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dimarts, 31 de maig del 2022

LA HOMOFOBIA Y LA TRANSFOBIA A TRAVÉS DE LA HISTORIA. II PARTE LA OSCURA EDAD MODERNA.

 


Porque entre los otros pecados y delitos que ofenden a Dios nuestro Señor, e infaman la tierra, especialmente es el crimen cometido contra orden natural; contra el que al las leyes y derechos se deben armar para el castigo deste nefando delito, no digno de nombrar, destruidos de la orden natural, castigado por el juicio Divino [...]

mandamos, que cualquier persona, de cualquier estado, condicion, preeminencia o dignidad que sea, que cometiere el delito nefando contra naturam …que sea quemado en llamas de fuego en el lugar, y por la Justicia [...]  Reyes Catolicos Premática sobre el pecado nefando.




Auto de fe en la plaza Mayor de Valladolid, según una calcografía de principios del siglo XVII.


Tenemos la idea falsa de que la Edad Media fue una época de oscurantismo y persecución que acabó con la llegada de la Edad de las Luces, la mal llamada Edad Moderna. No fue así, con el siglo XV se entró en una época oscurantista, de regímenes absolutistas que lo eran por la gracia de Dios y actuaban de conformidad con ello. 


Fueron siglos de persecuciones contra los sodomitas, que eran llevados a las plazas de los pueblos y ciudades para ser quemados tras terribles tormentos. También época de persecución de la brujería, contra mujeres libres, curanderas, sabias y en muchas ocasiones lesbianas.



I ARAGÓN Y CASTILLA



En España la realidad fue aún peor. Los Reyes Católicos (1497) dictaban la Pragmática de Medina del Campo que iniciaría una feroz persecución contra el "pecado nefando", persecución que sería trasladada a los países conquistados por Castilla, especialmente en América. Los sodomitas descubiertos debían ser quemados y sus bienes incautados.

El sexo no procreativo era considerado un vicio, un pecado. El concepto sodomía no afectaba tan solo a los hombres que tenían sexo con otros hombres, también las mujeres que practicaban el sexo "dorsal", incluso dentro del matrimonio. Ellas podían ser castigadas por sodomía.


En los reinos de la Corona de Aragón a partir de 1525 se autorizó a la Inquisición a actuar contra los sodomitas, pues ni sus fueros, ni sus constituciones la penalizaban. En Zaragoza o Valencia los sentenciados a muerte fueron centenares.  Es necesario recordar que hasta el siglo XVIII Castilla y los reinos de Aragón tuvieron leyes distintas e incluso las competencias del Santo Oficio variaban según de que territorio se trataba. 


Paralelamente algunas ciudades italianas se sumaron, más tarde fue Francia (1530) Inglaterra (1533) el Sacro Imperio (1532). Los países nórdicos tardaron. Curiosamente Rusia o los países islámicos fueron mucho menos estrictos durante estos siglos. En Francia mientras los tribunales eclesiásticos dictaban sentencias contra los sodomitas, mientras sus reyes y príncipes tenían relaciones homosexuales  sin ningún pudor.


El siglo XVI y el reinado de Felipe II fue la época más dura. Entre 1616 y 1630 todos los casos fueron sentenciados a la hoguera. Muchas personas preferían suicidarse antes de ser detenidos y cruelmente torturados, otros eran asesinados por su propio entorno para evitar el descrédito que suponía convivir con un sodomita.


Se consideraba que era un vicio importado de Italia, incluso se señalaba a Antonio Pérez, secretario de Felipe II caído en desgracia, como la persona que lo había introducido. Artistas y pintores eran especialmente vigilados para evitar que introdujeran ideas contrarias a los establecido o practicaran "actos impuros". Aludir o citar la sodomía estaba mal visto y cuando se hacía era siempre para criticarla.


En Sevilla había un lugar llamado la Huerta del Rey donde la práctica del cruising ya era muy común en pleno siglo XVI. Se trataba de un campo de árboles frutales en las afueras de la ciudad propicio para los encuentros ocasionales y refugio de clandestinos amoríos. También era un lugar donde algunos mozuelos por un pequeño sustento satisfacían los deseos de hombres adultos. Pero en Sevilla donde más personas fueron quemadas acusadas de sodomía.


Es Quevedo quien mas cita a la sodomía sea para acusar o desprestigiar a alguien (a Góngora le llamaba "apenas hombre" y "bujarrón") o para hacer burla de ella: "De los sodomitas no solo no sabemos de ellos pero ni querríamos saber que supieren de nosotros; que en ellos peligrarían nuestras asentaderas y los diablos por eso traemos colas, porque como están acá habemos menester mosqueador de los rabos." Las acusaciones de Quevedo a Góngora provocaron un juicio "postmortem" al poeta cordobés.


Aún así existió  un barrio semi-clandestino en Valencia y otro en Nápoles. Castilla mostraba su orgullo en ser hegemónica en la lucha contra el pecado nefando, vicio que procedía de Italia o que era practicado por los infieles turcos, mientras los países protestantes legalizaban el divorcio, cerraban monasterios y permitían a los clérigos casarse. Su afán en cristianizar el mundo les llevó a martirizar cruelmente a los indígenas sodomitas del "Nuevo Mundo".






II RESTO EUROPA Y AMÉRICA



A pesar de las persecuciones, durante esta época había lugares donde los hombres se encontraban para tener sexo. Tabernas, baños públicos, posadas... Normalmente en las zonas periféricas de las grandes ciudades podían existir lugares que pasaban desapercibidos por quienes perseguían a los "sodomitas".


