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dijous, 23 de juliol del 2026

EL LIBRO DE BUEN AMOR... HETEROSEXUAL

 El Libro de buen amor, obra cumbre del mester de clerecía escrita por Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, en el siglo XIV, no contiene alusiones explícitas, escenas ni defensas de la sodomía o de las relaciones homosexuales. A diferencia de otras tradiciones literarias medievales o de la literatura clásica posterior, el autor construyó un universo poético marcadamente heterosexual donde el deseo carnal (el "loco amor") se dirige de manera sistemática hacia las mujeres.Sin embargo, el tema despierta gran interés en los estudios críticos debido a los silencios deliberados del autor, su contexto histórico y algunas lecturas contemporáneas en clave de género.




La exclusión del "amor entre varones" según el hispanista Daniel Eisenberg aborda este fenómeno en su ensayo crítico titulado El buen amor heterosexual de Juan Ruiz. Sus principales conclusiones son: Silencio absoluto, pues el Arcipreste no menciona la homosexualidad o la "garzonía" (atracción hacia muchachos jóvenes), ni siquiera con un propósito moralizante o condenatorio. Es una estrategia de omisión? puede ser, en la Edad Media, el tabú en torno a la sodomía —denominada jurídicamente por las leyes de Alfonso X como un delito grave— llevaba a los autores eclesiásticos a evitar nombrarla. El temor radicaba en que su simple mención pudiera actuar como un incentivo o divulgación del pecado nefando.La lujuria era exclusivamente heterosexual: 

Cuando Juan Ruiz enumera y parodia los pecados capitales, o cuando relata los excesos mundanos de don Carnal frente a doña Cuaresma, enfoca el vicio sexual de forma exclusiva en el deseo masculino por la carne femenina (dueñas, monjas o serranas).

Para comprender la ausencia del tema en la obra, es vital entender el contexto legal y social en el que escribía el Arcipreste de Hita.  La legislación de la Corona de Castilla estipulaba que las relaciones anales o actos contra natura —la sodomía— eran castigados con la pena de muerte y la confiscación de bienes. El estigma de la época asimilaba estos actos a la herejía. Un arcipreste católico, al proponer una guía (irónica o real) sobre el "buen amor" frente al "loco amor", limitaba sus ejemplos profanos a transgresiones comunes y menos castigadas, como el amancebamiento o el galanteo




Aunque no existan relaciones homosexuales en la trama, la crítica literaria de la corriente queer ha encontrado elementos de subversión de roles de género en el texto, publicados en monografías como Sexualidades raras y políticas extrañas de Traficantes de Sueños. Los encuentros del protagonista con las serranas (como la Chata de Malangosto) presentan a mujeres hipermasculinizadas que asumen un rol activo, dominante e incluso agresivo. Estas mujeres montañesas secuestran, cargan a hombros y someten sexualmente al narrador, rompiendo los esquemas tradicionales del amor cortés y de los géneros binarios de la sociedad medieval.


LA CELESTINA Y EL LAZARILLO


A diferencia del Libro de buen amor, tanto en La Celestina (1499) como en el Lazarillo de Tormes (1554) la sodomía y el homoerotismo sí aparecen de forma latente a través de códigos sutiles, elipsis y dobles sentidos muy claros para los lectores de la época.

Al tratarse de textos de un realismo crudo y urbano, los autores recurrieron a la insinuación poética para sortear la censura de la Inquisición, que castigaba el "pecado nefando" con la hoguera.




El caso más evidente de la literatura del Siglo de Oro se encuentra en el brevísimo Tratado Cuarto del Lazarillo. En apenas unas líneas, la novela condensa una fortísima insinuación de abuso sexual o iniciación homosexual:

 Lázaro entra al servicio de un fraile a quien define como "perdido por andar fuera" y "amicísimo de negocios seglares". El niño rompe allí sus primeros zapatos. El tratado termina de golpe con la frase: «Y por esto, y por otras cosillas que no digo, me salí dél».El código de los "zapatos rotos": 

La crítica literaria contemporánea (como los estudios de José Manuel Pedrosa o B. Sifuentes Jáuregui) señala que en el argot popular del siglo XVI, "romper zapatos" era una metáfora común para la actividad sexual o la pérdida de la virginidad.La elipsis deliberada: Las "cosillas que no digo" constituyen un silencio impuesto por el miedo al Santo Oficio. De hecho, debido al fuerte anticlericalismo y la velada sugerencia de sodomía clerical, este capítulo fue censurado por completo en el Lazarillo castigado de 1573.

