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dimecres, 10 de juny del 2026

DE COMO LORD SOMERSET FUE PILLADO EN EL BURDEL GAY AL QUE IBA EL HEREDERO A LA CORONA INGLESA

 La cuestión de la homosexualidad de Lord Arthur Somerset es bastante clara desde el punto de vista histórico, aunque no disponga de una confesión personal suya.


Lord Simerset y el principe Alberto Víctor


Somerset quedó implicado en el trisstemente escándalo "Cleveland Street," cuando la policía descubrió un prostíbulo masculino frecuentado por miembros de la aristocracia y la realeza. Varios testigos le identificaron como cliente, y las autoridades llegaron a considerar procesarle por las leyes que criminalizaban las relaciones sexuales entre hombres.

Lord Arthur Somerset (1851 – 1926) fue un aristócrata inglés, tercer hijo del 8.º duque de Beaufort. Inició una carrera militar, sirviendo como caballerizo del Príncipe de Gales (el futuro rey Eduardo VII del Reino Unido, de quien era amigo personal), legando a ser administrador de sus caballerizas y, finalmente, mayor de la Guardia Real en Caballo. Era homosexual, vivió separado de su esposa después de que ella le sorprendiera en compañía de un sirviente.


Caricatura del Lord

En 1889, se vio implicado en el llamado «Escándalo de Cleveland Street» (un burdel masculino que proporcionaba jóvenes mensajeros telegráficos a clientes adinerados), en el que los prostitutos interrogadas lo identificaron como cliente con el nombre figurado de «Sr. Brown». Y, efectivamente, un tal "Sr. Brown" apareció en la puerta del burdel tras la redada, desde donde la policía le siguió hasta descubrir su verdadera identidad.

Somerset fue interrogado el 7 de agosto de 1889; aunque el interrogatorio no se conserva, se sabe que derivó en solicitudes de procesamiento contra Somerset en virtud de la Ley penalizaba las relaciones homosexuales. Sin embargo, al ser un estrecho colaborador de la familia real, su número se consideró tan "delicado" que se pegó un papel en el acta del interrogatorio para ocultarlo.



De hecho, el abogado de Somerset logró evitar el procesamiento durante mucho tiempo amenazando, de forma sumamente inescrupulosa, implicando a Alberto Víctor, duque de Clarence (1864-1892), segundo en la línea de sucesión al trono británico y heredero presunto, sobre quienes empezaron a circular rumores. Por tanto, el Ministro del Interior informó a los investigadores que prefería que no se tomaran medidas contra Somerset por el momento.

Sin embargo, la policía obtuvo una nueva confesión en los días siguientes que implicaba a Somerset. Éste, por su parte, respondió encargando a su abogado la defensa de los jóvenes detenidos, con la clara esperanza de lograr una mayor discreción sobre su papel en el caso.




Tras ser interrogado por segunda vez el 22 de agosto, Somerset fue dado de baja de su regimiento y autorizado a viajar al extranjero.

En esta etapa de la investigación, aún esperaba desaparecer de la escena pública por un tiempo, aguardando a que las aguas se calmarán para después reaparecer. Sin embargo, las cosas no salieron como esperaba, y de hecho, la situación emperó gradualmente tras la condena de los jóvenes el 18 de septiembre de 1889, debido a una campaña de prensa del periodista Ernest Parke, escandalizado por el tracto discriminatorio que recibían los acusados ​​según su clase social.

Lord Arthur viajó a Alemania, supuestamente para buscar caballos para las caballerizas del rey, pero regresó a Inglaterra, donde asistió al funeral de su abuela el 30 de septiembre. El Príncipe de Gales (heredero en el trono) fue informado de las acusaciones contra Somerset y, según se dice, reaccionó diciendo: «No lo creo. No lo creo más de lo que creería si el Arzobispo de Canterbury fuera acusado». Sin embargo, un soplo alertó a Somerset de que su arresto era inminente, y en octubre el acusado decidió que otro viaje a Francia era apropiado; solo entonces el Ministro del Interior autorizó finalmente la emisión de la orden de arresto, que llegó el 12 de noviembre de 1889.




Y el 16 de noviembre, Parke publicó abiertamente el número de Somerset en un artículo sobre el escándalo.

En este punto, el viaje de Somerset se convirtió, por decisión propia, en un exilio, presumiblemente basado en acuerdos con el gobierno británico redactados por su abogado: Somerset permaneció fuera de Gran Bretaña (aunque en las décadas siguientes intentó repetidamente —en vano— regresar); a cambio, el gobierno británico no solicitó su extradición a Francia.

Somerset viajó a Constantinopla, Budapest y Viena, antes de regresar a Francia, donde se estableció en Homburgo (Saarland). . Vivió allí, como su amante, Andrew Neal, hasta su muerte en Hyères en 1926, a la edad de 74 años.





diumenge, 26 d’abril del 2026

HISTORIAS DE LA HISTORIA (II PARTE)



Textos que adjunto: Robert Graves, 
George Washington, Abraham Lincoln,   Magnus Hirschfeld, Nijinsky.  Historias que seguro son de vuestro interés:






ROBERT GRAVES Y LA HOMOSEXUALIDAD (Si bebes mucha leche, te vuelves gay)


La visión de Robert Graves sobre la homosexualidad fue evolucionando y mostró facetas contradictorias a lo largo de su vida, marcadas por su experiencia personal en la Primera Guerra Mundial y sus posteriores teorías mitológicas. De aceptación a rechazo total.

En "Adiós a todo eso" (1929), Graves aborda la homosexualidad de manera relativamente abierta para su época. Describió intensos lazos emocionales con otros soldados durante la Primera Guerra Mundial. Admitió que en los internados británicos de su juventud, las relaciones románticas entre chicos eran comunes y, en cierto modo, aceptadas como una fase, aunque él mismo se distanciaba de la "práctica genital"

Pero Graves, en 1948, el verdadero poeta debe estar enamorado de una mujer (la encarnación de la Diosa Blanca). Esto dejaba a la homosexualidad en una posición marginal o "anómala" dentro de su cosmogonía mítica. Hércules tenía una virilidad tan desbordante que incluye tanto la violencia extrema como una curiosa ductilidad ante el amor masculino y la humillación ritual femenina, siendo esclavo de la diosa blanca,

En sus últimos años en Deià, Mallorca, llegó a expresar opiniones polémicas y pseudocientíficas, sugiriendo en una entrevista de 1970 que el aumento de la homosexualidad en EE. UU. se debía al consumo excesivo de leche, tenia 75 años

Aunque tuvo amistades cercanas y colaboraciones con autores homosexuales, su sistema filosófico y poético era estrictamente heterocéntrico. Esto se ve reflejado en gran parte de su obra, donde apenas aparece, ni siquera cuando trata personajes de la mitologia que se les conoce por sus relaciones homosexuales.








