dimarts, 16 de juliol del 2013

HISTORIA DEL VIH/SIDA EN IMÁGENES. III PARTE: 1987-1991

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I Parte: http://leopoldest.blogspot.com.es/2013/06/historia-del-vihsida-en-imagenes-i.html
II Parte: http://leopoldest.blogspot.com.es/2013/07/historia-del-vihsida-en-imagenes-ii.html


1987: ISRAEL PAGALDAY MAIZTEGUI

La muerte, por el SIDA, de la madre de Israel fue el detonante que hizo pensar a algunos padres que el niño «tenía veneno» en la sangre y que sus hijos podían ser contagiados. 

Esta frase está extraída de la segunda noticia que publicaba el diario El País en relación con la expulsión del colegio María Goretti de Durango (Bizkaia), propiedad de las Hermanas Pasionistas, del niño de tres años Israel Pagalday Maiztegui por ser portador de anticuerpos del VIH. El artículo de El País que informaba de la noticia hablaba de «anticuerpos del SIDA», lo que es indicativo del grado de conocimiento de la enfermedad existente en la época, incluso entre profesionales de la información. La decisión se tomó por acuerdo unánime de la asociación de padres, la dirección y el personal docente del centro, cuando tuvieron conocimiento de que la madre de Israel, usuaria de drogas inyectables, había fallecido a causa del SIDA y que Israel presentaba anticuerpos del VIH. A Israel ya se le había denegado la matricula en otro colegio religioso. Osakidetza (Sanidad Pública Vasca) y el Ayuntamiento de Durango se manifestaron en contra de la decisión. Los abuelos de Israel, a quienes se había otorgado la tutela del niño, demandaron al colegio y reclamaron la readmisión. La trascendencia pública alcanzada por el caso les llevó a cambiarle los apellidos para evitar nuevos episodios de discriminación. La Consejería de Educación del gobierno vasco, una vez informada por parte de las autoridades sanitarias de la inexistencia de riesgos de contagio, decidió retirar la subvención al centro por tratarse de un colegio concertado. El colegio se negó a readmitir al niño a pesar de la sanción administrativa, pero sin la subvención pública, que suponía un 75% de su presupuesto, debería de cerrar sus puertas. En ese momento apelaron a la solidaridad de los demás padres y docentes. El planteamiento era algo así como: «Es una desgracia que nos haya tocado a nosotros, pero le podría haber ocurrido a cualquiera de vosotros». El caso no deja de ser tristemente asombroso ya que los estudios de aquel año indicaban que el 80% de la población española conocía como se transmitía el virus aunque se ha de decir que el mismo estudio indicaba que el 30% de la población rechazaba a las personas infectadas. 

Israel falleció en el hospital de Cruces a los catorce años de edad a consecuencia de la enfermedad. Su caso provocó la primera sentencia judicial en España a favor de la no discriminación de los niños infectados por el VIH. La experiencia contribuyó a que el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco pusiera en marcha un plan que ha permitido la escolarización de niños seropositivos.

En 1987 las compañías de seguros decidieron aumentar las pruebas y los cuestionarios para detectar posibles clientes seropositivos y denegarles la contratación de las pólizas u ofrecérselas a precios muy elevados. Está práctica es aún muy común en España. De hecho solo existe una compañía aseguradora que admite personas VIH positivas entre sus clientes.




1987: ¡PÓRTATE MAL! (NACE ACT UP)

En el 87 en España se aprueba la orden ministerial que obliga a realizar la prueba de VIH en todas las donaciones de sangre y órganos y es el año en el que el Ministerio de Sanidad promueve la campaña que quizás más permanece en el imaginario colectivo, «SI DA, NO DA», para promover el uso de los preservativos.

Mientras tanto en Nueva York, en marzo de 1987 en el Centro para la comunicad lésbica, gay, bisexual y transgénero, se fundaba ACT UP (acrónimo de Aids Coalition to Unleash Power, literalmente «molestar» o «portarse mal»), una organización fundamental en la lucha contra la epidemia y a favor de los derechos de las personas con VIH/SIDA, que defendía la acción directa para combatir la situación de crisis causada por la epidemia.

Larry Kramer, guionista y dramaturgo, que había sido expulsado de la GMHC (Gay Men’s Health Crisis), que él mismo había fundado, porque su postura resultaba excesivamente militante para los demás miembros, consideró que era conveniente que la GMHC continuara con su actividad de prestar servicios sociales pero que debía crearse otra organización que se ocupara de la acción directa, de protestar y lograr resultados de las instituciones públicas y empresas públicas. 

Una de las victorias más memorables del activismo contra el VIH/SIDA en general, y de ACT UP en concreto, sería la de lograr influir incluso en los contenidos y los procedimientos de la investigación científica. En este sentido fue crucial la acción en la que unos trescientos miembros de ACT UP y de las organizaciones canadienses AIDS Action Now! y Reaction SIDA irrumpieron en la inauguración de la V Conferencia Internacional del Sida celebrada en Montreal en 1989. Hasta entonces, en estas conferencias las personas con VIH/SIDA no tenían voz, se las trataba como abstracciones o estadísticas, o debían pagar 500 dólares de cuota de inscripción por asistir a un foro en el que se trataba asuntos relativos a la supervivencia. En Montreal se saltaron los controles y tomaron el micrófono en la sesión inaugural «en nombre de las personas con SIDA del mundo», pero además lo hicieron para quedarse dentro, para participar, no como un mero acto simbólico.

Una de las modalidades de las acciones que llevaron a cabo los miembros de ACT UP que tuvo mucha repercusión en los medios, y en consecuencia en la opinión pública y en las posturas de los políticos, fueron los conocidos como «funerales políticos». Una serie de miembros de ACT UP, que veían que estaban muriéndose a consecuencia del SIDA, consideraron que debía sacarse el ritual de los funerales del ámbito privado y convertirlo en un acto político más, con la intención de demostrar que los fallecimientos y los funerales eran la consecuencia de la falta de respuesta a otras reclamaciones y acciones previas. El primer funeral político, conocido como «la acción de las cenizas» (Ashes Action), tuvo lugar el 11 de octubre de 1992 en Washington, cuando once personas llevaron las cenizas de otros tantos fallecidos a causa del SIDA desde el Capitolio hasta la Casa Blanca. Escoltados por una manifestación de unas ocho mil personas, atravesaron la barrera de policías a caballo y equipados con antidisturbios y arrojaron las cenizas en el césped de la Casa Blanca.