En la obra de Fernando de Rojas, la sexualidad y la prostitución saturan el relato. Aunque la trama central gira en torno al deseo heterosexual de Calisto y Melibea, existen dinámicas homoeróticas latentes analizadas por los estudios de género actuales.  Diversos ensayos, como «Contra natura» muestran a Celestina y su inclinación hacia su propio sexo, destacan el marcado deseo de control, fascinación y goce físico que la alcahueta experimenta hacia el cuerpo de las prostitutas jóvenes (Elicia y Areusa). Celestina toca, contempla y describe los cuerpos femeninos con una lascivia que sobrepasa el mero interés comercial.

 En el plano teórico de la época, la sodomía no se ligaba solo a la orientación, sino al binomio dominación/sumisión. Como explica la investigadora Simona Simeonova, en los círculos de la servidumbre y el lupanar de la obra se verbalizan relaciones de poder donde el cuerpo del hombre pasivo o sometido se "feminiza" metafóricamente mediante insultos y dinámicas de subordinación.




POESIA CASTELLANA


En la poesía castellana de los siglos XV y XVI, la sodomía y las relaciones homosexuales aparecen de forma recurrente, pero casi exclusivamente bajo el velo de la sátira feroz, el insulto político o la imprecación moral. Mientras que la literatura hispanoárabe previa celebraba abiertamente el homoerotismo, la lírica castellana de la transición al Renacimiento supeditó el tema a la degradación del enemigo.

Cualquier asomo de deseo o acto homosexual en este periodo se abordaba a través de  vertientes literarias muy claras. La poesía de Cancionero (Siglo XV): Era el arma de la injuria. En las antologías cortesanas del siglo XV, como el Cancionero de Baena (hacia 1430) o el posterior Cancionero de obras de burlas provocantes a risa (1519), la acusación de sodomía era un recurso satírico común para destruir la reputación de rivales políticos, literarios o de conversos.


Un niño víctima de abuso, tal vez muerto, mientras los más jóvenes se burlan de él Obra maestra de Murillo


El insulto explícito, los poetas se atacaban acusándose mutuamente de ser "bujarrones" (sodomitas activos) o de practicar el "pecado nefando".Las Coplas de la Panadera y las Coplas del Provincial, eran una populares sátiras políticas anónimas de mediados del siglo XV atacaban la corrupción de la corte de Juan II y Enrique IV de Castilla. En sus versos se denuncia nominalmente a nobles y clérigos tanto por impotencia como por mantener relaciones sexuales con sus pajes o criados, usando la sodomía como sinónimo de ilegitimidad para gobernar.


LITERATURA CATALANO-VALENCIANA


En la poesía catalano-valenciana medieval y renacentista, especialmente durante el Siglo de Oro valenciano (siglo XV), muestra un panorama respecto a la sodomía y las relaciones homosexuales con una dualidad fascinante.   La poesía satírica, coloquial y de debate de la época —de la cual Valencia fue el gran epicentro europeo— abordó la homosexualidad de forma descarnada, explícita y con una libertad erótica muy superior a la de la lírica castellana de su tiempo.

En la escuela satírica valenciana, cuyo máximo exponente es Jaume Roig con su célebre obra en verso Espill (o Llibre de les dones, c. 1460). Una obra misogina y sobre "vicios ocultos".  Es una feroz sátira misógina en versos de cuatro sílabas (noves rimes). Al enumerar los supuestos vicios irremediables de las mujeres, Roig no solo ataca su codicia o lujuria heterosexual, sino que introduce acusaciones explícitas de homosexualidad femenina (lesbianismo) y prácticas aberrantes en los conventos de monjas, describiéndolas como contrarias a la naturaleza y a la reproducción.