EL DIA QUE HENRY SCOTT TUKE PINTÓ A LAWRENCE DE ARABIA

La conexión entre el pintor Henry Scott Tuke y T. E. Lawrence (conocido como Lawrence de Arabia) se centra principalmente en un retrato realizado a principios de la década de 1920, que captura un momento de transición en la vida de Lawrence.*

Se sabe que Lawrence posó para Tuke en su juventud y que se reunieron en Cornualles en 1922. Lawrence llegó a decir que había sido modelo de Tuke "a menudo" en sus años jóvenes. Ambos compartían un círculo de amistades vinculado al movimiento Uraniano, un grupo de intelectuales y artistas (como Oscar Wilde) que celebraba la belleza masculina y el idealismo griego. Ambos eran homosexuales.*

Lawrence admiraba tanto el trabajo de Tuke que adquirió su retrato "A Picture of Gray", Aparecía como un soldado rubio, sentado de perfil en la playa de Newporth. Viste una camisa blanca y pantalones caqui, mientras sostiene la venda de su pierna izquierda, en proceso de desvestirse.*

Lawrence era un gran admirador de Wilde y del Retrato de Dorian Gray. El título dugería un juego inverso: mientras Dorian envejece en el cuadro y permanece joven en la realidad, Lawrence (ya marcado por la guerra) es retratado con una juventud idealizada, pues ya tenía 32 años.

Selim Ahmed ("Dahoum") fue el mas conocido amante de Lawrence, Un joven sirio conoció antes de la guerra, le enseñó matemáticas y fotografía, y Dahoum le enseñó árabe. Vivieron juntos durante tres años en Siria y Lawrence lo trajo de visita a Inglaterra en 1913, lo que causó cierto escándalo social.

Posiblemente tras la muerte de Dahoum y la terrible violación sufrida por los soldados turcos ("ciudadela de mi integridad se perdió irrevocablemente") rehuyó todo contacto físico en e futuro.





GEORGE WASHINGTON Y SU SUPUESTA HOMOSEXUALIDAD.


No hay evidencias de que George Washington fuera homosexual, pero su vida privada ha sido objeto de diversas interpretaciones por parte de activistas e historiadores contemporáneos. Las teorías se basan principalmente en sus relaciones cercanas con hombres en el ejército y su aparente falta de pasión en su matrimonio.

Se ha señalado que Washington prefería la compañía de jóvenes oficiales, a quienes llamaba su "familia" militar. Entre ellos destacan Alexander Hamilton y el Marqués de Lafayette, con quienes mantenía una relación emocional muy intensa.

Larry Kramer, describió a Washington como una "gran reina" basándose en su obsesión por el diseño de uniformes, botones y la decoración de interiores, argumentando que estos intereses sugerían una personalidad queer para la época.

Un argumento frecuente no es que él mismo fuera gay, sino su actitud progresista para el siglo XVIII. Washington aceptó y protegió al general prusiano von Steuben, quien llegó a EE. UU. tras ser expulsado de Europa por homosexualidad. Washington no solo ignoró estos rumores debido al talento militar de Steuben, sino que permitió que viviera abiertamente con sus ayudantes de campo en una relación de convivencia.

El general también conocía la estrecha relación y el intercambio de cartas apasionadas entre sus ayudantes Hamilton y Laurens, y permitió que compartieran alojamiento sin presentar cargos de "sodomía", algo inusual dado que era un delito grave en esa época.

Per su entorno se movió Charles Adams, hijo del 2º presidente USA, que convivió con John W. Mulligan, cuando la relación se hizo pública se fuerona avivir bajo la protección del Barón von Steuben, seguramente con el beneplàcito de Washington.





LA SUPUESTA HOMSEXUALIDAD DE ABRAHAM LINCOLN

En una escena del interesante film de Spilberg, Lincoln, se ve al presidente trabajando con sus jóvenes ayudantes, al final del trabajo uno le dice "Duermo hoy con usted, presidente", a lo que éste contesta "Hoy no".

El presidente que prohibió la esclavitud compartía cama con un capitán de su guardia cuando su esposa, Mary Todd, estaba ausente. Los términos "homosexual" o "gay" no existían como identidades sociales en tiempos de Lincoln; la sexualidad se entendía más por actos que por una orientación definida. En el oeste americano los hombres compartían cama, aparente mente por la ausencia de ellas, pero también por necesidades sexuales, en un mundo sin mujeres.

Las teorías sobre su posible homosexualidad se basan principalmente en sus relaciones cercanas con hombres y en costumbres de la época que hoy se interpretan de forma distinta. Lincoln compartió cama con Joshua Speed durante cuatro años en Springfield. Aunque era una práctica común en el siglo XIX, algunos autores como Clarence Arthur Tripp sugieren que su vínculo era romántico y emocionalmente profundo. Sus cartas con amigos varones tenían un lenguaje afectuoso que algunos investigadores consideran inusual.

Aunque convivió siempre con Mary Todd, y tuvo 4 hijos con ella, las relaciones entre ambos siempre fueron complicadas. Producciones como el documental de 2024 Lover of Men: The Untold History of Abraham Lincoln defienden la tesis de que sus relaciones más profundas fueron con hombres.

Gore Vidal fue quien más profundizó este tema, argumentó que la correspondencia entre Lincoln y Joshua Speed mostraba una ansiedad compartida sobre sus futuros matrimonios que, a su juicio, indicaba una relación homosexual previa entre ambos. Según él, gran parte de esta evidencia era "incontrastable" a menos que se ignorara deliberadamente por motivos ideológicos.





MAGNUS HIRSCHFELD, PIONERO HOMOSEXUAL

Magnus Hirschfeld fue un médico y sexólogo judío alemán que se convirtió en uno de los pioneros más importantes en la defensa de los derechos de las minorías sexuales a principios del siglo XX.

Hirschfeld se identificaba como gay y utilizó su conocimiento científico para argumentar que la homosexualidad era una variante natural y biológica de la condición humana, no una enfermedad o un vicio. Mantuvo relaciones estables con hombres, destacando especialmente sus vínculos con Karl Giese y Li Shiu Tong (en la imagen que adjunto), quienes también fueron sus colaboradores en el ámbito profesional.

Debido a su orientación sexual y su origen judío, fue un blanco constante de los nazis, quienes lo calificaron como "el hombre más peligroso de Alemania". En 1933, su famoso Institut für Sexualwissenschaft fue saqueado y sus libros fueron quemados públicamente.

