diumenge, 8 de maig de 2011

DE CABARET A THE SINGLE MAN: CHRISTOPHER ISHERWOOD.

Tras huir precipitadamente de Berlín en 1939, Christopher Isherwood publicaba el libro "Adiós Berlín". En este libro contaba su experiencia personal en el entorno del celebre cabaret berlinés "El Dorado", así como su especial relación con Jean Ross, que inspiraría el personaje de Sally Bowles. La obra sirvió de base para el celebre musical Cabaret, cuya versión cinematográfica suaviza totalmente su contenido homoerótico.


Nacido en el Reino Unido en 1904, su paso por Oxfort y Cambritge le habían puesto en contacto con los autores radicales ingleses de los años 20, entre ellos E.M. Forster. Allí conoció a su pareja sentimental durante muchos años: el poeta W.H. Auden, que le inspiró sus primeras piezas dramáticas.


EN Berlín frecuentó los bares de prostitución masculina, locales como el celebre "El Dorado" sirvieron de inspiración para su obra literaria. Mientras alternaba las traducciones (Baudelaire) y un tormentuoso romance con un alemán llamado Heinz. Tras ser detenido éste por la policía huyó de Alemania. Inició un largo viaje por la China, para acabar recalando en California, allí trabajó de guionista y logró la nacionalidad americana.

Con casi 50 años conoció un joven pintor llamado Donald Bachardy con apenas 20 años. La relación sentimental fue un escándalo enorme en su propio entorno. A pesar de ello esta relación duró hasta la muerte de Isherwood en 1986, a causa de un cáncer de próstata.



 Sus ultimas obras narran las vivencias de personas homosexuales, sus inquietudes o sus fracasos. Destaca entre otras "A Single Man"  llevada también recientemente al cine. Isherwood fue de los primeros autores que manifestó abiertamente su homosexualidad y fue siempre un activista a favor de los derechos LGTB. En el 2008 se estrenó el documental  Chris And Don en el que se narran los últimos años de su vida.

5 comentaris:

  1. Desconocía la existencia de ese documental, pero cuando reseñé 'the single man' sí me enteré de que David Hockney les había retratado a ambos. Por si te interesa, puedes leer esa reseña y ver el cuadro en este enlace: http://banquetealatropa.blogspot.com/2009/06/la-soledad-despues-de-berlin.html

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  2. Gracias, claro que me interesa¡¡¡

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  3. Xabier Lizarraga Cruchaga8 de maig de 2011, 15:30

    Gracias, querido Leopold, yo tampoco sabía de ese documental, trataré de conseguirlo.
    Sin duda es triste que la gran mayoría de los jóvenes gays hoy no sepan prácticamente nada o de plano nada de Iserwood, por ello pienso que estás abriendo un mundo aquellos que tienen curiosidad e interés por conocer nuestro particular pasado. Un abrazo.

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  4. Tras el comentario que dejé en su día me gustaría añadir algunas puntuaciones, primero Isherwood abandona Berlín en 1933, aunque Adiós a Berlín lo escribió en 1939. Con respeto al famoso documental, bueno uno no sabe que decir para ser educado o correcto o como se quiera decir, en este mundo todo es atar cabos, y desde luego señor maduro, creo que 48 años unido sentimental al fotógrafo William "Bill" Caskey (autor de las mejores fotos de Chistopher, respiran absoluta luminosidad y amor) al cual deja tirado, como quien dice de la noche a la mañana por un espabilado adolescente de escasamente 16 0 18 años a lo sumo, al cual hace de pigmalión e introduce en selectos grupos culturales y con quien acabará teniendo una relación de idas y vueltas (leer entre líneas), para acabar juntos en los últimos días de Isherwood, de quien, por cierto, hace unos dibujos despiadados, de una crudeza que casi parecen odio, para a partir de su fallecimiento en 1986 ir de consternado viudo y en 2008 sacar este documental, sinceramente uno no sabe que pensar del susodicho, o más bien sí se lo que pienso, jejejeje, porque aún a día de hoy va de viudo eterno y algo muy significativo es el cuadro de David Hockney, una pareja, teóricamente de enamorados, cada uno en un extremo en la cual el único contacto existente es la mirada de Isherwood a Bachardy, mientras este mira al frente obviando cualquier contacto con su mentor, ¿Qué insinúa Hockney?, mera casualidad, mera composición, equilibrio de la composición, sinceramente no lo creo.

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