En el submundo que retrata Roig —marcado por una Valencia cosmopolita, rica y pecaminosa—, la sodomía masculina entre miembros del clero y la burguesía es denunciada no con el lenguaje elíptico castellano, sino con un crudo realismo que buscaba provocar repulsión moral en el lector.

Valencia era en el siglo XV la ciudad más poblada de la Corona de Aragón y una de las capitales comerciales del Mediterráneo. Esta riqueza propició una corriente de poesía satírica y de burlas sumamente desinhibida. En los certámenes poéticos y pasquines de la época, los poetas valencianos se cruzaban insultos rimados acusándose de reconeixents (término de la época para los sodomitas pasivos) o de frecuentar los baños públicos con hombres jóvenes.

 Esta fijación poética con la sodomía respondía a un clima de intensa persecución real. Los tribunales civiles de Valencia (el Justícia Criminal) castigaban con extrema dureza el "pecado nefando". Entre 1400 y 1500, decenas de hombres fueron quemados vivos en los márgenes del río Turia por prácticas homosexuales. La poesía de la época actuaba a menudo como caja de resonancia morbosa de estos ajusticiamientos públicos.



dimecres, 27 de juny del 2018

LOS MUSCULITOS DEL HESTON

Cuenta Gore Vidal en el Celuloide Oculto que los guionistas de Ben-Hur quisieron evidenciar una relación homosexual entre Mesala ( Stephen Boyd) y Ben-Hur (Charlton Heston). Viendo el film me entran dudas.



Cada vez que llegan las fiestas primaverales, también conocidas como semana santa, los canales de tv emiten Ben Hur. Un film que explica la historia de un príncipe pacifista judío que lucha contra las leyes injustas de la metrópoli y por la libertad de Judea, que por ser fiel a su pueblo acaba encadenado en galeras. Curioso argumento para los canales que lo emiten, 

El autor de la novela fue un político americano republicano, conservador, cristiano y héroe de la Guerra de Secesión. Lewis Wallace, discípulo fundamentalista de Cristo, no solo fue célebre por la autoría de este libro, también por su implacable persecución del bandolero Billy el Niño, ordenando su muerte que llegó en manos de Pat Garrett. Quienes ven en la relación Mesala-Ben-hur algo más que una amistad, deberian tenerlo en cuenta. 

En la famosa escena del reencuentro vemos la alegría de un amigo, Judá, que vuelve a unirse con un amigo que ha cambiado. Los ojos brillantes o la mirada de Mesala puede indicar amor o deseo, pero también ambición, y es esta la que se impone en esta relación. 

Alberto Mira(1)  ve mucha mas carga homoeórica en el Ben-hur de Ramon Novarro (1925) sin la supuesta intervención de Gore Vidal. También señala el nulo impacto de esta escena en su tiempo.




De existir una carga homoerórica en el film, esta sería sin duda la imagen del cónsul Quinto Arrio sentado frente a los remeros en taparrabos, mirandolos firmemente con evidente deleite mientras sudan desesperadamente. El mismo cónsul lleva a Heston a su habitación, haciendo éste una demostración de musculatura en taparrabos que seguro no deja indiferente a nadie. Las miradas del cónsul hacía Heston serían mucho más evidentes que las del ambicioso Masala. La escena de Quinto Arrio frente a un grupo de hombres sudando me recuerda la General Sternwood (el Sueño Eterno) invitando a los hombres a su invernadero para verles sudar. El emperador le ragala Heston, esclavo, a Quinto Arrio, le dice "haz con él lo que te plazca". 






La relación entre Gore Vidal y Heston fue siempre muy complicada, el escritor llegó a decir que el óscar al que fue presidente del Club del rifle fue por su exhibición de musculatura, le consideraba como un paleto y criticaba los tupés que lucia en los últimos años de su carrera.