Su lema fue "Per Scientiam ad Justitiam" (A través de la ciencia hacia la justicia), reflejando su convicción de que el entendimiento científico de la sexualidad llevaría a la tolerancia social y legal. Según él nadie es 100% masculino o femenino. Según él, todos los seres humanos somos una mezcla de rasgos físicos y psicológicos en un espectro continuo, lo que hoy llamaríamos variabilidad de género. Defendía que la orientación sexual era algo con lo que se nacía (específicamente a través de las hormonas y la estructura cerebral), por lo que no podía ni debía "curarse". Creó el término "travestismo" en 1910 para distinguir a las personas que deseaban vestir ropas del otro sexo de aquellas que eran homosexuales, reconociendo que eran fenómenos distintos.

Hoy la ideologia que acabó con su obra y muchos de sus seguidores sigue avanzando, los Trump, Milei, Abascal u Orriols siguen sus pasos, no lo olvideis.





NIJINSKY, VISTO POR BRUCE LA BRUCE.

La superestrella esencialmente gay Vaslav Nijinsky, mi novio imaginario, considerado uno de los mejores bailarines del siglo XX, si no el mejor, nació en 1889 y murió en 1950 a los 61 años.

Nacido de padres polacos en Kiev, fue aceptado en la mundialmente famosa Escuela Imperial de Ballet de San Petersburgo a los 9 años. Nijinsky actuó en público por primera vez a los 5 años, en un dueto con su hermano. Bailaron el hopak, a veces llamado la Danza Nacional Ucraniana, con el hermano en el papel masculino y el joven Vaslav, con un vestido, como la pareja femenina. Su hermana escribió más tarde: «Con su piel ligeramente oscura, sus grandes ojos marrones y sus largas y esponjosas pestañas, era imposible decir que era un chico».

De adolescente, Nijinsky perdió la virginidad con una trabajadora sexual que le contagió gonorrea. Escribió en su diario que entonces empezó a desconfiar de las mujeres, pero nunca dejó de fantasear con ellas cuando se masturbaba. Sin embargo, su primera relación seria fue con un hombre. A los dieciocho años, conoció al príncipe Pavlov Lvov, un admirador que colmó de regalos a Nijinsky y a su familia.

En 1909 se unió al Ballet Ruso y, bajo la tutela de Sergei Diaghilev, causó sensación mundial con sus danzas de fuerte carga homoerótica, especialmente su interpretación de "L'après-midi d'un faune", en la que pareció masturbarse en la escena final. Más tarde confesó haber tenido un orgasmo en el escenario. Su "La consagración de la primavera" causó revuelo internacional, desafiando los límites del ballet tradicional y el decoro. Nijinsky fue despedido del Ballet Imperial Ruso tras interpretar el ballet Giselle delante de la madre del zar sin la obligatoria "falda de recato" sobre las medias. Solo vestía medias reveladoras, lo que se consideraba una grave falta de decoro para la época.

Diaghilev y Nijinsky eran amantes, y tras muchos años tempestuosos de negocios y placer, Nijinsky fue seducido por una mujer terrible y oportunista que lo obligó a tener dos hijos. Su última actuación pública en 1919 fue un solo improvisado y errático que marcó su colapso mental total. Pronto le diagnosticaron esquizofrenia y pasó los siguientes treinta años entrando y saliendo de instituciones psiquiátricas.

Se planeó hacer una película sobre Nijinsky en 1970 con guion de Edward Albee, dirigida por Tony Richardson y protagonizada por Rudolf Nureyev, ¡pero nunca se hizo! ¡Habría sido épico! En cambio, hicimos una película titulada "Nijinsky" en 1980, dirigida por Herbert Ross y protagonizada por el bailarín George d'La Pena, una película bastante mediocre... Aunque normalmente me encantan las películas de Herbert Ross, ¡un autor infravalorado!

Texto de Bruce La Bruce traducido con la ayuda del sr Google.





dijous, 16 d’abril del 2026

QUEVEDO CONTRA EL MUNDO

 Quevedo: fue un francotirador literario que no dejó títere con cabeza. Su pluma era un arma de destrucción masiva que disparaba en todas direcciones. Mujeres, médicos, sodomitas y Góngora sufrieron sus dardos envenenados.

LLegó a burlarse de los pobres muchachos que acababan en la hoguera bajo una acusación de sodomia.




Los médicos los llamaba "ministros de la muerte" y "carniceros con guantes".  "Si quieres vivir mucho, huye de los médicos; si quieres morir pronto, llámalos"...

A una mujer que se maquillaba: "Llevas más cal en la cara que una pared de Castilla". Se burlaba de las "dueñas" (mujeres mayores) y de las que ocultaban su edad, comparándolas con ruinas o muebles viejos.

 Quevedo mantenía una postura de profundo rechazo y mofa hacia los sodomítas, de acorde con la moral conservadora y religiosa de su época. Utilizaba la figura del "bujarrón" o "sodomita" como blanco de ataques personales y morales. En sus poemas son frecuentes los ataques a los que él consideraba afeminados o "maricotes", empleando un lenguaje crudo y denigrante. 



En textos como El sueño del infierno, Quevedo sitúa a los sodomitas en el averno, describiéndolos como seres que "en vida son diablos" y sugiriendo que incluso en el infierno son evitados por otros pecadores y demonios. En el tratado satírico "Gracias y desgracias del ojo del culo":  menciona con tono de mofa las consecuencias legales de la época, señalando irónicamente que "una vez que quiso holgar el pobre culo, le quemaron", en alusión a la pena de muerte en la hoguera que se aplicaba a los condenados por sodomía.

Aplaudía que los sodomitas fueran quemados vivos y se burlaba de ellos. En su obra El Alguacil Endemoniado (dentro de Los Sueños), Quevedo describe el castigo eterno de los sodomitas con un desprecio absoluto. No solo los sitúa en lo más profundo del infierno, sino que afirma que los propios demonios se asquean de ellos. Decía que los demonios no querían ni tocarlos para atormentarlos, por miedo a "ensuciarse", marcando una jerarquía donde el sodomita estaba por debajo del mismísimo diablo.

Quevedo asociaba la homosexualidad con la falta de hombría y el afeminamiento, algo que en la España de los Austrias era el peor insulto posible.




Y Góngora...

"A una nariz": Es el soneto más famoso de la lengua española (Érase un hombre a una nariz pegado...). No solo se burla del tamaño, sino que usa términos como "nariz sayón y escriba" (términos asociados a los judíos que condenaron a Cristo) para llamarlo "cristiano nuevo".Quevedo lo acusó repetidamente de sodomía. En sus poemas lo llama "Gógorita. el de las nalgas" y sugiere que sus deudas de juego las pagaba con favores sexuales.

