dijous, 27 d’agost de 2015

EL TRAVESTISMO COMO VISIBILIDAD EN LOS AÑOS 20 Y 30


Durante los años veinte y treinta en varias ciudades como Barcelona, València o Cádiz  se podía observar a muchos jóvenes, y no tan jóvenes, con ropas, poses e incluso apodos femeninos. 

Imagen procedente del blog "No te quejarás por las flores que te he traído"


Con la Guerra Civil y la durísima posguerra esta realidad se invisibiliza, aunque no desaparece. Quedará reducido al mundo del espectáculo transformista y a partir de los años 70 con la visibilidad cada vez mayor de personas transgénero, tambien en estas tres ciudades y en menor medida en Madrid.

En la Revuelta de las carolinas ya expliqué la combatividad de este grupo, especialmente por el Raval barcelonés. No faltó quien me señalara que se trataba de un fenómeno transgénero exclusivamente. No estoy de acuerdo e intentaré explicarme.

Travestirse era en los años 20 y 30 una forma de visibilizarse, tanto para homosexuales, como para personas que hoy identificaríamos como transexuales. Era un signo de identidad para muchos de ellos y ellas. Y también un cierto acto de rebeldía. George Chauncey (1) en  "Gay New York: Gender, Urban Culture, and the Making of the Gay Male World, 1890-1940" explica este fenómeno en la ciudad de Nueva York, en él analiza " la maleabilidad de las identidades sexuales", las tapaderas y los códigos para poderse relacionar entre ellos y como al final de los años 30 desaparece. Algo parecido ocurre aquí, donde la represión tras la guerra llevará a la invisibilidad durante varias décadas.


La Criolla años 30

Concurso mis Barrio Chino, La Criolla.

Travestirse era una forma transgresión, pero debe circunscribirse a una época y a dos hechos, creo,  importantes:
1) Una situación de relativa libertad con grandes resistencias y reacciones.
2) La tradición secular de estas tres ciudades, a la que podría añadirse Sevilla, que en muchos casos es una herencia de la presencia árabe en la Península Ibérica que el Santo Oficio no logra hacer desaparecer.




Se trataba de un conjunto de actitudes que conllevaban una dificultad añadida y que se enfrentaba a la injuria que muchos daban a la identidad homosexual. La visibilidad se nos presentaba como la primera resistencia no organizada al silencio y a la desaparición. Esta identidad transgresora no era aceptada por muchos homosexuales que optaban por la discreción, García Lorca era un ejemplo:


Contra vosotros siempre,
Fairies de Norteamérica,
Pájaros de La Habana
Jotos de México,
Sarasas de Cádiz
Apios de Sevilla
Cancos de Madrid
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal
¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscados en yertos paisajes de cicuta.
¡No haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
(2)




Posiblemente detrás de la plumofobia de estos autores se esconde simplemente lo que en términos psicológicos denominan como homofobia interiorizada.


(1) George Chauncey:    https://es.wikipedia.org/wiki/George_Chauncey
(2) Poema encontrado en  " Escenas del cuerpo herido. Teatros y dramaturgias latinoamericanas sobre VIH/sida.   https://www.educacion.gob.es/teseo/imprimirFicheroTesis.do?fichero=18975

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