dijous, 7 d’octubre de 2010

LA HOMOSEXUALIDAD BAJO EL RÉGIMEN DEL GENERAL FRANCO I.

El 11 de enero de 1976 una breve modificación de la ley de Peligrosidad Social y su reglamente supuso la despenalización de la homosexualidad en el Estado Español. Quedaban atras 40 años de discriminación y persecución.

La persecución contra la homosexualidad durante el régimen del General Franco fue implacable. En muchos casos la policía cuando "no tenia nada mejor que hacer" buscaba homosexuales a los que vejaba y maltrataba impunemente.


La homosexualidad se consideraba era una enfermedad, el homosexual un pervertido. El régimen franquista se basaba en la moral católica ultraconservadora, por una parte, que la consideraba aberrante y contraria a la ley natural, por atra parte los falangistas eran profundamente misóginos y homófobos.

El homosexual era tratado como un delincuente enfermo, como los violadores o los infanticidas. El psiquiatra Antonio Vallejo Nájera creia necesaria la esterilización. Decía:

Adquieren estos postencefalíticos todas las características propias de las personalidades psicopáticas: holgazanería, importunidad, tendencias cleptómanas, agresividad, vagabundeo, etc. Lo característico es la habilidad cinética y la tendencia a la acción, en finalidad o con fines perversos” .

Este psiquiatra amigo de la Gestapo, llegó a fabular con el descubrimiento del "gen rojo"  que hacía enloquecer a la gente de izquierdas.


En 1973 en Sitges empezaron a aparecer locales frecuentados por homosexuales. Durante el verano había cierta permisividad policial, pero cuando los turistas marchaban aparecía la dureza de la policía franquista. Los transexuales eran los primeros en sufrir la represión de la policía franquista.
 

A estas actuaciones se unió en muchas ocasiones la iglesia católica como podemos ver en el caso de Antonio Ruiz

"Barcelona. Durante los últimos días de la dictadura del general Francisco Franco, Antoni Ruiz descubrió lo que otros habían sufrido por ser gay. Ruiz, quien entonces tenía sólo 17 años, originario de Valencia, al este de España, dijo a su madre que era homosexual y su familia buscó el consejo de una monja. "Ella fue derecho a la policía, me arrestaron y me mandaron a juicio", dijo el señor Ruiz.

"Pasé tres días en prisión. Fui violado y en las celdas policíacas me torturaron sicológicamente tanto los guardias como el doctor de la cárcel", denunció."
 

El homosexual era considerado una amenaza para el prototipo de "varón macho falangista" Cuando alguien era encarcelado o hacinado en estas siniestras instituciones mentales conocidas como "campos de corrección" se les abría un "expediente criminal" que les impedía volver a trabajar.

El general Gonzalo Queipo del Llano, quien hacía mensajes a la nación, afirmó un día que "cualquier afeminado o desviado que insulte al movimiento será muerto como un perro".

Hasta 1954 el régimen dictatorial estuvo mas interesado en perseguir la disidencia política. El 15 de julio de 1954 se incorporó a  la Ley de Vagos y Maleantes la homosexualidad. Por ella debían ser apartados de la sociedad,castigados, sometidos a trabajos forzados: 

 “A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán para que cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes: a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales, y en todo caso, con absoluta separación de los demás. b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio. c) Sumisión a la vigilancia de los delegados”, decía la ley."
 

En 1970 se dictó la Ley de Peligrosidad Social, en ella al castigo se unía los conceptos de curación y defensa social.. Los presos era divididos entre pasivos (Penal de Badajoz) y activos (Penal de Huelva). 

Las cifras de muertos por enfermedad, suicidio o tras recibir malos tratos es incalculable. La cifra oficial de represaliados supera a los 5.000 casos, es sólo una aproximación pues los historiales son dispersos, muchos fueron maltratados sin llegar a ser presos y en otros muchos se les acusó del delito de prostitución.  

La ley de amnistía de 1977, ni el indulto del 1976 incluyó a los represaliados sociales. A finales del 76 cerca de 800 seguían en la cárcel, Sus expedientes no fueron eliminados, por lo que al solicitar certificados de penales les salían los antecedentes. Hasta inicios del 2001 no empezaron a ser eliminados. Ello obligó a vivir en la marginalidad a muchos represaliados por la intolerancia de una ley homófoba.

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4 comentaris:

  1. Xabier Lizarraga Cruchaga28 de març de 2011 a les 14:35

    Leopold, gracias por esta breve historia que tantos ignoran; yo cuando hablan de que el gobierno mexicano es fascista me indigno, porque ignoran el peso que tiene esa palabra, por pésimo y criticable que sea, está muy lejos de los horrores del fascismo y el falangismo: En México hemos tenido sin duda mucha discriminación e incluso persecución, incluso "joto" o "jota" es sinónimo de homosexual, porque era en la crujía "J" donde metían a los homosexuales tras las redadas que se hacían en la Ciudad de México. Pero nunca se alcanzaron esos niveles oficiales de persecución incluso disrcursiva.
    Oficialmente nunca ha sido delito porque el código penal está inspirado en el napoleónico.
    Pero lo que me parece más importante de todo esto que escribes es la necesidad de que esta memoria de la indignidad no se borre, como han querido hacer con la homofobia stalinista y castrista, por ejemplo.
    Un abrazo.

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  2. Pienso que los responsables de estos castigos deberían responder ante la ley , empezando por los que promulgaron la ley. E, indemnizar a aquellas personas que sufrieron malos tratoss, humillaciones y violaciones... ministerio fiscal y abogados del estado deberían actuar de oficio y declarar delincuentes a todos los que participaron de forma directa o indirecta a facilitar el delito.

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  3. la mentalidad de esta gentuza no ha cambiado mucho, de hecho la homofobia corre tranquilamente entre las filas del pp, sobre todo, y que hablar de la iglesia....

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  4. esta es otra de las historias de la verguenza de la memoria de este pais donde parece ser que el recordar no esta bien visto.. como nos vamos a atrever nosotros ,españolitos de a pie a juzgar a un regimen loco.fanatico y perverso y facista como fue la dictadura dictadura de general franco y sus seguidores..que pena de tantos hombres y mujeres a los cules jodieron la vida tan solo por querer ser libres en su pensamiento, en su corazon y sexsualidad.....ducinea ruiz castellanos

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