dilluns, 18 de gener del 2016

SAN ANSELMO, CARTAS DE AMOR A SU AMIGO AMADO.

Las cartas de San Anselmo de Canterbury (1033.1109), dirigidas a sus amantes, son una muestra de la existencia de unas relaciones homosexuales dentro del ámbito religioso en gran parte de la Edad Media.



Fue un monje benedictino, arzobispo de Canterbury, que destacó como teólogo y filósofo escolástico, se le recuerda por ser padre de la escolástica. También por sus continuas disputas con los primeros monarcas de la casa Plantagenet, aunque él era normando como ellos. Entre las disputas con la monarquía podemos destacar en 1102 su enfrentamiento con los poderes públicos por querer estos condenar la sodomía: "Este pecado ha sido hasta ahora tan público que difícilmente se hallará alguien que se sienta turbado por él y muchos han caído porque no tenían conciencia de su gravedad."




Según Rictor Norton, en sus cartas habla de la pureza de la amistad, elogia el celibato, pero también se evidencia un evidente deseo erótico frustrado, o la angustia que le causa y  también los celos. 

El epistolario de san Anselmo es anterior a las prohibiciones y persecuciones que contra la sodomía se iniciaron avanzado el siglo XIII, época de Boswell califica como "del último florecimiento del amor homosexual". Según él  tuvo relaciones muy emotivas con un monje llamado Lanfranco, le siguieron varios de sus discípulos a los que se dirigía como su «amado amante» (dilecto dilectori)

Allí donde vayas te seguirá mi amor, y allí donde yo esté mi deseo te abrazará ... Entonces, ¿cómo podré olvidarte? ¿Cómo eliminar de mi memoria al que está impreso en mi corazón como un sello en la cera? Sin que digas una sola palabra, sé que me amas, y sin decir yo una sola palabra, sabes que te amo. // ¿Qué podrá mostrarte una carta mía que tú no conozcas ya, mi alma gemela? Ve a la más recóndita cámara ... de tu corazón y contempla la devoción de tu verdadero amor; entonces conocerás el amor de tu verdadero amigo.

En otra carta podemos encontrarla profunda tristeza y la angustia que le produce la ausencia de de su amigo amado "dulces son para mí, mi dulcísimo amigo, los dones de tu dulzura, pero no pueden ni siquiera comenzar a consolar mi desolado corazón de la necesidad de tu amor. Aun cuando enviaras cada aroma de perfume, cada brillo de metal, cada gema preciosa, cada hebra de la ropa, nada podría reconfortar mi alma del dolor de esta separación, salvo el retorno de la otra mitad." Para mas adelante señalar los celos que le produce esta separación "Pero con la separación tú has ganado la compañía de alguien más, a quien tú no amas menos –o incluso más– que a mí; mientras que yo te he perdido y no hay nadie que ocupe tu lugar. Por tanto, tú tienes consuelo, mientras que a mí no me ha quedado otra cosa que el corazón roto."

Podéis encontrar estas cartas en inglés en el  "The Gay Love Letters of Saint Anselm" de Rictor Norton, o parcialmente y traducidas al castellano en  "Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad" de John Boswell. 

Ilustración de las meditaciones de San Anselmo, s XII


dissabte, 16 de gener del 2016

LA HISTORIA DEL PRÍNCIPE QUE IBA PARA REY Y ACABÓ EN UN BURDEL GAY

Alberto Víctor de Clarence (1864-1892),  nieto de la reina Victoria e hijo de Eduardo VII, tenía que suceder a éste como rey del Reino Unido, pero una oportuna gripe le apartó del camino a la corona




Formando  parte de su estricta educación, Alberto entró en el ejército, siendo adolescente, como cadete en la armada. No tuvo ningún deber militar específico, pero le permitió viajar por todo el mundo. Jamás llegó a casarse, sus noviazgos fueron un rotundo fracaso. Se le vinculó con los mayores escándalos de su tiempo, incluso se le relacionó con Jack el Destripador, hecho hoy descartado. 

Su propio padre, futuro rey Eduardo VII, ya se vio envuelto en varios escándalos relacionados con el juego y sus amantes. por lo que a nadie debería extrañar que en sus ratos libres este príncipe fuera un asiduo visitante de los burdeles londinenses, lo que más sorprendió es que fueran los que visitaban los homosexuales británicos. La oficialidad siempre defendió (y lo sigue haciendo) la ardiente heterosexualidad del que debió llegar a ser rey. Los indicios señalan lo contrario.







Una pequeña fortuna en manos de un repartidor de correos destapó el escándalo de la calle Cleveland en 1889.  La policía sospechó que era fruto de un robo y empezó el interrogatorio. El joven no tardó en cantar. Admitió que cobró por tener relaciones sexuales con dos caballeros y suministró a la policía los nombres de otros dos chicos que ganaban dinero trabajando como prostitutos para un hombre llamado Charles Hammond. Éste tenía un burdel masculino en la calle Cleveland n° 19. En la Inglaterra victoriana  de fin de siglo la prostitución y la homosexualidad estaban penadas y perseguidas implacablemente.


