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dimarts, 4 de maig del 2021

SODOMÍA Y HOMOSEXUALIDAD EN LA VALÈNCIA DEL SIGLO XVII.

Un hecho me ha sorprendido al acercarme a los textos publicados contra sodomitas en Catalunya o València. En los primeros tratan casi exclusivamente de actos de tipo sexual; en los segundos aparece en algunas ocasiones la afectividad, incluso el deseo de relaciones estables.




Esta sensación no me llega de la lectura directa de las actas, sino de la interpretación que de ellas hacen Jaume Riera, Rafael Carrasco y Rocío Rodríguez. Rocío me señala que las actas valencianas son muy escuetas y hace difícil llegar a conclusiones sobre unas frases sueltas. Seguramente tiene razón, seguramente una relectura de las actas de Catalunya aparecería algún caso que se me pasó por alto, en el futuro volveré a ello.

Tanto en Catalunya como en València las relaciones aparecen a menudo como una reproducción de las relaciones heterosexuales: "Fulano tenia relación con mengano, como si fuera una mujer" "le acarició como si de una mujer se tratara". En el primer caso más que deseo, veo efectividad.

En la actas inquisitoriales no aparece jamás la correspondencia amorosa, tierna o amistosa entre el acusado y el amigo-amante, seguramente el Santo Oficio evitó siempre cualquier evidencia amorosa, de vida en pareja o de amor a ciegas. Buscaban el acto, buscaban al sodomita y no al homosexual. Tampoco debió ser abundante, pues muy pocas personas sabían leer y escribir.

El mismo Rafael Carrasco señala que imperó un "aparente" divorcio entre sexo y efectividad en las personas encausadas por el Santo Oficio. Pero él mismo señala excepciones. Seguramente en aquellos terribles años de odio y represión, las parejas del mismo sexo no abundaron y se cuidaron mucho de ser visibles.




En el proceso del fraile trinitario Salvador de Morales (1574), éste confesó una relación de por vida con su pareja Baptista Tafoya; tanto en los viviendas de ambos, como en el propio convento tuvieron largas y constantes relaciones sexuales. Tanto Salvador como Baptista fueron condenados a la hoguera. En esta ocasión la condición de fraile no salvó a Salvador, seguramente esta relación continua a través de los años jugó en su contra.

Juan Carroz, de 26 años, procesado por la Inquisición en 1607 , en el juicio "asegura a un muchacho que si una vez consentía en lo que le pedía, su amistad duraría toda la vida". Fue acusado de intentar yacer con un joven a través de engaños, fue desterrado tras darle 100 azotes.

Francisco Roca, casado y de 25 años. Fue denunciado por 4 mujeres, una su propia esposa, por yacer con hombres en su propia esposa. En las actas se señala que ejercía de esposa de apuestos militares de València, aparentando ser mujer vestida de hombre. No cobraba por ello, actuaba conscientemente. Rafael Carrasco señala que es el caso mas claro de "homosexual"... "que vive en cada momento el entusiasmo del primer amor". En el juicio se empleó la palabra "hermafrodita" para describirle, sin aportar más pruebas.

En los casos parecidos al de Francisco Roca en Catalunya, los acusados percibían dinero por sus relaciones y culpaban al diablo por su apariencia femenina.

Bibliografía:

INQUISICIÓN Y REPRESIÓN SEXUAL EN VALÈNCIA. Rafael Carrasco, Ed Laertes. 
SODOMÏA E INQUISICIÖN Rocío Rodríguez.  Ed Ushuaia
SODOMITES CATALANS, Jaume Riera, ed Base. 

dimecres, 18 de novembre del 2020

DE COMO UN DOMINICO INTOLERANTE CULPÓ A LOS HOMOSEXUALES DE LA PESTE.

A inicios del siglo XVI la peste aún hacía estragos en la ciudad de València, un clérigo intolerante aprovechó el malestar general para buscar un culpable: los sodomitas. 

 Lluís Castellolí, predicando en la catedral de València.


Aunque inicialmente los Furs del Regne de València no contemplaban ninguna pena contra el llamado pecado nefando, a inicios del siglo XVI ya estaba tipificado como delito, aunque hasta 1524 no empezó una verdadera y generalizada persecución, fue cuando a petición de Carlos I la Inquisición tuvo competencias en perseguir la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón.

Así empezado el siglo XVI, València se vio en una terrible situación. A la peste se sumó unas inundaciones que se llevaron por delante todas las infraestructuras y centenares de personas. Con la población empobrecida, apareció un clérigo dominico llamado Lluís Castellolí, incendiando a la población con proclamas contra los sodomitas, culpables de todos los males, pues dios estaba muy enfadado con los valencianos.

