diumenge, 24 de març de 2013

LA HISTORIA DE JUAN SOTO, UN HOMBRE LLAMADO KATY


La homosexualidad no estuvo penalizada en España hasta 1954, ello no quiere decir que estuviera permitida. Todo el país era una cárcel, un gesto, una insinuación o un comentario bastaba para ser detenido y encerrado sin tener una sentencia condenatoria.

A los campos de concentración iban desde los presos comunes, a los políticos o los acusados de escándalo público. Estos centros estaban regidos por personajes cargados de odio, beneficiados por la victoria fascista y generalmente analfabetos. Los presos no tenían derechos, podían ser utilizados como mano de obra esclava o maltratados sin ningún miramiento. Y si la estancia era horrible, la salida no era mejor pues en esta España cuartelaria no había sitio para personas estigmatizadas por la represión fascista.



En las cárceles españolas de la posguerra los homosexuales no eran apreciados, pero el mayor odio iba dirigido hacia los presos políticos. Alguien que entraba en prisión señalado como "invertido" se convertía en objeto sexual de reclusos y funcionarios. No podía denunciar el abuso, pues acababa en la celda de castigo, no tenían derechos. Muchos acababan adaptándose a la situación a cambio de seguridad o alimentos. Otros optaban por el suicidio.

La biografia de Juan Soto nos muestra como fueron estos centros y como se vivía en ellos. El origen de su mote procede de su internamiento en el horrible Campo de Concentración de Nanclares de Oca. Nada mas entrar les formaron: "Los que sean invertidos que den un paso al frente", sabían que si daban un paso al frente lo iban a pasar mal, pero ni no lo daban sería mucho peor. Dio el paso al frente y le pusieron mote, como su última detención fue en Barcelona le tocó "La Catalina", mas adelante lo transformó en Katy.



Juan Soto tenía todos los alicientes para no gustar en este mundo hostil que era la posguerra franquista: familia republicana y comunista, homosexual y ladrón por necesidad. Entre 1937 y 1971 su vida fue una sucesión de robos, detenciones, entradas y salidas de la cárcel, recorriendo toda la geografía carcelaria española.

Con solo 15 años era violado por un soldado italiano en el cuartel de Haro, pero eran tiempos de silencio y no lo comentó a nadie. Desde pequeño fue objeto de burla por parte de compañeros de clase, pronto aprovechó para huir de casa y irse a Zaragoza donde aprende a prostituirse para robar las carteras de sus clientes. En los años 40 llega a Barcelona donde, siguiendo los pasos de otro ilustre canalla Jean Genet, mantiene relaciones sexuales con sus víctimas sin el mas mínimo reparo. Un ripio de la época decía:

Me gusta el sitio oscuro
porque te dan por culo
te ligas a un vejete
y mientras te la mete
tú cuentas los billetes
y cuando acaba el viejo
te limpias el pellejo....

En Barcelona depura su arte de "desplume" de clientes, llegando al chantaje haciéndose pasar por policía. No puede iniciar ningún proyecto estable, no se ha presentado para realizar el servicio militar. Cuando finalmente es detenido es enviado al Batallón Disciplinario de Melilla.

Allí cae en gracia y se deja seducir por un capitán apodado "La capitana". Al ser pillados, el capitán lo niega todo y es absuelto, él en cambio es acusado por deshonor militar e injurias. En encerrado en "Rostrogordo" donde ofrece sexo a cambio de "grifa". En este centro es testigo de la brutalidad de los funcionarios de prisiones, ajusticiamientos sin mediar juicio, tiros de gracia aplicando la "ley de fugas", etc.

Tras salir logra un breve período de libertad en que mejora su técnica para desvalijar incautos clientes. Pero vuelve a la cárcel, a las palizas rutinarias, pasa por Ocaña, el Puerto, Carabanchel. Un día un funcionario se le acerca: "Pobrecita, se ha quedado huerfana", su silencioso padre había muerto, fue un duro golpe.

Cuenta "El País" que estando recluido en Nanclares de Oca su madre fue a visitarle. Para evitarle el disgusto se cambió el gorro por el de un preso heterosexual.  "Mi madre prefería que fuera ladrón a maricón" "Para mi ella era lo mejor de mi vida y no quería darle un disgusto"

Finalmente en 1971 consigue salir en libertad, se instala en Canarias donde pudo rehacer su vida.



Mas información:

Antonio Ruiz:
http://leopoldest.blogspot.com.es/2013/02/la-persecucion-de-la-homosexualidad-en_6.html

El látigo y la pluma.
Mi madre me prefería ladrón a maricón:



3 comentaris:

  1. Leí algo sobre esta historia hace tiempo y ahora la revivo, gracias a ti. Gracias, Leopold... Abrazos

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  2. vaya historia! TAN terrible!!!
    fosas en las cunetas, niños robados, pero todavía hoy no se han levantado el velo a las historias de represión de los "violetas" en las cárceles franquistas.
    Juan Soto tiene una película, eh

    un abrazo.

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    1. Pues no te pierdas la historia que estoy preparando, la de un poeta en el armario..

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