Tres semanas después, la víspera de las elecciones presidenciales, un grupo de activistas acarrearon el ataúd abierto de Mark Lowe Fischer desde Washington Square a la sede del partido republicano, y responsabilizaron a Bush de la muerte de Fischer. El fallecido había escrito en sus últimas voluntades, bajo el título «Enterradme con furia», que deseaba que se mostrara la realidad de su muerte (algo que los estadounidenses no soportan, en su opinión), que se exhibiera su cadáver y el público fuera testigo, que su muerte fuera un testimonio tan fuerte como lo estaba siendo su vida, que su funeral fuera tan fiero y desafiante y que dejara testimonio de que su muerte de SIDA era una forma de asesinato político. Los manifestantes se enfrentaron a la policía, que trató de que desistieran de su empeño, y existen unas imágenes de la confrontación en las que, en medio de la trifulca, se ve el ataúd abierto y el cuerpo sacudiéndose dentro por los empujones



1989: EL DÍA MUNDIAL DE RESPUESTA AL SIDA

En 1989 fallecía uno de los principales artistas del siglo XX por complicaciones derivadas del SIDA, a los 42 años de edad: Robert Mapplethorpe. Aproximadamente un año antes de su muerte, ya enfermo, Mapplethorpe ayudó a fundar la Robert Mapplethorpe Foundation, Inc. Su visión de la Fundación era que sería «el vehículo apropiado para proteger su trabajo, para avanzar en su visión creativa, y para promover las causas que le importaban». Desde su muerte, la Fundación no sólo ha funcionado como su Patrimonio oficial y ayudado a promover su trabajo en todo el mundo, también ha recaudado y donado millones de dólares para financiar la investigación médica en la lucha contra el sida y la infección por el VIH.

Un año antes de la muerte de Mapplethorpe surgía, en la Cumbre Mundial de Ministerios de la Salud, la idea de dedicar un día a la lucha contra el SIDA, dentro de los programas para la prevención del SIDA. Desde entonces, la iniciativa la han seguido gobiernos, organizaciones internacionales y caridades de todo el planeta.

Se conmemoró por primera vez el 1 de diciembre de 1988. Se eligió la fecha del 1 de diciembre por cuestiones de impacto mediático (era un año electoral en Estados Unidos y la fecha quedaba suficientemente alejada de las elecciones como para atraer la atención de los medios de comunicación). 

ONUSIDA organizaba el Día Internacional de la Lucha contra el SIDA. Escogía un tema para cada año, después de consultarlo con otras organizaciones. En 2005 ONUSIDA entregó la responsabilidad de la conmemoración de este día a la organización independiente WAC (World Aids Campaign: Campaña Mundial contra el SIDA). 

En 2011 ONUSIDA decidió cambiar el nombre Día Internacional de la Lucha contra el SIDA por el de Día Internacional de la Respuesta al SIDA, por considerar que la palabra «lucha» tiene una connotación belicista.

1988 Comunicación
1989 Juventud
1990 Las mujeres y el SIDA
1991 Compartiendo la lucha
1992 Compromiso de la comunidad
1993 Actuar
1994 El SIDA y la familia
1995 Derechos compartidos, responsabilidades compartidas
1996 Un mundo. Una esperanza
1997 Niños viviendo en un mundo con SIDA
1998 Fuerza para cambiar: campaña mundial del SIDA con la gente joven.
1999 Escucha, aprende, vive: campaña mundial del SIDA con niños y gente joven.
2000 SIDA: los hombres hacen la diferencia
2001 A mí me importa. ¿Y a ti?
2002 Estigma y discriminación
2003 Estigma y discriminación
2004 Mujeres, chicas, VIH y SIDA
2005 a 2010 Para al SIDA. Mantén el compromiso.
2011/2012: Hacia el Cero. Cero nuevas infecciones. Cero discriminación. Cero muertes.

En 1989 la OMS recuerda que hay 157.000 casos acumulados de SIDA en el mundo. En España, el tercer país de Europa con más infecciones, el número de afectados es de 3.894

http://www.worldaidscampaign.org/



1989: SI TIENES VIH, AQUÍ NO ERES BIENVENIDO 

El 2 de abril de 1989, Hans Verhoef, un holandés con SIDA, fue encarcelado en Minnesota bajo la ley federal que prohibía a los viajeros con el VIH entrar en los EE.UU. (ley impuesta por la administración Reagan en el año 82 y derogada en 2009 por la administración de Barack Obama). En junio, una protesta en contra de la ley tuvo lugar en la ceremonia de inauguración de la V Conferencia Internacional sobre SIDA en Montreal, cuando 250 manifestantes con pancartas irrumpieron en el escenario.

En la actualidad aún existen países que prohíben la entrada a las personas VIH positivas: 

- 10 países niegan el ingreso
- 30 países deportan si descubren que la persona es VIH+
- 67 países imponen alguna forma de restricción al ingreso y la residencia
- 6 países niegan visas incluso para estancias cortas
- 21 países emiten información contradictoria al respecto
- 12 países no dan información sobre su postura
- 92 países no tienen restricciones

En la web http://hivtravel.org/ se pueden consultar las restricciones de entrada vigentes en cualquier país del mundo así como los hospitales y ONGs de referencia para personas VIH positivas.




1990: Y CON ÉL LLEGÓ EL ESCÁNDALO
En noviembre de 1990, la revista Life publicó una imagen de David Kirby agonizando y rodeado por su familia. El sufrimiento que transmite la foto y el aspecto de Kirby que recuerda un tanto a Jesucristo, contribuyeron a cambiar la percepción de la sociedad con respecto al SIDA. La autora de la fotografía es Therese Frare, entonces estudiante de periodismo. 

En 1990 Therese trabajaba como voluntaria en el Pater Noster House, un hospicio para enfermos de SIDA en Columbus. En marzo empezó hacer fotos alli para un trabajo universitario. Llegó a intimar con los empleados y con David Kirby, un activista del pequeño pueblo de Stafford (Ohio) que contrajo el SIDA a finales de los años 80 en California. David se había separado de su familia, pero quiso volver a morir entre los suyos.