En la periferia de Londres existían las "molly house", posadas en las que dos hombres podían alquilar una habitación para estar solos sin que nadie les preguntara. Incluso llegaron a celebrarse bodas en algunas de ellas, aunque sin validez jurídica. Aunque en los registros ingleses constan inscritas varias parejas homosexuales como matrimonio durante el siglo XVII, época en la que los sodomitas ingleses recibían duras penas. 


Redes de prostitución clandestina funcionaban en las grandes ciudades, en ellas nobles, clérigos o hidalgos eran sus clientes, los posaderos no ponían problemas ante un negocio seguro. Mientras los niños y los adolescentes eran embaucados, a veces contra su voluntad. Ello bajo el peligro de azotes, galeras, torturas u hogueras. Los prostíbulos eran tolerados y pagaban sus impuestos a la iglesia y al rey en muchas ciudades.


Los caballeros o hidalgos pasaban largas temporadas fuera de casa, incluso años, generalmente enrolados en los ejércitos. Muchos jóvenes soldados buscaban la protección de un soldado mayor, hecho que se veía con cierta normalidad dentro del ámbito militar, pero no fuera, en la marina incluso se protegían estas uniones. 


Conocida es la anécdota de Benvenuto Cellini que al ser acusado de sodomía declaró que "el noble arte de hacer el amor era práctica de los dioses antiguos o los gobernantes, no de un humilde artísta. ". A pesar de ello fue condenado en varias ocasiones. 


Una mención especial merece Prusia. Durante el siglo XVIII los distintos reinos europeos fueron suavizando sus leyes contra la sodomía. Voltaire señaló:   La sodomía, mientras que no haya violencia, no puede ser responsabilidad de las leyes criminales. No viola el derecho de ningún otro hombre. [...] Es un vicio bajo, asqueroso, cuyo verdadero castigo es el desprecio. Este pensador francés fue amigo de Federico el Grande, pero al descubrir su homosexualidad le definió como «amable ramera» .  


Prusia no suavizó sus leyes hasta finales del siglo XVIII, manteniendo duras penas como trabajos forzados o reclusión de 4 a 6 años, pero antes aplicó la pena capital con extrema dureza.  La peor época fue la de Federico Guillermo I el «Rey Sargento»,  éste llegó a ejecutar a un amante de su hijo Federico el Grande obligándo a éste a estar presente ante el pelotón de fusilamiento.






Otro caso fue el de Anastasio Lagrantino, cuyo nombre oficial era Catharina Margaretha. Vivió como hombre y se casó con una mujer prusiana. Denunciado por su suegra fue detenido/a y acusado de cometer sodomía con instrumento inadecuado. Federico Guillermo ordenó su muerte por decapitación. 


La legislación prusiana tendrá terribles consecuencias para Alemania y Europa a partir de su unificación a finales del siglo XIX.


III LESBIANAS


Poco sabemos de las lesbianas durante esta época, más allá de las terribles persecuciones contra la brujería. En América se conocen casos de guerreras que se casaban con otras mujeres y adoptaban a propios hijos, aunque más allà del escándalo que produjo entre los exploradores no se conocen actuaciones en contra. 


La Inquisición en la Corona de Aragón condenó a diversas mujeres por sodomía, pero eran relaciones heterosexuales, se les acusó de ser "conocidas por detrás" (sexo anal) por sus maridos y esposos.






En Brasil la competencia de perseguir a la sodomía era de la Inquisición, allí se conocen algunos de los pocos casos de lesbianas sentenciadas por el delito de sodomia. Tal es el caso de Filipa de Souza, fue juzgada junto a otras mujeres y acusada  de  haber tenido relaciones sexuales con ellas. Tras ello fue humillada publicamente en la picota, mientras su historia era explicada en la catedral de la ciudad para escarnio de sodomitas. Tras ello tuvo que pagar las costas del juicio, antes de abandonar la ciudad camino del destierro. Nada más se supo de ella.


La mujer inglesa de los siglos XVIII-XIX no tenía derechos, estaba expulsada del mundo de la enseñanza y la cultura y vivía subyugada a la voluntad de los hombres. Muchas mujeres se opusieron a ello. El castigo que podían recibir era la ablación de clítoris, las mujeres no tenían derechos y sus tutores podían disponer de ellas, fueran padres, hermanos o esposos.


 

En este estado de cosas muchas mujeres optaron por travestirse y llevar una vida libre simulando ser hombres. Una de ellas fue Mary Hamilton, después Charles. Su biógrafo señala que ya con 14 años se juntó con otra joven metodista, Anne Johnson. al ser descubierta tuvo que huir, y así en cerca de 10 ocasiones hasta llegar a somersetshire donde conoció a Mary Price, una joven desconocedora de todo lo concerniente al sexo. Se casaron y el matrimonio duró dos meses, al ser reconocida reconocida por un antiguo paciente Finalmente su pareja admitió ser engañada "por las prácticas más viles y engañosas", y que "Después de su matrimonio se acostaron varias noches y que Charles Hamilton "había entrado en su cuerpo varias veces", lo que le hizo creer que Hamilton era un verdadero hombre ".  


Mary/Charles fue condenada a prisión y picota pública  por fraude por "hacerse pasar por hombre''. 




El caso de Anastasio Lagrantino, el de Mary Hamilton como las guerreras mohaves podrín tener interpretaciones que las identificaran como transexuales. Como lo fue el caso de Antonio de Erauso, la monja alférez, quien recibió "autorización papal de vestir como hombre". En una época de gran represión era difícil incluso el travestismo, que visibilizaba algo que era duramente reprimido como lo he contado. 

