dilluns, 14 de febrer del 2022

EL DECADENTISMO ESPAÑOL, DEL ÉXITO AL OSTRACISMO: ÁLVARO RETANA.

 El movimiento decadentista español tuvo una gran época de esplendor durante los primeros años del siglo XX, pero la dictadura franquista los borró del mapa.




Pepito Zamora, figurinista y diseñador, Antonio de Hoyos, marqués de Vivent, Antonio Juez Nieto, pintor y dibujante, Ismael Smith, pintor, Néstor Martín Fernández, pintor canario y Álvaro Retana, el novelista más guapo del mundo, formaron parte de un nutrido grupo de autores camp y decadentistas que brillaron antes de la Guerra Civil. Tras ella, unos emigraron, otros vivieron el exilio interior y otros fueron a la cárcel y murieron en ellas. El franquismo borró su huella y aún hoy sufren el desprecio de de eruditos y estudiosos de prestigio. 

Este movimiento tenía muchos elementos en común con el dandismo. Son individualistas, amantes de todo tipo de placer, refinados y elegantes hasta la exageración, también eran dados a títulos rimbombantes y a veces aristocráticos Según Alberto Mira “ El decadentismo también acomoda al disidente sexual en uno de sus tipos sociales más característicos. Si el personaje preferido por los románticos era el joven rebelde, los decadentistas en España hacen uso del nuevo estereotipo del dandi. El programa del dandi wildeano puede resumirse en un plan fundamental: el hombre debe disfrutar de cada momento de la experiencia, probar todos los frutos del árbol de la vida” (1)

El más conocido de todos fue Álvaro Retana Ramírez de Arellano. Nació en Filipinas (Batangas) en el año 1890, aunque relataba que, en realidad, lo había hecho en el mar, frente a Ceilán, cuando sus padres viajaban de viaje de novios, una narración que encaja de forma perfecta en la extravagancia del personaje. Era de familia influyente, ya que su padre, Wenceslao Retana, fue escritor y gobernador civil en varias provincias. Vivió la bohemia de París y Madrid, y puede ser considerado un claro exponente del Decadentismo en la literatura española. Pero Retana destacó en muchos campos y no sólo literarios. En el periodismo comenzó en El Heraldo de Madrid, escribiendo crónicas, saturadas de humor, desde 1911, con el pseudónimo de Claudina Regnier. A partir de entonces, colaboró en infinidad de publicaciones, incluida alguna sudamericana.



Nuestro protagonista también fue músico, siendo uno de los responsables de la introducción del jazz en España. Escribió letras de cuplés, tonadillas y fados, fue autor de grandes éxitos como el “Ven y ven” “Las tardes del Ritz” o “Batallón de modistillas” que popularizó la cupletista “La Goya” y más tarde Sara Montiel. Como dibujante y modisto diseñó vestidos para bailarinas y vedettes. En ese ambiente reinó y fue amigo de casi todas las estrellas del género de la revista de los años veinte y treinta. De una de esas figuras tuvo un hijo.



En 1917 publica Al borde del pecado, una novela que inicia una serie de obras dedicadas a retratar la sociedad galante y frívola de Madrid y donde podemos descubrir la existencia de una vida gay y bisexual en la capital de España que no es muy conocida. Ese ciclo de obras está representado por, Los extravíos de Tony (1919), Las “locas” de postín (1919), El vicio color de rosa (1920), La mala fama (1922), La hora del pecado (1923), Mi novia y mi novio (1923) y Flor del mal (1924), entre otras, ya que fue un prolífico autor de novelas cortas, sin obviar el género ensayístico relacionado con el estudio de la música popular española, de la que fue un erudito indiscutible.

La publicación de “Los Ambiguos” (1922) enfureció a su padre, entonces Inspector General de Policía de Barcelona. Ello le llevó a denunciar su obra por inmoral y obligó a retirar la obra de las librerías. La dictadura le siguió retirando algunas de sus obras e imponiendo una pena carcelaria de un mes.



Flor de Mal le valió cumplir una nueva condena en la Modelo de Madrid en 1926. No sería la última vez que fuera detenido y encarcelado, por los que se conocía en aquel tiempo “delitos de imprenta”. En 1928 publica El ángel de Sodoma y, en 1933, A Sodoma en tren botijo. Fue el único autor “camp” que sufrió condenas, y jamás recibió ningún tipo de apoyo de los otros autores que jamás fueron molestados antes de la Guerra Civil.

En la guerra acudía a las manifestaciones y mítines obreros vestido con monos de seda rosa, demostrando su compromiso social, sin olvidar nunca el estético. Retana sufrió la insania franquista por su condición sexual y sus opciones políticas, ingresando en prisión en 1939 con una condena de muerte y no saliendo hasta 1948. Al parecer, fue condenado a muerte por poseer objetos de culto utilizados de forma sacrílega. A partir de entonces, Retana tuvo que vivir una vida modesta, sin poder recuperar un puesto de funcionario que tenía, y sin las luces del pasado, de ese pasado brillante que el franquismo truncó. Murió en 1970, en circunstancias nada claras y de forma violenta, un mal encuentro con unos amantes “interesados” acabaron con “El novelista más guapo del mundo”. En su testamento dejó escrito:

“...muero sin perdonar a cuantos elementos del régimen de FRANCISCO FRANCO se han complacido en perseguirme, difamarme y desdeñarme… Si es verdad que existe el infierno, como allí nos encontraremos todos, procuraré hacerles imposible la vida eterna, con la colaboración especial de Satanás, que, seguramente será conmigo menos infame y rencoroso que ellos a quienes les comen los cuervos…”  Álvaro Retana, guapo, divino y mártir.