Y además quiso otra cosa: que su agonía fuera documentada para concienciar a la sociedad de lo devastador que resultaba la epidemia del SIDA para familias y comunidades. Therese Frare cuenta que la madre de David, Kay, le pidió que fotografiara a la familia dándole el último adiós: «Entré en la habitación y me quedé en un rincón, callada, casi sin moverme y todo sucedió mientras miraba y fotografiaba. Después me di cuenta de que algo realmente increíble se había desplegado justo delante de mí».

En el reportaje de Life 2010 pueden verse varias imágenes más que tomó Therese Frare en el hospicio. Como por ejemplo las de Peta, un enfermero que cuidó a Kirby y que murió también de SIDA dos años después. 

David Kirby solo le puso como condición a Therese que las imágenes no fueran para beneficio personal. Su publicación en la revista Life tuvo impacto, incluso recibió el World Press Photo 1990, pero lo que realmente convirtió la imagen en un icono fue la decisión del polémico creativo publicitario de la marca Benetton, Oliverio Toscani, de usarla en una campaña.

Les acusaron de explotar el sufrimiento ajeno por motivos comerciales, la Iglesia protestó por las comparaciones con Jesus (Benetton tituló la campaña «Pietá», en referencia a la obra de Miguel Angel) y muchos se escandalizaron por la dureza de la imagen. La familia sin embargo siempre estuvo de acuerdo con el uso publicitario de la foto: «Simplemente sentimos que era el momento de que la gente viera la verdad sobre el SIDA», aseguró la madre de Kirby, «Y si Benetton podía ayudar, entonces bien. Ese anuncio fue la ultima oportunidad para la gente de ver a David, un recordatorio de que estuvo entre nosotros».

David Lawrence Kirby realizó su activismo debido al trato que recibió en los hospitales locales, que no estaban acostumbrados a tratar con el VIH. Kirby y su familia consideraban que el trato que le daban era inhumano y poco profesional (el personal médico se vestía con atuendo de enfermedades infecciosas para atenderlo). A medida que su enfermedad avanzaba la hostilidad por parte del de personal del hospital y el de apoyo aumentaba por lo que, en última instancia, Kirby y su familia pensó que sería mejor para él trasladarse a la Casa Pater Noster, un hospicio establecido para proporcionar atención médica y cuidados de larga duración para pacientes con VIH/SIDA en Columbus, Ohio, donde el personal y los voluntarios estaban mucho más preparados y el trato era más humano.

David Kirby falleció a los 33 años de edad.

Se estima que la imagen ha sido vista por más de un billón de personas. Y sobre todo se considera el punto de inflexión en la percepción del SIDA en la sociedad de la época.




1991: FALLECE FREDDIE MERCURY

La muerte de Rock Hudson en el año 85 dio un rostro humano al SIDA sin embargo no sirvió para evitar que algunos amplios sectores de la opinión pública dejaran de relacionar el SIDA con determinados grupos de población y, lo que es peor, siguiera pesando un estigma moralizante sobre la enfermedad. El SIDA podría acabar con una estrella de la talla de Rock Hudson, pero no era algo que pudiera afectar a cualquiera, según la conclusión que obtuvieron muchos de la trágica noticia. La percepción de que la enfermedad era algo que solo afectaba a homosexuales cambió de forma notoria en 1991 cuando el jugador de la NBA, Magic Johnson, anunció que tenía VIH.

Earvin (Magic) Johnson, considerado uno de los mejores baloncestistas de la historia, descubrió que era portador del virus al tratar de hacerse un seguro de vida pero lejos de mensajes negativos, sorprendió al anunciar que su esposa Cookie y el hijo que ambos esperaban no estaban infectados y que iba a dedicar su vida a luchar contra esa enfermedad. El entorno de la NBA se conmocionó, e incluso el presidente George H. W. Bush declaró: «Para mí, Magic es un héroe, un héroe para cualquiera que ame el deporte».

Su anunció tuvo una enorme repercusión y contribuyó a que la población general comenzase a dejar de asociar el VIH como algo que solo podía afectar a los gais. En su comparecencia ante las cámaras de televisión dijo, entre otras cosas, lo siguiente:

«Creo que a veces pensamos, bueno, sólo las personas homosexuales pueden infectarse, que no me va a pasar a mí. Y aquí estoy diciendo que le puede pasar a cualquiera, incluso a mí Magic Johnson».

Un par de semanas más tarde en el Reino Unido el 23 de noviembre, Freddie Mercury, cantante del grupo de rock Queen, confirmaba que tenía SIDA:

«Respondiendo a las informaciones y conjeturas que sobre mí han aparecido en la prensa desde hace dos semanas, deseo confirmar que he dado positivo en las pruebas del virus y que tengo el SIDA... Es hora de que mis amigos y mis fans en todo el mundo conozcan la verdad, y deseo que todos se unan a mí, a mis médicos y a todos los que padecen esta terrible enfermedad para luchar contra ella».

Freddie Mercury, celoso de su intimidad, mantuvo en secreto durante dos años la noticia y solo hizo partícipe a algunas personas muy cercanas. Extremadamente delgado, virtualmente ciego, sedado y sin apenas poder hablar pasó sus últimos días. Quiso evitar la publicidad en todo momento y preparar todos los detalles antes de su muerte. Regaló coche y casa a sus amigos. Grabó una serie de vídeos sobre el SIDA para que se emitieran después de su muerte y en su testamento dejó claro que su fortuna, unos cinco mil millones de pesetas, irían destinados a la lucha contra el SIDA. En la ceremonia de su incineración, como él quería, se escucharon algunas grabaciones, entre ellas «Barcelona».

Tan solo un día después de la noticia que anunciaba que tenía SIDA, Freddie Mercury, fallecía a la edad de 45 años.

The show must go on
Inside my heart is breaking
My make-up may be flaking
But my smile still stays on



1991: EL SÍMBOLO DE LA TOMA DE CONCIENCIA


El color rojo fue elegido por «su relación con la sangre y la pasión, no sólo la rabia, sino amor, como un San Valentín». (Frank C. Moore).

