dilluns, 21 d’agost de 2017

POEMA DE ABU NUWAS

Abu Nuwas (750-810) fue un poeta árabe que cantó a las excelencias del vino y del amor, y muy especialmente de la belleza de los jóvenes hermosos.... Vivió en la opulencia del Califato Abbasí de Bagdad.  



La tabla de cerámica que comparto puede verse en el Museo del Louvre. Es de 1700 y fue encargada por Abbas I el grande para el pabellón de Isfahan. No és la primera ocasión en la que aparece este poderoso emperador compartiendo vino con bellos efebos, en el mismo Louvre hay más ejemplos. Al igual que él muchos hombres poderosos de su tiempo quisieron mostrar su amor hacía el buen vivir, rodeados de bellos muchachos. 

Casi mil años antes Abu Nawas optó por una vida en libertad  que  le llevó en ocasiones a sufrir prisión y destierro. Junto al califa Harun Rashid y a su esposa Zubayda se convirtió en personaje literario en si mismo al protagonizar varias historias de Las mil y una noches, allí aparece inmortalizado como un personaje ingenioso y excéntrico.

Su lengua materna era el persa, por lo que Abu Nuwas se arabizó concienzudamente conviviendo con tribus árabes nómadas y aprendiendo de los textos sagrados musulmanes y la poesía árabe preislámica, fuentes originales de la forjada gramática de la lengua árabe. Su inmersión cultural beduina fue tal que Abu Nuwas acabó por rebelarse en contra de ella. Es por ello que su obra cuenta con un gran número de sátiras hacia esa conservadora y ruda forma de vivir que llega a aborrecer profundamente en contraposición con la vida disoluta, placentera y ciudadana de la que luego disfrutaría en Bagdad .Suya es la frase " El hombre es un continente, la mujer es el mar. Yo amo mejor la tierra firme".




Su poesía amorosa conoce en él dos vertientes netamente diferenciadas: la femenina y la homosexual, aunque la propia ambigüedad del lenguaje utilizado hace difícil diferenciarlo. los versos que nos hablan del amor, el erotismo y las bacanales homosexuales, nos muestran además su desobediencia religiosa. Por ello su obra ha sufrido la mano de la censura en distintos lugares y épocas. 

Recupero su poema dedicado al copero Sulaimán: 


¡Cántame, oh Sulaimán,
y llena de vino mi copa!
¿No ves que apareció al alba
bajo sus tenues velos?
Cuando te llegue la jarra
agárrala y sírveme:
quiero que ella te distraiga
de la llamada del almuédano.
Sírveme el vino sin tregua,
a la vista de todo el mundo,
y hagamos como los de Sodoma.

Mas información:

ABU NAWAS Y LOS TRES JOVENES: http://leopoldest.blogspot.com.es/2010/09/abu-nuwas-y-las-mil-y-una-noches.html

1 comentari:

  1. No deja de ser curioso el uso del vino por los árabes, cuando en teoría es algo que no pueden tomar. Siempre me ha llamado la atención que mi ciudad, Jerez, fundada por las árabes, se dedicara desde entonces al cultivo de la vid y a tener uno de los mejores vinos del mundo.

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