Lo llamaba "judío" y "rabino" constantemente para humillarlo socialmente. Le dedicó versos como: "Yo te untaré mis versos con tocino / porque no me los muerdas, Gongorilla", sabiendo que, si Góngora era de origen judío, no podría tocar el tocino (cerdo).En varios poemas, alude a que los sodomitas son "leña" para el fuego. Utilizaba esta amenaza real para amedrentar a sus enemigos. Cuando acusó a Góngora de este pecado, no estaba haciendo una broma ligera; estaba pidiendo indirectamente su ejecución por parte de la Inquisición.

Góngora se defendió, atacando,  en sus poemas llamándolo borracho ("Don Francisco de Quebebo") y criticando sus visitas frecuentes a burdeles y tabernas.  : Góngora atacaba constantemente la cojera y los pies zambos de Quevedo, además de su miopía (el uso de anteojos).

En su famoso soneto "Anacreonte español, no hay quien os tope", utiliza juegos de palabras crueles: "Que ya que vuestros pies son de elegía / que vuestras suavidades son de arrope", sugiriendo que sus pies, al ser desiguales, eran tan "tristes" como su género poético.  Al igual que Quevedo lo llamaba judío, Góngora, además, contraatacaba tildándolo de ladrón, traidor y mal cristiano. También lo comparaba con otros autores como Lope de Vega para restarle mérito, insinuando que Quevedo era un segundón o un imitador mediocre.




 Quevedo fue especialmente cruel con Juan Ruiz Alarcón debido a su físico. Al ser Alarcón pelirrojo y jorobado (tenía corcova tanto en el pecho como en la espalda), Quevedo lo apodó "Corcovilla" y le dedicó versos despiadados donde lo comparaba con animales o seres deformes.  Lo llamaba "don Juan de las Corcovas" y decía que no era un hombre, sino un "alfanje con pies" (por la forma curva de la espada). En sus versos lo comparaba con un galápago, diciendo que su cuerpo era una "concha de carne".

En un famoso poema le pregunta: "¿Eres hombre o eres baúl?", sugiriendo que su joroba era una maleta cargada a la espalda. Alarcón era pelirrojo (color asociado entonces a Judas y la mala suerte), por lo que Quevedo decía que su cara era un "muladar de barbas" y que su color de pelo era el del infierno.



dilluns, 30 de març del 2026

STALIN Y LA PERSECUCIÓN DE LA SODOMIA (HOMOSEXUALIDAD)

 La Revolución de octubre en 1917 representó que los dos nuevos códigos penales, de 1922 y 1926, retiraran todas las prohibiciones que afectaban a los homosexuales.



La persecución de la homosexualidad en la época zarista fue legal, sistemática y religiosa, sentando las bases de los prejuicios que Stalin retomaría décadas después. Antes de 1917, y aunque la ley no se aplicaba, seguía penalizada, los homosexuales debían evitar su visualización. Ello motivo que muchos artistas e intelectuales se exiliaran a París. 

Fue tras la Revolución de 1917 cuando se despenalizó definitivamente. Pero la realidad era muy distinta, muchos comunistas seguían considerándola un producto de la decadencia de las clases explotadoras, para ellos era un vicio contrarrevolucionario.

Bajo el mandato de Iósif Stalin, la Unión Soviética revirtió los avances en derechos civiles de la era de Lenin, reimplantando una severa persecución estatal contra la homosexualidad que duró décadas.





Tras la Revolución de 1917, el código penal soviético de 1922 había despenalizado la sodomía. Sin embargo, en marzo de 1934, Stalin impulsó personalmente una nueva ley que convertía las relaciones sexuales consentidas entre hombres en un delito. 

El nuevo artículo 121 del Código Penal de la RSFS de Rusia castigaba el "sexo entre hombres" con 3 a 5 años de prisión o trabajos forzados. La ley se centraba exclusivamente en los hombres. El lesbianismo no fue criminalizado formalmente, ya que se consideraba un "problema médico" o psiquiátrico en lugar de una amenaza social, aunque las mujeres sáficas sufrían marginación y presión para cumplir con el "culto a la maternidad". 




El régimen estalinista utilizó diversos argumentos para justificar la represión, alejándose de la visión científica y médica de los años 20:

-"Vicio Burgués": Se promovió la idea de que la homosexualidad era una perversión propia de las clases altas y "desclasadas", ajena a la moral del trabajador soviético.

-Vínculo con el Fascismo: Stalin y su entorno difundieron el mito de que la homosexualidad era una herramienta de infiltración fascista. Máximo Gorki llegó a escribir en 1934: "Si se elimina a los homosexuales, el fascismo desaparecerá".

-Preocupación Demográfica: La política estalinista viró hacia un conservadurismo social que enfatizaba la familia tradicional y la natalidad para fortalecer al Estado. 




La persecución no se limitó a las leyes, sino que fue parte de la maquinaria de vigilancia estatal.  Se realizaron redadas masivas: En 1933, antes de la ley, la policía secreta (OGPU) bajo el mando de Genrikh Yagoda ya había detenido a cientos de hombres en Moscú y Leningrado bajo acusaciones de pederastia y espionaje.

Se recurrió a la vigilancia y el chantaje. El Estado utilizaba la orientación sexual de los ciudadanos para coaccionarlos a convertirse en informantes o para eliminarlos políticamente. Esta ley permaneció vigente mucho después de la muerte de Stalin, siendo derogada oficialmente en Rusia recién en 1993.

En el Gulag, los prisioneros condenados por "sodomía" ocupaban el escalón más bajo de la jerarquía carcelaria. Eran víctimas frecuentes de abusos físicos, violaciones y violencia extrema tanto por parte de guardias como de otros prisioneros, lo que elevaba drásticamente sus posibilidades de morir por agotamiento, enfermedades o agresiones.




Determinar una cifra exacta de personas encarceladas o fallecidas bajo la represión estalinista contra los homosexuales es complejo debido al secretismo de los archivos soviéticos de la época. Se estima que, tras la implementación del Artículo 121 en 1934, entre 800 y 1,000 hombres eran encarcelados anualmente en la URSS por "sodomía".

Algunas fuentes calculan que, a lo largo de los casi 60 años que la ley estuvo vigente (incluyendo el periodo de Stalin y sus sucesores), cerca de 250,000 personas fueron llevadas a juicio por su orientación sexual. Otras estimaciones más conservadoras sitúan la cifra de sentenciados en unos 38,000 hombres.



El sistema represivo del régimen stalinista, no solo consistía en prisiones, sino en una vasta red de campos de trabajo y asentamientos especiales. Se estima que unos solo en estos campos, 18 millones de personas pasaron entre 1930 y 1953.  Los archivos de la KGB registran aproximadamente 799.455 ejecuciones por motivos políticos entre 1921 y 1953, la gran mayoría durante la "Gran Purga" de 1937-1938. Dentro del sistema de campos entre 1,5 y 1,7 millones de personas debido a las condiciones inhumanas, enfermedades y agotamiento.  

