dimarts, 12 d’abril de 2011

SERAFIN FERRO, EL PLACER PROHIBIDO DE LUIS CERNUDA.

En 1957 fallecía en México Serafín Ferro. Tenia apenas 45 años, vivía en la indigencia y el olvido con el único consuelo del alcohol que ayudó a finalizar sus días. Sus días de gloria quedaban lejos, como lejos quedaban los años de la segunda república de España.

En 1931 cuando Federico García Lorca lo presentó a Luís Cernuda y Vicente Aleixandre no era mas que un golfillo de diecinueve años que vivía en la calle, un golfillo "de gracioso gesto y voz dulce" que enamora al poeta sevillano, conmovido por los relatos de su vida en las calles madrileñas.

Se inicia aquí una relación tormentosa, en la que el poeta mantiene al muchacho cuyo mayor interés por Cernura era su dinero. Es Aleixandre quien nos cuenta que Serafín era "un chulito de barrio que le hizo sufrir mucho, pues el pobre Luis se enamoró perdidamente y el tal Serafín le hacía poco caso, salvo para pedirle dinero". No fue la única relación de Cernuda con jóvenes muchachos, de hecho siempre mostró su predilección por los hombres más jóvenes. Su último amante, Salvador Alighieri, tenia 20 años cunado él le conoció con ya 50.

 El diplomático de la embajada chilena Morla Lynch nos hace una buena descripción del joven:

“Pienso nuevamente, mientras lo observo —escribe Lynch en sus diarios— en la bonanza que significa en este mundo poseer lo que yo llamo una fisonomía favorable. El chico la tiene en grado sumo, chispeante, simpática y agraciada. Pequeño de estatura, pero proporcionado, de cabellera ondulada y de tez ligeramente broncínea, tiene esa expresión, entre risueña y dolorida, propia de los adolescentes que acaban de atravesar por una infancia triste. No es un muchacho todavía, pero ya es algo más que un chiquillo: un Juan Bautista de la época en que Jesús era niño... Me conmueve en él esa tristeza indefinida que contrasta con su extremada juventud”. 

Tras la separación, Cernuda publicó "Donde habite el olvido" en el que manifiesta sus sentimientos de desengaño. Una S enorme decoraba la portada de aquella primera edición, sin duda dedicada a su amor prohibido. En este libro podemos encontrar un poema "Mi arcángel", evidentemente se refiere a su joven protegido  (es evidente el juego que hace arcángel/Serafín):

Mi arcángel

No solicito ya ese favor celeste, tu presencia;
Como incesante filo contra el pecho,
Como el recuerdo, como el llanto,
Como la vida misma vas conmigo.

Tú fluyes en mis venas, respiras en mis labios,
Te siento en mi dolor;
Bien vivo estás en mí, vives en mi amor mismo,
Aunque a veces
Pesa la luz, la soledad.

Vuelto en el lecho, como niño sin nadie frente al muro,
Contra mi cuerpo creo,
Radiante enigma, el tuyo;
No ríes así ni hieres,
No marchas ni te dejas, pero estás conmigo.

Estás conmigo como están mis ojos en el mundo,
Dueños de todo por cualquier instante,
Mas igual que ellos, al hacer la sombra, luego vuelvo,
Mendigo a quien despojan de su misma pobreza,
Al yerto infierno de donde he surgido.
Los siguientes años el actorcillo consigue pequeños trabajos en imprentas y varios papeles en el teatro, compartiendo las tertulias políticas y literarias de la Generación del 27. En 1939 interpreta un papel en "L'Espoir" de André Malraux. Con todos los actores huye a México al acabar la Guerra. Pero allí su vida se diluye entre el olvido y el tequila.

El filólogo gallego Ernesto Guerra da Cal le escribió el epitafio: “Nació para oscuro malabarista de la vida y desempeñó con valor e ironía el papel de esa aventura acrobática”.


Mas información:http://bajoelsignodelibra.blogspot.com/2008/09/los-placeres-prohibidos-de-luis-cernuda.html

6 comentaris:

  1. Gracias Leopold una vez más por tu trabajo divulgativo, por la calidad de tus entregas (post) por la selección del contenido.
    Estas vidas truncadas, de algún modo, una vez más me invitan a vivir la cotidianeidad con luz y brillo... Reconociéndome un privilegiado por habitar no el olvido, sino la memoria y la presencia de todos los que han construido este presente. Gracias y un saludo...

    ResponElimina
  2. Coincido con Jacserr, tus enlaces no sólo erosionan ignorancias o abonan recuerdos, sino que nos muestran el espejo en el que debemos vernos todos los días: somos un sector de la población que debe salir con sus propias uñas de la fosa en la que la heteronormatividad y la homofobia han intentado sepultarnos.
    Gracias Leopold.

    ResponElimina
  3. Leopold solo puedo decir y darte gracias por acada uno de tus textos cargados de emotividad y sabiduria constante

    ResponElimina
  4. Tengo que discrepar rotundamente del perfil que da de Serafin F. Ferro que demuestra un supino desconocimiento de su vida y obra. Como soy el que mejor lo ha estudiado le aconsejo que lea mi art. "El angel herido de la generación del 27", que puede encontrar en internet.En él DOCUMENTO una visión totalmente distinta a la que Vd. sostiene que me parece totalmente injusta y que solo sirve para echar carnaza a unos lectores ávidos de sensacionalismo de papel couché y amarillista

    ResponElimina
    Respostes
    1. Lerré detenidamente su artículo, para nada ha estado mi intención en hacer sensacionalismo con este tema. Gracias por compartirlo.

      Elimina