Estas proclamas incendiarias levantaron a gran parte de la población de la ciudad y se lanzaron a la caza de sodomitas. Una de ellas denunció que a la plaça de Sant Francesc, justo frente al convento de este nombre, "había una casa donde vivían bujarrones que ofendían a dios" y advirtió que como en Sodoma y Gomorra, Dios castigaba València por consentirlo. Allí se lanzó la población. Cuatro fueron llevados a la hoguera, un quinto logró huir y refugiarse en la catedral, buscando su protección, que le fue concedida. 

1519, la peste y las inundaciones diezmaron la población.



Ferrando Sanxis era un humilde panadero, bajo la hipotética protección eclesiástica. Pero temiendo que al llegar la noche el templo fuera quemado y saqueado, un canónigo entregó al pobre Sanxis a la turba incendiaria. «I així el cremaren diumenge, dia de Sent Salvador, per lo qual pecat i altres s’és seguida molta desaventura en aquesta ciutat i regne» (1) Es decir, la crónica oficial de los hechos justificó el linchamiento.

(1) «Y así le quemaron el domingo, día de San Salvador, por lo que pecado y otros es seguida de mucha desventura en esta ciudad y reino»

MAS:   

dilluns, 29 d’agost del 2016

LA PERSECUCIÓN DE LA SODOMÍA HETEROSEXUAL

Aunque inicialmente el concepto sodomía iba ligado a las relaciones sexuales no reproductivas (mirad:"Origen del término sodomía" ), con el tiempo se unió al sexo anal, popularmente conocido como el "conocer por detrás". 


Las dos sentencias mas graves que conocemos contra hombres heterosexuales acusados de sodomía tuvieron lugar en la Barcelona de 1495 y 1542. En el primer caso la víctima fue Domenec Llobet, su acusación practicar la sodomía con su esposa. La pena tan grave seguramente no fue por sus practicas sexuales, sino por ejecer de alcahuetes; en Barcelona los burdeles eran legales y daban sus tributos a iglesia y rey, pero la competencia era duramente perseguida. Él fue condenado a morir en la horca y ser quemado posteriormente, ella fue desterrada.

El segundo caso fue contra un esclavo llamado Montserrat, acusado del crimen de sodomía. En este caso la acusación era de violación, seguramente contra una mujer libre. También fue ahorcado y después quemado hasta reducirlo a cenizas. La denuncia no procedía d ela mujer, por lo que pudo tratarse de relaciones sexuales consentidas. Ninguno de estos dos casos fue llevado por la inquisición. 


Al final de la Conquista de Granada una serie de encuentros sexuales se produjeron en la ciudad de Loja en 1500. Prohombres, matrimonios, criados mantenían relaciones sexuales de todo tipo, intercambio de parejas, relaciones homosexuales ... Todo lejos de las convicciones más tradicionales o de los roles asignados a hombre y mujer. Conocemos todos los hechos por las declaraciones de 12 testigos ante el Santo Oficio, después de que alguno de ellos denunciara los hechos.(Desconozco la sentencia y como acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia en su libro "Para entendernos".)




Rocío Rodríguez en su libro "El sodomita y la Inquisición" (clic) nos habla de un caso que descubrió en el "Archivo Histórico Nacional". A mediados del siglo XVII los inquisidores llegaron a un pueblo de Aragón. Inmediatamente pidieron a la población que quien hubiera cometido algún acto contra natura, lo confesara, el tribunal sería indulgente y perdonaría. Una mujer del pueblo, visiblemente asustada corrió a confesar: "Mi esposo en alguna ocasión me ha conocido por detrás". El marido tuvo que presentarse ante el tribunal, fue torturado y azotado, después condenado a 5 años de galeras. Ella tuvo que pagar las costas del juicio.

Entre los siglos XVI y XVIII, los tribunales del Santo Oficio en la Corona de Aragón dictaron 26 sentencias sobre el delito de sodomía entre hombre y mujer. La mayoría de los casos eran matrimonios, y las mujeres señalaron no haber sido forzadas a mantener este tipo de relaciones. 

En Barcelona dos juicios afectaron a hombres procedentes de Francia. El primero fue absuelto en 1575 y su mujer acusada de ser adúltera. El segundo tres años después  fue condenado a 200 azotes y galeras perpetuas por haber mantenido relaciones sexuales con su mujer, a la fuerza y por detrás. Ella le denunció. 