El lazo rojo fue creado por Frank C. Moore, pintor y escenógrafo destacado del arte contemporáneo estadounidense, en el proyecto concebido por Visual Aids Artists, un grupo caritativo de artistas de Nueva York, para honrar a amigos y compañeros muertos. Los artistas que formaban el grupo querían crear un símbolo visible para mostrar solidaridad con las personas afectadas por el VIH, las fallecidas por el SIDA y sus allegados. Se inspiró en el lazo amarillo que algunas familias de soldados estadounidenses en la Guerra del Golfo colgaban en las puertas de sus casas, como símbolo de la esperanza en su regreso sanos y salvos. Se eligió el color rojo por su conexión con la sangre y el concepto de pasión; y se concibió para portar cerca del corazón simbolizando el amor. El lazo rojo enseguida se extendió entre los colectivos de lucha contra el SIDA. La primera figura pública que lo llevó fue Jeremy Irons en los premios Tony de 1991. Pronto pasó a ser el símbolo de la prevención y lucha contra el SIDA, convirtiéndose en un emblema políticamente correcto y accesorio de moda en las solapas de los famosos. El lazo rojo se extendió por el mundo representando los esfuerzos para combatir la enfermedad y prevenirla. 

En 1996, Naciones Unidas lo instauró como el símbolo internacional de toma de conciencia sobre el SIDA. El lazo significa: solidaridad, aceptación, compromiso, conocimiento, acción y apoyo.

Frank Charles Moore murió a los 48 años de edad por complicaciones derivadas del VIH.




dijous, 11 de juliol del 2013

DESERT HEARTS, LESBIANAS EN EL CINE.

La presencia de lesbianas en el cine ha estado marcada por la negación, los estereotipos o la tragedia. Así en "Silkwood" nos presentaron a esta célebre activista lesbiana (interpretada por Meryl  Streep) como muy heterosexual, en "La calumnia" la víctima se ve abocada al suicidio o los personajes interpretados por Mercedes McCambridge muestran maldad y frustración, como el ama de llaves de Rebeca. La serie de personajes interpretados por Doris Day rozan el ridículo: http://leopoldest.blogspot.com.es/2011/02/calamity-doris-day.html

Desert Hearts (Una hora mas contigo) es un film distinto que narra una historia romántica protagonizada por dos mujeres en los años 50. Una historia sin desastres ni reacciones lesbofóbicas por parte de la sociedad. Sencillamente se nos cuenta la historia de amor entre dos mujeres que se conocen en la ciudad de Reno. 



El argumento es bien sencillo " Vivian Bell, profesora de literatura inglesa, con un matrimonio sin futuro, llega a Reno, Nevada, para tramitar su divorcio de una manera rápida. Allí se alojará en un rancho para turistas. En él conocerá a Cay, una chica lesbiana, sin ambiciones, que trabaja en el casino. Ambas pasarán cada vez más tiempo juntas, consiguiendo que Vivian vuelva a sentir y vivir de nuevo" (Film Affinity).

El film es de 1986 y es la primera ocasión en la que se muestra una relación lesbiana en un clima de normalidad y con un final feliz, era también la primera ocasión en los Estados Unidos que un film lésbico era dirigido por una mujer. Cabe destacar la banda sonora del film que incluye los temas mas populares de los años 50.



Los problemas estaban detrás de las cámaras, fue muy difícil encontrar actrices que quisieran protagonizar el film, las que al final quisieron el papel fueron presionadas por agentes y amigos, podría arruinar la carrera. Tras su estreno el film tuvo varios premios en festivales como el de Sundance o Locarno.

Alberto Mira (Para entendernos) señala que los críticos heterosexuales "trataron de introducir lecturas inexistentes, tratando de medicalizar el lesbianismo, naturalmente tenía que haber un motivo para que una mujer casada se "hiciera lesbiana", lo que dice poco del rigor crítico de tales individuos



Mas:

dimarts, 9 de juliol del 2013

EL ELITISTA Y MUY LIBERAL GRUPO DE BLOOMSBURY

Tras la condena de Oscar Wilde los homosexuales británicos optaron por esconderse y evitar ser víctimas de las feroces leyes que les condenaba. Los países mediterráneos fue un destino para muchos de ellos. La moral victoriana encerró en los armarios cualquier atisbo de liberalidad no solo en el terreno sexual.

En este contexto un grupo de intelectuales, muchos de ellos homosexuales, crea el conocido como grupo de Bloomsbury, todos ellos de clase alta y mas unidos por una complicada red de romances y separaciones que por una unidad de criterios estilísticos o filosóficos.  Alberto Mira en "Para entendernos" dice "Su posición de privilegio les permitía tratarlo todo como un juego sin necesidad de enfrentarse a las consecuencias sociales de su comportamiento".  Él mismo nos cuenta como D.H.Lawrence, que acostumbraba a tomarse las cosas mas en serio decía: "lo único que hacen es hablar y hablar, pero de verdad, pero nunca dicen nada bueno".



Un elemento aglutinador del grupo fue el pintor y diseñador Duncan Grant, pero mas que valorar su obra se dedicaban a cotillear sobre su vida y milagros, podría decirse que eran un grupo de fans enamorados del pintor. Javier Arnott lo define como "Un personaje atractivo, un poco pícaro, que parpadeaba con nerviosismo al hablar, y a menudo era encantadoramente individualista," (Bajo el signo de libra: http://bajoelsignodelibra.blogspot.com.es/2012/08/duncan-grant.html )



El grupo tomó el nombre del barrio que rodea el Museo Británico. Se reunían normalmente en casa de Viginia Woolf, eran contrarios a la estricta moral victoriana o a las corrientes realistas imperantes, se consideraban liberales y humanistas dentro de su burbuja que les permitía vivir al margen de los problemas que aquejaban a la sociedad de su época.

A pesar de ello no todos sus miembros vivieron su propia sexualidad de una forma abierta, E.M. Forster ocultó sus poemas y escritos con contenido homosexual hasta su muerte, Maurice no se editó en vida suya. Su primera relación homosexual fue a los 40 años en Alejandría.

El mas extrovertido de todos sus miembros fue Lytton Stratchey, una pluma viperina y maledicente sobre la sociedad victoriana denunciando la hipocresía y estupidez de las clases altas. Tuvo una turbulenta relación con la pintora Dora Carrinton. Sus escritos y ensayos sobre la homosexualidad tampoco se publicaron durante su vida. El film "Carrinton" muestra su vida con la diseñadora inglesa. El film es una de las mejores aproximaciones cinematográficas a este grupo.



Además de estos dos escritores y Virginia Woolf formaban este grupo su esposo Leonard S. Woolf y una de sus amantes mas conocidas: Vita  Sackville-West . También el filósofo Bertrand Rusell, el economista J.M. Keynes, el escritor Gerald Brenan o los pintores Duncan Grant o Dora Carrinton.