La investigación se encargó a Frederick Abbertline, famoso por haber resuelto el caso de Jack el destripador. Se detuvo a varios jóvenes prostitutos que no delataron a los clientes. La investigación hizo un giro espectacular al descubrirse  la asistencia al burdel de destacados miembros de la nobleza, del Parlamento e incluso  lord Arthur Somerset asistente   del propio entorno del Príncipe de Gales, futuro Eduardo VII. Por presiones de éste y del gobierno la prensa apenas se hizo eco de la historia, pero los debates en el Parlamento Inglés fueron acalorados y la oposición acusó al Premier de ocultar el escándalo.



Otra sorpresa mayúscula fue descubrir que entre los asiduos al burdel estaba el primogénito del futuro Eduardo VII: El Príncipe Alberto, Duque de Clarence. La casa real y el gobierno intervino para tapar el asunto y evitar que saliera el nombre del príncipe. 

Oportunamente en nieto de la reina Victoria fue enviado a la India donde se le relacionó con la 
señora Margery Haddon, casada, y que dijo tener un hijo con él. En esta época enfermó, la opacidad informativa llevó a la prensa a especular con una posible enfermedad de transmisión sexual. Un año más tarde una gripe acababa con su vida, diez años antes de que muriera la reina Victoria. Muchas teorías se han movido entorno a este fallecimiento, pero ninguna ha podido demostrarse. 

dimarts, 12 de gener del 2016

ANUNCIOS QUE ENTIENDEN

Cada vez es mas habitual la presencia LGTB en los anuncios publicitarios. Aunque en el pasado este hecho era poco habitual, en muchas ocasiones..

Ray ban utiliza una imagen vintage



Nobelt Pijames


Las Vegas


Las pastillas de jabón Ivory Soap eran ligeramente perfumadas y de color blanco que tenia como característica principal que flotaba en el agua.









JC Leyendecker (1874-1953) fue uno de los artistas comerciales de mayor éxito del siglo 20.








Kuppenheimer fue una empresa fabricante de ropa para hombres fundada por unos emigrantes alemanes en 1886. Su sede estuvo en Chicago logrando su notoriedad durante la Primera Guerra Mundial al ser el fabricante de la ropa militar del ejército de los Estados Unidos.






No es lo que parece, o tal vez si:





















Gai pulp



divendres, 8 de gener del 2016

IMÁGENES QUE DICEN MAS QUE MIL PALABRAS (XVII: SOLO LESBIANAS)

En esta nueva entrega selecciono imágenes en las que aparecen solo mujeres. Proceden de este blog, de Pinterest, o de The Gayli Grind o de Homo History. 






Para acceder a todas las publicaciones similares:  http://leopoldest.blogspot.com.es/search/label/im%C3%A1genes%20que%20dicen%20mas%20que%20mil%20palabras







Ya en la Antigüedad hubo mujeres que amaron a otras mujeres:



Edad Media

China, Club de la Orquidea

Biblia, Rut y Noemi

Pero el mundo de la fotografía ha sido el mejor notario de esta realidad:


Las bostonianas

Cine: La caja de Pandora

















dimecres, 6 de gener del 2016

DE COMO YAMATO-TEKERU SEDUJO Y ASESINÓ A LOS HERMANOS KUMASO

El Kojiki es un libro japonés que recopila historias antiguas de este país. Sus origenes se remontan al siglo VIII. Una de las historias que aparecen es la del asesinato de los hermanos Kumaso por un joven de 16 años. 



Según cuenta el emperador se enteró de la rebeldía de estos hermanos y encargó a su hijo, Oh-usu, de dieciséis años la difícil tarea de acabar con ellos. El joven muchacho pidió consejo a su abuela y esta le dio bellas ropas femeninas y un puñal que el muchacho escondió en su pecho.

El joven hijo del emperador marchó a los dominios de los hermanos Kumaso, pero pudo ver que un fuerte cordón de vigilancia impedía el acceso a los guerreros sublevados. Oh-usu esperó que llegasen las festividades y aprovechando su belleza se disfrazó de muchacha, se mezcló con las concubinas y entró en la cueva donde se escondían los sublevados.

Pronto los dos hermanos se fijaron en la extrema belleza del muchacho. Cuenta la leyenda que se sentó con ellos, se divirtieron, bebieron y comieron y cuando se acostaron con él, el joven príncipe sacó el puñal y rajó el cuello del hermano mayor. El menor pudo huir, pero fue alcanzado y herido al introducirle el sable en el recto. Cuenta el kojiki (1): 

 "El valiente Kumaso habló, y dijo: "No muevas la espada pues, yo, vuestro humilde sirviente, tengo que deciros algo". El noble Oh-usu, que lo mantenía tumbado en el suelo, le dio cuartel. El valiente Kumaso volvió a hablar y preguntó: "¿Quién sois vos, noble joven?" "Soy el noble hijo de Oho-tarashi-hiko-Oshiro-wake, el emperador celestial que mora en el palacio de Hishiro en Makimiku y gobierna la tierra de las Ocho Grandes Islas; y mi nombre es Rey Yamato-oh-guna. Al saber que vosotros dos, los valientes Kumaso, erais traidores y no le respetabais, me ordenó venir aquí y acabar con vuestras vidas.

El valiente Kumaso respondió: "Eso es cierto. Nadie en el oeste es tan valiente ni tan indómito como nosotros. Pero en la tierra del Gran Yamato, un hombre hay que más valiente que nosotros dos es. Por ello, te ofrezco un nombre noble. Desde ahora, mereces ser reconocido como el noble muchacho Yamato-takeru"."



Y así Yamato-takeru estrenó nombre asentando un sinfín de puñaladas a su víctima, acabando con la rebelión y recibiendo honores y el reconocimiento de los dioses que se sintieron aliviados....




Los guerreros samurais tenían una especial relación con los jóvenes muchachos. El lazo de amor entre un guerrero samurai y su joven aprendiz era un aspecto fundamental en su forma de vida. Utilizaban varios nombres para señalarla: "la hermosa senda" o "wakashudo". Esta leyenda nos muestra como el joven entro en el círculo de los hermanos Kumaso travestido, pero una vez intimó con ellos seguramente fueron conscientes de que se trataba de un hermoso efebo. 



(1) Texto procedente de "Kojiki, Antecedentes de antiguos asuntos. Yamato-takeru asesina a los hermanos Kumaso" : http://www.historia-homosexualidad.org/historia-gay/historia-homosexualidad/literatura-gay/mitos-leyendas-gay/japonesas-gay/kojiki-cuento-gay.html

dilluns, 4 de gener del 2016

IBN QUZMAN, POEMA "DEL ZOCO QUIERO A UN CHICO..."

Desde el siglo IX, reinado del emir Abderramán II hasta la llegada de los almorávides el siglo XI, Al Andalús vivió una época de esplendor cultural, brillando una poesía que empezó siendo de contenidos ambiguos y que llegó a expresar temas homoeróticos con absoluta libertad. 



En ellos se describía la belleza de jóvenes efebos o de las bellas doncellas, junto a un nada disimulado goce por el vino y el buen vivir. Desgraciadamente las traducciones han eliminado gran parte de este contenido. Cuando leemos "gacela" o "luna" no nos explican que en su lengua árabe eran palabras masculinas. También, al igual que en la poesía griega, se habla del sometimiento del joven amado al adulto amante.

El poeta lírico mas aclamado de esta época fue el cordobés Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman, o Ibn Quzman (1080-1160), considerado uno de los grandes poetas medievales. Alto, rubio y de ojos azules, Ibn Quzman fue un bohemio irreverente que llevaba y hacía gala de una vida licenciosa. 

Tengo un amado alto, blanco, rubio.
¿Has visto de noche la luna? Pues él brilla más
Me dejó el traidor y luego vino a verme y saber mis nuevas:
tapó mi boca, calló mi lengua,
hizo como la lima con mis barruntos.



Dio forma definitiva al zéjel (1),  hoy se le considera uno de los que mejor ha sabido utilizarlo. En ellos canta sus relaciones con jóvenes efebos, las fiestas a las que solía asistir o los bailes e instrumentos musicales empleados en ellas. También habla de sí mismo y hace, como otros poetas, elogio de las personas que le protegen. El vino casi siempre está presente. 

Uno de sus mas bellos poemas es "Del zoco quiero a un chico"

Del zoco quiero a un chico.
De verlo, lo conoces.
Su nombre te diría;
Pero nombrarlo no oso.
Tú que a la gente matas,
aunque otra cosa digas:
¿Qué almizcle es ése, amigo?
¡Ven, ven, ante el maestro!
¡Por Dios, qué presumido!
Saluda, por lo menos.
Conviene, si te entonas,
que el entonar te siente.
Yo callo y sufro, pero
lo quiero, pese a todo.
Con verlo ya me pasmo.
¿Negar voy lo que es cierto?
De estar ello en mi mano,
lo que celar no puedo.
¡Ay, tú el de los achares
y los celillos dulces!
¿Por qué me gusta hablarte,
cuando ese hablar me mata?

<<¡Ay, corazón, aguanta.
No te escapes nunca!>>.