Heston si interpretó a un personaje histórico homosexual, este fue Miguel Ángel: "El tormento y el éxtasis". En esta película se nos cuenta la relación entre Julio II y Miguel Ángel durante la pintura del techo de la Capilla Sixtina.

La película hace un interesante recorrido por la obra de Miguel Ángel para situarnos en las obras de construcción del Vaticano y su enfrentamiento con su rival el arquitecto Angelo Bramante. En medio el belicoso y maquiavélico Julio II intenta recuperar los terrenos perdidos por los Borgia y levantar el templo. No nos cuenta como se financió la construcción del gran templo romano, ni la vida libertina que se llevaba en su entorno. Pero si da una leve pincelada al señalar cómo vende un birrete cardenalicio  para un niño, con la intención de lograr fondos. En tiempos en los que la industria cinematográfica estaba entregada a producciones exageradamente religiosas, su presencia en este film es moderada. Con una sola salida de tono, cuando Miguel Ángel es inspirado por unas nubes con la presencia de Dios y la Virgen María. Pero se trata de un film de 1965 y este tipo de concesiones eran imprescindibles.




La película se inventa una relación imposible entre el artista y la hija de Lorenzo de Medicis. Aunque aun no había iniciado su relación con Cecchino dei Bracci y mucho menos con Tommaso Cavalieri, ya se acostumbraba  a rodear de jovencitos, hecho que no oculta el film de Carol Reed. 




 La película nos ofrece dos detalles muy interesantes, cuando acuden a una casa de cortesanas y les preguntan si allí está Miguel Ángel, una de las cortesanas tras reír escandalosamente dice "¿Miguel Ángel, aquí.?" y sigue riendo. En otra escena en el andamio se ven varios jóvenes, la cámara se acerca muy sutilmente a la mirada de uno de ellos y podemos observar una mirada que va mas allá de la admiración.

Heston en 1959 aun no había optado por un perfil ultraconservador. A inicios de los años 60 actuó en defensa de los derechos civiles. Un ejemplo fue su presencia en la marcha a Washington por los derechos civiles que se llevó a cabo el 28 de agosto de 1963, integrando la delegación de Hollywood, junto a Marlon Brando, James Garner, Paul Newman y otros, oportunidad en la cual Martin Luther King pronunció su famoso discurso conocido como "I have a dream'. En la foto aparece junto al activista homosexual James Baldwin:




Miradas que decían lo que entonces no se podía explicar, o evidencias que vemos nosotros y que jamás pasaron por la cabeza de sus directores. Lo mejor, ver ambos films y sacad vuestras conclusiones.

(1) Alberto Mira, Miradas Insumisas, Ed Egales. 2008. 

divendres, 8 d’abril del 2016

SAN SEBASTIÁN COMO PRETEXTO II

Los artistas del Renacimiento usaron la figura de San Sebastián para representar la belleza masculina. 
El Greco 1600, Colección Privada. 

Para acceder a la primera entrega: http://leopoldest.blogspot.com.es/2011/03/san-sebastian-traves-de-la-historia-i.html

La mayoria de las imágenes proceden de:
The Iconography of Saint Sebastian

Hans Holbein

Inicialmente se representaba a San Sebastián como un icono en la lucha contra la peste o los enemigos de la religión, se le representaba como adulto y con largas barbas, en Catalunya aun hay lugares donde se le venera como un santo barbudo.

Poco a poco esta representación cambió, para ser representado joven e imberbe, como si se tratara de un Apolo cristianizado. El arte utiliza esta leyenda para poder representar al hombre, dándole en ocasiones un cierto aire andrógino e incluso masoquista. Muchos han visto en estas imágenes un cierto aire homoerótico, que lo ha transformado en un icono o patrón del colectivo LGTB.

En esta segunda entrega me centraré en su representación durante el Renaciemiento y el Barroco.