(1) Mira, Alberto. De Sodoma a Chueca. Egales.

Bibliografía:


Retana, Álvaro. Locas de Postín. Edición de Stockcero. Editada y comentada por Maite Zubiaurre, Audrey Harris y Wendy Kurtz


Hernández Catá, Alfonso. El Ángel de Sodoma. Edición de Stockcero. Editada y comentada por Maite Zubiaurre, Audrey Harris y Wendy Kurtz


Villena (de) Luis Antonio. El Ángel de la Frivolidad. Ed Pre-textos

Cruz Casado, Antonio. “Un toque de rosa. Lesbianismo y homosexualidad en algunas novelas de Álvaro Retana” Analecta Malacitana ( AnMal electrónica ) Publicación de la Universidad de Málaga.

Rioyo, Javier. La vida golfa, Ed Santillana






dijous, 3 de febrer del 2022

LEY DE VAGOS Y MALEANTES. 1933, REVISADA EN 1954

  Las leyes franquistas no condenaron las relaciones homosexuales, antes existían leyes contra el escándalo público o el atentado al buen decoro, pero no distinguían heterosexualidad de homosexualidad.





El Código Penal de Miguel Primo de Rivera condenó las relaciones homosexuales, pero duró poco. Con la llegada de la Segunda República los artículos que penalizaban la homosexualidad fueron derogados, por lo que ésta de nuevo fue despenalizada. 


La Ley de vagos y maleantes fue aprobada en agosto de 1933. Ley conocida popularmente como "La Gandula", fue aprobada por unanimidad. Representó la segunda ocasión en que despenalizaba la homosexualidad, la primera ocasión fue en 1821, en tiempos de Fernando VII.


La ley iba dirigida contra "los rufianes, proxenetas, mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados". Dependía del juez que dictaba las sentencias pues algunos consideraban a los homosexuales como "rufianes". Ello llevó al gobierno cedista a especificar el concepto de rufián como: ""traficantes con la ajena honestidad para satisfacer la lujuria de otros, ya se ejercite respecto de hombres o de mujeres" o "perversión de menores y el fomento de la prostitución contraviniendo los preceptos gubernativos y sanitarios al efecto".


Campo de trabajo para vagos y maleantes, Alcalá de Henares



El gobierno derechista de lerrouxistas y cedistas presidido por Martínez Barrio hizo una interpretación reaccionaria de la ley y persiguió a "aquellos que atentaban contra la masculinidad hegemónica" (1). Así en octubre de 1933 se realizó en el barrio Chino de Barcelona una redada de "invertidos", siendo detenidas la "Gallega, la Victoria, la barbera, la Chula, la Pinillo, la Africana, la Tula, la Gitana.... También se cerraron teatros que atentaban al "decoro y las buenas costumbres". El problema estuvo que estos teatros alimentaban las buenas costumbres del estraperlista Alejandro Lerroux y pronto cayó el gobierno y se reabrieron los teatros.


Las relaciones homosexuales eran consideradas como actos que atentaban contra la moral y las buenas costumbres por parte de los vencedores de la Guerra Civil y su apoyo eclesiástico. Pero en los primeros años de la dictadura, el régimen estaba más interesado en exterminar a la disidencia.


La persecución legal contra la homosexualidad bajo la Dictadura del general Franco no se plasma hasta 1954, fecha en la que se modifica la republicana Ley de vagos y maleantes. Ello no quiere decir que antes no se persiguiera a los homosexuales, pues aunque la ley no lo penalizaba, éstos eran objeto de maltratos, vejaciones y detenciones arbitrarias por parte de la policía o de grupos falangistas que actuaban impunemente. 


Las modificaciones de la ley iban dirigidas contra los homosexuales, señalando que debían ser apartados del resto de reclusos:

"Artículo segundo.- Número segundo.- Los homosexuales, rufianes y proxenetas. (...).

Artículo sexto.-Número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:

a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás."


Los internados podían ser enviados a campos de trabajo, colonias agrícolas, a casas de moderación(psiquiátricos) o centros reservados para homosexuales específicamente. Se les consideraba peligrosos socialmente y se les internaba para curar su peligrosidad y evitar que “contagiaran la homosexualidad”.


 Campo de trabajo de Tefía. Cabildo de Fuerteventura



El resto de la Ley de Vagos y Maleantes es el mismo vigente desde 1933 que incluye los trabajos forzados, verdaderos campos de concentración y estuvo vigente hasta que se aprobó el 5 de agosto de 1970 La ley sobre peligrosidad y rehabilitación social.


(1) Usó, Juan Carlos. Orgullo travestido. El desvelo ediciones.

Mas

Redadas de Violetas, Arturo Arnalde, Egales

Los Gais durante el Franquismo, Geoffroy Huard, Egales

El Látigo y la Pluma. Fernando Olmeda, Obrerón

De Sodoma a Cheuca, Alberto Mira. Egales.

dimarts, 28 de desembre del 2021

TRIBUTO A MATTACHINE SOCIETY, ACTIVISMO LGTB ANTERIOR A 1969



Entre 1948 y 1969 se desarrolló un importante activismo por los derechos de gais y lesbianas en USA que se enfrentó a una durísima represión y abrió puertas contra la intolerancia social, política y judicial.





