dilluns, 27 de setembre de 2010

DE COMO JUAN VIII ACABO SIENDO LA PAPISA JUANA

El siglo IX el cristianismo vivía la convulsa relación oriente-occidente que acabó con el cisma y separación de ambas iglesias. En este contexto aparece el futuro Juan VIII  un partidario del diálogo en época de confrontación.
Antes de llegar a Roma en 848, había viajado por todo Europa, de monasterio en monasterio, llegó a las mas poderosas cortes. Conoció a la Emperatriz Teodora y a Carlos el Calvo, también a rabinos y grandes personajes de la historia. Nadie le extrañó su "fraternal" amistad con estudiantes masculinos.

Cuando fue elegido Papa su apuesta por el dialogo Oriente-Occidente topó con la nobleza romana. Cuando quedó embarazado el escándalo estalló.
¿Qué había ocurrido? Hay dos teorías:
1) En un mundo de hombres se disfrazó para poder acceder al mundo del conocimiento y de la política.
2)Era un intersexual femenino con clítoris hiperdesarrollado, en muchos casos se les confunde con el sexo masculino.


Todo indica que murió durante el parto. Sus sucesores borraron toda referencia a él, jamás existió. Cuando un nuevo Papa aceptó el nombre de Juan optó nuevamente por ser Juan VIII. Todos los datos sobre este Papa fueron borrados y destruidos. Tal era y es aun hoy la aversión del Vaticano hacia la mujer que aun está marginada totalmente de sus órganos de poder o decisión.

La suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada. Acabada la inspección, si todo era correcto, debía exclamar: "Duos habet et bene pendentes"(Tiene dos, y cuelgan bien)

3 comentaris:

  1. Bueno, es una curiosa leyenda, que nadie se preocupó de desmetir, que tuvo un efecto bola de nieve.Existen en el Vaticano dos de esas sillas que son de marmol y que se llaman curiales, pero su significado nada tiene que ver con lo que se manifiesta en la leyenda y en la ceremonia de papificación. Jamás se le han tocado los pelendengues al futuro papa, ni está ni estuvo en el ceremonial.Podríamos usar la dicha popular y extenderla a su vez que dice: " al Obispo de San Mamés le llegan los huevos hasta los pies".Lo que no es óbice,obstáculo o valladar para reflexionar el cómo, y el porqué, nacio y extendió este rumor.Tendríamos que reunirnos en la biblioteca Vaticana y seguramente analizar las diatribas de Mailly o las apología de Panvinio, lo cierto es que si hubo un Papa que tuvo una amante llamada Juana, fué Juan XII y a éste le llamaron burlescamente la "Papisa".
    Tutte le cose possiedono una dimensione teologale,dal momento che tutte possono essere viste in riferimento a Dio o contemplate partendo da Dio.Quiero decir que el tema sigue latiendo,¿ pueden las mujeres ordenarse ? o ¿ puede una mujer ser Papa?...lo que sí estuvo claro que sí pudo ser la madre de Dios.

    ResponElimina
  2. En efecto, es un mito que se originó a partir de rumores. No existe una sola fuente fiable que sustente que no fue un mito y sí alguien real.
    Es cierto que en el siglo XII el papa recién elegido se sentaba en una "silla estercolera" a la entrada de la basílica de Letrán y luego en las dos sillas curules de pórfido que nombra Nacho.
    Recomiendo la lectura de este libro sobre el mito:
    http://www.scribd.com/doc/36909394/Boureau-Alain-La-Papisa-Juana

    ResponElimina
  3. Una de las sillas está en el Louvre, se la llevó Napoleón.

    ResponElimina