Las muertes por las hambrunas provocadas (como el Holodomor en Ucrania), la cifra total de muertos asciende significativamente. Historiadores como Timothy Snyder estiman unos 6 millones de asesinatos directos, mientras que otros como Robert Conquest o Roy Medvedev han sostenido cifras de hasta 20 millones de muertos en total.

MAS

La homosexualidad y la revolución rusa. https://leopoldest.blogspot.com/2022/02/la-revolucion-rusa-y-la-breve.html


dilluns, 23 de març del 2026

HOGUERA PARA LOS SODOMITAS

 

El cristianismo sigue impregnando aún decisivamente nuestra moral sexual y las limitaciones formales de nuestra vida erótica siguen siendo básicamente las mismas que en los siglos XV o V, en época de Lutero o San Agustín. Y eso nos afecta a todos en el mundo occidental, incluso a los no cristianos o a los anticristianos. 




Os ofrezo un resumen de varios pasajes de Historia Sexual del Cristianismo de Karlheinz Deschner, publicado en 1993. En 33 años ha llovido mucho y algunas afirmaciones son matizables, a pesar de ello sigue ssiendo un buen trabajo sobre el tema. Al final intentaré esclarecer alunos.


HOGUERA O CASTRACIÓN PARA LOS HOMOSEXUALES..


La Iglesia ha condenado (1) en todo momento la homosexualidad (sodomie ratione sexus) como una perversidad abominable. Pero ¿es tan antinatural? ¿No es acaso la expresión de nuestra naturaleza fundamentalmente bisexual? ¿No es un fenómeno que también aparece a menudo entre los animales, sobre todo en los primates, que son los reyes del reino animal? Entre ciertos monos, algunos machos se masturban mientras otros los penetran. Y en todas las especies animales superiores, cuando la pareja heterosexual no está disponible o es impotente, los individuos se entregan a la homosexualidad. Los perros copulan per anum, las vacas se montan unas a otras, las lobas se lamen mutuamente la vagina; las gallinas, las ocas, las patas y las hembras del faisán tienen a menudo relaciones lésbicas. 

Los contactos homoeróticos entre distintas especies animales tampoco son infrecuentes. Según Goethe, decidido anticlerical, la homosexualidad es tan antigua como la propia humanidad y, por eso mismo, natural. En Grecia, la pedofilia domina todas las manifestaciones de la cultura desde los tiempos más remotos: artes figurativas, épica, lírica y tragedia, calificada por algunos críticos antiguos como «caldo de cultivo de la pe-derastia». Nos encontramos con ella en todo tipo de libros históricos, científicos y filosóficos y la mitología rebosa de leyendas paidofílicas; más aún, en un primer momento, la palabra «pedagogo» designaba al hombre que inducía a los muchachos a mantener contactos homosexuales. 


Zeus y Ganímedes. Anton Raphael Mengs. 


Licurgo, el (legendario) legislador de Esparta, afirma en sus leyes que no se puede ser un ciudadano competente si no se tiene un amigo en la cama. Solón y sus sucesores recomiendan la homosexualidad (2) a los jóvenes. Platón no conoce «mayor dicha para un adolescente que ser amado por un hombre honesto, ni mayor dicha para éste que tener un amante». En Tebas, la homosexualidad era práctica habitual de un potente regimiento de élite compuesto por trescientos hombres y en Creta y   Esparta formaba parte de la educación que los jóvenes guerreros recibían de sus superiores. La lista de homosexuales famosos de la Antigüedad griega incluye a reyes como Hierón de Siracusa o Filipo de Macedonia, estrategas como Alejandro Magno, Epaminondas o Pausanias, legisladores como Minos y Solón, filósofos como Sócrates, Platón o Aristóteles (2) y muchos otros. 

Sin embargo, las historias de la cultura de la Antigüedad clásica más voluminosas de finales del siglo XIX seguían sin mencionar la homosexualidad o lo hacían muy de pasada. Y en las escuelas de la actualidad todavía no se habla del tema. El pecado que clama al cielo Con los hebreos y los cristianos comenzó una caza despiadada de homosexuales, aunque, en ciertos momentos, el judaismo contó con algunos templos donde se practicaba la prostitución homosexual masculina (3), como ocurrió en otros cultos asiáticos. No obstante, el Antiguo Testamento impuso la pena de muerte para la homosexualidad: «si alguien se acuesta con un hombre como con una mujer, ambos han cometido abominación (toúebhah) y deben morir». (4)



La mayoría de los  Padres de la Iglesia tcondenan la homosexualidad, sobre todo San Agustín, el vehemente San Juan Crisóstomo y el todavía más rabioso Pedro Damián, que cree que la homosexualidad es peor que el bestialismo. (San Agustín condenaba cualquier reslación sexual no recreativa, y en este caso, debía ser con total ausencia de placer)

Posteriormente, San Pedro Canisio (1521-1597) se convirtió en el más virulento impugnador de la homosexualidad, incluyendo las relaciones homoeróticas entre los «peccata in coelum clamantia» los pecados que clamaban al Cielo, una categoría hasta entonces apenas conocida cuya especial importancia se encargó de subrayar. La sociedad cristiana persiguió el «vicio» durante mil quinientos años con castigos cada vez más severos; los teólogos lo condenaban con expresiones constantemente renovadas: «nefanda libido», «nefarium», «monstrosa Venus», «diabólica luxuria», «horrendus scelus», «execrabile», etcétera. A comienzos del siglo IV, el sínodo de Elvira priva de la comunión a los «violadores de niños», incluso en peligro de muerte. San Basilio ordena que se aplique a los homosexuales una penitencia de quince años; la teología de comienzos de la Edad Media habitualmente se pronuncia por los diez años. El XVI sínodo de Toledo establece en el año 694 que un sodomita debe ser «excluido de todo contacto con los cristianos, azotado con varas, rapado ignominiosamente y desterrado». El sínodo de Naplusa (1120), que responsabiliza al modo de vida desenfrenado de los creyentes de las catástrofes naturales y los ataques de los sarracenos, exige que quien ha consentido libremente un acto homosexual (activo o pasivo) muera en la hoguera. La bula papal Cum primum prescribe en 1566 la entrega al Estado de todos los homosexuales, lo que indudablemente comportaba la ejecución. Pena de muerte según el derecho secular Los emperadores paganos no habían visto la homosexualidad con malos ojos. Pero Constantino y sus sucesores en el trono la condenaron a la hoguera.