Aunque señalamos a los disturbios de Stonewall como el inicio de la lucha por los derechos LGTB, antes ya existieron activistas y organizaciones que lucharon para conseguir esta igualdad. En Alemania a finales del siglo XIX Magnus Hirschfeld fundaba el Comité científico humanitario y en los años 20 la Liga Mundial por la reforma sexual, paralelamente Adolf Brandt en 1903 fundaba la Comunidad de los propios, ambos desde posturas enfrentadas defendían la igualdad de derechos y la derogación del famoso párrafo 175 que criminalizaba la homosexualidad en Alemania. En Alemania también aparecieron las primeras revistas homosexuales y los primeros films.

Todo este movimiento se cortó bruscamente con la llegada del nazismo, iniciándose una persecución que incluso una vez finalizada la guerra no cesó, los homosexuales no solo siguieron siendo perseguidos, sino que además no se les consideró víctimas del holocausto.

Es en Estados Unidos donde aparecerán grupos y personas que lucharán en contra de la discriminación. Los años 50 conocemos de la aparición de las revistas ONE y LADDER (para lesbianas). También la aparición del grupo de lesbianas "Las Hijas de Bilitis" (Daughters of Bilitis).

En esta época empiezan a actuar el senador McCarthy y el todopoderoso Edgar Hoover, a ambos les une un feroz anticomunismo. No dudan en usar la homosexualidad en sus campañas: "los comunistas son homosexuales" "quieren lograr que toda América sea homosexual". Antes y durante la Segunda Guerra Mundial decía lo mismo del nazismo. La comunidad científica consideraba la homosexualidad una enfermedad mental, las leyes castigaban duramente cualquier indicio de relaciones homosexuales. En los urinarios públicos se colocaban cámaras para cazar homosexuales, la policía podía entrar en una habitación si creía que dos personas del mismo sexo tenían relaciones...

En este estado de cosas aparece Harry Hay (1912-2002) un emigrante inglés de ideología comunista. Formaba parte del comité electoral de Henry Wallace, candidato a la presidencia de USA contrario a las políticas segregacionistas y a la Guerra Fría. Durante esta campaña, en 1948, Harry escribió un documento en el que señalaba a los homosexuales como una minoría oprimida al igual que los negros. Fue el inicio de un largo camino hacia la libertad, en gran parte siguiendo rutas clandestinas.




Los inicios fueron duros, debía acompañarse de mujeres para esconder su homosexualidad (esposa barba, se les llamaba). En 1950 fundaba en Los Ángeles la "Matachine Society" la primera de las asociaciones homosexuales de la posguerra. Pronto se fueron uniendo más miembros, manteniéndose ocultos para evitar su persecución, a continuación se creaban grupos parecidos en las principales ciudades americanas.

Los comunistas consideraban la homosexualidad una desviación, un vicio decadente, ello obligó a Harry Hay a abandonar su activismo en el Partido Comunista, aunque no fue expulsado, siendo considerado "un amigo de por vida del pueblo". Pero Harry siguió utilizando la retórica comunista, hablando de "minorías culturales". Organizó esta asociación a partir de células locales que se regían por el principio leninista de dirección colectiva. Ello les sirvió para sortear la persecución macartista y al FBI.


Llegaron a convocar marchas para lograr la revocación de las leyes contra la sodomía y denunciar la discriminación que sufrían. Generaron servicios de apoyo psicológico o legal y crearon la revista The Mattachine Review. Con el declive de la asociación, Harry se apartó de ella a finales de los años 70. Pero su activismo no acabó aquí.

Paralelamente en 1953 aparecía en los Estados Unidos la revista "ONE, The homosexual viewpoint", publicación pionera por su contenido gay y lésbico, editada por la asociación ONE, inc. La distribución se inició por correo privado, pero pronto los funcionarios consideraron su contenido "obsceno y lascivo". Se comenzó una larga batalla legal que finalizó en 1958 con la sentencia del Tribunal Supremo que estableció el derecho de las publicaciones gay para ser distribuidas a través del correo. Igualmente, desde esta asociación se editó la revista, THE LADDER, de contenido lésbico entre 1956 y 1970 significando la creación de la asociación lésbica "Las hijas de Bilitis" ((Daughters of Bilitis).




Con los años la asociación se fue estancando y no renovando, defendiendo la discreción y la no visibilidad. Los sucesos de Stonewall les pasó por encima y a partir de aquí languidecieron.

Harry Hay abandonó Matachine Society y en 1979 fundó con Jesse Jackson la "Coalición Arco Iris" , siguiendo su idea de que la lucha por los derechos de las minorías no podía seguir por separado. También participó en la organización de "Las Hadas Radicales (Radical Faeries), un movimiento antisistema que reivindicaba el neopaganismo y las formas de vida de los nativos americanos.

Harry vivió parte de su vida en una reserva india de Nuevo México o en la ciudad de Los Ángeles junto a su pareja el inventor John Burside. Allí falleció a los 90 años víctima de un cáncer de pulmón.

Mas información:

ONE, el punto de vista gay de los años 50.
The Ladder:
http://leopoldest.blogspot.com.es/2011/04/ladder-la-revista-pionera-para.html
Breve historia del Movimiento Gay:



dimecres, 1 de desembre del 2021

TRIBUTO A ARCADIE, EL ACTIVISMO HOMÓFILO FRANCÉS ANTERIOR A 1969



A menudo hemos creado el relato de que el activismo lgtb nace a raíz de los sucesos de Stonewall de 1969, olvidando que para llegar aquí se tuvo que luchar en condiciones mucho más duras y peligrosas.