En Valencia en 1688 un hombre fue acusado de haber tenido en varias ocasiones relaciones sexuales pecaminosas con su mujer. En su descargo le echó las culpas al diablo y  a la bebida. Lo mandaron 5 años a galeras y al destierro.

Cuando se trataba de hidalgos o clérigos las penas se suavizaban, en muchas ocasiones había sentencias absolutorias. Así en 1585 un ganadero de Zaragoza fue acusado de haber sodomizado a su criada. Dijo ser hidalgo y doctor en teología y fue absuelto.




Los franceses en este apartado aparecen en muchas ocasiones. También en Zaragoza un joven de  20 años procedente de este país fue acusado de mantener este tipo de relaciones con su esposa, en su defensa dijo que era muy inexperto y no sabía por donde se hacía. Torturado cantó todo lo que le pidieron, y así salió que la vaca y la mula de su propiedad también habían sido penetradas. Lo condenaron a 6 años de galeras. 

Curioso es el caso de un tundidor de Zaragoza en 1620  que fue detenido junto a su mujer (es el único caso en el que la mujer fue detenida) bajo el delito de sodomía. Ella fue llevada a las horribles cárceles secretas de la Inquisición, donde fue torturada al margen de la legalidad aragonesa. En el juicio la familia acusó al marido de ser un bujarrón, pidiendo fuera quemado. En su defensa dijo que aunque había intentado la penetración, jamás lo había logrado. Él fue condenado a se azotado y enviado de por vida a galeras. De la mujer no se conoce la sentencia.

Así podemos ver varios casos de hombres horrorizados acudiendo al tribunal para autoacusarse de una intención, de haberlo deseado o consumido. 

En los trabajos de Jaume Riera, Rocío Rodríguez o Rafael Carrasco podréis encontrar mas información. 

dimarts, 2 d’agost del 2016

JUICIO CONTRA PERE PUIG FERRERES POR SODOMIA, 1572

Jaume Riera nos ofrece 272 casos juzgados por sodomía entre los siglos XIII y XVIII en su Sodomites catalans, Història i vida (s. XIII-XVIII). Entre ellos el caso de Pere Puig Ferreres, ermitaño de Nostra Senyora de la Misericòrdia de València. 




Pere Puig era natural de Vilabertrán, Empordà,  allí "cantó misa" a los 30 años, después estuvo en Barcelona alrededor de 15 años tras los cuales marchó como penitente (se desconoce la causa) "en romería" a Santiago de Compostela. a la vuelta siguió dos años mas en Barcelona, tras esta etapa marchó a València pasando a ser el custodio de la ermita de  Nostra Senyora de la Misericòrdia.

En 1572 un adolescente, que se cita primero como Pedro y después como Juan García, lo denuncia ante el Tribunal del Santo Oficio. Mossen Pere Puig lo había tomado a su servicio y tras una buena cena y beber buen vino parece ser que abusó de él.

El muchacho no pudo narrar si le había hecho sangrar o no, ofreció como testimonios tres vecinos a los que les contó lo sucedido. Pere Puig reconoció parte de lo sucedido, negando que hubiese penetración. Se desconoce si hubo tortura, en los reinos de la Corona de Aragón la tortura debía ser autorizada por el presidente del Tribunal. Pero en 1572 estas prácticas en el Reino de València eran habituales por parte del Santo Oficio. 




Jaume Riera nos ofrece la declaración de ambos. Destaco esta parte de la declaración del mozo al servicio del ermitaño:

"Comierpn carne y camarrojas, y luego les hizo traher dos hazes de leña y a la tarde cenaron carne y camarrojas. Y despues de haver estado un poco de fuego, el dicho mosén sacó de su cama un colchón para que durmiese éste, y se hechó en su cama. Y antes queste se acostase, se acostó el dicho clérigo y ducho a éste que le rascase las espaldas. Y después de haverle rascado las espaldas, hizo que le rascase las compaciones (eufemismo para citar los testículos). Luego le hechó mano del braço, y le hechó en su cama, y le cobijó con la ropa que el estaba cobijado. Y estando los dos desnudos por fuerza contra su voluntad le conoció carnalmente por detrás, cometiendo con él dos veces el pecado contra natura, metiendo su miembro natural en las partes posteriores deste..."

Curioso el uso del término conocer para referirse a tener relaciones sexuales, al igual que hace Mateo: 1:25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.

La defensa del sacerdote se basó en que fruto de la bebida fue el muchacho quien se introdujo en su cama desnudo y tomó con sus manos sus vergüenzas y estando cara con cara llegaron las "poluciones" de ambos. 

