El Majālis al-‘Ushshāq (traducido comúnmente como "Las asambleas de los amantes" o "Las reuniones de los amantes") es un célebre manuscrito de la literatura persa compilado originalmente entre 1503 y 1504 en la corte timúrida de Herat (en el actual Afganistán).
Tradicionalmente se ha atribuido la obra al propio sultán timúrida Sultan Husayn Bayqara (quien gobernó entre 1469 y 1506). Sin embargo, los historiadores modernos debaten si el verdadero autor o compilador principal fue Kamal al-Din Husayn Gazurgahi, un importante erudito de su corte.
Es un tratado de carácter sufí que explora el éxtasis del amor tanto espiritual como material. La obra funciona como una recopilación de biografías y anécdotas de poetas sufíes, místicos, figuras históricas y profetas famosos que eran vistos como arquetipos de "amantes de lo divino". Incluye representaciones de relatos románticos clásicos, como la célebre historia de Layla y Majnun.
El Majālis al-‘Ushshāq es una de las obras más fascinantes y explícitas de la literatura persa en lo que respecta a la intersección entre el misticismo sufí, el deseo homoerótico y su representación visual. Aunque el texto se presenta como un tratado religioso sobre el amor divino, tanto sus relatos como sus famosas miniaturas reflejan la arraigada tradición de la pederastia cortesana y el homoerotismo en el mundo islámico medieval y moderno temprano.

Para entender el homoerotismo en esta obra, es fundamental el concepto sufí del shāhid (el testigo de la belleza divina) y la práctica del shāhid-bāzī (el juego del amor visual). Los poetas y pensadores sufíes de la corte timúrida y safávida argumentaban que Dios, al ser invisible, reflejaba su belleza absoluta en la creación terrenal. La manifestación más perfecta de esa belleza divina en la Tierra no era la mujer, sino el joven varón imberbe o el adolescente (amrad).
El libro contiene unas 76 biografías de santos sufíes, poetas y monarcas. En gran parte de ellas, el núcleo de la santidad del personaje se demuestra a través de su capacidad de enamorarse apasionadamente de otros hombres o jóvenes.
El dolor del amante, sus historias narran cómo estos sabios caen enfermos de amor, rasgan sus vestiduras, lloran públicamente y buscan la cercanía física o visual del joven para poder alcanzar el éxtasis místico (hāl). El propio texto incluye relatos sobre figuras históricas y gobernantes (incluidos los propios timúridas) y su atracción por soldados jóvenes, pajes de la corte o poetas como Hafez y Jami.
La codificación visual del Amrad (el joven bello). Los jóvenes son representados con rasgos deliberadamente andróginos: rostros redondos como la luna plena, labios rojos, ojos almendrados y largas cejas. Las ilustraciones suelen situar estas interacciones en contextos semi-privados o de esparcimiento.
Es común ver en las esquinas de las pinturas a otros personajes (sirvientes, músicos o transeúntes) mordiéndose el dedo índice, un gesto iconográfico persa clásico que representa asombro, escándalo o fascinación ante el espectáculo del amor.