Idealizamos la lucha que tras este suceso se produjo especialmente en los países occidentales y menospreciamos las aportaciones que se realizaron anteriormente por grupos activos como el francés Arcadie o el estadounidense Te Matachine Society. 


Tras la Segunda Guerra Mundial las asociaciones gais o lesbianas desaparecieron, las personas LGTB no se les reconoció ser víctimas del holocausto y la mayoría de estados elaboraron duras leyes homofóbicas. Las respuestas vinieron desde la clandestinidad o utilizando los pocos resortes que la ley daba para visibilizar una realidad estigmatizada. El primer caso fue el camino seguido en USA, el segundo en Francia. 


ARCADIE se fundó en 1954 por  André Baudry, procedente del movimiento cristiano, en su inicio tuvo el apoyo de intelectuales franceses como Jean Costeau. Defendían el amor entre iguales, la discreción o lograr la tolerancia de la sociedad francesa.


Este grupo creó una revista con su propio nombre, se anunciaba como "revista científica y literaria, aunque su contenido era inequívocamente homosexual. Intentaban ganar la credibilidad entre la población heterosexual y rechazaban abiertamente la subcultura gay y el travestismo. Solo se repartía entre abonados, los artículos se firmaban con seudónimos, tenía sección de contactos y podían ir acompañados con fotografías, las tiradas jamás superaron los 10.000 ejemplares.


Fue prohibida a los menores de edad desde su inicio y fue objeto de censura, también se prohibió su venta en los quioscos. Baudry, fue procesado en 1955 por delito contra la moralidad, pero no fue condenado. Las leyes se endurecieron en 1960 con la terrible enmienda Mirguet que calificaba la homosexualidad de plaga social, llegaron a tener que eliminar la sección de contactos.  A inicios de los 80, con la despenalización de la homosexualidad, el drupo desapareció.


Es cierto que Baudry dio un toque moralizante a la asociación y sus publicaciones, propio de su época; pero es completamente falso, como se les ha señalado, que se quedaran aquí o que defendieron la pederastia griega simplemente. Su objetivo era”educar a las élites para cambiar la mentalidad… construir una ética homosexual en que las relaciones entre los individuos fueran más allá de lo sexual, cambiar la percepción que se tiene de la homosexualidad y mostrar su cultura y su historia” (1)


Contra lo que se ha señalado, no se trataba de un grupo cristiano, en su seno convivían distintas visiones que se trasladaban en sus publicaciones donde podían convivir escritos sobre la biblia, con otros sobre Marcuse o Daniel Guerin. Era un grupo muy heterogéneo con delegaciones en distintos departamentos franceses. Organizaban  actos y fiestas; no solo mostraban el mundo Griego, en 1956 estrenaron el film de Genet “Un chant d’amour”. Trataron temas como la salud sexual o el derecho a las uniones civiles. La visibilidad fue para ellos un tema esencial, dejando poco a poco fuera los seudónimos y firmando con sus propios nombre. Su lema fue “Vive a cara descubierta”, y les animó a mostrarse en tiempos complicados, hecho que los movimientos radicales sucesivos no siempre hicieron.


La asociación y la revista jugaron un papel importante en la denuncia contra la promulgación de la terrible Ley de Peligrosidad Social española, apoyaron a los activistas catalanes que crearon la revista AGHOIS. Durante un buen tiempo la enviaban clandestinamente a Francia y los editores de ARCADIE la enviaban por correo a España. Un ministro homosexual de la dictadura franquista, Laureano López Rodó,  presionó a las autoridades francesas para acabar esta relación, lo que obligó a buscar otras formas de distribución semiclandestina.


El gobierno francés no solo hizo caso omiso a la petición de Arcadie de denunciar y actuar contra esta ley española, sino que les amenazó de actuar si seguían apoyando a sus compañeros españoles. 


Por todo ello creo interesante recordar a estos activistas franceses que han pasado al olvido, pero que fueron fundamentales en avanzar hacía la plenitud de derechos.



(1)Huard Geoffroy. Los Gais durante el franquismo. Ed Egales.


Más información:


Huard, Geoffroy. Los antisociales. Ed Marcial Pons.


Julian Jackson, Arcadie. La vie homosexuelle en France de l’après-guerre à la dépénalisation:

http://clio.revues.org/9772

 

Giraud, Colin L’homophilie réhabilitée

https://laviedesidees.fr/L-homophilie-rehabilitee.html


dimecres, 24 de novembre del 2021

JUDIOS EJECUTADOS POR SODOMÍA EN LA CATALUÑA MEDIEVAL

 Sólo se conocen tres casos, dos contra la voluntad del rey y el tercero ya en los difíciles tiempos de Juan I “l’Amador de la Gentilesa” (El Amador de toda Gentileza).


Arte sefardí. Hagadá de Barcelona, manuscrito hebreo iluminado, 1350, (procedencia Wikipedia, dominio público)



Ni los Usatges, ni las Constituciones Catalanas hacían alusión alguna al delito de sodomía, pero si las leyes decretales del Papa, de obligado cumplimiento para los reinos cristianos a partir de mediados del siglo XIII


En tiempos de Jaime I, el inquisidor Ramon de Penyafort creó el concepto "pecado nefand" como crimen y el Papa Gregorio lo incluyó como delito criminal en las leyes Decretales (o Liber Extra) en 1234. Estas leyes inicialmente sólo se utilizaron por cuestiones políticas (conflictos con los templarios con Jaime II y Ponç V de Empúries y el mismo rey) . El propio Ramon de Peñafort cuando fue nombrado inquisidor, no tuvo permiso para perseguir a los sodomitas.