A pesar de que el fiscal pidió incautar sus bienes, y una sentencia de relajación a través del brazo seglar, el Tribunal tomo en consideración su edad, o tal vez no dio excesivo crédito al muchacho, y solo dictó su destierro, oír misa como penitente y advertencia de perder las órdenes sacerdotales de ser reincidente. 


Escudo del Tribunal del Santo Oficio en tiempos de Felipe II

dimarts, 23 de febrer del 2016

"SER DEL PAN"


Hasta mediados del siglo XIX no se utiliza el término homosexual, hasta entonces se utilizaron muchos términos para definirlos. En el Siglo de Oro se utilizó el eufemismo "ser del pan" entre otros.






La Biblia habla de "eunucos" que lo son de nacimiento, los romanos "molles" o "galbinati", a finales de la Edad Media empieza a utilizarse la palabra sodomita, también bujarrón, relacionado con los cátaros, o faggot, relacionado con la madera con la que prendía fuego a las hogueras.





Raimón de Peñafort utilizó el término pecado nefando, En los territorios catalano-parlantes se utilizaba el término "fotut" o "emprenyat" para señalar a los homosexuales pasivos (jodido o preñado). Generalmente siempre se señalaba despectivamente a las personas pasivas, a las que se les consideraba menos hombres.



Las reglas de la decencia obligaban al Santo Oficio a utilizar un lenguaje lleno de eufemismos y palabras dificil de entender para la población de aquellos siglos. Así relajar significaba entregar al reo al brazo seglar para su ejecución, los familiares de la inquisición eran sus policías. Así "conocer carnalmente a alguien" o "tener cópula carnal" significaba que habían follado; al sexo anal le llamaban "conocer por detrás" o "corromperse junto al óculo trasero". Otros eran más evidentes: "tener el sexo alterado" "tocamientos deshonestos consigo mismo".


La palabra sodomíta no era de uso popular, menos aun pecado nefando (el crimen creado por Ramón de Peñafort); bujarrón era la palabra más usada, también marica, a la sodomía se la definió como el vivio de los otros (vicio francés, turco o italiano:


Rafael Carrasco cita el uso de "ser de pan" para señalar a los homosexuales durante los siglos XVI y XVII en València. Lo explica de esta forma: “es decir, trigo se decía a los cojones. La explicación: "igual que el trigo molido da la harina, los cojones se molían en el coito y daban la harina blanca de leche". (1)




Según el diccionario de los inquisidores elaborado el siglo XV:

“Sodomía. La cólera de dios es tal contra este pecado, que envía para castigarlo la peste, el
hambre y los terremotos (…) Todo clérigo sodomita debe ser destituido. La mujer cuyo marido es sodomita notorio puede negarle su débito y pedir el divorcio: lo obtendrá... El pecado del fornicador que fornica así contra natura clama venganza al cielo y el cielo lo oye, enviando el azufre y el fuego. Y San Agustín termina diciendo que después de la idolatría, no hay mayor pecado que el de sodomía. En derecho, los sodomitas son decapitados." (1)





Mas información: 

(1) Carrasco, Rafael; Inquisición y represión sexual en Valencia. Historia de los
sodomitas (1565-1785); Barcelona, 1985, Editorial Laertes,

divendres, 19 de febrer del 2016

MARGARIDA BORRÀS, EJECUTADA EN 1460 POR SODOMIA

En 1460 la Inquisición aun no se había establecido en el Reino de València, los fueros del reino (furs valencians) no condenaban la sodomía, aun así Margarida Borrás fue ejecutada acusada de este delito. ¿Qué pasó?.




Aunque los fueros valencianos no señalaran como delito la sodomía, si lo hacían algunos fueros locales y también el cuerpo jurídico heredado de épocas anteriores que si lo contemplaban, especialmente el Liber Iodiciorum del 681. Aun así hasta mediados del siglo XIV apenas hubo procesos por este motivo. Paralelamente a la aparición de la peste empezaron los procesos, con la llegada al poder de la Casa de Trastámara, estos se produjeron con mayor asiduidad. Pero la ambigüedad jurídica llevó a autorizar a la Inquisición la persecución de la sodomía a  partir de 1526. Durante los 150 años posteriores mas de 250 serían juzgados por estos tribunales en València, por el delito de sodomía.

En 1460 Alfonso el Magnánimo era el rey de la Corona de Aragón, un rey del que hay muchos indicios que señalan su gusto por los jóvenes muchachos. Ausiàs March,  poeta y halconero real, cantaba en sus poemas  "No em pren així com al petit vailet //qui va cercant senyor qui festa el faça, // tenint-lo cald en lo temps de la glaça // e fresc, d’estiu, com la calor se met;"(No me sucede así como al pequeño paje //que va buscando señor que fiesta le haga //teniéndole caliente en el tiempo del hielo //y fresco, en el estío, cuando la calor entra;). 