Varios de los integrantes habían sido 'fichados' a través de su pertenencia a una sociedad secreta conocida como los "Apóstoles de Cambridge", un importante grupo de discusión de gran influencia social y política. Les unían lazos de parentesco o de ser parejas sexuales. Entre discusión y discusión tuvieron tiempo de poner en jaque a la armada británica al hacerse pasar por una delegación de Abisinia falsamente enviada por su sultán.



 Virginia Wolf y su marido fundaron la editorial Hogarth Press que publicó muchos trabajos de los miembros del club y lo que comenzó siendo un hobby (un panfleto escrito a mano) mas tarde se amplió con otras publicaciones especializándose en psicoanálisis entre ellas obras de Sigmund Freud.

Lytton Stratchey y Virginia Woolf


En 1930 tras la muerte de Lytton Stratchey se inicia el declive del grupo, Dora Carrinton se suicida, en pocos años desaparecen varios de sus componentes, entre ellos la propia Virginia Woolf que se suicida en 1941. Keynes fallecía 5 años mas tarde. Pero el grupo siguió reuniéndose con nuevos miembros, la mayoría familiares de los ya desaparecidos.

Aun hoy este grupo levanta polémica. La Tate Gallery organizó una exposición sobre los pintores de Bloomsbury que tuvo un enorme éxito de público y levantó un enorme revuelo encabezado por los críticos profesionales, su elitismo, su arrogancia, su heterodoxia e incluso su ateísmo aun levantan ampollas.

Mas información:

dilluns, 8 de juliol del 2013

HISTORIA DEL VIH/SIDA EN IMÁGENES. II PARTE: 1984-1987

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1984: GAËTAN DUGAS, EL “PACIENTE 0”

Gaëtan Dugas llegó a ser conocido como el «paciente cero» del SIDA. Auxiliar de vuelo homosexual y con múltiples parejas sexuales, reconoció haber tenido más de dos mil compañeros sexuales. A partir del VIH aislado en su sangre se identificaron, investigando a pacientes de todo el mundo, a más de 40 casos de VIH de idénticas características, repartidos por multitud de países que tenían en común, el haber compartido sexo entre ellos. Los epidemiólogos presumieron que Dugas llevó el virus fuera de África y lo introdujo en la comunidad homosexual occidental. Dugas murió a los 31 años de edad de insuficiencia renal causada por las infecciones y enfermedades derivadas del SIDA.

El periodista Randy Shilts, en su libro «En el filo de la duda» (1987), otorgaba a Dugas una papel decisivo en la extensión del SIDA en Estados Unidos y la historia del «paciente cero» se hizo muy popular en los medios de comunicación lo que dio lugar a una culpabilización prácticamente satanizante de Dugas, hasta el punto de que existe un registro de las fechas de sus primeras visitas a las saunas gay de Nueva York. Se retrató a Dugas como un psicópata consciente de haber transmitido la enfermedad a múltiples parejas sexuales. El libro de Shilts, criticable por haber contribuido al mito del «paciente cero» supuso en otros aspectos un hito fundamental en la lucha contra la enfermedad, sobre todo por su denuncia de la negligente inacción de la administración Reagan en aquellos primeros y decisivos años de la extensión de la epidemia. 

Randy Shilts, homosexual declarado y activista gay, era un personaje controvertido y contradictorio. Tachado de homófobo se mostró partidario del cierre de las saunas gay de San Francisco. No quiso hacerse la prueba del VIH hasta después de haber concluido su libro. Una vez publicado este, supo que era seropositivo y falleció a causa del SIDA en 1994.

En 1984 también fallecía, en París, Michel Foucault, historiador de las ideas, psicólogo, teórico social y filósofo francés. Su trabajo influyó en importantes personalidades de las ciencias sociales y las humanidades. Foucault murió de una enfermedad relacionada con el SIDA convirtiéndose así en la primera personalidad destacada de Francia a la que se le diagnosticó esa enfermedad. En el artículo de portada de Le Monde que anunciaba su muerte, no hubo ninguna mención del SIDA, aunque se suponía que había muerto de una infección generalizada. Antes de su muerte, Foucault destruyó la mayor parte de sus manuscritos, y en su testamento prohibió la publicación de lo que pudo haber pasado por alto. Su muerte fue descrita por su amigo cercano, Hervé Guibert, en el libro A l'ami qui ne m'a pas sauvé la vie, bajo el nombre de «Muzil».

«La homosexualidad, a la que el Renacimiento había dado libertad de expresión, en adelante entrará en el silencio, y pasará al lado de la prohibición, heredando viejas condenaciones de una sodomía en adelante desacralizada». (Michel Focault)

El 23 de abril la Secretaria de Estado de Salud y Servicios Humanos, Margaret Heckler demostraría una vez más la inoperancia de la administración Reagan al frente de la crisis del SIDA al hacer la siguiente declaración en una rueda de prensa: «Otra terrible enfermedad más está a punto de rendirse a la paciencia, la persistencia y el genio rotundo».


http://www.tht.org.uk/

La imagen muestra de izquierda a derecha a Gaëtan Dugas, Randy Shilts, y a Michel Focault. En la parte posterior uno de los primeros carteles editados en el que se alertaba sobre el HTLV III. El cartel fue realizado por la fundación Terrence Higgins Trust.


1984: DISPUTA POR LA PATERNIDAD DEL DESCUBRIMIENTO


El 22 de abril de 1984, The New York Times publicó unas declaraciones de un médico del CDC según el cual parecía haberse hallado la causa del SIDA. Se refería al virus LAV y los descubrimientos que habían realizado los investigadores del Instituto Pasteur. Al día siguiente, la secretaria de Estado de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Margaret Hacker, declaró que el doctor Robert Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer, había aislado el virus que causaba el SIDA, al que denominó HTLV-III (Virus linfotrófico de células T humanas, tipo 3). A finales de 1984, el científico británico Robert Weiss demostró que tanto el LAV como el HTLV-III eran el mismo virus por lo que la polémica estaba servida aunque todo apuntaba a que Robert Gallo no había jugado limpio.