A través de las actas de los tribunales, especialmente los del Santo Oficio, se encuentran casos de personas condenadas por sodomía que se sentían o hacían pasar por mujeres. Generalmente aducían que habían sido engañados por el demonio que les había confundido.

Bibliografía



Aldrich, Robert. Gays y lesbianas, Vida y cultura. Ed Nerea.ç

Bruquetas se Castro, Fernando. Reyes que amaron como reinas. La Esfera Libros.

Cabañas Agrela, Miguel. Reyes sodomitas. Ed Egales

Garza Carvajal, Federico. Quemando mariposas: Sodomía e imperio en Andalucía y México, siglos XVI-XVII: 39 (Rey de bastos) Ed Laertes

Riera, Jaume. Sodomites Catalans. Editorial Base.

Tomás y Valiente, Francisco "El crimen y pecado contra natura". Ed Tecnos.

dimecres, 17 de novembre del 2021

INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE

 INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE



En esta segunda, y última parte, me centraré en el conflicto de competencias que se originó entre el Santo Oficio y la justicia catalana, mostraré la función de los cirujanos y finalmente las terribles sentencias que se dictaron.


Escudo Tribunal de la Inquisición, Palau Major, Barcelona. Hacia 1566



III CONFLICTO DE COMPETENCIAS


La persecución de la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón a partir de ser asumida por la Inquisición, supuso un largo conflicto con los tribunales de justicia.


La Inquisición se implantó en la Corona de Aragón y el Reino de Castilla en 1478. Su objetivo era mantener la ortodoxia religiosa y perseguir la herejía. Fue una institución ligada a la monarquía que carecía de las mismas competencias en todos los territorios, generalmente sus funcionarios eran castellanos, levantando recelos en los reinos de la Corona de Aragón.


Carlos I, con motivo de un conflicto jurisdiccional con Sancho de la Caballería, jurista de Zaragoza, vio una fórmula para poder acusarle: la sodomía. Pero el proceso era largo, la justicia aragonesa solicitaba pruebas y no aceptaba la tortura. La solución fue autorizar la actuación de la Inquisición en estos territorios contra la sodomía.


El Papa Clemente VII en 1524 autorizó a los tribunales inquisitoriales de Aragón, Valencia y Cataluña, juzgar a los reos acusados ​​de sodomía. Pero debía realizarse de acuerdo con las leyes seglares de cada territorio (yuxta legas seculares vel municipalia statuta) (3). El conflicto competencial estaba servido. Un conflicto que no se solucionó ni siquiera en 1714.


En Castilla las leyes ya tenían tipificado el delito de sodomía, por eso eran las autoridades civiles las que perseguían el crimen sodomítico. En la Corona de Aragón estas leyes eran ambiguas o inexistentes, salvo en las Decretales del Papa de obligado cumplimiento. La primera vez que las constituciones catalanas penalizaron la sodomía fue en 1585 (libro IX, título V). El rey Felipe I (II de Castilla) fue quien obligó a realizar ese añadido. Pero esa modificación no significó la solución del problema competencial.


Las sentencias de los tribunales del Santo Oficio debían aplicarse de acuerdo con "las constituciones y leyes seglares" de cada país. Los jueces catalanes, aragoneses o valencianos vieron invadidas sus competencias y se acogieron a este aspecto para poner todas las trabas que tuvieron a su alcance. Por si fuera poco los funcionarios del Santo oficio solían ser castellanos, lo que aumentó el conflicto y la desconfianza.


Las leyes seglares o las constituciones no permitían los juicios secretos, sin revelar la identidad de los testigos y mucho menos la incautación preventiva de bienes, en el Reino de Aragón además estaban prohibidas las torturas para forzar declaraciones. Para remediarlo se llegó al acuerdo de que un juez asistiría como "oyente" a los juicios del Santo Oficio, al que se le dio la categoría de "consultor".


Los conflictos no terminaron ahí. Las sentencias de muerte debían ser ratificadas por las distintas audiencias y éstas raramente lo hacían cuando eran por sodomía y procedían del Santo Oficio (especialmente en Cataluña) La mayoría fueron bloqueadas. Los tribunales de la Inquisición optaron por enviar a galeras a los condenados.


Durante el reinado de Felipe II  se produjo el mayor conflicto jurisdiccional al intentar procesar éste a su antiguo secretario, Antonio Pérez, por el delito de sodomía.


El conflicto no se solucionó ni después de la anulación de las constituciones catalanas o los fueros aragoneses, ni con el Decreto de Nueva Planta. Los capitanes generales nombraban a los jueces "oyentes" y las audiencias seguían teniendo la última palabra. Esto, y que con la llegada de los borbones se relajó la persecución de la sodomía, significó un enorme descenso de procesos y sentencias.



III LOS CIRUJANOS



La función de los cirujanos del Santo Oficio poco tenía que ver con los preceptos del juramento hipocrático. Durante los siglos XV-XVII el juramento hipocrático fue abandonado de forma terrible por parte de los cirujanos de la inquisición. Su función no era velar por la salud del reo, sino todo lo contrario.


En primer lugar debían explorar al reo, si veían desgarros anales, sangre o heridas, dictaminaban que se trataba de un sodomita. Para ellos la posibilidad de una violación no existía, una persona violada era generalmente señalada como culpable de crimen sodomítico o nefando.


También asistían a los torturadores, su función no era velar por la salud de quien iba a tener tormento, ni tampoco curarle. Su trabajo era velar para que la tortura fuera lo más eficaz posible, evitando su muerte, cuanta más resistencia tuviera más se le podía torturar. Cuando veían que un verdugo no era capaz de llegar al fondo, informaban contra él y buscaban a otro más expeditivo. Cuando un reo moría era a causa de la voluntad divina o culpa del mismo reo por sus maldades.