En julio de 1460 en la Plaza del Mercado de la ciudad de València era ejecutada Margarida Borras, por la terrible sentencia de ser ahorcada hasta morir. 

Aunque al nacer le pusieron el nombre de Miguel, ella siempre se sintió mujer e intentó vivir como tal. Pertenecía a una familia con una buena posición social, su padre fue notario en Mallorca. To lo que sabemos es gracias al dietario del sacerdote Melcior Miralles, según este Margarida frecuentaba las mejores casas de la ciudad y lo hacía vestida como mujer. Seguramente alguien que no se sintió bien tratado, tal vez un amante rechazado, la denunció. Miralles dice que "fue presa y torturada", en femenino. 





En 1460 los delitos de sodomia eran sentenciados a la hoguera, pero a Margarida la sentencia fue de morir en la horca, seguramente un privilegio al no pertenecer a las clases bajas. Pero fue llevada a la Plaza del Mercado vestida con ropas masculinas "con calzón corto, para que quedase bien claro su condición masculina. Se le ahorcó con sus partes íntimas al descubierto." (1)

Borràs es un símbolo de la defensa de los derechos LGTB en Valencia, fue víctima del odio y la discriminación, realidades que más de 500 años después aun sigue entre nosotros. El Premi Margarida Borrás es ahora el galardón más importante que otorga todos los años el Col·lectiu Lambda de lesbianes, gais, transsexuals i bisexuals de Valencia. 



En otros artículos os he comentado la historia de Eleonor en 1395 y Anastasio Lagrantino en 1717, que pueden indicarnos como trataban a las personas transgénero en otros paises, También os recomiendo conocer las historias de Blas Ramírez y Antonio de Erauso, la monja Alférez. 

Sobre la brutal represión ejercida por la Inquisición en València recomiendo el magnífico trabajo de Rafael Carrasco: “Inquisición y represión sexual en Valencia. Historia de los sodomitas (1565-1785), Editorial Laertes. 






Actualización del artículo. El siglo XV ja no estaban en vigor las leyes visigodas. Pero si las leyes decretares papales. A mediados del siglo XIII Ramon de Penyafort redactó el concepto "pecado nefando" como crimen; su inclusión en las decretales, de obligado cumplimiento para los reinos cristianos abrió los tiempos de persecuciones en reinos como el de València que no condenaban la sodomía. En agradecimiento al servicio prestado (y a su función como inquisidor) se le recompensó como santo y España aun otorga la cruz con su nombre a los miembros destacados de la abogacía.

(1)La cruel ejecución de Margarida Borrás, la hija del notario que nació hombre. CARLOS AIMEUR

dijous, 16 d’abril del 2015

LOS MONARCAS DE LA CORONA DE ARAGÓN Y LA SODOMÍA

Los monarcas de la Corona de Aragón no tuvieron una especial preocupación sobre los temas relacionados con la sodomía. No dictaron leyes en este sentido, aunque si en mas de una ocasión la utilizaron para desembarazarse de enemigos incómodos o conseguir la "gracia divina".




Las leyes en que se basaron para condenar la homosexualidad procedían de los códigos romanos y visigodos, también habían fueros locales como los de Teruel o Tortosa que condenaban la sodomía. Pero ni los Usatges, ni los Furs de València, ni los Fueros de Aragón contenían condena alguna. Hasta finales del siglo XVI, y por presión de Felipe II,  no apareció esta condena. Trabajos como los de Jaume Riera i Sans o Rocío Rodríguez nos han aportado mucha información y nos han ayudado a conocer como vivían muchos homosexuales de la época. 

La sentencia mas antigua que conocemos se produjo durante el reinado de Jaume I y fue de absolución contra un judío de Lleida llamado Alaçar. Durante este reinado se nombró a Raimon de Penyafort como Inquisidor con el pretexto de persecución de los cátaros. Este fraile de la orden de los predicadores incluyó el pecado nefando como delito e intentó perseguir a sodomitas y brujas, sin conseguir el permiso papal. 





Al ambicioso Jaume II no parecía preocuparle en exceso la sodomía, hasta que su eterno enemigo el rey francés Felipe IV utiliza una acusación de sodomía para acabar con los templarios e incautar sus bienes. El rey "Justo" en principio apoyó a los templarios hasta que vio oportunidad de mejorar sus arcas. Entonces y de repente recordó que todos los males de sus reinos eran derivados del malestar divino causado por la sodomía de los hombres. 