 El antiguo Código Visigodo, elaborado entre los siglos VI y VII y contaminado de ideas cristianas, establece que las relaciones homosexuales debían ser castigadas, además de con determinadas confiscaciones, con la castración; en una reelaboración posterior del mismo, las Siete Partidas, (5) se prescribe la pena de muerte. Y es que, como se dice en dicho texto, por culpa de este terrible pecado «del que algunos son esclavos. Dios Nuestro Señor hace descender sobre la Tierra el hambre y la peste y los terremotos y una infinidad de males que ningún ser humano podría detallar». El amor homoerótico fue considerado en Occidente durante mucho tiempo como un crimen capital. Las leyes penales de Carlos I («cabeza secular de la cristiandad y protector de la Iglesia»), que todavía estaban vigentes en muchos lugares a finales del siglo XVIII, castigan las relaciones sexuales entre hombre y hombre o entre mujer y mujer con la hoguera


En Inglaterra, donde esa clase de relaciones estaba muy extendida, quienes las practicaban fueron colgados o lapidados hasta el siglo XIX. Más tarde se ordenó que el máximo castigo fuera la cadena perpetua, pero antes de ello se abandonaba al reo a «los sanos sentimientos de la población» poniéndolo en la picota, donde se le arrojaban durante horas barro, excrementos y perros, gatos y peces podridos; el simple intento de cometer este «crimen horrible» era castigado con una pena de hasta diez años. En Inglaterra hubo que esperar hasta 1957 para que la homosexualidad entre adultos fuera despenalizada.




NOTAS

(1) Especialmente a partir de siglo XIII.

(2) Las relaciones homosexuales, el concepto homosexual no existía.

(3) Hoy se pone en duda.

(4) La misma Biblia habla del amor puro entre David y Johnatan, y Rut y Noemí

(5) Las siete partidas de Alfonso X apenas se llevaron a la práctica,

dilluns, 16 de març del 2026

Hombres condenados por delitos homosexuales recluidos en la prisión de Portland, 1869

  El presente estudio se centra en el trimestre que finalizó el 30 de septiembre de 1869, para el cual he recopilado datos de hombres condenados por los delitos de sodomía, abuso sexual y actos contra natura (específicamente con otro hombre).




El trabajo fue realizado por Rictor Norton y publicado en su web:      https://rictornorton.co.uk/eighteen/nineteen.htm  Bajo el título:  Men Convicted of Homosexual Offences Held in Port nd Prison, 1869


En la década de 1850, los delincuentes ya no eran enviados a Australia, sino que eran condenados a trabajos forzados en prisiones de reciente creación, construidas para albergar a reclusos varones. A principios del siglo XIX, la prisión de Dartmoor se había utilizado para alojar prisioneros de guerra, pero permaneció cerrada durante un largo periodo hasta su reapertura en 1851 para reclusos civiles. Otras prisiones inauguradas en la década de 1850 incluyen la prisión de Chatham, construida como una ampliación del astillero de Chatham.

Una de las primeras prisiones para reclusos fue la de Portland, en la isla de Portland, Dorset, establecida en 1848. En la década de 1860, la prisión de Portland albergaba regularmente a unos 1670 reclusos varones. Un poco menos del 1% de estos hombres habrían sido condenados por delitos homosexuales. El presente estudio se centra en el trimestre que finalizó el 30 de septiembre de 1869, para el cual he recopilado datos de hombres condenados por los delitos de sodomía, abuso sexual y actos contra natura (específicamente con otro hombre). Durante este trimestre, la prisión de Portland albergó a 12 o 14 hombres condenados por delitos homosexuales: 4 por abuso sexual de menores, 2 por delitos sexuales no especificados que podrían haber sido bestialidad o abuso de niñas, y 8 por relaciones consensuales con otros hombres adultos. A esto se suman los 8 hombres que mantuvieron relaciones consensuales y que se encontraban recluidos en otras prisiones en ese momento, lo que eleva el total a 20 (o 22) hombres condenados por delitos homosexuales. Este conjunto de datos no es lo suficientemente extenso para un análisis estadístico riguroso, pero aun así nos permite realizar algunas generalizaciones, que se analizan en el presente estudio.





No he incluido datos sobre los 11 hombres recluidos en la prisión de Portland durante el mismo trimestre, condenados por bestialidad, a veces denominada sodomía o delito contra natura. Algunos historiadores prefieren considerar todos estos casos bajo el epígrafe de "crimen contra natura", especialmente porque se derivan de la Ley de Sodomía de 1533. Resulta esclarecedor observar que la opinión pública sobre ambos tipos de delincuentes era la misma: los actos homosexuales se consideraban tan "bestiales" como el sexo con animales. Sin embargo, los dos tipos de hombres involucrados eran bastante diferentes: para empezar, la mayoría de los casos de bestialidad eran, estrictamente hablando, heterosexuales, no homosexuales; el sexo con animales tampoco planteaba nunca cuestiones de posible consentimiento. Si bien ambos tipos de actos implican un deseo sexual impulsivo, solo los casos homosexuales involucran el fenómeno psicológico y social más interesante del deseo mutuo.

La pena para ambos, sin embargo, es prácticamente la misma. La bestialidad conllevaba una pena obligatoria de 10 años de trabajos forzados (o 5 años por tentativa de bestialidad). De manera similar, los delitos de sodomía y abuso sexual generalmente se castigaban con 10 años de prisión. En ocasiones, estos delitos conllevaban cadena perpetua, mientras que los delitos contra natura se castigaban con penas de entre 12 y 15 años. Las penas por estos delitos eran sistemáticamente más elevadas que las de casi todos los demás.




Las penas estándar para incendio provocado, hurto, robo, allanamiento de morada, falsificación, caza furtiva, robo en tiendas, allanamiento de morada, malversación, lesiones, violación, bigamia, robo de caballos y robo de ovejas oscilaban entre 5 y 7 años. Las penas estándar para homicidio culposo y agresión con robo eran de entre 7 y 10 años (a veces más elevadas en casos de violencia extrema). La violación con violencia no solía castigarse con más de 7 años; el abuso infantil rara vez se castigaba con más de 7 años, pero ocasionalmente llegaba a cadena perpetua. El asesinato podía conllevar una pena de 14 años, a veces cadena perpetua. En general, los hombres condenados por delitos homosexuales se encontraban entre los reclusos que más tiempo permanecían en prisión.

Puede que sorprenda a algunos, pero la mayoría de los hombres condenados por delitos homosexuales fueron condenados por mantener relaciones consensuales con otro hombre adulto. Ocho de los hombres condenados por delitos homosexuales que se encontraban en la prisión de Portland durante el tercer trimestre de 1869, tenían una pareja adulta con la que mantenían relaciones consensuales, recluida en otra prisión. De hecho, ninguno de estos hombres encaja en el estereotipo de "pederasta" de un hombre mayor que seduce a un adolescente. Considerando el total de estos 16 hombres que dieron su consentimiento (es decir, 8 hombres recluidos en la prisión de Portland, más sus 8 parejas, que no estaban en la misma prisión), la edad promedio de la pareja mayor es de 30 años y la de la pareja menor es de 21. Si excluimos los dos casos atípicos en los que las parejas mayores tenían 60 y 40 años, de las 6 parejas restantes, la edad promedio de la pareja mayor es de 23 años y medio y la de la pareja menor es de 20 años y medio, siendo la diferencia entre ellas muy pequeña. De este total de 16 hombres, 15 están registrados como solteros y 8 eran marineros o soldados.