En marzo de 1985 la FDA autorizó la comercialización del primer test para la detección de los anticuerpos del LVA/HTLV-III, conocido como ELISA (Ensayo por Inmunoabsorción Ligado a Enzimas). La prueba serviría para detectar la infección en pacientes y también para controlar todo el suministro sanguíneo del país (y del mundo) por lo que sería una enorme fuente de royalties que generaría millones de dólares. En diciembre de ese año, el Instituto Pasteur demandó al Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, al que reclamó parte de los royalties de la comercialización de la prueba del VIH.

Los gobiernos de Estados Unidos y Francia entraron en la disputa por la paternidad del descubrimiento del virus y por el reparto de los beneficios de la comercialización de la prueba de detección de anticuerpos. La polémica se cerró en una reunión entre Reagan y Chirac celebrada en la Casa Blanca en marzo de 1987, en la que se acordó presentar como codescubridores a Robert Gallo y Luc Montagnier, y repartirse los royalties al 50%

Hoy día el reconocimiento generalizado de la paternidad del descubrimiento del VIH recae sobre el equipo del doctor Luc Montagnier, a pesar de lo cual ambos científicos recibieron el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2000. No fue igual de equidistante la Academia Sueca cuando en 2008 otorgó el premio Nobel de Medicina a Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi, como descubridores del VIH.

Finalmente, en 1991, el propio Robert Gallo reconocería a través de una breve pero laberíntica carta publicada el 30 de mayo en la revista Nature que el virus que aisló procedía de las muestras que le había enviado Luc Montagnier desde el Instituto Pasteur de París poniendo así fin a una larga polémica que se iba volviendo cada vez más en contra suya. 

Despejadas las dudas sobre quien descubrió el VIH no estaría de más dejar claros los orígenes del virus. 
El VIH es un lentivirus. Se conocen lentivirus que afectan a los gatos, las ovejas, los caballos y los simios. Este último tipo (VIS) es el que parece estar en el origen del VIH. El salto del VIScpz a los humanos debió de producirse por zoonosis dando lugar al VIH-1 (el más virulento e infeccioso y el causante de la mayoría de infecciones en el mundo). Este salto debió de producirse a finales del siglo XIX, si se da por bueno el estudio que analizaba la divergencia genética de las dos muestras de VIH más antiguas, halladas en Kinshasa en 1959 y 1960. La teoría aceptada para explicar la zoonosis es la misma que explica el salto del VIS de los simios más pequeños a los chimpancés: los humanos cazaban chimpancés para su alimentación, y la sangre infectada de estos pudo entrar en el organismo de los humanos. Una vez dentro del cuerpo humano, el VIS pudo mutar a VIH.

Por su parte, el VIH-2, menos estudiado dada su menor incidencia en la epidemia (confinado casi exclusivamente en países de África Occidental), no tiene su origen en el VIS de los chimpancés sino en el de otra especie de simios, los magabeye fuliginosos. Otras enfermedades que han pasado de animales a hombres por zoonosis son la rabia y la toxoplasmosis.



Imagen (de izquierda a derecha y de arriba abajo): Margaret Hacker y el doctor Robert Gallo, Françoise Barré-Sinoussi tras recoger el Nobel de Medicina y parte de la foto de James Mollison “James and other apes”.


1985: LA MUERTE QUE PUSO CARA AL SIDA

La muerte de Rock Hudson tuvo una enorme repercusión a nivel global, ya que se trataba de la primera figura de fama mundial que fallecía por esta causa. El SIDA dejaba de ser de repente una epidemia que afectaba a individuos anónimos y volcaba el interés de la opinión pública norteamericana hacia la que aún se consideraba una enfermedad extraña y que solo afectaba a ciertos sectores de la población, homosexuales principalmente. Su fallecimiento se vio en muchos medios como la confirmación del secreto a voces acerca de la homosexualidad del actor. Desde los inicios de la carrera del actor, su representante Henry Wilson se inventó un personaje para enmascarar la figura de Hudson llegando incluso a hacerle contraer matrimonio con su propia secretaria. 

Hudson fue diagnosticado médicamente el 4 de junio de 1984, más o menos en las fechas en que participaba en la serie de televisión Dinastía. Al parecer, encubrió su enfermedad durante la grabación, y se rumoreó que cuando Linda Evans lo supo, cundió la alarma porque ella se había besado con él en una escena. Eran años en que las vías de transmisión no eran bien conocidas. Cuando los signos de la enfermedad eran evidentes, la primera versión oficial de sus publicistas fue que el actor padecía un cáncer de hígado incurable. Al año siguiente, el 30 de julio de 1985, y tras su empeoramiento físico, Hudson decidió hacer pública su enfermedad declarando que padecía SIDA pero incluso entonces, en otra rueda de prensa posterior, manifestó que debió de haberse infectado por una transfusión de las muchas que tuvo que recibir a consecuencia de una intervención de cirugía cardíaca. El propio Hudson había interiorizado que su enfermedad era algo indigno y vergonzoso, al igual que su vida, que lo había conducido a una «mala muerte». Ese mismo año participó en el primer programa del show de televisión de su amiga Doris Day, con un aspecto muy demacrado ya y un discurso inconexo. El actor declaró que estaba cansado de sostener una vida que no era la suya y se convirtió en un símbolo de la lucha contra la pandemia.

Rock Hudson murió a la edad de 59 años. Burt Lancaster, uno de los pocos amigos que le quedaban, leyó el último mensaje del actor antes de su muerte: «No estoy feliz por tener SIDA, pero si esto puede ayudar a otros, al menos puedo saber que mi propia desgracia tiene un valor positivo»

La actriz Morgan Fairchild pronunció en la BBC lo que pronto se convertirían en una especie de cliché, «la muerte de Rock Hudson puso un rostro humano al SIDA».

En 1985 aparecieron las pruebas ELISA y Western Blot, que se utilizan para detectar la infección. Ya se sabía cómo se transmitía el virus y se podía diagnosticar pero el diagnostico seguía siendo una sentencia de muerte ya que aún no se disponía de ningún medicamento para tratar la enfermedad. Ese mismo año se hicieron públicos casos de SIDA en China, constatándose que la enfermedad ya se localizaba en todas las regiones del mundo.