Así se inició un largo proceso contra los templarios. Finalmente el Concilio de Tarragona disolvió la orden del temple en el 1312, pero se crearon nuevas órdenes, como la de Montesa o la del Hospital, y los bienes templarios fueron repartidas entre ellas, hubo acuerdo y las arcas reales salieron beneficiadas. 

Ponç Hug de Empuries fue un noble rebelde, y seguramente homosexual, que no se dejó dominar por este rey, aliándose con todos sus enemigos para molestarle. Para evitar que estos poderosos aliados y la propia iglesia salieran en su apoyo, una oportuna acusación de sodomita, muy bien fundada, acabó con la fortuna y la disidencia de este levantisco noble. Todo se arregló pagando una una suma inmensa quedando él y su condado en la mas absoluta de las miserias. Poco después fallecía en 1313.



Tras estos dos sucesos ni a Jaume II, ni al dios de los cristianos pareció preocuparles mas la sodomía y cuantas desgracias sucedían en el reino dejaron de tener una causa divina, para tenerla del orden natural. Pero este rey tenía un heredero....

Jaume D'Aragó i Anjou debía suceder a su padre y casarse con una princesa castellana con la que había convivido desde la infancia. Educado como un templario, incluso en los valores de la castidad, Ramón Llull llegó a pensar en él como el futuro "Rex Ballator" que liderada la cristiandad contra el infiel. Tras la disolución de los templarios esta opción desapareció y su reacción parece le desestabilizó. La consecuencia es que se negó a casarse con ninguna mujer, enfrentándose a su padre y acabando ingresando en una orden religiosa a pesar de no tener vocación para ello. Muchos indicios señalan la homosexualidad de este príncipe como causa de esta decisión. 

Tumba Jaume d'Aragó i Anjou, catedral Tarragona.


Con el reinado de Pere III se llegó al máximo esplendor de la Corona de Aragón, pero los reinos quedaron obsoletos y cansados tras numerosas guerras, tanto internas como contra los vecinos castellano, franceses o genoveses. En 1333, "lo mal any primer", las hambrunas afectaron a la población, en 1348 aparecía la peste. En esta ocasión los predicadores no culparon a los sodomitas, la culpa era de los judios, seguramente el origen estaba en las deudas que estos tenían con esta comunidad.

Hecho poco común es el hecho de que este rey se interesó y actuó para salvar a varios sodomitas, según cuenta Jaume Riera i Sans en su Sodomites Catalans. En este importante trabajo cuenta también el cierto disgusto por la condena de dos judíos por el delito de sodomía. El primer caso es el de Issach Mardofay en 1365, quemado por haber cometido sodomía con varios niños del call, la sentencia incriminaba a los niños involucrados lo que obligó intervenir al rey ordenando la remisión de todas las penas en este sentido que pudieran afectar a la comunidad judía del call de Barcelona. Otro caso fue el de Jafudà  Abeç, también fue quemado ,este en Tortosa en 1386, este caso levantó la ira real condenando a las autoridades locales por sentencia precipitada.

Pere III


Alfonso V el Magnánimo no fue un rey muy apreciado ni por aragoneses, ni por catalanes, por lo que se instaló en València. Allí conoció al poeta Ausiàs March (" la carne quiere carne y no se le puede contradecir" o "así como al pequeño paje// que va buscando señor que fiesta le haga"), hay indicios de una posible relación homosexual entre ambos, fue su halconero. El rey murió sin descendencia y le sucedió Juan II, su hermano.



Juan II tampoco fue bien aceptado en Catalunya, pero si su hijo Carlos de Viana, posiblemente asesinado. La nobleza y el clero catalán se revelaron contra este rey por este crimen y provocaron que las instituciones catalanas nombraran a Enrique IV de Castilla, homosexual. como nuevo rey.  Éste renunciaba en 1463 y entonces nombraban rey al Condestable de Portugal con el título de Pedro IV. 

Pedro IV era un estratega desastroso y un fundamentalista religioso, quiso lograr el cielo eliminando cualquier vestigio de herejía o sodomía en Catalunya. Animó a la delación contra los sodomitas e inició un juicio impopular contra varios sodomitas locales, entre ellos Joan de Llobera clérigo y conseller de la ciudad.  El juicio contra el conseller estuvo envuelto de tensiones, la iglesia y los restantes consellers presionaban a su favor, el rey les tiraba por cara que defensaran a un practicante del pecado nefando mas que a los ladrones de la ciudad. Finalmente fue ahorcado y quemado su cadáver.