A diferencia de otros convictos que tenían pocas oportunidades de cometer hurto, falsificación, bigamia o malversación de fondos, etc., mientras estaban en prisión, era posible que los hombres condenados por delitos homosexuales encontraran la oportunidad de continuar con sus prácticas encarcelados. De hecho, en algunos casos se reconoció la probabilidad de que esto ocurriera, cuando los directores de prisión ordenaron específicamente que los dos hombres no fueran trasladados juntos a la misma prisión. La posibilidad de que continuaran delinquiendo probablemente explica por qué muchos de ellos fueron recluidos en "confinamiento separado", que no era tan severo como el "confinamiento solitario" moderno, pero significaba que estaban en celdas individuales y no se les permitía relacionarse ni siquiera hablar con otros presos. Pero después de aproximadamente un año de dicho confinamiento, se les permitía unirse a grupos de trabajo con otros presos. Dickens observó en 1835 que dos de estos presos fueron rechazados por los demás reclusos, pero eso ocurrió en la celda de espera de la prisión de Newgate. Este trato no está documentado en las prisiones para convictos de finales de siglo (aunque, por supuesto, es poco probable que los registros penales contuvieran dicha información), y no he encontrado indicios de que estos hombres fueran maltratados por sus compañeros. Su vida en prisión era similar a la de todos los convictos de Portland: realizaban trabajos manuales (a menudo extrayendo piedras o picando piedra) y eran castigados regularmente por delitos menores durante su estancia en prisión.




Los 8 convictos de Portland del grupo de "parejas consentidas", junto con sus 8 parejas recluidas en otras prisiones, eran los siguientes:


John Longworth, de 20 años, soldado, concretamente camarero de rango soldado raso, junto con William King, de 22 años, también soldado, fueron juzgados en Maidstone el 25 de julio de 1862 por intento de sodomía, intento de cometer sodomía o intento de cometer un delito contra natura, sodomía. Longworth fue condenado a 10 años de trabajos forzados, mientras que King fue condenado a tan solo 10 meses de trabajos forzados (o posiblemente 6 meses). Longworth y King habían sido arrestados juntos el 4 de junio en Frindsbury, una ciudad a orillas del río Medway, frente a Rochester. King fue "recomendado a clemencia por el jurado debido a su debilidad mental, a seis meses de trabajos forzados (sic)". (Faversham Times and Mercury y North-East Kent Journal). Longworth fue trasladado a la prisión de Chatham el 26 de abril de 1864, pero pronto fue enviado a la prisión de Portland el 31 de agosto de 1864. Fue puesto en libertad condicional el 6 de julio de 1870 (1 año y 9 meses antes de la expiración de su condena).  


WILLIAM MONK, de 17 años, junto con William Thomas Pugsley, de 18 años, dos jóvenes de primera clase que servían a bordo del HMS Liffey, anclado en Zante, Islas Griegas, fueron juzgados en un consejo de guerra general el 11 de junio de 1863 por sodomía. Ambos fueron condenados a 10 años de trabajos forzados. Monk ingresó en la prisión de Millbank el 19 de noviembre de 1863; posteriormente fue trasladado a la prisión de Pentonville el 23 de noviembre, donde trabajó como tejedor; luego a la prisión de Chatham el 18 de abril de 1867, como obrero; y finalmente fue trasladado a la prisión de Portland el 9 de mayo de 1867, donde trabajó en una cantera. Se le concedió una Licencia Real el 31 de agosto de 1870 y fue puesto en libertad condicional el 23 de septiembre de 1870, dos años y nueve meses antes de que expirara su condena. Pugsley fue enviado a la prisión de Pentonville el 23 de noviembre de 1863, donde trabajó como sastre; luego a la prisión de Chatham el 2 de septiembre de 1864, donde trabajó como obrero. El director de la prisión observó que llevaba brazaletes en ambas muñecas y anillos en varios dedos, e hizo una anotación especial sobre la prohibición de que ambos jóvenes fueran enviados a la misma prisión. Pugsley recibió una Licencia Real el mismo día que Monk y fue liberado dos años y nueve meses antes de que expirara su condena. Los detalles completos de su caso se encuentran en una sección aparte.




JOSEPH HEESOM, de 19 años, junto con Robert Bertie, de 16 años, fueron juzgados en un consejo de guerra general celebrado a bordo de un barco en Portsmouth el 16 de diciembre de 1864 por sodomía. Ambos fueron condenados a 10 años de prisión. Ambos jóvenes eran marineros rasos en el HMS Excellent. Inicialmente fueron enviados a la prisión de Millbank y luego trasladados a la prisión de Pentonville el 20 de febrero de 1865. Heesom fue trasladado a la prisión de Portland el 28 de noviembre de 1865, mientras que Bertie fue trasladado a la prisión de Portsmouth el 7 de noviembre de 1865. Bertie solicitó clemencia y fue liberado mediante una carta de remisión del Almirantazgo el 19 de junio de 1868, aunque no fue liberado efectivamente hasta el 19 de diciembre de 1868, 6 años y 6 meses antes de que expirara su condena. Heesom fue puesto en libertad condicional el 19 de octubre de 1872, dos años y dos meses antes de que expirara su condena. Las autoridades penitenciarias hicieron todo lo posible para evitar que los dos jóvenes fueran enviados juntos a la misma prisión. Existen extensos registros penales de ambos jóvenes, y los detalles completos se encuentran en una sección aparte.


William Reed, de 32 años, soldado raso de la 36.ª Compañía de la Infantería de Marina Real, junto con Robert Elves, de 24 años, carnicero, soldado raso de la 32.ª Compañía de la Infantería de Marina Real, fueron juzgados en un consejo de guerra general en Woolwich el 29 de septiembre de 1865 y declarados culpables de intento de cometer un delito contra natura. Ambos fueron condenados a cinco años de trabajos forzados. Reed fue declarado culpable específicamente de "permitir que el soldado raso Robert Elves, de la 32.ª Compañía, intentara cometer un delito contra natura". La naturaleza del crimen se describió aún más específicamente: "Por conducta vergonzosa al permitir en Woolwich, en o alrededor de la noche del 18 de septiembre de 1865, que el soldado Robert Elves, de la 32.ª Compañía de los Royal Marines, intentara cometer contra su persona (la del soldado Reed) un crimen de naturaleza antinatural". Elves fue condenado por "Intento de cometer un crimen antinatural contra Wm. Reed". Parte de la sentencia de Reed fue "la pérdida de todos los derechos a paga adicional, paga por buena conducta y pensiones al ser dado de baja", y se recomendó además que fuera dado de baja del servicio de Su Majestad con ignominia y que también se le marcaran las letras B.C." (que significaban "Mal carácter"). (Además, anteriormente se había tatuado las figuras de una mujer y un soldado en el brazo derecho). Se había alistado el 28 de julio de 1855; Tenía ahora 31 años y 2 meses, y llevaba 10 años y 2 meses de servicio.