Desgraciadamente durante estos siglos médicos y cirujanos también colaboraron con los tribunales públicos, formando parte del personal tanto del Santo Oficio como del resto de juzgados cuando el ejercicio de las torturas eran necesarios.




IV LAS VÍCTIMAS


Es imposible conocer el número total de personas encausadas durante este período, es necesario recordar de nuevo que todos los tribunales tenían competencias en este sentido y que nuestra convulsa historia ha hecho desaparecer muchos documentos que nos ayudarían a conocer la realidad de estas persecuciones. También en muchos municipios se ahogó o quemó sodomitas que no constan en ningún sitio.


La cifra de personas relacionadas con Catalunya durante este período que fueron ejecutadas fueron once, según Jaume Riera (3), De ellos uno fue en efigie, otro por cometer sodomía con mujeres y un tercero en Valencia.


Os muestro dos casos de personas que fueron acusadas de sodomía y las sentencias que sufrieron:


En 1581 estalló un escándalo en las cocinas del poderoso Francisco de Moncada y Cardona, conde de Aitona y virrey de Valencia. Dos adolescentes denunciaron al cocinero del noble por haberlos agredido sexualmente. Antonio Lardomenudo negó por activa y pasiva cualquier relación "antinatural".


El cocinero era de origen francés, antes de llegar a Barcelona vivió siete años en Italia, lo que le hacía sospechoso de sodomita (los italianos, como marineros y turcos eran sospechosos de sodomitas para el Santo Oficio). En las declaraciones en el juicio se señaló que él y los dos adolescentes de quince años se les veía juntos por Barcelona, ​​también que había una evidente reacción entre los tres, incluso un testigo llega a señalar que dormían juntos .


En el juicio salió a la luz una relación entre los tres que tuvo su origen en Barcelona, ​​siendo el conde además el virrey. Entre los declarantes aparece el joven Cosme Borrell, quien asegura haber sido acosado  por los tres. Visitado por los cirujanos, señalan que el joven tiene el ano rojo e inflamado, señalando como posible causa "forgado con el miembro viril" (3)


Tras estas declaraciones el cocinero y los denunciantes fueron encausados. En ese caso el juicio fue en Valencia y en presencia del virrey. Fueron juzgados por la Corte Real y las sentencias fueron durísimas. Lardomenudo fue enviado a la hoguera, uno de los adolescentes fue condenado a azotes y marcado con hierro al rojo vivo, el otro fue deportado. A los tres se les condenó a pagar los costes "taxatione reservata".


De haberse celebrado el juicio en Barcelona, ​​donde ocurrieron los hechos, el cocinero raramente habría sido ejecutado, y de serlo habría muerto por ahorcamiento. La condena más segura habría sido de "galeras perpetuas".


Jaume Rigau tenía veintiséis años cuando fue detenido por el Santo Oficio y torturado en las cárceles secretas, ocurrió en 1616. Era una persona instruida, nacida en Castelló d'Empúries, estudió teología en Valencia y Salamanca y fue ordenado como diácono. Había sido condenado por malos tratos a su madrastra, fue cautivo de los piratas turcos dieciocho meses en Estambul, según confesó allí manteniendo relaciones homosexuales. Una vez libre, estuvo ingresado en el Hospital de la Santa Cruz de Barcelona. De ahí pasó a ejercer como maestro en Talarn. En 1616 el Santo Oficio le juzgó por sodomía.


Todo indica que la Inquisición le investigaba por haber ejercido de cura siendo simplemente diácono. Pero aparecieron testigos de haber tenido relaciones con otros jóvenes y niños en diferentes lugares: Castelló d'Empúries o Talarn, generalmente a cambio de dinero: "le mostró algo de dinero, y le dijo que fuera a pasear con él, y que le daría un poco de ese dinero.y lo llevó detrás de una casa, allí lo hizo desnudas y echó boca abajo, él también se desnudó, le levantó la camisa por detrás, y se puso sobre él, y le metió su miembro dentro del “siesso” y estuvo un poco encima de él "(3)


Todos los testigos aportaron datos similares, señalando la corta edad de los jóvenes sodomizados (entre 9 y 13 años). Tras varias semanas de torturas el reo al fin quiso confesar la verdad sacada a sangre y fuego. Confesó haber tenido relaciones con estos jóvenes y muchos más, que también había sido con muchos, que había sido "agente y passiente". (Activo y pasivo)


Por la sentencia se le despojaba de todos los privilegios eclesiásticos, siendo enviado a galeras durante cinco años, además desterrado de esos territorios. En la sentencia había un texto final: "Este reo por el delito de sodomía, no puede ser relajado al brazo secular, porque como es clérigo de evangelio no ha asistido a esta causa los jueces de la Audiencia Real" Por esta causa no se ejecutó la pena de muerte. (3)


Relajar a brazo secular significaba entregarlo a las autoridades civiles para su ejecución. Los clérigos generalmente no eran enviados al exilio con la advertencia de que una nueva condena significaría un peor castigo.


Seguramente a Jaume Rigau se le agravó la sentencia por haber ejercido como sacerdote, siendo simplemente diácono, su condena fue una de las más duras contra un religioso en Cataluña, con la salvedad del caso contra Joan de Llobera en 1462 por la justicia del rey. El número de procesos contra religiosos fue importante, especialmente contra los de más bajo sustrato social. Clérigos, novicios o frailes fueron juzgados, pero se evitaba la publicidad. "Debían conseguir mantener a la gente en la creencia de que eran los defensores de la fe y las buenas costumbres..." (4)





Notas:

(1) Desconozco la sentencia y cómo acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia de él en su libro "Para entendernos".)