Pero en la segunda mitad del siglo XIV las malas cosechas, las guerras y el incipiente peste llevaron a la ruina a mucha gente, y como siempre se buscaron culpables, y éstos fueron los judíos, además gracias a sus costumbres de limpieza no eran afectados de igual modo que el resto de la población. Pero los judíos eran intocables y tenían la protección del rey, que por si fuera poco era Pedro el Ceremonioso (o del Punyalet), todo un carácter. Lo intentaron con acusaciones de sodomía, utilizando una ley que estaba por encima de la autoridad del rey.


I


Así en el año 1365 y aprovechando la ausencia del rey la ciudad de Barcelona acusó a un rabino de la ciudad. No se conoce al autor de la denuncia, en Cataluña no podían ser anónimas, tan sólo si el delito se había cometido  con niños en edad inocente. El acusado fue el rabino Isaach Mardofay El rey movilizó a los consejeros reales para evitar el quemado del "infelix" (desgraciado) rabino, pero no estuvo a tiempo a pesar de las muestras de aprecio personal que rey mostró hacia el rabino. (1)


El procedimiento siguió contra los niños, como participantes activos del delito y sus padres por encubridores. Aquí el rey pidió la remisión de la pena, ampliándola a todos los judíos de la ciudad. El documento de remisión fue redactado por el propio protonotario real, lo que muestra la importancia que el rey dio al respecto.


II


Enfurecido el rey amenazó con duras consecuencias por si esto volvía a ocurrir, prohibiendo todo proceso sin su beneplácito. Pero al final de su reinado, en 1386, la ciudad de Tortosa no le hizo caso. Tortosa tenía sus propios Furs (Fueros o Costumbres) que a diferencia de los Usatges condenaban la sodomía. Se hizo célebre durante ese tiempo la frase de un obispo de la ciudad que dijo "Nosotros somos complacientes a dios, porque tenemos la ciudad limpia (de sodomitas).


No se conoce la causa del juicio, pero sí las consecuencias. Tras ser quemado Jedufá Abez, llegó la noticia al rey. Además con las prisas por cumplir sentencia se negó la defensa y la declaración al reo a fin de que fuera quemado antes de que el rey fuera enterado (ut igne combureretur). Sencillamente fue un linchamiento con apariencias de legalidad. El rey ordenó de nuevo la prohibición de juzgar o mutilar a ningún judío, sin consultar al rey y recibir la respuesta. Parece que ordenó la ejecución del veguer y alcalde de la ciudad, pero al poco murió y no está claro si la orden se ejecutó.


III


Muerto el rey llega Juan I, la corrupción se apodera del gobierno real. Las persecuciones contra los judíos se generalizan. En 1391 se produce una terrible matanza en Barcelona, ​​la corona lejos de estar junto a los judíos les retiró la protección y no condenó a ninguno de los asaltantes.


Fruto de ese estado Issach Salamó sería procesado, condenado y quemado vivo. También se ha perdido parte del proceso, lo que está claro que aquí las autoridades no tuvieron ningún problema en dictar sentencia. Una vez ejecutada, el hermano de Issach tuvo que pagar los gastos de su cremación: 38 sueldos y 4 dineros. Este caso se documentó en Perpiñán.


No se tiene constancia de ninguna nueva ejecución de judíos ni por parte de las autoridades seglares, ni por el Santo Oficio con plenas competencias a partir del siglo XVI.



(1) EL JUICIO CONTRA ISAACH MARDOFAY POR EL DELITO DE SODOMÍA

  https://poldest.blogspot.com/2017/04/el-juicio-contra-isaach-mardofay-pel.html


Más:


Riera y Sans, Jaume. Sodomitas Catalanes (s XIII-XVIII)


dimecres, 17 de novembre del 2021

INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE

 INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE



En esta segunda, y última parte, me centraré en el conflicto de competencias que se originó entre el Santo Oficio y la justicia catalana, mostraré la función de los cirujanos y finalmente las terribles sentencias que se dictaron.


Escudo Tribunal de la Inquisición, Palau Major, Barcelona. Hacia 1566



III CONFLICTO DE COMPETENCIAS


La persecución de la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón a partir de ser asumida por la Inquisición, supuso un largo conflicto con los tribunales de justicia.


La Inquisición se implantó en la Corona de Aragón y el Reino de Castilla en 1478. Su objetivo era mantener la ortodoxia religiosa y perseguir la herejía. Fue una institución ligada a la monarquía que carecía de las mismas competencias en todos los territorios, generalmente sus funcionarios eran castellanos, levantando recelos en los reinos de la Corona de Aragón.


Carlos I, con motivo de un conflicto jurisdiccional con Sancho de la Caballería, jurista de Zaragoza, vio una fórmula para poder acusarle: la sodomía. Pero el proceso era largo, la justicia aragonesa solicitaba pruebas y no aceptaba la tortura. La solución fue autorizar la actuación de la Inquisición en estos territorios contra la sodomía.


El Papa Clemente VII en 1524 autorizó a los tribunales inquisitoriales de Aragón, Valencia y Cataluña, juzgar a los reos acusados ​​de sodomía. Pero debía realizarse de acuerdo con las leyes seglares de cada territorio (yuxta legas seculares vel municipalia statuta) (3). El conflicto competencial estaba servido. Un conflicto que no se solucionó ni siquiera en 1714.