1985: LA FAMILIA WHITE, TODO UN EJEMPLO

En el año 85, Ryan White, un niño hemofílico de trece años de Indiana, se convirtió en un ejemplo de la lucha contra la discriminación cuando, tras habérsele diagnosticado su condición de seropositivo a causa de la recepción de un hemoderivado, se le prohibió la asistencia al colegio. Fue el propio Ryan quien solicitó volver al colegio tras haber estado ingresado en el hospital aunque que se le habían vaticinado seis meses de vida. La dirección del colegio denegó la solicitud, mientras que 50 profesores y 160 padres de alumnos firmaron una solicitud para que se prohibiera su regreso.

La familia White demandó al colegio, y en 1986 un médico del Departamento de Educación autorizó a Ryan a volver al mismo, lo que motivó que más de la mitad de los alumnos no acudiera. Las amenazas a Ryan y su familia continuaron hasta que en mayo de 1987 dispararon a la ventana del domicilio familiar, lo que movió a la familia a mudarse a otra ciudad del estado, donde Ryan fue admitido en el colegio sin problemas.

Durante ese tiempo, el caso de Ryan, el juicio y las informaciones de las autoridades educativas y sanitarias habían atraído la atención de los medios de comunicación. Se invitó a Ryan a asistir a programas de emisión nacional y fue portada de varios periódicos y revistas. Fue la imagen de campañas de concienciación y participó en multitud de actos benéficos. Elton John ayudó a su familia a comprarse una casa cuando tuvieron que mudarse, y Michael Jackson le regaló un Mustang y le dedicó una canción a título póstumo.

Esta enumeración de acontecimientos puede ofrecer una imagen de frivolidad absolutamente inmerecida para una de las figuras que más importancia tuvo a la hora de dotar de un rostro humano la enfermedad y de alejarla del estigma y de la identificación con determinados grupos. No obstante, puede que la figura de Ryan White fuera admisible para la opinión pública mayoritaria por tratarse de una «víctima inocente», alguien que había resultado afectado por la enfermedad independientemente de su comportamiento, libre del rastro de culpabilidad que gran parte de la opinión pública, ya fuera de manera consciente o inconsciente, no podía dejar de observar en quienes habían sido infectados por vía de relaciones sexuales (sobre todo homosexuales) o por la utilización de drogas inyectables. Sin embargo, los White siempre rechazaron esta calificación de «víctima inocente», porque según ellos suponía admitir la existencia de «culpables» y porque ellos siempre se negaron a establecer diferencias entre las personas que viven con SIDA, con independencia de la vía por la que lo hubieran contraído. Este concepto de «víctima inocente» se encontraba muy extendido en aquel.

Ryan falleció en 1990, cinco años después de que se le diagnosticase el SIDA. Cuatro meses después de su fallecimiento, el congreso de Estados Unidos promulgó el acta Ryan White CARE (Comprehensive AIDS Resource Emergency), un programa federal de subvención de programas de asistencia a individuos y familias afectados por el VIH de escasos recursos, sin seguro o sin suficiente cobertura. El acta ha sido renovada en cuatro ocasiones. 




En la imagen en la parte superior una foto de Ryan White y la portada del 23 de septiembre de Newsweek. En la parte inferior carteles editados ese mismo año: 1985. En el primero se puede leer: “This won't open the door to AIDS - there is no evidence that a person can get AIDS from door knobs, toilet seats, handshakes, dishes, food or from daily contact with a person who has AIDS. In fact, no one knows for sure what causes AIDS. Scientific research indicates that gay and bisexual men exposed to the repeated exchange of certain body fluids (semen, feces, blood) are at highest risk. Persons who share needles to inject drugs are also at high risk.


1986: FALLECE GIA CARANGI

Gia Marie Carangi, considerada por algunos como la primera supermodelo de los años 80 fue de las primeras figuras públicas en Norteamerica que falleció por complicaciones del VIH.

Son muy pocos los casos públicos de mujeres que han fallecido por causas relacionadas con el VIH y que hayan transcendido. En 1989 moría la actriz americana Amanda Blake por complicaciones derivadas del SIDA y en el año 2000 fallecía la cantante israelí Ofra Haza de neumonía y un fallo multiorgánico complicado por VIH/SIDA. 

Esta ausencia de visibilidad contrasta con los datos de infecciones por VIH. La mitad de infecciones de VIH se suelen producir en mujeres. En algunas zonas del mundo, como en África Subsahariana, por ejemplo, el 55% de las personas que viven con el VIH son mujeres. No hemos de olvidar que de los 34 millones de personas que viven con VIH en el mundo, casi 24 millones se concentran solo en África Subsahariana. Ese 55% de mujeres subsaharianas sobresale notoriamente si lo comparamos con los datos que arrojan otras zonas del mundo en cuanto a mujeres infectadas: 25% en América Latina, 35% en El Caribe y 20% en Europa y Estados Unidos de América (EUA).

Se ha de tener en cuenta que el mero hecho de ser mujer ya puede propiciar la discriminación y en el caso de una mujer VIH positiva se puede producir un doble estigma que añadido a la vulnerabilidad de las mujeres ante el VIH podrían ser la razón de tan elevadas tasas de prevalencia en el sexo femenino. Algunos casos de vulnerabilidad pueden ser biológicos: se ha comprobado que en las relaciones heterosexuales la mujer es de 2 a 4 veces más vulnerable a la infección por el VIH que el hombre, porque la zona de exposición al virus durante la relación sexual es de mayor superficie en la mujer, porque la carga viral es mayor en el semen que en los fluidos vaginales, y porque las infecciones de transmisión sexual (ITS) (co-factores de infección por el VIH) son más frecuentemente asintomáticas y no tratadas en la mujer que en el hombre, lo que debilita la mucosa vaginal permitiendo la entrada del virus. En otros casos la vulnerabilidad puede propiciarse por factores sociales: en los patrones de formación de pareja vigentes en la gran mayoría de las sociedades llevan a que mujeres más jóvenes mantengan relaciones sexuales y establezcan pareja con hombres de mayor edad, lo que hace que dichas mujeres estén en un riesgo mayor de infectarse por el VIH y demás ITS, debido a que practican sexo desprotegido con hombres de una franja de edad en la que son más elevados los niveles de prevalencia del VIH e ITS. Las mujeres del tercer mundo siguen teniendo menor acceso a la educación y al trabajo asalariado, lo que las vuelve más dependientes de los hombres y con escasas posibilidades de acceder a información y a servicios adecuados de salud.

La vulnerabilidad de las mujeres por cuestiones de género se refuerza cuando, además, se suman otras desigualdades como la pobreza o la discriminación por razones étnicas o de preferencias sexuales. 

