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dijous, 16 d’abril del 2026

QUEVEDO CONTRA EL MUNDO

 Quevedo: fue un francotirador literario que no dejó títere con cabeza. Su pluma era un arma de destrucción masiva que disparaba en todas direcciones. Mujeres, médicos, sodomitas y Góngora sufrieron sus dardos envenenados.

LLegó a burlarse de los pobres muchachos que acababan en la hoguera bajo una acusación de sodomia.




Los médicos los llamaba "ministros de la muerte" y "carniceros con guantes".  "Si quieres vivir mucho, huye de los médicos; si quieres morir pronto, llámalos"...

A una mujer que se maquillaba: "Llevas más cal en la cara que una pared de Castilla". Se burlaba de las "dueñas" (mujeres mayores) y de las que ocultaban su edad, comparándolas con ruinas o muebles viejos.

 Quevedo mantenía una postura de profundo rechazo y mofa hacia los sodomítas, de acorde con la moral conservadora y religiosa de su época. Utilizaba la figura del "bujarrón" o "sodomita" como blanco de ataques personales y morales. En sus poemas son frecuentes los ataques a los que él consideraba afeminados o "maricotes", empleando un lenguaje crudo y denigrante. 



En textos como El sueño del infierno, Quevedo sitúa a los sodomitas en el averno, describiéndolos como seres que "en vida son diablos" y sugiriendo que incluso en el infierno son evitados por otros pecadores y demonios. En el tratado satírico "Gracias y desgracias del ojo del culo":  menciona con tono de mofa las consecuencias legales de la época, señalando irónicamente que "una vez que quiso holgar el pobre culo, le quemaron", en alusión a la pena de muerte en la hoguera que se aplicaba a los condenados por sodomía.

Aplaudía que los sodomitas fueran quemados vivos y se burlaba de ellos. En su obra El Alguacil Endemoniado (dentro de Los Sueños), Quevedo describe el castigo eterno de los sodomitas con un desprecio absoluto. No solo los sitúa en lo más profundo del infierno, sino que afirma que los propios demonios se asquean de ellos. Decía que los demonios no querían ni tocarlos para atormentarlos, por miedo a "ensuciarse", marcando una jerarquía donde el sodomita estaba por debajo del mismísimo diablo.

Quevedo asociaba la homosexualidad con la falta de hombría y el afeminamiento, algo que en la España de los Austrias era el peor insulto posible.




Y Góngora...

"A una nariz": Es el soneto más famoso de la lengua española (Érase un hombre a una nariz pegado...). No solo se burla del tamaño, sino que usa términos como "nariz sayón y escriba" (términos asociados a los judíos que condenaron a Cristo) para llamarlo "cristiano nuevo".Quevedo lo acusó repetidamente de sodomía. En sus poemas lo llama "Gógorita. el de las nalgas" y sugiere que sus deudas de juego las pagaba con favores sexuales.

Lo llamaba "judío" y "rabino" constantemente para humillarlo socialmente. Le dedicó versos como: "Yo te untaré mis versos con tocino / porque no me los muerdas, Gongorilla", sabiendo que, si Góngora era de origen judío, no podría tocar el tocino (cerdo).En varios poemas, alude a que los sodomitas son "leña" para el fuego. Utilizaba esta amenaza real para amedrentar a sus enemigos. Cuando acusó a Góngora de este pecado, no estaba haciendo una broma ligera; estaba pidiendo indirectamente su ejecución por parte de la Inquisición.

Góngora se defendió, atacando,  en sus poemas llamándolo borracho ("Don Francisco de Quebebo") y criticando sus visitas frecuentes a burdeles y tabernas.  : Góngora atacaba constantemente la cojera y los pies zambos de Quevedo, además de su miopía (el uso de anteojos).

En su famoso soneto "Anacreonte español, no hay quien os tope", utiliza juegos de palabras crueles: "Que ya que vuestros pies son de elegía / que vuestras suavidades son de arrope", sugiriendo que sus pies, al ser desiguales, eran tan "tristes" como su género poético.  Al igual que Quevedo lo llamaba judío, Góngora, además, contraatacaba tildándolo de ladrón, traidor y mal cristiano. También lo comparaba con otros autores como Lope de Vega para restarle mérito, insinuando que Quevedo era un segundón o un imitador mediocre.




