gozar al revelar, tras el "perverso" amaneramiento linguístico de los modernistas, otra perversón moral o biológica, que descalifica su arte (su homosexualidad)." Alberto Mira




Durante la posguerra se dio uno de los hechos mas lamentables de la historia de España. Jesús Monzón tras reorganizar el PCE en España y preparar la invasión de la Val d'Aran tuvo que enfrentarse a las terribles depuraciones estalinistas, entre las muchas acusaciones Santiago carrillo no dudó en acusarle de ser un homosexual. (Era fiestero, tenía líos con mujeres e incluso experiencias homosexuales, además era un burgués, un agente del imperialismo y del franquismo, un provocador y un destructor del partido). Su compañero, Gabriel león Trilla, fue asesinado por ordenes de la dirección del PCE, le ejecutaron dejándolo desnudo, para que pareciera un asunto de homosexuales. Dolores Ibárruri acusó a ambos de estar vendidos a la policía americana. 




Citas procedentes de:


4 comentaris:

  1. Aparte de lo interesante del tema y de las referencias aun más interesante: Joder con Ramón, el progre. Así se puede ser adalid de la vanguardia, con las espaldas bien guardadas.
    Que chascos se lleva uno
    Un abrazo

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    1. Y era amigo de muchos homosexuales que acudían a su tertulia. En cambio su pareja, Carmen del Burgo socialista, feminista y muy homófoba, no paró hasta lograr echarlos de la casa de su amante. A partir de este momento Don Ramón optó por una actitud mas homófoba, este texto está en una introducción a El retrato de Dorian Gray realizada por él mismo.

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    2. Curiosa y vengativa la historia pues la tal Carmen del Burgo escribió "Puñal de claveles" basada en la historia que inspiró "Bodas de sangre". Un homosexual revolcó y sumió en el olvido su trabajo y de ella hoy no queda nada salvo el recuerdo de una sombra ´"al lado de", una serie de datos sueltos, alguna cosa local y ahora, para mí, lo que no quiero decir por el respeto debido a los muertos.
      Un abrazo y de nuevo felicitaciones por el soberbio blog.

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  2. Impresionante volver a recordar todo esto... Haces muy bien publicandolo,todos deberíamos conocer nuestra historia pasada y lo mucho que ha costado llegar hasta aquí... No podemos bajar la guardia.

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