El mismo año de la muerte de Gia Carangi se reunía, en el mes de mayo, el Comité Internacional para la Taxonomía de los Virus decidiendo que había que abandonar las denominaciones LAV y HTLV III, como virus causal del SIDA y sustituyéndolas por la nueva de VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humano). Ese año en España se diagnostican 177 casos de SIDA y 113 defunciones. Las comunidades autónomas más fueron Madrid, Cataluña, País Vasco, Andalucía y la Comunidad Valenciana.


En la imagen se puede ver de izquierda a derecha a Gia Carangi, Amanda Blake, Ofra Haza y a Rae Lewis-Thornton. Esta última aparece en la portada del nº de diciembre de 1994 de la revista Essence en el que contó la dura realidad de vivir con SIDA como mujer negra (With her coming out public with her status, Lewis-Thornton, was discriminated by her boyfriend at the time and someone closest to her, her mother. She has been called a 'BITCH' and a 'WHORE' and was also told by her own mother, “If she hadn't been a whore, she wouldn't have caught AIDS” - Words like those are never easy to sink in when living with HIV especially when you are been told that by your own mother). Rae es ganadora del Premio Emmy activista contra el SIDA y viaja por el mundo concienciando de las duras realidades sobre el VIH/SIDA, donde hay hablando de la prevención, tratamiento y control del VIH/SIDA.



1987: EL PRIMER MEDICAMENTO


Casi 7 largos años tuvieron que pasar para que una persona diagnosticada de VIH/SIDA pudiese medicarse para evitar las fatales consecuencias de la infección. Durante aquellos años un diagnóstico de VIH era, literalmente, una más que probable sentencia de muerte. Hasta que apareció el AZT.

Zidovudina, Azidotimidina o AZT fue el primer medicamento antirretroviral (ARV), aprobado en 1987 como un medicamento indicado para personas infectadas con el VIH. 

La AZT fue originalmente ideada para tratar el cáncer, pero fue archivada después de haber demostrado ser ineficaz en el tratamiento contra el cáncer en ratones siendo altamente tóxico y mortal. En febrero de 1985 tres científicos del National Cancer Institute (NCI), colaboraron con otros científicos de Burroughs Wellcome (GlaxoSmithKline), y comenzaron a trabajar en este, como un fármaco contra el SIDA. Después de mostrar que este fármaco fue un agente efectivo contra VIH in vitro, el equipo se condujo a los ensayos clínicos iniciales que dieron evidencia de que podría incrementar el conteo de CD4 en pacientes con SIDA.

En 1986, Burroughs Wellcome inició un ensayo clínico a doble ciego controlado de placebo; es decir, a un grupo de pacientes se le administró AZT, y a otro, un placebo. En aquel momento el uso del placebo se considera la única vía para determinar la eficacia de un medicamento y descartar otras posibles causas de una eventual mejoría, como pudieran ser la sugestión o la evolución natural de la enfermedad. El método del placebo era el único admitido para dotar de rigor científico a un ensayo clínico. Pero la rigurosidad del método se basa en que tanto los pacientes implicados en el ensayo como los facultativos no deben saber quién recibe el medicamento y quién el placebo, extremos que no se cumplieron en este ensayo. Por una parte a los médicos les resultaba fácil detectar quién recibía el AZT y quien no, mediante las analíticas de sangre a las que sometían periódicamente a los pacientes, pero además, y sobre todo, cuando surgieron los rumores acerca de la mejoría del estado de salud quienes estaban recibiendo AZT, los pacientes (que llevaban tiempo agrupados en organizaciones y movimientos sociales) aprendieron a distinguir el medicamento del placebo abriendo las cápsulas y probando el sabor del contenido. El sabor amargo correspondía al AZT, y el dulce, al placebo. Burroughs Wellcome modificó el sabor del placebo para hacerlo indistinguible del del AZT, pero los enfermos llevaron las cápsulas a laboratorios para que las analizaran y determinaran si se trataba o no de AZT. Quienes recibían el AZT comenzaron a distribuir sus cápsulas entre otros enfermos y existían noticias de que había demanda de AZT en el mercado negro. El ensayo clínico debió interrumpirse a las diecisiete semanas por no reunir las condiciones establecidas en los protocolos, pero en ese plazo tan solo se registró un fallecimiento en el grupo del AZT frente a los 19 fallecimientos que se registraron en el grupo del placebo. 

Los activistas a favor de los derechos de las personas con VIH/SIDA consideraban que el método del placebo no resultaba ético en aquellas circunstancias, por privar a un grupo de enfermos de lo único que podía ofrecerles una mínima posibilidad de alargarles la vida y comenzaron una campaña de presión para que se aprobara su uso. La FDA (Food and Drug Administration) ejecutó la aprobación en un plazo récord del AZT (zidovudina) como tratamiento antirretroviral contra el VIH/SIDA. Pero no debemos olvidar que la situación tampoco era la habitual, no era cualquier nueva enfermedad, las personas con SIDA estaban muriendo por miles y las organizaciones de defensa de los derechos de los afectados no estaban dispuestas a admitir el paternalismo de una comunidad científica y de una burocracia que les privara de cualquier posible tabla de salvación. Si el medicamento era tóxico, no sería más mortal que la enfermedad que ya los estaba diezmando. Los afectados debían tener el derecho a decidir si querían recibirlo o no. 

Otro asunto fue el coste del tratamiento que, con sus 8.000 dólares anuales (que otras fuentes hacen ascender a 12.000 dólares al año), se convirtió en el tratamiento más caro de la historia y disparó la cotización de las acciones de Burroughs Wellcome. La reducción del precio de los tratamientos se convirtió en una de las prioridades de los movimientos sociales a favor de la lucha contra el VIH/SIDA, junto a la accesibilidad de los mismos y la denuncia de los casos de discriminación. Las manifestaciones de protesta contra los precios de los tratamientos y denunciando el que el dolor y el luto se convirtieran en un nuevo filón para el capitalismo fueron la tónica general.

El AZT se comercializa actualmente bajo el nombre de Retrovir y Retrovis, y es un ingrediente en el Combivir, Epzicom y Trizivir.



En la imagen se pueden ver dos números del año 87 de la revista Newsweek con el SIDA como tema de portada.

HISTORIA DE UN RETRATO. CHRIS Y DON.