(2) Familiares del santo oficio era el número que recibían ciertos miembros de menor nivel dentro de la Inquisición hispana, cuya función era la de servir de informantes.

(3) Sodomitas catalanes, Jaume Riera.

(4) Sodomía e Inquisición, Rocía Rodróguez.


Mas:


Ricardo Lezcano "Los médicos y la tortura en la Inquisición española

Rafael Carrasco. Inquisición y represión sexual en Valencia: historia de los sodomitas, 1565-1785




dissabte, 13 de novembre del 2021

INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN (I PARTE)

 La Inquisición medieval entró en Cataluña con el pretexto de perseguir a la herejía cátara. El primer inquisidor, Ramon de Penyafort, intentó tener competencias contra la sodomía, pero este hecho no llegó hasta trescientos años más tarde.


Escudo Inquisición, Girona.




I EDAD MEDIA


Los constantes enfrentamientos de Jaime I con la Iglesia, movió al Papado a amenazar al rey con la excomunión. Originariamente el conflicto estaba motivado por no expulsar a la población musulmana y entregar sus tierras a los voraces obispos. Estas relaciones se agravaron cuando el rey fue herido en la cabeza, sus médicos cristianos le dijeron que debía aceptar la voluntad de Dios, y Jaime I fue a los médicos judíos y lo curaron. Para evitar la excomunión debería haber permitido la entrada de la Inquisición en los territorios de Centro y Norte del Principado zona poblada por antiguos cátaros, así lograba poner a salvo a las poblaciones hispanomusulmanas y judías. La persecución sólo podía ceñirse a la condena de la herejía.


Las leyes catalanas, los Usatges, no condenaban la sodomía. Hasta mediados del siglo XIII estaba en vigor la Lex Visogutorum que sí lo contemplaba. Con su eliminación ninguna ley podía perseguir las relaciones homosexuales. Esto llevó a Ramón de Peñafort, primer inquisidor, a trabajar para que se recuperara la persecución de la sodomía. Defendía que los sodomitas eran adversarios directos de dios y por tanto enemigos de la humanidad. Al señalar la sodomía cómo crimen lo sacaba del terreno de la moral cristiana y la teología para circunscribir en el terreno del derecho civil.


Este predicador consideraba que la sodomía no sólo era un pecado contra dios, sino también un crimen. Para ello creó el concepto jurídico de "pecado nefando" que se incluyó en las leyes decretales del Papa Gregorio IX, como crimen al que los estados cristianos estaban obligados a penalizar.


Por otra parte intentó que la Inquisición persiguiera la sodomía y la brujería en los territorios de la Corona de Aragón. Un nuevo Papa, Alejandro IV, le denegó la autorización.


No se sabe cuántas personas llevó a Raimon de Peñafort a la hoguera, sí que gracias a la consideración de la sodomía como crimen muchos sufrieron persecución durante siglos. En reconocimiento a su labor jurídica y teológica la Iglesia premió con la santidad, el Colegio de Abogados de Barcelona lo hizo su patrón y el Estado Español aún hoy le honra con "La Cruz de San Raimundo de Peñafort", con ella se premia los relevantes méritos contraídos por cuantos intervienen en la Administración de Justicia.




II SODOMÍA Y HETEROSEXUALIDAD


La persecución de la sodomía no se centró sólo en perseguir las relaciones homosexuales. A finales de la Conquista de Granada una serie de encuentros sexuales se produjeron en la ciudad de Loja en 1500. Prohombres, matrimonios, criados mantenían relaciones sexuales de todo tipo, intercambio de parejas o incluso relaciones homosexuales. Todo lejos de las convicciones más tradicionales o de los roles asignados a hombre y mujer. Conocemos todos los hechos por las declaraciones de 12 testigos ante el Santo Oficio, después de que alguno de ellos denunciara los hechos. (1)


Rocío Rodríguez en su libro "El sodomita y la Inquisición" nos cuenta un caso que descubrió en el "Archivo Histórico Nacional". A mediados del siglo XVII, los inquisidores llegaron a un pueblo de Aragón. Los "familiares" (2) pidieron a la población que quien hubiera cometido algún acto contra naturaleza, lo confesara, el tribunal sería indulgente y perdonaría. Una mujer del pueblo, visiblemente asustada se apresuró a confesar: "Mi marido en alguna ocasión me ha conocido por detrás ``.(3) El marido tuvo que presentarse ante el tribunal, fue torturado y azotado, después condenado a cinco años de galeras. Ella tuvo que pagar las costas del juicio.


Entre los siglos XVI y XVIII, los tribunales del Santo Oficio en la Corona de Aragón dictaron 26 sentencias sobre el delito de sodomía entre hombre y mujer. La mayoría de los casos eran matrimonios, y las mujeres señalaron no haber sido forzadas a mantener ese tipo de relaciones.


En Barcelona dos juicios afectaron a hombres procedentes de Francia. El primero fue absuelto en 1575 y su esposa acusada de ser adúltera. El segundo tres años después fue condenado a 200 azotes y galeras perpetuas por mantener relaciones sexuales con su mujer, a la fuerza y ​​por detrás. Ella era la denunciante.


En Valencia en 1688 un hombre fue acusado de haber tenido en varias ocasiones relaciones sexuales pecaminosas con su esposa. En su descargo le echó las culpas al diablo y a la bebida. Le enviaron cinco años a galeras y al exilio.