En Castilla las leyes ya tenían tipificado el delito de sodomía, por eso eran las autoridades civiles las que perseguían el crimen sodomítico. En la Corona de Aragón estas leyes eran ambiguas o inexistentes, salvo en las Decretales del Papa de obligado cumplimiento. La primera vez que las constituciones catalanas penalizaron la sodomía fue en 1585 (libro IX, título V). El rey Felipe I (II de Castilla) fue quien obligó a realizar ese añadido. Pero esa modificación no significó la solución del problema competencial.


Las sentencias de los tribunales del Santo Oficio debían aplicarse de acuerdo con "las constituciones y leyes seglares" de cada país. Los jueces catalanes, aragoneses o valencianos vieron invadidas sus competencias y se acogieron a este aspecto para poner todas las trabas que tuvieron a su alcance. Por si fuera poco los funcionarios del Santo oficio solían ser castellanos, lo que aumentó el conflicto y la desconfianza.


Las leyes seglares o las constituciones no permitían los juicios secretos, sin revelar la identidad de los testigos y mucho menos la incautación preventiva de bienes, en el Reino de Aragón además estaban prohibidas las torturas para forzar declaraciones. Para remediarlo se llegó al acuerdo de que un juez asistiría como "oyente" a los juicios del Santo Oficio, al que se le dio la categoría de "consultor".


Los conflictos no terminaron ahí. Las sentencias de muerte debían ser ratificadas por las distintas audiencias y éstas raramente lo hacían cuando eran por sodomía y procedían del Santo Oficio (especialmente en Cataluña) La mayoría fueron bloqueadas. Los tribunales de la Inquisición optaron por enviar a galeras a los condenados.


Durante el reinado de Felipe II  se produjo el mayor conflicto jurisdiccional al intentar procesar éste a su antiguo secretario, Antonio Pérez, por el delito de sodomía.


El conflicto no se solucionó ni después de la anulación de las constituciones catalanas o los fueros aragoneses, ni con el Decreto de Nueva Planta. Los capitanes generales nombraban a los jueces "oyentes" y las audiencias seguían teniendo la última palabra. Esto, y que con la llegada de los borbones se relajó la persecución de la sodomía, significó un enorme descenso de procesos y sentencias.



III LOS CIRUJANOS



La función de los cirujanos del Santo Oficio poco tenía que ver con los preceptos del juramento hipocrático. Durante los siglos XV-XVII el juramento hipocrático fue abandonado de forma terrible por parte de los cirujanos de la inquisición. Su función no era velar por la salud del reo, sino todo lo contrario.


En primer lugar debían explorar al reo, si veían desgarros anales, sangre o heridas, dictaminaban que se trataba de un sodomita. Para ellos la posibilidad de una violación no existía, una persona violada era generalmente señalada como culpable de crimen sodomítico o nefando.


También asistían a los torturadores, su función no era velar por la salud de quien iba a tener tormento, ni tampoco curarle. Su trabajo era velar para que la tortura fuera lo más eficaz posible, evitando su muerte, cuanta más resistencia tuviera más se le podía torturar. Cuando veían que un verdugo no era capaz de llegar al fondo, informaban contra él y buscaban a otro más expeditivo. Cuando un reo moría era a causa de la voluntad divina o culpa del mismo reo por sus maldades.


Desgraciadamente durante estos siglos médicos y cirujanos también colaboraron con los tribunales públicos, formando parte del personal tanto del Santo Oficio como del resto de juzgados cuando el ejercicio de las torturas eran necesarios.




IV LAS VÍCTIMAS


Es imposible conocer el número total de personas encausadas durante este período, es necesario recordar de nuevo que todos los tribunales tenían competencias en este sentido y que nuestra convulsa historia ha hecho desaparecer muchos documentos que nos ayudarían a conocer la realidad de estas persecuciones. También en muchos municipios se ahogó o quemó sodomitas que no constan en ningún sitio.


La cifra de personas relacionadas con Catalunya durante este período que fueron ejecutadas fueron once, según Jaume Riera (3), De ellos uno fue en efigie, otro por cometer sodomía con mujeres y un tercero en Valencia.


Os muestro dos casos de personas que fueron acusadas de sodomía y las sentencias que sufrieron:


En 1581 estalló un escándalo en las cocinas del poderoso Francisco de Moncada y Cardona, conde de Aitona y virrey de Valencia. Dos adolescentes denunciaron al cocinero del noble por haberlos agredido sexualmente. Antonio Lardomenudo negó por activa y pasiva cualquier relación "antinatural".


El cocinero era de origen francés, antes de llegar a Barcelona vivió siete años en Italia, lo que le hacía sospechoso de sodomita (los italianos, como marineros y turcos eran sospechosos de sodomitas para el Santo Oficio). En las declaraciones en el juicio se señaló que él y los dos adolescentes de quince años se les veía juntos por Barcelona, ​​también que había una evidente reacción entre los tres, incluso un testigo llega a señalar que dormían juntos .


En el juicio salió a la luz una relación entre los tres que tuvo su origen en Barcelona, ​​siendo el conde además el virrey. Entre los declarantes aparece el joven Cosme Borrell, quien asegura haber sido acosado  por los tres. Visitado por los cirujanos, señalan que el joven tiene el ano rojo e inflamado, señalando como posible causa "forgado con el miembro viril" (3)


Tras estas declaraciones el cocinero y los denunciantes fueron encausados. En ese caso el juicio fue en Valencia y en presencia del virrey. Fueron juzgados por la Corte Real y las sentencias fueron durísimas. Lardomenudo fue enviado a la hoguera, uno de los adolescentes fue condenado a azotes y marcado con hierro al rojo vivo, el otro fue deportado. A los tres se les condenó a pagar los costes "taxatione reservata".