 Quevedo fue especialmente cruel con Juan Ruiz Alarcón debido a su físico. Al ser Alarcón pelirrojo y jorobado (tenía corcova tanto en el pecho como en la espalda), Quevedo lo apodó "Corcovilla" y le dedicó versos despiadados donde lo comparaba con animales o seres deformes.  Lo llamaba "don Juan de las Corcovas" y decía que no era un hombre, sino un "alfanje con pies" (por la forma curva de la espada). En sus versos lo comparaba con un galápago, diciendo que su cuerpo era una "concha de carne".

En un famoso poema le pregunta: "¿Eres hombre o eres baúl?", sugiriendo que su joroba era una maleta cargada a la espalda. Alarcón era pelirrojo (color asociado entonces a Judas y la mala suerte), por lo que Quevedo decía que su cara era un "muladar de barbas" y que su color de pelo era el del infierno.



dissabte, 13 de desembre del 2025

LA VISIBILIDAD COMO ARGUMENTO EDUCATIVO PARA EL PROFESORADO LGTB (de Ricard Huerta)



"El territorio del profesorado LGTB ha sido tradicionalmente la invisibilidad. Las disidencias sexuales no son bien vistas por la sociedad, por ello sigue resultando complicado hablar abiertamente de la orientación sexual o de género en el mundo educativo. Hemos padecido siempre una persecución sistemática por parte de quienes se consideran adalides de las “buenas costumbres”. Hasta tal punto se nos ha violentado, que el miedo ya forma parte de nuestro engranaje vital. Y la única forma de luchar contra los miedos es enfrentándose abiertamente a ellos. Por eso pensamos que la visibilidad es el mejor argumento para contestar a los violentos, a los fanáticos, y a quienes se obstinan en mantener la represión como código de control. Luchamos por nuestros derechos, pero también por los de toda la ciudadanía. Esto, que serviría para cualquier situación en general, resulta especialmente llamativo cuando hablamos desde el panorama de la educación. Las personas que participan con sus testimonios en este libro nos hablan de vivencias, tanto en lo referido a su ejercicio profesional, como en lo que respecta a cuestiones personales. Cada relato es muy intenso, y convierte este conjunto en una verdadera panorámica de las distintas realidades que componen la diversidad LGTB. También se ha atendido a otros posibles escenarios de interseccionalidad, de modo que tenemos ejemplos de profesorado de distintas edades, de diferentes procedencias sociales y económicas, de numerosas especialidades académicas, de varias ideologías, de lugares geográficos diversos, y de distintas adscripciones disidentes, con relatos que cubren ampliamente el panorama de la riqueza LGTBIQ+" Publicación de Ricard Huerta , ed Tirant lo Blanc 2021. Extraído de Academia.edu 




Texto parcial de la publicación:


El territorio del profesorado LGTB ha sido tradicionalmente la invisibilidad. Las disidencias sexuales no son bien vistas por la sociedad heteropatriarcal, por lo que sigue resultando complicado hablar abiertamente de la orientación sexual o de género en el mundo educativo. Hemos padecido siempre una persecución sistemática por parte de quienes se consideran adalides de la “buenas costumbres”. 

Hasta tal punto se nos ha violentado, que el miedo ya forma parte de nuestro engranaje vital. Y la única forma de luchar contra los miedos es enfrentándose abiertamente a ellos. Por eso pensamos que la visibilidad es el mejor argumento para contestar a los violentos, a los fanáticos, y a quienes se obstinan en mantener una serie de actitudes inaceptables. Al fin y al cabo, luchamos por nuestros derechos, pero también por los de toda la ciudadanía. Esto serviría para cualquier situación en general, pero muy especialmente cuando hablamos desde el panorama de la educación. 


Eliseu Picó y Katy Pallàs, dos generaciones, dos ejemplos de lucha por la visibilidad LGTB en las aulas


