diumenge, 1 de setembre de 2013

VISIBILIDAD LGTB EN LOS MUSEOS ARQUEOLÓGICOS ACTUALES

Los museos dan a menudo una imagen distorsionada de como fue en realidad la vida en la Prehistoria. 
Habia mujeres cazadoras y hombres que cuidaban la tribu, especialmente a los niños. 



Algo que me ha llamado siempre la atención, al entrar en un museo de historia o arqueología, es la representación que hacen de las familias: los padres guerreros, trabajadores o artistas y con el cuerpo semidesnudo, las mujeres tapadas y cocinando o cuidando a los niños, los niños jugando y vestidos con las normas que el buen decoro marcan. ¿Y los ancianos?  raramente aparecen. Es como si una familia actual se pegara unas vacaciones en un parque temático sobre la Prehistoria.




En el Museu d'Arqueologia de Catalunya muestra una imagen de la cueva de Altamira, el hombre pinta, los niños ociosos miran, las mujeres al fondo hacen la comida. En CosmoCaixa una homínida sigue unas huellas, sigue los pasos del homínido macho. Nos muestran una realidad que tiene poco que ver en como fueron las cosas.



En el Parque Arqueológico de Gavà nos muestra una realidad muy distinta, donde las mujeres trabajaban el fondo de la mina y niños y mayores trabajaban fuera de ella: 



Durante muchos años arqueólogos y antropólogos ha identificado el género de de los huesos encontrados en las tumbas en función del ajuar encontrado en la tumba: armas o vestuario masculino, eran hombres, vestuario femenino, joyas, eran mujeres. Hoy al realizarse análisis se han encontrado que esto no encaja, hombres aparecen con ajuares femeninos y al revés, normalmente lo que hacen es cambiar le género asignado y no se paran a analizar toda posibilidad de matices que pueden aparecer.

Series de tv como Spartacus han empezado a mostrar mujeres que salen a guerrear junto a los hombres, pero no difieren en sus conclusiones de las que llegan algunos arqueólogos (http://leopoldest.blogspot.com.es/2012/07/gladiadoras-durante-el-imperio-romano.html) eran prostitutas y muy heterosexuales. Sin duda esto vende mas que presentar una realidad incomoda. Pero en medio de estos parques temáticos llenos de cuerpos "danone" otras realidades no tenían lugar.

Los exploradores romanos enviados por Pompeyo a la Península Ibérica señalan la presencia de mujeres que salían a combatir junto a los demás guerreros y de hombres que usando vestimenta femenina se quedaban en los poblados jugando un importante papel social dentro de las tribus íberas (1). Sin duda género o sexualidad no eran esenciales a la hora de distribuir la función de cada individuo dentro de estas sociedades antiguas.

Iberos y romanos luchan, no hay presencia de guerreras. MAN Barcelona.




Algo similar ocurre con la imagen de mujeres unidas en un cuerpo común que aparece frecuentemente en distintas etapas de la Prehistoria. En Anatolia, Rumania o Serbia podemos encontrar varios casos. ¿ Eran diosas gemelas? Las interpretaciones hasta hoy señalan siempre unas figuras al servicio de los hombres, eran diosa de la fertilidad y la fecundación, ¿dos mujeres unidas en un solo tronco? pues doble ración de fertilización. Raramente se plantean interpretar lo que se ve: dos mujeres entrelazadas abrazándose. Para estos investigadores la sexualidad del hombre de las cavernas tenía un solo sentido: la reproducción.



Las relaciones homosexuales o la transexualidad existía entonces al igual que hoy, aunque no supieran diferenciarla, pues la sexualidad se vivía con una mayor libertad y la identidad de género no era un problema, incluso la diferencia podía ser considerada un don.

No existen grupos de científicos que intenten estudiar esta realidad y cuando intentan plasmarla en los museos nos enseñan una realidad totalmente distinta y basadas en la mas estricta heterosexualidad.

Cuando aparece cualquier tipo de juguete erótico se interpreta siempre de la misma forma: elemento decorativo. Eudald Carbonell o Javier Angulo  (Sexo en piedra, Ed. Luzán, 2005) nos señalan la importancia del erotismo en la evolución de la humanidad, pero ya antes, y al igual que las demás especies animales, existían las relaciones homosexuales. Con la aparición del erotismo aparecen los juguetes sexuales y a través de ellos podemos conocer sus prácticas. 




La finalidad de un museo no es presentar una realidad distinta, ni ofrecer una visión grata a visitantes o mecenas, para ello el cine fantástico ya ha manipulado la historia a su antojo durante siglos. Tratar estos temas con naturalidad es una buena forma de combatir la homofobia.

(1) MUJERES, AMAZONAS, TUMBAS Y ARMAS: UNA 
APROXIMACIÓN TRANSCULTURAL

Mas información:

Los gays paleolíticos salen de la caverna.


El sexo de la edad de piedra

http://www.lavanguardia.com/vida/20110312/54125856999/el-sexo-de-la-edad-de-piedra.html


Amor entre cavernas en el Paleolítico


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