De haberse celebrado el juicio en Barcelona, ​​donde ocurrieron los hechos, el cocinero raramente habría sido ejecutado, y de serlo habría muerto por ahorcamiento. La condena más segura habría sido de "galeras perpetuas".


Jaume Rigau tenía veintiséis años cuando fue detenido por el Santo Oficio y torturado en las cárceles secretas, ocurrió en 1616. Era una persona instruida, nacida en Castelló d'Empúries, estudió teología en Valencia y Salamanca y fue ordenado como diácono. Había sido condenado por malos tratos a su madrastra, fue cautivo de los piratas turcos dieciocho meses en Estambul, según confesó allí manteniendo relaciones homosexuales. Una vez libre, estuvo ingresado en el Hospital de la Santa Cruz de Barcelona. De ahí pasó a ejercer como maestro en Talarn. En 1616 el Santo Oficio le juzgó por sodomía.


Todo indica que la Inquisición le investigaba por haber ejercido de cura siendo simplemente diácono. Pero aparecieron testigos de haber tenido relaciones con otros jóvenes y niños en diferentes lugares: Castelló d'Empúries o Talarn, generalmente a cambio de dinero: "le mostró algo de dinero, y le dijo que fuera a pasear con él, y que le daría un poco de ese dinero.y lo llevó detrás de una casa, allí lo hizo desnudas y echó boca abajo, él también se desnudó, le levantó la camisa por detrás, y se puso sobre él, y le metió su miembro dentro del “siesso” y estuvo un poco encima de él "(3)


Todos los testigos aportaron datos similares, señalando la corta edad de los jóvenes sodomizados (entre 9 y 13 años). Tras varias semanas de torturas el reo al fin quiso confesar la verdad sacada a sangre y fuego. Confesó haber tenido relaciones con estos jóvenes y muchos más, que también había sido con muchos, que había sido "agente y passiente". (Activo y pasivo)


Por la sentencia se le despojaba de todos los privilegios eclesiásticos, siendo enviado a galeras durante cinco años, además desterrado de esos territorios. En la sentencia había un texto final: "Este reo por el delito de sodomía, no puede ser relajado al brazo secular, porque como es clérigo de evangelio no ha asistido a esta causa los jueces de la Audiencia Real" Por esta causa no se ejecutó la pena de muerte. (3)


Relajar a brazo secular significaba entregarlo a las autoridades civiles para su ejecución. Los clérigos generalmente no eran enviados al exilio con la advertencia de que una nueva condena significaría un peor castigo.


Seguramente a Jaume Rigau se le agravó la sentencia por haber ejercido como sacerdote, siendo simplemente diácono, su condena fue una de las más duras contra un religioso en Cataluña, con la salvedad del caso contra Joan de Llobera en 1462 por la justicia del rey. El número de procesos contra religiosos fue importante, especialmente contra los de más bajo sustrato social. Clérigos, novicios o frailes fueron juzgados, pero se evitaba la publicidad. "Debían conseguir mantener a la gente en la creencia de que eran los defensores de la fe y las buenas costumbres..." (4)





Notas:

(1) Desconozco la sentencia y cómo acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia de él en su libro "Para entendernos".)

(2) Familiares del santo oficio era el número que recibían ciertos miembros de menor nivel dentro de la Inquisición hispana, cuya función era la de servir de informantes.

(3) Sodomitas catalanes, Jaume Riera.

(4) Sodomía e Inquisición, Rocía Rodróguez.


Mas:


Ricardo Lezcano "Los médicos y la tortura en la Inquisición española

Rafael Carrasco. Inquisición y represión sexual en Valencia: historia de los sodomitas, 1565-1785




dissabte, 13 de novembre del 2021

INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN (I PARTE)

 La Inquisición medieval entró en Cataluña con el pretexto de perseguir a la herejía cátara. El primer inquisidor, Ramon de Penyafort, intentó tener competencias contra la sodomía, pero este hecho no llegó hasta trescientos años más tarde.


Escudo Inquisición, Girona.




I EDAD MEDIA


Los constantes enfrentamientos de Jaime I con la Iglesia, movió al Papado a amenazar al rey con la excomunión. Originariamente el conflicto estaba motivado por no expulsar a la población musulmana y entregar sus tierras a los voraces obispos. Estas relaciones se agravaron cuando el rey fue herido en la cabeza, sus médicos cristianos le dijeron que debía aceptar la voluntad de Dios, y Jaime I fue a los médicos judíos y lo curaron. Para evitar la excomunión debería haber permitido la entrada de la Inquisición en los territorios de Centro y Norte del Principado zona poblada por antiguos cátaros, así lograba poner a salvo a las poblaciones hispanomusulmanas y judías. La persecución sólo podía ceñirse a la condena de la herejía.


Las leyes catalanas, los Usatges, no condenaban la sodomía. Hasta mediados del siglo XIII estaba en vigor la Lex Visogutorum que sí lo contemplaba. Con su eliminación ninguna ley podía perseguir las relaciones homosexuales. Esto llevó a Ramón de Peñafort, primer inquisidor, a trabajar para que se recuperara la persecución de la sodomía. Defendía que los sodomitas eran adversarios directos de dios y por tanto enemigos de la humanidad. Al señalar la sodomía cómo crimen lo sacaba del terreno de la moral cristiana y la teología para circunscribir en el terreno del derecho civil.