El primer paso consiste en aceptarnos a nosotros mismos, tal y como somos, con nuestras virtudes, deficiencias y condiciones particulares, asumiendo el respeto como orden esencial para la convivencia. ¿Se debe hablar abiertamente de nuestra orientación sexual o de género? ¿Es algo que deba ser público? Lo cierto es que las personas heterosexuales, y en general quien entra dentro de los cánones establecidos, nunca se hace este tipo de preguntas. Pero quienes pertenecemos a las disidencias sabemos que no funciona bien esconder lo que pensamos y sentimos, puesto que este silencio se convertirá en nuestro peor enemigo, y además será utilizado por los intransigentes para amedrentarnos, perseguirnos y hostigarnos. Por tanto, mejor será hacer visible las disidencias, nuestras formas particulares  de entender el mundo, de modo que quienes deseen reprimirnos, al menos se topen con la claridad como testimonio. Tenemos nuestras razones para saber que, si nos callamos, si no nos enfrentamos a nuestra propia realidad, si no hacemos públicas nuestras razones, estaremos lejos de conseguir que se nos respete. Así pues, mejor hablar con claridad, razonando, explicando, debatiendo, y sobre todo respetando las distintas opiniones, para poder construir una sociedad más libre, y para poder educar a una ciudadanía mucho más solidaria y generosa. 

...

Nos cuenta Yukio Mishima en su novela de corte autobiográfico  Confesiones de una máscara: “Al margen del objeto de tu fantasía,  estás excitado sexualmente en lo más profundo de tus entrañas, y  en eso, en “esa normalidad”, no te diferencias para nada del resto de los hombres” (Mishima, 2012, p. 165). Y más adelante remata:  “Mi autoengaño era el último recurso de esperanza que me quedaba”  (Mishima,  2012, p. 188) 

Reflexiones nos llevan a parte de la esencia de este libro. En primer lugar, porque los deseos y las pasiones no se pueden controlar, y al tratarse de material incontrolable, lo que debemos hacer es asumir dicha realidad, que es muy personal, y se debe respetar. De hecho, es la propia persona quien debe respetarse a sí misma, desde que es consciente de su propia realidad. Por otra parte, el autoengaño nunca lleva a nada bueno. Como mucho puede amortiguar, o aplazar algo que quiere manifestarse. Engañarse a sí mismo no es la solución, al contrario, siempre empeorará las cosas. Y por otro lado está el concepto de “normalidad”, que es lo  más anormal del mundo. Equiparar los usos y costumbres habituales a la idea de “normalidad”, en el caso de las disidencias, nos lleva constantemente a callejones sin salida. Normal, anormal, subnormal o paranormal, son aspectos o condiciones que no contienen ningún tipo de interés, y que debemos descartar de entrada. Lo “normal” debería ser el respeto, el deseo de compartir, la necesidad de aprender y superarse. Todo eso sí es “normal”. Pero en cuestión de afectos, deseos y pasiones, hablar de “normalidad” resulta, como mínimo, paradójico, puesto que nadie es “normal”. Como mucho, se puede ser vulgar, ordinario, dócil o aburrido, pero eso tampoco es precisamente normal. En cualquier caso, deberíamos valorar lo extraordinario, puesto que nos hace vibrar. 




La literatura de Ocean Vuong nos parece extraordinaria, y tomamos un ejemplo de él, alguien que, dentro de sus múltiples otredades, construye un personaje tremendamente atractivo: “¿Recuerdas aquella mañana, después de una noche de nieve, en que encontramos las palabras MARICÓN PARA SIEMPRE garabateadas con espray rojo en la puerta de la casa? (…) – ¿Qué significa? – preguntaste, sin abrigo y tiritando. (…) – Significa Feliz Navidad, mamá –dije señalándolo–: ¿Ves? Por eso está en rojo. Para que dé buena suerte” (Vuong, 2020, pp. 194-195). Y aquí llega la ironía. El humor y la ironía son dos de nuestros grandes argumentos para enfrentarnos a las injusticias. Las personas LGTBI+ conocemos muy bien estos argumentos. 

Uno de los recursos con que contamos desde la creatividad y la disidencia es precisamente la ironía. En los relatos que podemos leer seguidamente aparece con fuerza, de modo habitual, el sentir irónico. Es una forma de defenderse de los ataques, de la violencia que hemos padecido siempre. Un juego de significados que nos propicia alegrías y simulacros de distinta entidad. Se puede luchar, desde la ironía, claro que sí. A veces es una solución impuesta, sobre todo en escenarios de dictaduras, que tan habituales son, por desgracia. 

Pedro Lemebel, maestro en el arte de la ironía, sabe que el lenguaje contiene armas afiladas que nos pueden ilusionar: “Y quizás, para enlazar históricamente el atrevimiento corporal de estos tiempos, es que deseo exponer un pasear transexuado que taconea la vereda antofagastina, el rumbear bolereado de Marcia Alejandra, nombre glamoroso en otro tiempo, nombre ribeteado por el escándalo en los años setenta de la Unidad Popular, nombre estampado en el homofóbico diario Clarín y su titular de PRIMER COLIZA DEL NORTE QUE SE CAMBIA DE SEXO” (Lemebel, 2003, p. 152). Es irónico que tengamos la necesidad de llevar al terreno de las metáforas o los eufemismos lo que son verdades como puños. Pero lamentablemente, es lo que hay. 