Cuando se trataba de hidalgos o clérigos las penas se suavizaban, además en muchas ocasiones había sentencias absolutorias. Así, en 1585, un ganadero de Zaragoza fue acusado de haber sodomizado a su criada. Dijo ser hidalgo y fue absuelto.


Los franceses en este apartado aparecen en muchas ocasiones. También en Zaragoza un joven de veinte años procedente de ese país fue acusado de mantener este tipo de relaciones con su mujer, en su defensa dijo que era muy inexperto y no sabía por dónde se hacía. Torturado cantó todo lo que le pidieron, saliendo así que la vaca y la mula de su propiedad también habían sido penetradas. Dudo que la vaca o la mula pudieran declarar. Le condenaron a seis años de galeras.


Curioso es el caso de un trabajador de Zaragoza quien en 1620 fue detenido con su mujer (es el único caso en el que la mujer fue detenida) bajo el delito de sodomía. Ella fue llevada a las horribles cárceles secretas de la Inquisición, donde fue torturada al margen de la legalidad aragonesa. En el juicio la familia acusó al marido de ser un bujarrón, pidiendo que fuera quemado. En su defensa dijo que aunque había intentado la penetración, nunca lo había logrado. Él fue condenado a ser azotado y enviado de por vida a galeras. De la mujer no se conoce la sentencia.


Así podemos ver varios casos de varones horrorizados acudiendo al tribunal para auto acusarse de una intención, de haberlo deseado o consumido.



Próxima entrada: Conflictos de competencias, función de los cirujanos y las víctimas.


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(1) Desconozco la sentencia y cómo acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia de él en su libro "Para entendernos".)

(2) Familiares del santo oficio era el número que recibían ciertos miembros de menor nivel dentro de la Inquisición hispana, cuya función era la de servir de informantes.

(3) Conocer por detrás eufemismo que señalaba el sexo anal.



Mas:


Jaume Riera,  Sodomitas catalanes, Editorial Base

Rocío Rodríguez. Sodomía e Inquisición, Editorial Ushuaia.

Ricardo Lezcano "Los médicos y la tortura en la Inquisición española

Rafael Carrasco. Inquisición y represión sexual en Valencia: historia de los sodomitas, 1565-1785





dijous, 27 d’octubre del 2016

ANTÓN DE AÑÓN, EL MANCEBO AJUSTICIADO POR SODOMIA.

En 1590 Antón de Añón fue salvájemente asesinado en las horribles salas de tortura de la Inquisición, tenía solo 15 años. 



Las relaciones homosexuales eran duramente perseguidas en la Castilla de Felipe II, por lo menos oficialmente. En los mesones se podía encontrar mancebos con cierta facilidad, también en las mancebías con cierta legalidad.

En Castilla eran las autoridades civiles las encargadas de perseguir los delitos por sodomía. Las víctimas acostumbraban a ser personas de bajo extracto social, a las que se les podía aplicar sentencias de muerte en la hoguera o el destino a galeras. Los casos de nobles perseguidos por el delito nefando eran escasos, y casi siempre tenían un trasfondo político. 






El caso de "Don Juan" de Tarsis (clic) posiblemente tenía su origen en las denuncias de corrupción contra el mal gobierno. Los casos contra Antonio Pérez y Pedro L. Galcerán de Borja (clic) por su enfrentamiento con el rey Felipe II. Para el procesamiento de estas dos importantes figuras, se empleó a la Inquisición, en el caso del secretario por haber huido a Aragón, en el caso de Galcerán por ser valenciano.

Las constituciones o fueros de Catalunya, Aragón y València no condenaban la sodomía, pero hacia 1526 la Inquisición asumía competencias para perseguirla. Con ello se abría un período de enormes tensiones entre una administración que consideraban castellana y la justicia de estos estos reinos. El juicio contra Antonio Pérez  8clic) y la posteror ejecución del Justicia de Aragón son un buen ejemplo.


En el juicio de éste último aparece la triste historia de un joven mancebo de 15 años llamado Antón de Añón. El muchacho fue un paje al servicio del antiguo secretario de Felipe II preso en Aragón. le llevaba la comida y se quedaba a dormir con él. Según Pérez "aquel muchacho era lascivo et destillabat amores" (1). El adolescente ante el temor de ser enviado a declarar ante el Tribunal de la Inquisición, huyó a Madrid. 

Curiosamente fue a casa del propio inquisidor, a quien tal vez conocía anteriormente (¿como cliente?). Por miedo a la tortura contó todo lo que sabía, seguramente también los nombres de sus posibles clientes. Se equivocó terriblemente.



Tras estar voluntariamente en casa del Inquisidor, fue enviado a los centros de tortura del Santo Oficio, donde fue terriblemente torturado hasta morir. Los inquisidores eran maestros de la tortura, raramente nadie se les moría. Los cirujanos se encargaban de que la tortura se alargara sin que el reo muriera. Por ello deduzco que el pobre Antón de Añón fue asesinado cruelmente para evitar saliera a la luz los nombres de sus "nobles" clientes.

dilluns, 29 d’agost del 2016

LA PERSECUCIÓN DE LA SODOMÍA HETEROSEXUAL

Aunque inicialmente el concepto sodomía iba ligado a las relaciones sexuales no reproductivas (mirad:"Origen del término sodomía" ), con el tiempo se unió al sexo anal, popularmente conocido como el "conocer por detrás". 


