diumenge, 26 de setembre de 2010

AL ANDALUS. POESIA HOMOERÓTICA.

Desde el siglo IX, reinado del emir Abderramán II hasta la llegada de los almorávides el siglo XI, Al Andalús vivió una época de esplendor cultural, brillando una poesía que empezó siendo de contenidos ambiguos y que llegó a expresar temas homoeróticos con absoluta libertad.En ellos se describía la belleza de jóvenes efebos o bellas doncellas, junto a un nada disimulado goce por el vino y el buen vivir.

Las traducciones han eliminado gran parte de este contenido. Cuando leemos "gacela" o "luna" no nos explican que en su lengua árabe eran palabras masculinas. También, al igual que en la poesía griega, se habla del sometimiento del joven amado al adulto amante.

"Le di aquello que me pedía, le hice mi señor...
El amor ha puesto bridas en mi corazón
como un camellero pone bridas en su camello" (Ibn Abd Rabbihi, s X)

Para Ibn Hazm(994-1064), el amor escapa al control del hombre, «es una especie de naturaleza, y el hombre sólo tiene poder sobre los movimientos libres de sus órganos.» En su obra  El collar de la paloma, una mezcla de generalizaciones teóricas y ejemplificaciones o anécdotas personales (aunque la gran mayoría se refieren al amor heterosexual, especialmente por hermosas esclavas), se intercalan repetidamente las historias de hombres que se enamoran de otros hombres. En ocasiones la atribución es oscura, dado que el texto, refiriéndose neutralmente al ser amado, puede estar dedicado tanto a un hombre como a una mujer:

"Otras señales son: que el amante vuele presuroso hacia el sitio donde está el amado; que busque pretextos para sentarse a su lado y acercarse a él; y que abandone los trabajos que le obligarían a estar lejos de él, de al traste con los asuntos graves que le forzarían a separarse de él, y se haga el remolón en partir de su lado."
"No está reprobado por la fe ni vedado en la santa Ley, por cuanto los corazones se hallan en manos de Dios Honrado y Poderoso, y buena prueba de ello es que, entre los amantes, se cuentan califas y rectos imanes"


El más aclamado lírico de esta época es el cordobés Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman, o Ibn Quzman (c. 1080-1160), considerado uno de los grandes poetas medievales. Alto, rubio y de ojos azules, Ibn Quzman fue un bohemio irreverente que llevaba y hacía gala de una vida licenciosa.

Tengo un amado alto, blanco, rubio.
¿Has visto de noche la luna? Pues él brilla más
Me dejó el traidor y luego vino a verme y saber mis nuevas:
tapó mi boca, calló mi lengua,
hizo como la lima con mis barruntos.





La tolerancia de el Al-Andalus convertida en esa época en una sociedad refinada y cosmopolita, se ve reflejada en poemas como estos.

"Y nadie puede recriminarte tu placer.
Dios, que cosa más deliciosa son los baños!
Aun cuando vengan con sus toallas,
Los muchachos en el baño hacen brotar la fiesta
**********
"Cuando vi este joven hermoso
él sonreía con los bellos dientes.
Estábamos los dos solos, en resumen,
Solos con Dios. Y entonces,
el puso su mano en mi mano,
y me hizo un discurso
Luego me dijo:
¿Tú me amas?
"Si. Te amo"
¿Entonces, dime, tú me deseas?
"Todo en ti es deseable"
"Entonces, respeta a Dios, y olvídame"
"Si mi corazón quisiese obedecerme".

  

Ibn Abd Rabbihi. (Córdoba,860-940)

Le di aquello que me pedía, le hice mi señor...
El amor ha puesto bridas en mi corazón
como un camellero pone bridas en su camello.

Algunos poetas fueron más explícitos y menos castos en la expresión de su pasión, como Ali ibn Abi l-Husayn (m. 1038).

¡Cuántas noches me han servido las copas
las manos de un corzo que me compromete!
Me hacía beber de sus ojos y de su mano
y era embriaguez sobre embriaguez, pasión sobre pasión.
Yo tomaba los besos de sus mejillas y mojaba mis labios
en su boca, ambas más dulces que la miel.


El amor descrito por las poetisas es el tópico del amor cortés árabe; en contraste con la poesía homoerótica, el amado no es descrito físicamente, salvo algunas excepciones. En muchos casos su obra llega como un eco de la voz y el punto de vista masculinos, y llegan a cantar la belleza femenina ajena, simulando un amor sáfico que algunos autores dudan que tuviera un paralelo en la vida real:

Ésa es la razón que me impide dormir:
cuando suelta sus bucles sobre el rostro,
parece la luna en las tinieblas de la noche;
es como si a la aurora se le hubiese muerto un hermano
y la tristeza se hubiese vestido de luto.






5 comentaris:

  1. "No está reprobado por la fe ni vedado en la santa Ley, por cuanto los corazones se hallan en manos de Dios Honrado y Poderoso, y buena prueba de ello es que, entre los amantes, se cuentan califas y rectos imanes"

    In cha'Allah

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  2. lo que es es tremendo es que el amor de una mujer por otra, haya estado en la historia practicamnete escondido, en versos sobre amores hacia dios y en plan solamente religios que era donde unicamente se nos permitia llegar al extasis sin que se nos condenase como enfermas y locas hasta en eso el hombre siempre lo tuvo mas facil.. la mujer no existiamos tan solo en muy contadas epocas se nos permitio el arte de la poesia y sobre todo el espresar amor o deseos eroticos por otra mujer ..saludos de dulcinea ruiz castellanos

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    1. En esta época, aunque si había relaciones entre mujeres, estaba mal visto que estas escribieran o se dedicaran a la cultura. Por eso pasan desapercibidas.

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  3. me encantan un libro que es "Safo de Lesbos" es una belleza de libro en el cual safo y otras poetisas de la epoca dejan sus versos son muy bellos y tiernos hablan de la amistad que es un amor tan sutil que casi ni lo nombran la verdad la mujer a sido mas poetica que erotica ..pero eso poco a poco va cambiando sin perder esa poetica tan femenina ,suave y tierna vamos sin embargo dejando ver al desnudo nuestros sentimientos fuera de falsas hipocresias y haciendo que nuestro sentimiento hable del cuerpo amado y deseado nombrando todas aquellas partes del cuerpo femenino o masculino que antes no nos atreviamos hacerlo ...bueno saludos de nuevo de ..dulcinea ruiz castellanos

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  4. Xabier Lizarraga Cruchaga4 de desembre de 2011 a les 19:10

    Bella entrada, querido Leopold; es triste que esa maravillosa cultura árabe hoy sea borrada por los patéticos, homófobos y misóginos fundamentalismos entre los islamistas. Un abrazo.

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