divendres, 31 de juliol del 2026

LA POESÍA HOMOERÓTICA DEL POETA PERSA RŪMĪ

Rumi es uno de los poetas más queridos, respetados y leídos en el Irán actual. Aunque nació en la región histórica del Khorasan y vivió en la actual Turquía, escribió casi toda su obra en lengua persa, lo que le convierte en un pilar fundamental de la identidad cultural iraní. El 30 de septiembre, Irán celebra el dia dedicado al poeta Rumí. 
Shams y Rumí juntos, rodeados de muchachos


Su obra es claramente homoeròtica. Su relación con Shams de Tabriz fue el gran amor de la vida de Rumi, su inspiración absoluta, fue Shams, que era un hombre mayor y un derviche errante (no un joven). Su unión fue conocida como "el amor de los santos". Tras la desaparición de Shams, Rumi encontró a un nuevo compañero espiritual en Salah al-Din, un orfebre que tampoco era un chico joven, sino un hombre maduro y sencillo. 

“Las lágrimas.”
Las lágrimas húmedas
son el lenguaje
del arrepentido.


Hay palabras
que no alcanzan.
Entonces hablan
los ojos.
Y, a veces,
una lágrima sincera
dice más
que un largo discurso.

Jalal al-Din Rumi fue un maestro sufí. Antes, Rumi era un prestigioso jurista y teólogo suní. El encuentro con el derviche errante Shams de Tabriz transformó profundamente su vida espiritual y su obra. A partir de ese momento, abandonó la enseñanza para dedicarse a la poesía mística, unido siempre a su amante. La muerte de Shams inspiró a miles de poemas donde Rumi habla de su amado con una intensidad extraordinaria. Hoy es uno de los grandes poetas populares en Irán.


Jalal al-Din Rumi, fundador de la Orden de los Cerviches Giratorios, mostrando su amor por su joven discípulo Hussam al-Din Chelebi. c

La ambigüedad intencionada y la ausencia de determinantes (artículos) son recursos clave en la poesía mística del autor persa Jalal al-Din Rumi, diseñados para difuminar los límites terrenales y expandir el significado espiritual. En el idioma persa clásico (farsi), la estructura gramatical carece de artículos definidos masculinos o femeninos, lo que genera un vacío lingüístico que Rumi aprovecha para crear una poesía universal y sin etiquetas. 


Sin ti, el jardín es espinas.
Sin tu rostro, la primavera es invierno.
Ven, porque sin ti
ni mi alma conoce su camino.

Bésame una vez más,
amigo de rostro de luna;
que tu aliento
resucite ese corazón muerto.


Algunos expertos sostienen que la relación con Shams tenía una dimensión amorosa profundísima, expresada con un lenguaje claramente homoerótico. Otros remarcan que ese lenguaje era habitual en la poesía sufí, que simbolizaba la unión con Dios. Muchos consideran que ambas lecturas no se excluyen: el deseo humano podía convertirse en el vehículo para hablar de la experiencia mística.

Este poema me recuerda mucho a Ramon Llull (A L'AMANT)


El amante no busca recompensa.
Sólo desea
la mirada del amado.
Cuando el amado aparece,
el mundo desaparece.
Cuando el amado habla,
mil libros permanecen mudos.
Cuando el amado sonríe,
el corazón se convierte en un jardín.
Quien ha probado ese amor
ya no volverá a ser lo mismo.


Ramon Llull escribe: «El amigo buscaba su amado por montañas y valles; preguntaba a las bestias ya los pájaros si le habían visto.» O bien: «El amigo lloraba, y las lágrimas eran mensajeras del amado.» Este tipo de imágenes recuerdan mucho a Rumi, que también convierte la búsqueda de Dios en una historia de amor apasionada






EL CLAMOR DEL AMANTE AL AMADO

Mi espalda se ha quebrado bajo el peso de mis pensamientos.
Amado mío, ven y acaricia mi cabeza con misericordia.
La palma de Tu mano sobre mi cabeza me concede descanso;
Tu mano es signo de Tu generosa providencia.
No apartes Tu sombra de mi cabeza.
Estoy afligido, afligido, profundamente afligido.
El sueño ha abandonado mis ojos
por el anhelo que siento por Ti,
oh, Envidia de los cipreses.
Toma mi vida; Tú eres la Fuente de la Vida.
Lejos de Ti, me cansa incluso vivir.
Soy un amante conocedor de la locura de los amantes;
estoy cansado del saber y de la razón.



En Yalal ad-Din Muhammad Rumi aparecen con frecuencia imágenes de jóvenes de extraordinaria belleza. En la tradición sufí, esa belleza suele funcionar a la vez en dos niveles: puede leerse como la belleza humana concreta y, al mismo tiempo, como reflejo de la Belleza divina. Esa ambigüedad es una de las características de su poesía.

Algunos pasajes especialmente representativos son:

"Ven, hermoso muchacho,
no dejes mi alma en la confusión.
Tu rostro es el jardín donde florece la primavera,
tus labios son el vino que devuelve la vida."

En otro poema dice:

"Cada vez que veo tu rostro juvenil,
el mundo entero rejuvenece.
¿Cómo podría apartar los ojos
de una belleza que Dios mismo ha creado?


Y en un célebre gazal del Diván de Shams escribe:

"¿Quién es ese joven que ha entrado en la taberna?
Con una sola mirada
ha robado la razón de todos los sabios."


También encontramos versos como:

"El joven de rostro de luna pasó junto a mí;
mi corazón dejó de pertenecerme.
No preguntes qué religión profeso:
desde entonces pertenezco a su belleza."

NOTA:

Hay un detalle interesante: las miniaturas antiguas no suelen representarlos como una pareja afectiva en sentido moderno. Los muestran conversando, contemplándose o compartiendo una experiencia mística. Sin embargo, los artistas enfatizan la intensidad de su vínculo mediante gestos, la proximidad física y símbolos como árboles entrelazados, jardines o la luz solar (Shams significa literalmente "Sol"), jovenes disfrutando de su conversación, tocando música e incluso disfrutando del vino.




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