Las dos sentencias mas graves que conocemos contra hombres heterosexuales acusados de sodomía tuvieron lugar en la Barcelona de 1495 y 1542. En el primer caso la víctima fue Domenec Llobet, su acusación practicar la sodomía con su esposa. La pena tan grave seguramente no fue por sus practicas sexuales, sino por ejecer de alcahuetes; en Barcelona los burdeles eran legales y daban sus tributos a iglesia y rey, pero la competencia era duramente perseguida. Él fue condenado a morir en la horca y ser quemado posteriormente, ella fue desterrada.

El segundo caso fue contra un esclavo llamado Montserrat, acusado del crimen de sodomía. En este caso la acusación era de violación, seguramente contra una mujer libre. También fue ahorcado y después quemado hasta reducirlo a cenizas. La denuncia no procedía d ela mujer, por lo que pudo tratarse de relaciones sexuales consentidas. Ninguno de estos dos casos fue llevado por la inquisición. 


Al final de la Conquista de Granada una serie de encuentros sexuales se produjeron en la ciudad de Loja en 1500. Prohombres, matrimonios, criados mantenían relaciones sexuales de todo tipo, intercambio de parejas, relaciones homosexuales ... Todo lejos de las convicciones más tradicionales o de los roles asignados a hombre y mujer. Conocemos todos los hechos por las declaraciones de 12 testigos ante el Santo Oficio, después de que alguno de ellos denunciara los hechos.(Desconozco la sentencia y como acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia en su libro "Para entendernos".)




Rocío Rodríguez en su libro "El sodomita y la Inquisición" (clic) nos habla de un caso que descubrió en el "Archivo Histórico Nacional". A mediados del siglo XVII los inquisidores llegaron a un pueblo de Aragón. Inmediatamente pidieron a la población que quien hubiera cometido algún acto contra natura, lo confesara, el tribunal sería indulgente y perdonaría. Una mujer del pueblo, visiblemente asustada corrió a confesar: "Mi esposo en alguna ocasión me ha conocido por detrás". El marido tuvo que presentarse ante el tribunal, fue torturado y azotado, después condenado a 5 años de galeras. Ella tuvo que pagar las costas del juicio.

Entre los siglos XVI y XVIII, los tribunales del Santo Oficio en la Corona de Aragón dictaron 26 sentencias sobre el delito de sodomía entre hombre y mujer. La mayoría de los casos eran matrimonios, y las mujeres señalaron no haber sido forzadas a mantener este tipo de relaciones. 

En Barcelona dos juicios afectaron a hombres procedentes de Francia. El primero fue absuelto en 1575 y su mujer acusada de ser adúltera. El segundo tres años después  fue condenado a 200 azotes y galeras perpetuas por haber mantenido relaciones sexuales con su mujer, a la fuerza y por detrás. Ella le denunció. 

En Valencia en 1688 un hombre fue acusado de haber tenido en varias ocasiones relaciones sexuales pecaminosas con su mujer. En su descargo le echó las culpas al diablo y  a la bebida. Lo mandaron 5 años a galeras y al destierro.

Cuando se trataba de hidalgos o clérigos las penas se suavizaban, en muchas ocasiones había sentencias absolutorias. Así en 1585 un ganadero de Zaragoza fue acusado de haber sodomizado a su criada. Dijo ser hidalgo y doctor en teología y fue absuelto.




Los franceses en este apartado aparecen en muchas ocasiones. También en Zaragoza un joven de  20 años procedente de este país fue acusado de mantener este tipo de relaciones con su esposa, en su defensa dijo que era muy inexperto y no sabía por donde se hacía. Torturado cantó todo lo que le pidieron, y así salió que la vaca y la mula de su propiedad también habían sido penetradas. Lo condenaron a 6 años de galeras. 

Curioso es el caso de un tundidor de Zaragoza en 1620  que fue detenido junto a su mujer (es el único caso en el que la mujer fue detenida) bajo el delito de sodomía. Ella fue llevada a las horribles cárceles secretas de la Inquisición, donde fue torturada al margen de la legalidad aragonesa. En el juicio la familia acusó al marido de ser un bujarrón, pidiendo fuera quemado. En su defensa dijo que aunque había intentado la penetración, jamás lo había logrado. Él fue condenado a se azotado y enviado de por vida a galeras. De la mujer no se conoce la sentencia.

Así podemos ver varios casos de hombres horrorizados acudiendo al tribunal para autoacusarse de una intención, de haberlo deseado o consumido. 

En los trabajos de Jaume Riera, Rocío Rodríguez o Rafael Carrasco podréis encontrar mas información. 

dijous, 16 d’abril del 2015

LOS MONARCAS DE LA CORONA DE ARAGÓN Y LA SODOMÍA

Los monarcas de la Corona de Aragón no tuvieron una especial preocupación sobre los temas relacionados con la sodomía. No dictaron leyes en este sentido, aunque si en mas de una ocasión la utilizaron para desembarazarse de enemigos incómodos o conseguir la "gracia divina".




Las leyes en que se basaron para condenar la homosexualidad procedían de los códigos romanos y visigodos, también habían fueros locales como los de Teruel o Tortosa que condenaban la sodomía. Pero ni los Usatges, ni los Furs de València, ni los Fueros de Aragón contenían condena alguna. Hasta finales del siglo XVI, y por presión de Felipe II,  no apareció esta condena. Trabajos como los de Jaume Riera i Sans o Rocío Rodríguez nos han aportado mucha información y nos han ayudado a conocer como vivían muchos homosexuales de la época. 

