divendres, 15 de juliol de 2016

RAMBLAS DE BARCELONA, UNA HISTORIA LGTB

Pocas avenidas mundiales tienen la larga tradición de presencia LGTB como lo son las Ramblas Barcelonesas y las zonas adyacentes. 



Billares, locales, burdeles, mueblés, vespasianas, urinarios fueron lugares de presencia, también lugar de manifestaciones pioneras, de jóvenes "en busca de protección", de policías camuflados, de pistoleros y anarquistas, de Ocaña, de Genet, de Gil de Biedma, de travestidos y de travestis. 

A inicios del siglo XX podemos encontrar una gran actividad en lo que podríamos llamar los bajos fondos barceloneses. La zona que iba de la actual rambla de Santa Mònica a las Drassanes era frecuentada la mas variopinta canallada. Los pistoleros, traficantes, marineros, soldados, vagabundos o los chulos se unían barceloneses que bajaban a pillar sexo, drogas, absenta o simplemente curiosear. Eduardo Mendoza nos cuenta como el dueño de la pensión de Onofre Bubila bajaba a esta zona con su vestido de faralaes a pillar algún marinero borracho o despistado que le hiciera feliz.

Jean Genet amó, robó, ligó y se prostituyó en esta zona y lo reflejó en tres de sus obras: Diario de un ladrón, Querelle de Brest y el Balcón (teatro). 




Tras la guerra la zona vivió una terrible decadencia. Muchos jóvenes homosexuales huyeron de sus ciudades y llegaron a Barcelona siguiendo los pasos de Jean Genet. Juan Soto, la Katy, fue un buen ejemplo de ello.

La llegada de la VI flota transformó la zona y aparecieron nuevos lugares de encuentro. En las mismas Ramblas estaban los billares Colón o los urinarios de las ramblas. En la zona de la calle Escudellers aparecieron los mueblés, una ver prohibidos los burdeles, tambíen en esta zona los primeros locales homosexuales en la calle Còdols. 





Geoffroy Huard  en su libro "Los Antisociales" nos muestra esta realidad muy distinta de la que se ha vendido en muchas ocasiones. Gracias a su trabajo en "archivos inéditos" consultados por primera vez desde la democracia, en los de los juzgados de vagos y maleantes, de peligrosidad y rehabilitación social de Cataluña, además de informes policiales, jurídicos, médicos, artículos de prensa, novelas y entrevistas con actores de la época, el autor reconstruye el intenso mundo gay que existía en la Barcelona franquista entre 1945 y 1975, especialmente en esta zona.

Lo urinarios fueron lugares frecuentados por homosexuales y transexuales durante todo el siglo. Inicialmente estaban las vespasianas, que poco a poco fueron reemplazadas por los urinarios públicos, especialmente en Plaza Catalunya y la Plaça del Teatre. Lugares de contacto, tambien de sexo rápido, a veces voluntario, a veces pagado. Genet cuenta como una bomba en una vespasiana provocó en 1930 la Revuelta de las Carolinas, que bien pudo ser precursora de las manifestaciones del orgullo actuales. 




Cerca de los teatros siempre hubo gran "actividad". Si el Teatro Principal tenía detrás suyo el burdel de Madame le Petit, el Liceo tenía enfrente el célebre Café de la Ópera. Local con una interesante decoración modernista, siempre había chicos dispuestos a acompañar (o a menesteres más profundos) a cambió de una buena gratificación. 

El 1977 se vivieron aires de libertad. Una imagen de esta libertad bien pudo ser la presencia del pintor de Cantillana José Pérez "Ocaña" inmortalizado por Ventura Pons en su documental "Ocaña, retrat intermintent". Su imágen paseando con Nazario y Camilo se ha convertido en un icono de aquellos años.




Más arriba encontramos el H 1898, anteriormente fue la sede de Tabacos de Filipinas. Allí tuvo el despacho Jaime Gil de Biedma. Buen conocedor de todos los tugurios barceloneses. 

...Irán amontonándose las flores
cortadas, en los puestos de las Ramblas,
y silbarán los pájaros -cabrones-
desde los plátanos, mientras que ven volver
la negra humanidad que va a la cama
después de amanecer.
Acuérdate del cuarto en que has dormido.
Entierra la cabeza en las almohadas,
sintiendo aún la irritación y el frío
que da el amanecer
junto al cuerpo que tanto nos gustaba
en la noche de ayer,...

(Fragmento del poema albada)

En 1977 el FAGC llevaba ya casi dos años de existencia cuando movilizó a la población de Catalunya. El 26 de junio del 1977 mas de 5000 personas se manifestaban por las ramblas de Barcelona. La manifestación por la liberación sexual no solo movilizó a homosexuales y transexuales, muchos jóvenes libertarios, sindicalistas o solidarios se sumaron a este primer gran acto de visibilidad en todo el estado español.  Se podían leer eslogans como : “Mi cuerpo es mío y hago con él lo que me da la gana” y se oían consignas tales como “¡Amnistía sexual!” y “¡No somos peligrosos!”. 



1 comentari:

  1. recordar Dickens Club, que se tuvo que cerrar por quedar pequeño, abriendo Elefante Blanco por Amadeo Arque (mi padre). Aun conservo un cuadro del famoso Elefante Blanco

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