Alessando Turchi

Marco Basalti

Francois Gillaume

Guido Reni

Lodovico Carracci

Lodovico Carracci

Luca Giordano

Pietro della Vechia

Giacinto Brandi


Antonio Giorgetti


Catedral de Lisboa

Anónimo
Antonio de Bellis

Carl o Dolci
José de Ribera

Ribera

El Greco




divendres, 24 de juliol del 2015

LOS DESNUDOS DE LUCA SIGNORELLI

La pintura homoerótica italiana del siglo XV tiene un nombre que sobresale: Luca Signorelli. La obra de este gran pintor aun hoy levanta ampollas entre la intolerancia, una obra suya publicada en facebook, "Las flagelaciones de Cristo" me costó 8 días de sanción en esta red social. 



Luca d'Egidio di Ventura de Signorelli conocido como Luca Signorelli o Luca da Signorelli  (Cortona, 1445 - 1523) fue un pintor cuatrocentista italiano. Seguramente uno de los grandes maestros de la llamada Escuela de Umbría. 










Formado en la severa escuela de Piero della Francesca, pronto aprendió a dibujar el desnudo con una enorme audacia y precisión. Practicó pintando cadáveres de los cementerios, una muestra es el dibujo que está en el Louvre con un hombre fornido que lleva sobre su espalda el cadáver de un joven. Ambos están desnudos. 




En la catedral de Orvieto se encuentran los espectaculares frescos de Luca Signorelli, realizados a finales del siglo XV, y que muchos consideran inspiró a Miguel Ángel a la hora de afrontar las pinturas de los frescos de la Capilla Sixtina, para ningún habitante de la región no hay dudas, los frescos de Orvieto son mejores que los del célebre artista florentino. Muchas figuras pintadas, casi siempre  desnudas componiendo un conjunto de escenas que nos parecen al mismo tiempo realistas y fantásticas.





Esta obra cumbre de Signorelli representa los acontecimientos referidos al Apocalipsis y el Juicio Final e inspirados en la Divina Comedia de Dante, fueron  realizados entre 1499 y 1502.








Mas información, 

Rictor Norton, Pintura renacentista:
La apoteosis de Luca Signorelli
Divinas flagelaciones

dissabte, 18 d’agost del 2012

DIVINAS FLAGELACIONES


La iconografía religiosa nos ha mostrado una gran imaginación a la hora de mostrar todo aquello que sus enemigos eran capaces de realizar sobre los cuerpos desnudos de jóvenes y bellos cristianos, siempre muy contentos de serlo. La imagen de Cristo no era una excepción.

"La flagelación de Cristo" Bacchiacca, 1512


Muchas de estas obras formaban parte de la propaganda oficial, que mostraba a los herejes como capaces de miles de retorcidas torturas sobre inocentes cristianos. La oficialidad cristiana conocía bien estas practicas, en muchas de sus mazmorras ellos mismos las practicaban.

La mayoría de artistas realizaban la obra por encargo, mas que por convencimiento. Sus intenciones a menudo eran otras, así podemos ver figuras torturadas sin el mas mínimo sufrimiento o incluso con plena satisfacción. El desnudo abunda y en cuerpos siempre bellos y que muestran el ideal de belleza masculina del autor. Santos y vírgenes aparecen víctimas de mils complejas torturas, pero mientras en ellas no hay un atisbo de sensualidad, ellos es todo lo contrario, sean en el joven Pelayo o en el mayor San Jerónimo.

Martirio de San Pelayo (por negarse a los favores sexuales de Abderraman III) Retablo de Juan Sorera.


Sorprende ver la utilización de la imagen de Jesús flagelado, bien rodeado de jóvenes desnudos, con bellos cinturones y la ropa justa para taparles el sexo. Y cuando aparece la sangre es sobre un cuerpo muy bien musculado. Estas imágenes hoy formarían parte de una sesión de BDSM. Pero mejor os muestro una selección y vosotros mismos sacáis vuestras conclusiones.

Luca Signorelli

Ferraù Fenzoni, s XVI

Caravaggio

Cavaller d'Arpino, s XVI

Sebastiano del Piombo

Rubens 1616

Guercino (1658)

Luca Signorelli

Luca Signorelli