dimarts, 4 d’octubre de 2011

LA ARISTOCRÁTICA DECADENCIA DEL MARQUÉS DE VINENT, DON ANTONIO DE HOYOS Y VINENT.

A pesar de uno de los escritores mas populares de los años 20, raramente encontramos referencias de Antonio de Hoyos (1885-1940) en los manuales que nos hablan de la literatura castellana de inicio de siglo, y cuando encontramos alguna referencia raramente es positiva. Para estos doctores de la oficialidad literaria era un cursi, fantasioso y de estilo poco elaborado. Otros escritores de menor valía, en cambio, fueron ensalzados de forma seguramente inmerecida.


Autores como Luis Antonio de Villena o Alberto Mira (De Sodoma a Chueca) señalan una evidente actitud homofóbica de estos sesudos autores, que hablaban de Jacinto Benavente o Federico García Lorca sin necesidad de señalar su homosexualidad, cosa que en el caso de Hoyos habría sido imposible. Por si fuera poco sus ideas políticas y su compromiso político estuvo al lado de los perdedores de la Guerra Civil.

Luis Antonio de Villena en "Corsarios de guante blanco" lo describe así:

“Antonio de Hoyos y Vinent, marqués de Vinent, era un hombre (según los recuerdos y retratos de quienes le conocieron) alto, de corpulencia un algo desgarbada, de voz paposa (por su sordera de nacimiento), envuelto siempre en una elegancia excesiva y abrumadora. Camisas de seda, ternos impecables, inmensos gabanes con amplios cuellos de piel, finísimos guantes y, en las manos, magníficas y raras sortijas –González Ruano habla de una amatista descomunal-y, siempre, su monóculo de concha. Frecuentaba las reuniones de la aristocracia, algunos círculos de literatos y el mundo de los toros; los cafés cantantes y el sórdido ámbito –que a veces es lujo- de los malos rincones. Acompañado por una pequeña y deslumbrante corte (el exquisito figurinista Pepito Zamora, Gloria Laguna, marquesa y mujer de fuste, y la bailarina exótica Tórtola Valencia), gustaba de confundirse, homoerótico y prostibulario, con chulos, hetairas y torerillos en sus nocturnos recorridos por los barrios bajos. El lujo, la decadencia, los placeres prohibidos, la sensación a la par de sensualidad, pecado y misticismo, se mezclaban en él, entre el oropel brillante de sus poses y atuendos, con el arrabal de la torería, el cuplé y los proxenetas”.
Podía estar por las mañanas en los restaurantes mas caros para acabarlos en locales como la Criolla de Barcelona, donde tal vez coincidió con Jean Genet que por aquellos años acudía a este celebre antro a prostituirse. Hoyos dilapidó fortuna y prestigio en manos de los chulos mejor dotados de los antros mas sórdidos de Madrid o Barcelona.

La Criolla, Barrio Chino de Barcelona.
La homosexualidad era objeto de burla o escarnio, pero no estaba prohibida. El marqués de Vinent la vivía no con naturalidad, sino con la altivez de un aristócrata que en España estaba por encima de todo. Formado intelectualmente entre Viena, Oxford y Madrid, participó de  tertulias literarias como las su su mentora Emilia de Pardo Bazán, publicó sus críticas literarias en ABC o El Día e incluso dirigió una revista: Mundo Sport.

Su gusto por los muchachos de barrios mas marginales le llevó al enfrentamiento con su familia y con sectores socialistas que consideraban que la homosexualidad era un pecado de la aristocracia. Rafael Cansino, tio de la celebre actriz Rita Hayworth, dijo de él:

"Antonio pasea impunemente la leyenda de su vicio, defendido por su título y su corpulencia atlética. Porque este degenerado tiene todo el aspecto de un boxeador [...] Antonio de Hoyos es una estampa, ya aceptada, del álbum de la aristocracia decadente [...] Pero cuidado, que ya vienen pisando recio las alpargatas socialistas de Pablo Iglesias[...], con una gran escoba dispuesta a barrer todo eso "


A pesar de su imagen frívola fue una persona comprometida con su país, afiliado a la CNT/FAI al estallar la Guerra Civil, ofreció su pluma a la causa revolucionaria. Publicó en "El sindicalista", revista del Partido Sindicalista de Joan Peiró. Lo pagó caro, los vencedores le encerraron en la cárcel, dónde murió arruinado y abandonado de amigos y familia.

En esta ocasión no me he referido a su obra literaria, la mas importante del movimiento llamado decadentista. Ocurrirá en una nueva entrega. Pero os dejo este breve relato. Eucaristía, espero sea de vuestro interés: http://www.biblioteca.org.ar/libros/130736.pdf .







Mas información:

De Sodoma a Chueca, Alberto Mira. Ed Egales.
Corsarios de guante blanco, Luís Antonio de Villena. Ed Tusquets.

3 comentaris:

  1. Cada vez más apasionante este sitio dedicado a los estudios sobre la Homosexualidad... Felicitaciones a Leopold Estapé, creador de este sitio...

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  2. Coincido con Juan José, querido Leopold; y te agradecemos este espacio de horizontes infinitos que nos ofreces, donde va entrando gota a gota y recuerdo a recuerdo, toda esa historia de nosotros que los libros de historia han pretendido silenciar: todos gritaremos contigo para que se nos oiga claro y permanenetemente.

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  3. Antonio de Hoyos y Vinent no estuvo afiliado a la FAI, sino al Partido Sindicalista de Angel Pestaña (Joan Peiró no perteneció nunca al Partido sindicalista)

    En su calidad de militante del Partido Sindicalista, fue un habitual colaborador de El Sindicalista, órgano nacional del Partido. Y, a causa de dicha militancia, fue encerrado en la cárcel por el franquismo, en unas condiciones lamentables que lo condujeron a la muerte, medio ciego y abandonado por sus familiares.

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