¡Por Dios, bien sufre el pobre!
Vigor y ayuda dale.
El de los ojos garzos,
el de las cejas finas
me llama su criado:
verdad es lo que dice.
Mas, siendo sus esclavos
poetas y escritores,
ni va eso en mi desdoro suyo.
¿Por qué va a ser afable,
por qué va a hacerme caso,
si al verlo dos mujeres,
y ver su airoso talle,
le dijo la una a la otra:

<<¡Que el Allahl de amor te aqueje,
y que con él te acuestes!>>, 


y <<¡Sí, sí!>>, la otra dijo?

Más Súna está más cerca.
No esponjes, si saluda,
porque a la gente engaña
con sus palabras dulces.
Parécete inocente
si tira de las riendas,
y así, su cepo tiende.
¡Quien cae en él bien grita!
Por él ardo de día;
De él hablo por la noche.
Desde que di en amarlo
tan solo eché una siesta.
Trocarle tengo urdido
un zéjel por un beso;
mas, si antes me lo diera
del trueque, ¿mal habría?
Acorta tu poema;
dejarlo has terciadillo.
Besar tus dedos quiero,
ay hijo del más noble.
Mas no me gustaría
que nadie se enterara.
Todo en mi contra sale:
lo que tú cueces, aso.
¿Ay, déjame esta noche
que goce y pegue brincos,
que de placer me embriague
y que amanezca turbio!

Soto de Ben Abî-l-Hazz
Waskî bebió conmigo.
Pegar no pude ojo,
sirviéndote y bebiendo
Completo queda el zéjel,
que me salió del alma.


Babel me dio su magia,
Y es un montón de perlas.
Oirás que dicen todos:
<<¡Cosa es genial amigo!>>,
y se ha de alzar.....
...... cuando lo cante.


(Poema extraído de  http://www.poetasandaluces.com/)



Una supuesta autobiografía suya cuenta:

 "Tuve la suerte de nacer en el seno de una familia acomodada y desde mi niñez la cultura y el arte me acompañaron. Música, danza, caligrafía, astronomía, filosofía, literatura… formaban parte de mi vida. 

Pronto aprendí a quererme, mirándome al espejo de ese Guadalquivir de mi Córdoba natal.

El gran río me mostró, una noche de luna clara, la imagen de un joven de azules ojos, rubio cual el trigo en tiempo de recolección, esbelto cual palmera y dulce, meloso como sus frutos…. los dátiles. Y – me dijo- ese eres tú, Ibn Quzmán. Un auténtico bereber. Las rutilantes estrellas que adornaban el manto azul turquí con el que se cubría la noche, a modo de coro, recitaron mis zejeles.

Sí, muy pronto despertó en mi la vena de artista. Conocía el árabe y el latín, como lenguas cultas pero ese incipiente lenguaje andaluz del siglo XI, me atraía poderosamente. Me permitía mil sutilezas.

Me lancé de lleno a ese mundo mágico de la poesía y ella se convirtió en mi forma de vida; mis zejeles, como yo los llamaba, gustaban y eran reclamados desde lejanos paises.

Era enamoradizo aunque voluble; tierno y apasionado; osado, crítico, mordaz… pero mis ojos zalameros y la música de mis palabras enamoraban a damas y efebos.

Las olas de ese mar que nunca crucé me hicieron subir – tuve protectores que me dieron vida regalada, amantes que saciaron mi voluptuosidad…- y bajar a los oscuros calabozos por mis críticas políticas y afrentas a la religión.

Viejas culturas habían dejado aquí su impronta. Iberos, celtas, fenicios, griegos, romanos, vándalos… Todos ellos tenían algo en común: el vino.

Decidí probarlo y él decidió la que sería mi última voluntad."



Según él mismo cuanta los últimos años de su vida "Ibn Quzman se arrepintió" y después de días de fiestas y desasosiego "Se ha hecho imán en la mezquita y reza prosternándose e inclinándose". Pero las instrucciones para su entierro muestran sus últimos deseos:

Cuando muera éstas son mis instrucciones para el entierro:
dormiré con una viña entre los párpados.
Que me envuelvan entre sus hojas como mortaja
y me pongan en la cabeza un turbante de pámpanos.







(1) Zéjel (Extraído de wikipedia) : forma tradicional de poesía de la literatura árabe recitada en dialecto coloquial con antiguas raíces en la cultura mediterránea. El zéjel, en su forma más típica, consiste en un estribillo de dos versos, al que siguen otros sonidos acompasados que a su vez tienen una rima seguida de otros tres versos (mudanza) y un cuarto verso (vuelta) que rima con los sonidos acompasados de antes pertenecientes al estribillo, anunciando su repetición. La distribución de la rima es la siguiente: aa (estribillo), bbb (mudanza), a (vuelta) y repetición del estribillo. O sea, aa-bbba, aa-ccca, aa-ddda.