diumenge, 19 de juny de 2011

TRAS LA POSIBLE PRESENCIA DEL MAQUIS EN EL SOLSONES.

 
La presencia del maquis (guerrilleros antifascistas) se prolongó hasta inicios de los años 60. Su dureza fue exagerada por los medios oficiales del franquismo, pero la cruel represión de la Guardia Civil fue silenciada. Mis recuerdos me llevan a pensar de que la presencia de estos guerrilleros tuvo consecuencias para la pacífica población de el Solsonés.
  

(I) CARACREMADA

El viaje al Monasterio del Miracle a finales de los años 50 era una verdadera aventura. Para llegar a Cardona era necesario cambiar varias veces de medio de transporte, pero el más duro venía después.

Entre Cardona y el Santuario de la Virgen Niña había un camino en estado deplorable de cerca de 20 Km. El recorrido se hacía con un vehículo infernal, de espantoso ruido, que echaba humo por por todos los lados. Huelga decir que al entrar en esa zona sus rugidos recordaban a los campesinos la existencia de una horrible realidad desconocida para quienes se acercaban allí. Entonces no sabía el porqué le decían el "Caracremada".

El viaje podía durar dos horas con mucha suerte y al llegar nos esperaba la Celda n º 4 de San Benito, todo un lujo. Si la primavera había sido dura los cristales no estaban, la luz venía cuando quería y el agua corriente  ... en la calle había una fuente. Pero estaban el Antón, Miguel, Teresita .. mis amigos y me esperaban dos meses con ellos.

Era tierra de brujas, milagros y bandoleros. Masías malditas y tenebrosas. Una de ellas, la Carral, nadie quería saber nada de ella. Con mucho trabajo mi abuelo les sacó una palabra a los colonos de la zona: Caracremada.
Los vecinos creían que Ramon Vila, el maquis conocido como Caracremada, se refugiaba en esa Masía. Nunca lo he podido comprobar, pero siempre recordaré el miedo de los campesinos de la zona y el ruido infernal del Caracremada

La policía mató a Ramón Vila en 1963, en el verano siguiente por primera vez estuve en la Carral, hasta entonces nadie se le habría ocurrido acercarse al lugar.
 
         (II) LA MASIA FORNELLS Y EL MAQUIS.

Hacia 1963 todos empezaba a hablar de la masía de la Carral,   hablaban en voz baja, decían que allí se alojaban rateros y bandoleros. Creo que por primera vez oí hablar despectivamente del maquis. Nadie se habría atrevido a hablar de ellos de otra forma.

En Riner había en pelotón de la Guardia Civil. En el Monasterio no se acercaban nunca pero era fácil verlos por los caminos de la zona. Si sabían de alguien que había colaborado voluntaria o involuntariamente con el maquis, habían corría un peligro infinito.

La masía Fornells era la más cercana a la Carral, sus últimos ocupantes murieron hacia 1960. Los vecinos decían que la masía estaba maldita, puesto que ésta era la segunda familia completa que moría en este lugar. ¿Causas?
La maldición   diabólica descartada, quedan dos hipótesis: por enfermedad causada por la contaminación de las aguas o la reprensión de la Guardia Civil.

El tifus era endémico en la zona. Siempre ha sido mi creencia de ser la causa del trágico fin de dos familias completas. Hoy tengo dudas. 16 muertos en diez años, son muchos muertos. Yo sólo conocí la última familia, tendría   6 o 7  años. He estado en el cementerio de Riner, no hay nadie enterrado de   Fornells.

En esta zona hay tres lugares en los que aparecían flores o ramos verdes muy pobres. Dos muy cerca de Fornells y la Carral. Siempre creí que eran republicanos huyendo a Francia, hoy pienso que eran vecinos represaliados   durante los año 50 por una Guardia Civil que tenía permiso para matar sin dar explicaciones. (Represaliados?).

La represión contra quien ayudaba, muchas veces contra su voluntad, a los maquis era brutal. Tampoco los maquis eran tolerantes con los delatores, nadie tenía simpatía por ellos. Pero sus víctimas eran enterradas cristianamente. Permanecíamos tres meses del año en el Monasterio, nunca vi ningún entierro.

A las dos tumbas anónimas hoy ya nadie lleva flores, ni ramos verdes. Una estaba poco metros antes del desvío hacia Vivet en la ruta del eje de Vilaró, el nuevo camino ha borrado todas sus pruebas. El otro estaba al lado de lo que hoy es la carretera que va a Cardona, cerca de la Cruz de Término. Había una pequeña cruz de madera, todo ha desaparecido.
 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada