dilluns, 15 de febrer de 2016

EL JUICIO CONTRA EL DIÁCONO JAUME RIGAU POR EL DELITO DE SODOMÍA

Jaume Rigau tenía 26 años cuando fue detenido por el Santo Oficio y torturado en sus cárceles secretas. Era 1616, el año que fallecía Cervantes o que De revolutionibus de Copérnico era incluido en el  índice de libros prohibidos. Eran los años mas duros de la persecución contra la herejía o la sodomía. 



Desde 1585, y por imposición de Felipe II, las Constituciones Catalanas penalizaban el delito de sodomía, pero era el Santo Oficio quien con más saña perseguía las relaciones homosexuales o extramatrimoniales. Lo hacía en constante conflicto de competencias con las autoridades judiciales del principado, por eso sus "interrogatorios" se realizaban en las terribles cárceles secretas donde los reos eran desposeídos de derechos y dignidades. 

Poco sabemos de la historia de Jaume Rigau. Era una persona instruída, nacida en Castelló de Empuries, estudió teología en València y Salamanca y era diacono ordenado. Había estado condenado por maltratos a su madrastra, fue cautivo  de los piratas turcos 18 meses en Istambul, según confesó allí mantuvo relaciones homosexuales. Una vez libre estuvo ingresado en el Hospital de la Santa Creu de Barcelona. De allí pasó a ejercer como maestro a Talarm. En 1616 el Santo Oficio lo juzgaba por sodomía .




Todo indica que la Inquisición le investigaba por haber ejercido de sacerdote siendo simplemente diácono. Y así aportaron testimonios de haber tenido relaciones con otros jóvenes y también niños en diferentes lugares: Castelló d'Empuries o Talarm, generalmente a cambio de dinero:

"..le mostró algunos dineros, y le dixo que se fuese a passear con él, y que le daría algo de aquellos dineros. Y lo llevó detrás de una casa, allí lo hizo desatacar y hechó boca abajo, él también se desatacó, le alçó la camisa por detrás, y se puso sobre él, y le metió su miembro dentro del siesso, y estuvo un poco encima de él"  (1)extraído de  Sodomites Catalans, Jaume Riera)

Todos los testigos aportaron datos similares, señalando la corta edad de los jóvenes sodomizados (entre 9 y 13 años). Después de varias semanas de torturas el reo al final quiso confesar la verdad sacada a sangre y fuego. Confesó haber tenido relaciones con estos jóvenes y muchos más, que también había estado con muros, que había sido "agente y passiente".

Por la sentencia se le desposeía de todos los privilegios eclesiásticos, siendo enviado a galeras durante 5 años, y  además desterrado de estos territorios. En la sentencia había un texto final:

"Este reo por el delito de sodomía, no puede ser relaxado al brazo secular, porqué como es clérigo de evangelio no ha asistido a esta causa los jueces de la Audiencia Real y por esta causa no ejecutarían la pena de muerte..." (1)





Relajar a brazo secular significaba entregarlo a las autoridades civiles para su ejecución. Como me he referido en muchas ocasiones, lo conflictos competenciales en Catalunya hacían que en lugar de una sentencia de muerte a los reos se les enviaba a galeras. Los clérigos generalmente no eran enviados a galeras, sino al destierro con la advertencia de que una nueva condena esta sí significaría este tipo de castigo.

Seguramente a Jaume Rigau se le agravó la sentencia por haber ejercido como sacerdote, siendo simplemente diácono, su condena fue una de las más duras contra un religioso en Catalunya, con la salvedad del caso contra Joan de Llobera. El número de procesos contra religiosos fue muy importante, sobretodo contra los del más bajo sustrato social. Clérigos, novicios o frailes fueron juzgados, pero se evitaba la publicidad. "Debían lograr mantener a las gentes en la creencia de que eran los defensores de la fe y las buenas costumbres..."(2)

(1) Extraído de  Sodomites Catalans, Jaume Riera)
(2) Rocío Rodríguez, Sodomía e Inquisición. 

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