Fernando el Católico y su esposa Isabel de Castilla abrieron la puerta a la Inquisición en sus reinos, su función era perseguir la herejía. Ambos dictaron leyes en Castilla contra la sodomía, pero no el los reinos de la Corona Aragonesa. Con el nieto de ambos, y en 1527, la Inquisición inició la persecución de la sodomía en los reinos de Aragón, València y Catalunya. 








dimecres, 4 de març del 2015

TERESA-FLORENCI PLA, "LA PASTORA", VÍCTIMA DEL SENSACIONALISMO FRANQUISTA


Teresa Pla Meseguer, Florenci, nació en una humilde familia de pastores de Vallibona, en la comarca de Els Ports.  Sólo fue a la escuela quince días, pues su profesión de pastora / pastor no le dejaba más tiempo libre ni las burlas sobre su apariencia le eran cómodas.



"Al nacer, me inscribieron en el registro civil como mujer, porque ya desde el 
principio se dieron cuenta de que mis partes no eran normales y nadie sabía bien si 
era hombre o mujer. ‘Si es mujer no hará la mili. Si la ponemos como hombre la 
harán desnudarse para tallarla en el cuartel y se morirá de vergüenza de que la vean 
los demás, todos le dirán cosas.’” (Giménez Bartlett 2011: 83)  

Un problema genético de nacimiento planteó dudas a sus padres y optaron ponerle nombre femenino "Así no hará la mili". Aunque los niños y niñas se reían de él/ella "Teresot, qué tienes entre las piernas" su enorme fuerza física hacía que nadie se atreviera a decírselo cerca. En 1949 tras ser cruelmente humillada/o por la Guardia Civil se pasó al maquis y adoptó el nombre de Florenci, actuando como hombre y hablando de él en masculino.



La prensa sensacionalista, con Enrique Rubio al frente, de la época se cebó con Teresa/Fulgenci atribuyéndole las mas inimaginables aberraciones:

"La Pastora, la cruel mujer que durante seis años sembró el crimen y el terror desde la sierra de Caro, al frente de una partida de bandoleros conocida por Banda de los Siete."

La “monstruosa mujer… (que)… había encontrado la vida adecuada para saciar su patológica sed de crímenes”. En un “espectacular atraco, ella personalmente asesinó a un matrimonio y dos hijos, dejando herido a un tercero”. "Pastora, una mujer lesbiana de instintos criminales…”.

"Viva la Guardia Civil, que ha atrapado a La Pastora, mujer de malos instintos, fea y pecadora."


Enrique Rubio confeccionó y divulgó una leyenda amarilla a instancias de una propaganda oficial que necesitaba justificar muchos expedientes abiertos. A Florenci, por la singularidad de su sexo, le atribuyeron delitos que jamás cometió y le pusieron precio a su cabeza. La delación en Andorra de un contrabandista que le debía dinero, supuso su detención en 1960 por la policía andorrana y entregada a las autoridades españolas. Sería acusada de las muertes de veintiún guardias civiles, siete alcaldes y un ermitaño.




Fue juzgada y condenada a muerte, pero la pena de muerte le fue conmutada por la cadena perpetua. En el año 1977 fue amnistiado, uno de sus carceleros, Marino Vinuesa se conmovió y la contrató para que trabajara en sus tierras en Marines. Se trasladó, años después, a la provincia de Castellón donde murió en el año 2004. 

En 1988 era entrevistado por la revista "Tiempo", allí reconocía que jamás se había sentido mujer: "me sentía hombre, y que todos me vieran como mujer me hacía sufrir."

Teresa/Florenci fue una persona excepcional, fue un maquis pacífico que intentó huir del 
estigma social y del analfabetismo. Fue feliz mientras vagaba como pastora en los paisajes vastos con su rebaño. Aceptó la pena con serenidad y rehízo su vida tras conseguir la anhelada libertad. 

"Donde nadie te encuentre" (On ningú et trobi) de Alicia Giménez Barlett, premio Nadal 2011 narra la historia de Teresa Pla Meseguer, mas tarde "Teresot" para finalmente adoptar el nombre de Florenci.

diumenge, 8 de febrer del 2015

LIBRO RECOMENDADO "EL SODOMITA Y LA INQUISICIÓN"

"El sodomita y la inquisición" es una novela histórica de Rocío Rodríguez que nos muestra el terror en que vivían muchas personas, especialmente los "sodomitas", a mediados del siglo XVII. 