John Smith, cabo de barco, tenía 26 años cuando fue juzgado en un consejo de guerra general en Yokohama el 5 de septiembre de 1866 por sodomía mientras servía a bordo del HMS Princess Royal, y fue condenado a 10 años de trabajos forzados. Era "un buen zapatero". Estuvo recluido en varias prisiones, incluyendo la prisión de Portland en 1870, la prisión de Parkhurst el 19 de mayo de 1871, y finalmente la prisión de Brixton el 2 de octubre de 1871. Se le concedió una licencia real para estar en libertad el 30 de abril de 1874, cuando aún le quedaban 2 años y 4 meses de condena. Fue liberado de la prisión de Brixton el 18 de mayo de 1874. Desafortunadamente, no hay información sobre su pareja; presumiblemente era un joven grumete. En su expediente penal no consta que estuviera casado ni que tuviera hijos, y su pariente más cercano es su tía, pero se dice que recibió un par de cartas mientras estaba en prisión de su "hijo". Nació el 8 de noviembre de 1840 en la parroquia de St. Mary, Carlisle. Su comportamiento fue muy bueno mientras estuvo en prisión, aunque fue amonestado una vez por "reír y hablar" y otra por "abandonar la capilla durante el servicio". Estuvo frecuentemente en la enfermería por "estenosis uretral", pero en general era fuerte y robusto, y "apto para cualquier trabajo al ser liberado". 


CITA:

Rictor Norton (Ed.), "Men Convicted of Homosexual Offences Held in Portland Prison, 1869", Homosexuality in Nineteenth-Century England: A Sourcebook, 15 March 2026 <http://rictornorton.co.uk/eighteen/portland.htm>.


dissabte, 12 de juliol del 2025

EL DIA QUE LA HOMOSEXUALIDAD PASÓ A SER DE UN PELIGRO SOCIAL, A UN PELIGRO POLÍTICO

 La elaboración por parte del Régimen fascistoide del General Franco de la Ley de peligrosidad social, motivó la aparición de un pequeño nucleo de protesta que movilizó a la opinión pública occidental. Esto levantó la alarma del gobierno de Carrero Blanco.


Con la tramitación de la ley se creó en Barcelona un reducido grupo de activistas, con buenos contactos internacionales y conocedores de la evolución del activismo gay en América y Europa, y con relaciones tanto con las asociaciones antiguas, como los nuevos frentes de liberación.

El grupo se denominó AGHOIS (Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual), que al integrarse miembros de otras zonas de España pasó a denominarse Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH). Movilizaron asociaciones y gobiernos para señalar la ley que pretendia encerrar a homosexuales y transexuales, solo por serlo. Muchas portestas llegaron al gobierno español, incluso una del Vaticano. La ley finalmente optó por un redactado ambiguo que dejaba la decisión en manos de los jueces.

Una revista editada por ellos, AGHOIS, la enviaba Arcadie desde Francia a domicilios particulares. El régimen español vio que "el asunto homosexual" tenía tintes políticos y se les podía escapar de las manos. El 1973, Arcadie envió un correo criptado a Armand de Fluvià, explicando que el ministro López Rodó había presionado al gobierno frances para que la asociación no diera más apoyo al activismo español.


Armand de Fluvià


La solución fue editar la revista en Suecia con la ayuda del editor Gay Michael Holm. AGHOIS pasó a ser "Órgano del Movimiento Español de Liberación Homosexual", pero las presiones del ministerio de exteriores siguieron. Lo consideraban una grave intromisión política en asuntos internos de España. Así en 1974 se tuvo que dejar de editar la revista.


                                            El editor Michael Holm, Michael Holm

La presión contra el activismo no acabó aquí. Aunque para ellos fue un duro golpe, decidieron salir adelante. Un dia Fluvià recibió una llamada en su casa, un hombre pedía suscribirse a la revista. Armand que habia estado retenido en la temible comisaria de Via Layetana, conoció la voz, era el sanguinario torturador Juan Creix, 

Sus métodos de torturador mas conocidos eran: 

1)El electricista. Los electrodos sobre cuerpos mojados era una de las formas de tormento de aquellos «años de la victoria».

2)El corro. El método tradicional de los primeros años. Un grupo de policías pegando a mansalva, a mano y a porra.

3)La cigüeña. Se ponía al detenido en cuclillas, a veces desnudo para culminar la humillación. Se le esposaba las manos juntas por detrás de las rodillas y se le tenía así lo que aguantara, para golpearlo cuando se desplomaba.

4)El tambor. Consistía en colocar sobre la cabeza un cubo de aluminio, y golpearlo con las porras. Los tímpanos se hacían trizas, la sordera era una secuela inevitable, y el dolor, infernal.

5)La bañera. Un método basado en la asfixia: meter la cabeza del detenido en un cubo de agua, con el habitual plus de humillación después de que un torturador orinara o escupiera. El sadismo la ha perfeccionado cambiando el agua por una bolsa de basura apretada al cuello.

6)El Cristo. Consistía en tumbar en decúbito supino al detenido, con los brazos en cruz, y golpearle con todo tipo de instrumentos.

7)El quirófano. En una mesa tendían a la víctima de cintura para abajo, dejando el medio cuerpo superior suspendido en el aire. Mantener una horizontal imposible era la única manera de evitar el terrible dolor en la columna y la hiperemia cerebral. (1)

Juan Creix condecorado por su oficio de torturador.

A pesar del sigilo con que actuaban los miembros del MELH, un soldado se fue de la lengua en Zaragoza, la información llegó al Servicio de Información Militar, movilizando a la policía de Barcelona. Por suerte tuvieron tiempo de desmontar totas las redes y solo quedó un pequeño grupo que mantuvo viva la esperanza hasta la muerte del dictador.

(1) Métodos de tortura utilizados en la Comisaria de Via Laietana en tiempos de Juan Creix

De Via Laietana, raramente se salia entero.


Origen de la información:

Armand de Fluvià em va parlar de les trobades amb Juan Creix, però desconeixía el context, aquets ho he vist publicat per Geoffroy Huard, Los Gais durante el franquismo, ed Egales.