La sentencia mas antigua que conocemos se produjo durante el reinado de Jaume I y fue de absolución contra un judío de Lleida llamado Alaçar. Durante este reinado se nombró a Raimon de Penyafort como Inquisidor con el pretexto de persecución de los cátaros. Este fraile de la orden de los predicadores incluyó el pecado nefando como delito e intentó perseguir a sodomitas y brujas, sin conseguir el permiso papal. 





Al ambicioso Jaume II no parecía preocuparle en exceso la sodomía, hasta que su eterno enemigo el rey francés Felipe IV utiliza una acusación de sodomía para acabar con los templarios e incautar sus bienes. El rey "Justo" en principio apoyó a los templarios hasta que vio oportunidad de mejorar sus arcas. Entonces y de repente recordó que todos los males de sus reinos eran derivados del malestar divino causado por la sodomía de los hombres. 

Así se inició un largo proceso contra los templarios. Finalmente el Concilio de Tarragona disolvió la orden del temple en el 1312, pero se crearon nuevas órdenes, como la de Montesa o la del Hospital, y los bienes templarios fueron repartidas entre ellas, hubo acuerdo y las arcas reales salieron beneficiadas. 

Ponç Hug de Empuries fue un noble rebelde, y seguramente homosexual, que no se dejó dominar por este rey, aliándose con todos sus enemigos para molestarle. Para evitar que estos poderosos aliados y la propia iglesia salieran en su apoyo, una oportuna acusación de sodomita, muy bien fundada, acabó con la fortuna y la disidencia de este levantisco noble. Todo se arregló pagando una una suma inmensa quedando él y su condado en la mas absoluta de las miserias. Poco después fallecía en 1313.



Tras estos dos sucesos ni a Jaume II, ni al dios de los cristianos pareció preocuparles mas la sodomía y cuantas desgracias sucedían en el reino dejaron de tener una causa divina, para tenerla del orden natural. Pero este rey tenía un heredero....

Jaume D'Aragó i Anjou debía suceder a su padre y casarse con una princesa castellana con la que había convivido desde la infancia. Educado como un templario, incluso en los valores de la castidad, Ramón Llull llegó a pensar en él como el futuro "Rex Ballator" que liderada la cristiandad contra el infiel. Tras la disolución de los templarios esta opción desapareció y su reacción parece le desestabilizó. La consecuencia es que se negó a casarse con ninguna mujer, enfrentándose a su padre y acabando ingresando en una orden religiosa a pesar de no tener vocación para ello. Muchos indicios señalan la homosexualidad de este príncipe como causa de esta decisión. 

Tumba Jaume d'Aragó i Anjou, catedral Tarragona.


Con el reinado de Pere III se llegó al máximo esplendor de la Corona de Aragón, pero los reinos quedaron obsoletos y cansados tras numerosas guerras, tanto internas como contra los vecinos castellano, franceses o genoveses. En 1333, "lo mal any primer", las hambrunas afectaron a la población, en 1348 aparecía la peste. En esta ocasión los predicadores no culparon a los sodomitas, la culpa era de los judios, seguramente el origen estaba en las deudas que estos tenían con esta comunidad.

Hecho poco común es el hecho de que este rey se interesó y actuó para salvar a varios sodomitas, según cuenta Jaume Riera i Sans en su Sodomites Catalans. En este importante trabajo cuenta también el cierto disgusto por la condena de dos judíos por el delito de sodomía. El primer caso es el de Issach Mardofay en 1365, quemado por haber cometido sodomía con varios niños del call, la sentencia incriminaba a los niños involucrados lo que obligó intervenir al rey ordenando la remisión de todas las penas en este sentido que pudieran afectar a la comunidad judía del call de Barcelona. Otro caso fue el de Jafudà  Abeç, también fue quemado ,este en Tortosa en 1386, este caso levantó la ira real condenando a las autoridades locales por sentencia precipitada.

Pere III


Alfonso V el Magnánimo no fue un rey muy apreciado ni por aragoneses, ni por catalanes, por lo que se instaló en València. Allí conoció al poeta Ausiàs March (" la carne quiere carne y no se le puede contradecir" o "así como al pequeño paje// que va buscando señor que fiesta le haga"), hay indicios de una posible relación homosexual entre ambos, fue su halconero. El rey murió sin descendencia y le sucedió Juan II, su hermano.



Juan II tampoco fue bien aceptado en Catalunya, pero si su hijo Carlos de Viana, posiblemente asesinado. La nobleza y el clero catalán se revelaron contra este rey por este crimen y provocaron que las instituciones catalanas nombraran a Enrique IV de Castilla, homosexual. como nuevo rey.  Éste renunciaba en 1463 y entonces nombraban rey al Condestable de Portugal con el título de Pedro IV. 

Pedro IV era un estratega desastroso y un fundamentalista religioso, quiso lograr el cielo eliminando cualquier vestigio de herejía o sodomía en Catalunya. Animó a la delación contra los sodomitas e inició un juicio impopular contra varios sodomitas locales, entre ellos Joan de Llobera clérigo y conseller de la ciudad.  El juicio contra el conseller estuvo envuelto de tensiones, la iglesia y los restantes consellers presionaban a su favor, el rey les tiraba por cara que defensaran a un practicante del pecado nefando mas que a los ladrones de la ciudad. Finalmente fue ahorcado y quemado su cadáver.



Fernando el Católico y su esposa Isabel de Castilla abrieron la puerta a la Inquisición en sus reinos, su función era perseguir la herejía. Ambos dictaron leyes en Castilla contra la sodomía, pero no el los reinos de la Corona Aragonesa. Con el nieto de ambos, y en 1527, la Inquisición inició la persecución de la sodomía en los reinos de Aragón, València y Catalunya.