Este predicador consideraba que la sodomía no sólo era un pecado contra dios, sino también un crimen. Para ello creó el concepto jurídico de "pecado nefando" que se incluyó en las leyes decretales del Papa Gregorio IX, como crimen al que los estados cristianos estaban obligados a penalizar.


Por otra parte intentó que la Inquisición persiguiera la sodomía y la brujería en los territorios de la Corona de Aragón. Un nuevo Papa, Alejandro IV, le denegó la autorización.


No se sabe cuántas personas llevó a Raimon de Peñafort a la hoguera, sí que gracias a la consideración de la sodomía como crimen muchos sufrieron persecución durante siglos. En reconocimiento a su labor jurídica y teológica la Iglesia premió con la santidad, el Colegio de Abogados de Barcelona lo hizo su patrón y el Estado Español aún hoy le honra con "La Cruz de San Raimundo de Peñafort", con ella se premia los relevantes méritos contraídos por cuantos intervienen en la Administración de Justicia.




II SODOMÍA Y HETEROSEXUALIDAD


La persecución de la sodomía no se centró sólo en perseguir las relaciones homosexuales. A finales de la Conquista de Granada una serie de encuentros sexuales se produjeron en la ciudad de Loja en 1500. Prohombres, matrimonios, criados mantenían relaciones sexuales de todo tipo, intercambio de parejas o incluso relaciones homosexuales. Todo lejos de las convicciones más tradicionales o de los roles asignados a hombre y mujer. Conocemos todos los hechos por las declaraciones de 12 testigos ante el Santo Oficio, después de que alguno de ellos denunciara los hechos. (1)


Rocío Rodríguez en su libro "El sodomita y la Inquisición" nos cuenta un caso que descubrió en el "Archivo Histórico Nacional". A mediados del siglo XVII, los inquisidores llegaron a un pueblo de Aragón. Los "familiares" (2) pidieron a la población que quien hubiera cometido algún acto contra naturaleza, lo confesara, el tribunal sería indulgente y perdonaría. Una mujer del pueblo, visiblemente asustada se apresuró a confesar: "Mi marido en alguna ocasión me ha conocido por detrás ``.(3) El marido tuvo que presentarse ante el tribunal, fue torturado y azotado, después condenado a cinco años de galeras. Ella tuvo que pagar las costas del juicio.


Entre los siglos XVI y XVIII, los tribunales del Santo Oficio en la Corona de Aragón dictaron 26 sentencias sobre el delito de sodomía entre hombre y mujer. La mayoría de los casos eran matrimonios, y las mujeres señalaron no haber sido forzadas a mantener ese tipo de relaciones.


En Barcelona dos juicios afectaron a hombres procedentes de Francia. El primero fue absuelto en 1575 y su esposa acusada de ser adúltera. El segundo tres años después fue condenado a 200 azotes y galeras perpetuas por mantener relaciones sexuales con su mujer, a la fuerza y ​​por detrás. Ella era la denunciante.


En Valencia en 1688 un hombre fue acusado de haber tenido en varias ocasiones relaciones sexuales pecaminosas con su esposa. En su descargo le echó las culpas al diablo y a la bebida. Le enviaron cinco años a galeras y al exilio.


Cuando se trataba de hidalgos o clérigos las penas se suavizaban, además en muchas ocasiones había sentencias absolutorias. Así, en 1585, un ganadero de Zaragoza fue acusado de haber sodomizado a su criada. Dijo ser hidalgo y fue absuelto.


Los franceses en este apartado aparecen en muchas ocasiones. También en Zaragoza un joven de veinte años procedente de ese país fue acusado de mantener este tipo de relaciones con su mujer, en su defensa dijo que era muy inexperto y no sabía por dónde se hacía. Torturado cantó todo lo que le pidieron, saliendo así que la vaca y la mula de su propiedad también habían sido penetradas. Dudo que la vaca o la mula pudieran declarar. Le condenaron a seis años de galeras.


Curioso es el caso de un trabajador de Zaragoza quien en 1620 fue detenido con su mujer (es el único caso en el que la mujer fue detenida) bajo el delito de sodomía. Ella fue llevada a las horribles cárceles secretas de la Inquisición, donde fue torturada al margen de la legalidad aragonesa. En el juicio la familia acusó al marido de ser un bujarrón, pidiendo que fuera quemado. En su defensa dijo que aunque había intentado la penetración, nunca lo había logrado. Él fue condenado a ser azotado y enviado de por vida a galeras. De la mujer no se conoce la sentencia.


Así podemos ver varios casos de varones horrorizados acudiendo al tribunal para auto acusarse de una intención, de haberlo deseado o consumido.



Próxima entrada: Conflictos de competencias, función de los cirujanos y las víctimas.


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(1) Desconozco la sentencia y cómo acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia de él en su libro "Para entendernos".)

(2) Familiares del santo oficio era el número que recibían ciertos miembros de menor nivel dentro de la Inquisición hispana, cuya función era la de servir de informantes.

(3) Conocer por detrás eufemismo que señalaba el sexo anal.



Mas:


Jaume Riera,  Sodomitas catalanes, Editorial Base

Rocío Rodríguez. Sodomía e Inquisición, Editorial Ushuaia.

Ricardo Lezcano "Los médicos y la tortura en la Inquisición española

Rafael Carrasco. Inquisición y represión sexual en Valencia: historia de los sodomitas, 1565-1785