La época de mayor persecución de la sodomía en la Península Ibérica fue los siglos XVI y XVII. El clima de terror que crearon las autoridades civiles en Castilla o los tribunales del Santo Oficio en los reinos de la Corona de Aragón, ha dejado pocas huellas para conocer como vivían estas personas o simplemente en qué condiciones se desarrollaban las relaciones sexuales durante esta época.

El interesante trabajo de Rocio Rodríguez, "Sodomía e Inquisición, El miedo al castigo", investigando en las actas de la Inquisición, nos ofrece una oportunidad para conocer esta dura realidad. Este ensayo le ha llevado a escribir la novela histórica "El sodomita y la inquisición", una obra que nos muestra el pánico y el terror que vivían quienes estaban fuera de las normas establecidas a mediados del siglo XVII.



La reseña del libro nos ofrece este resumen de la novela "Un día en que se estaban bañando juntos, a Pedro se le resbalaron los calzones y apareció delante de él completamente desnudo... No pudo resistirse ante tal visión y esa fue la primera vez que se unió a un varón... Ése fue el principio de la historia de Gonzalo, que le llevaría a huir de la casa de sus padres y a vivir difíciles y a veces trágicas situaciones en la Corona de Aragón y en Madrid, siempre bajo la negra amenaza de los terribles castigos que la Inquisición imponía a los sodomitas, hasta intentar una nueva vida en la costa de Marruecos. Los hechos históricos que aparecen en esta novela están extraídos del ensayo de la misma autora Sodomía e Inquisición: el miedo al castigo."

Rocio nos muestra un mundo dominado por el miedo, la delación y el chantaje, una sociedad en la que todos podían ser sospechosos y caer en manos del Santo Oficio. Ser mendigo, cristiano nuevo, judio, musulmán, sodomita... o simplemente librepensador podía derivar en trágicas consecuencias. 



Salvo algunas excepciones, ( Antonio Pérez secretario de Felipe II, o el noble valenciano  Pedro Galcerán de Borja,) la Inquisición actuaba siempre contra los mas débiles. En su blog , Rocio,  nos cuenta:  "Los acusados de sodomía eran encerrados, por lo general, en las cárceles secretas. Sólo en contadas ocasiones fueron llevados a las cárceles de los familiares, o a las comunes. Las cárceles secretas se distinguían del resto, en que los presos estaban completamente aislados del mundo exterior. A los herejes se les instalaba en celdas individuales, pero los sodomitas - según se desprende de algunos procesos - estaban con otros hombres en la misma celda.  Cuando una persona era liberada, al abandonar la cárcel secreta, debía hacer juramento de que en ningún momento repetiría nada de lo visto u oído, estuviese o no relacionado con su caso.
Romper este juramento podía acarrearle duros castigos
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La descripción que hace de las cárceles del Matarraña (Massalió, Calaceit i Ràfels) es terrible. Celdas pequeñas sin luz ni ventilación, llenas de humedad, malolientes y con un temible pozo al que llaman alzapón. Se trataba de una peculiar mazmorra, estaba destinada a los presos más peligrosos o a los que se le quisiera infligir un especial castigo, su acceso no era una pequeña puerta armada de un poderoso cerrojo sino una gruesa trapa de hierro colado que daba acceso a un agujero en el suelo por el que se descolgaba al reo, sobra explicar que indudablemente antes le llegaba la muerte que el juicio.


Alzapón


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La novela es una "pied-movie" ( va recorriendo a pie los distintos territorios) que va describiendo zonas, como las temibles cárceles del Matarraña, e historias que van conociendo y encontrándose. En una de estas historias nos cuenta que llegando los inquisidores a un pueblo aragonés, estos advirtieron ala población de la necesidad de confesar antes de que los tribunales actuasen. Una mujer, asustada o interesada, se presenta ante el Tribunal y declara que su marido la había intentado "conocer por detras", ella se negó. Enterado el marido acude inmediatamente a declarar, pero no se libra del castigo. Al declarar voluntariamente salva la vida, pero le caen 100 latigazos, 5 años en galeras y el destierro posterior.


Otro papel sorprendente en este mundo de terror era el de los médicos, cirujanos. Su función era controlar los reos, dictaminar si tenían desgarros anales, ayudar a los torturadores a proferir terribles daños a quienes caían en sus manos, evitando su muerte para poder proseguir con sus sádicas sesiones.  



Puede encontrarse en libro en La Casa del Libro o la librería Antinous de Barcelona.  También puede conseguirse vía Amazón:  http://www.amazon.com/El-sodomita-Inquisici%C3%B3n-Spanish-Edition/dp/8415523858

HISTORIA DE UN RETRATO. CHRIS Y DON.