dijous, 21 d’octubre de 2010

LA DUQUESA Y LA ABSENTA

El pasado 10 de octubre buscando las ruinas del burdell de Madame le Petit, en el Arc del Teatre, me encontré con la triste sorpresa de que el viejo "Cangrejo" había cerrado las puertas. Tras el London o la Paloma le llegó su hora por orden de la municipalidad.

Siguiendo la ruta que antes hicieron compulsivos bebedores de absenta (desde Jean Genet a Pablo Picasso) llegué al "Pastís". Aun recuerdo, como de forma semiclandestina, a principios de los años 70 aun servían la espirituosa bebida. Me cuentan una truculenta historia que afectó a sus dueños, no podía ser menos.

Entro y el local aun conserva todos los recuerdos de su pasado glorioso.Está a rebosar, pero en su presente  amenaza una orden de cierre.

Entre otros muchos iconos está omnipresente Edic Piaf, pero mi sorpresa es encontarme a la Duquesa sevillana dándole a la absenta, ella no podía faltar a tamaño festín...

Espero en los próximos no tener que hacer un recorrido por las desérticas calles del Raval, aquí estuvo el burdel de Madame Le Petit, aquí el Cangrejo, aquí bebían absenta, era el Pastís.
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MANIFIESTO "SALVEM EL PASTIS"

La plataforma Salvem El Pastís organizó un concierto reivindicativo en la Sala Luz de Gas  el pasado 9 de julio para defender la permanencia de los locales emblemáticos de la ciudad donde se escucha música en vivo. Actuaron una veintena de músicos y artistas, entre ellos Paco Ibáñez, Miguel Angel Pascual (La Trinca), Mayte Martín, Miquel Pujadó, Rafa Pons, Phillipe Bot&Aleix Vidal, El Sobrino del Diablo, Jordi Fabregat (Tradicionarius), Jango Edwards, etc.

Barcelona, 23 jun.- Lo que empezó como una protesta contra el cierre del bar Pastís ha pasado a convertirse en todo un movimiento en defensa de la música en vivo y de los establecimientos con historia de la ciudad. Hace unos meses que la amenaza de cierre del mítico Bar Pastís a causa de las 15 denuncias por ruido recogidas por la Guardia Urbana - y que todavía no han sido demostradas - despertó la indignación de muchos barceloneses, que lo consideran parte de la historia emocional de su ciudad. Ahora, estas reivindicaciones se amplían y toman cuerpo en un gran concierto en la sala Luz de Gas de Barcelona.
"La idea no es sólo salvar El Pastís, sino todos los establecimientos típicos que están desapareciendo en esta Barcelona de diseño y, sobre todo, aquellos que, además de ser significativos e históricos, son también el escenario de parte de la cultura que nace o se proyecta en Barcelona. Es inadmisible que en una ciudad como esta, que presume de culta, abierta e innovadora, puedan cerrarse locales históricos como La Paloma, el London, o el Cangrejo y otros con menos antigüedad pero donde también se hace música. No puede ser que la voluntad de un vecino se imponga sobre la de la mayoría", sostiene José Ángel de la Villa, propietario del bar Pastís.
Los pequeños locales que hacen música en vivo son un espacio vital e imprescindible para los músicos y artistas que empiezan a tocar y también para la gente que quiere disfrutar de una cultura que se salga de los circuitos comerciales o de los festivales subvencionados u organizados por los gobiernos municipales. Son pequeños espacios que representan un enorme espacio de libertad ciudadana. "Los lugares de ocio no se fabrican, los elige y los cierra la gente. El Ayuntamiento fracasa cuando pretende regular la cultura y el ocio, véase el ejemplo del Pueblo Español, del Fórum, del Maremagno, el Moll de la Fusta, etc.", argumenta de la Villa.
Ninguno de los artistas que participarán en el concierto reivindicativo del próximo 9 de julio ha olvidado sus inicios a la hora de actuar gratis a favor de la permanencia de lugares íntimos donde tocar y darse a conocer como el Pastís. "La mayoría han empezado tocando en bares, en locales sociales y perseguidos por los grises en algunos casos - dice Jose Ángel-. Podemos decir que están todos los que son. Algunos no han podido venir por cuestiones de agenda, como Javier Krahe, pero sólo una persona de todas las que hemos llamado ha dicho que no".
Los promotores del concierto, entre ellos el dueño de la Sala Luz de Gas - que ha cedido gratis el espacio- Miguel Pujadó y el propio de la Villa, quieren recordar que "la música no es ruido" sino arte, en referencia a la estricta normativa cívica de Barcelona y abogan porque sean las propias instituciones públicas quienes favorezcan la conservación de aquellos bares y locales nocturnos que han marcado y marcan parte de la memoria e identidad de la ciudad, así como "de las tiendas y mercados que hacían barrio y que siguen desapareciendo con el beneplácito del Ayuntamiento".
"Luis Permanyer escribió hace años que Barcelona es una ciudad de nuevos ricos, donde lo viejo no interesa - recuerda de la Villa - y tenía razón. Los que somos de la generación de entre los 40 y los 50 años, paseamos por nuestra ciudad recordando que aquí había esto, que aquí había lo otro...en vez de poder ver lo que todavía permanece".

2 comentaris:

  1. MADRE MÍA. QUE RECUERDOS. ANDA QUE NO SALÍA YO DEL PASTÍS CON MIS AMIGOS UNIVERSITARIOS MAS CONTENTOS QUE UNAS CASTAÑUELAS , DE ESTO QUE HABLO FUÉ EN EL AÑO 1979. JAJAJA. COMO PASA EL TIEMPO.

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  2. Mis recuerdos son de 1.977 a 1.980.... Tiempos de Cupula Venus, La Luna, y las primeras fiestas del FAGC en el Poble Espanyol o la sala Cibeles....

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