En los relatos que siguen hay mucha verdad. Nos hablan personas que han luchado para reivindicar los derechos del colectivo LGTB, pero sobre todo que son profesionales de la docencia, personas que se desviven por mejorar la situación del sistema educativo, desde sus distintas especialidades, desde los diferentes niveles educativos  en los que trabajan. Y esto es precisamente lo que nos une: nuestro amor por la enseñanza, nuestro interés por transmitir conocimientos y valores, por formar a la ciudadanía, por hacer posible un modelo educativo respetuoso y atento a todo lo que está ocurriendo en nuestro entorno. 

Atendiendo a lo que expone Kwame Anthony Appiah: “Cuando las instituciones funcionan correctamente y no se limitan meramente a otorgar titulaciones, lo cual es siempre un peligro, construyen capital humano (…) Pero está claro que tanto los empleos como los centros académicos deben hacer algo más que producir personas que sean útiles para los demás. El trabajo debe tener un significado; la educación debe prepararnos para desarrollar una vida como ciudadanos y como personas –para llevar una vida humana de valor-, y no solo como alguien que puede ganarse la vida” (Appiah, 2019, pp. 222-223). 

Quienes nos dedicamos a la docencia sabemos que el esfuerzo por actualizarse e innovar resulta difícil y a veces complejo, pero es necesario. Y del mismo modo que nos adecuamos a una situación mucho más impregnada de universos digitales, como ha ocurrido con la pandemia global del coronavirus (Huerta, 2020), también necesitamos adecuar la realidad de las disidencias sexuales y de género al nuevo panorama educativo. Por eso este volumen resulta adecuado y necesario, porque estamos en un momento de cambios importantes, de adecuaciones relevantes, y desde las diversidades debemos apostar por una educación inclusiva y plural, más allá de convencionalismos, tabúes, miedos y represiones. Como nos dice Antoine de  Saint-Exupéry: “Adiós –dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos” (Saint-Exupéry, 1993, p. 87). O como relata Óscar Hernández Campano: “-Mi secreto es que conozco tu secreto. –Lo miré con el alma en un puño. Sus penetrantes ojos azules me observaban, me escrutaban-. Hablas mientras duermes, Miguel –añadió desafiante, y yo no pude mantenerle la mirada porque me sentí descubierto” (Hernández Campano, 2016, p. 203). 

Y es que las mentiras, el odio, los engaños, nos pueden llevar al destierro, si dejamos que nos pisoteen: “Ellos, los vencedores / Caínes sempiternos, / De todo me arrancaron. / Me dejan el destierro” (Cernuda, 1984, p. 126). Debemos avanzar y mejorar, con la verdad, con el diálogo, con las palabras más bellas, con el trabajo bien hecho, como artesanos honrados, como docentes implicados. 

Un conjunto de relatos de vida como el que ahora se presenta hubiese resultado impensable hace unos años, puesto que el miedo a hablar abiertamente desde las disidencias se acentuaba en la profesión docente. En parte, este miedo perdura, y sigue funcionando. 

Ocurre en todas partes, pero sobre todo en los centros religiosos, donde la intolerancia hacia la diversidad sexual del profesorado es manifiesta. El miedo a perder el trabajo, a ser invisibilizado, a los insultos y todo tipo de formas de violencia, ejerce una presión brutal sobre el conjunto de docentes que trabajan en centros privados. En los centros públicos se puede hablar de más apertura, pero todavía falta mucho para conseguir una verdadera libertad de expresión a la hora de manifestarse tal y como son una parte de docentes en activo, debido a que se sigue ocultando la orientación sexual o la pertenencia al colectivo LGTB. Posiblemente es entre las personas trans donde estamos observando un mayor arrojo a la hora de plantar cara al sistema imperante. Las cosas están cambiando, y tanto las leyes como la conciencia social se acercan cada vez más hacia un estado de respeto y hacia una visibilidad contundente.



 Como dice Susan Stryker en su Historia de lo trans: “otros acontecimientos son igualmente esenciales para llegar a comprender los avances más recientes de la historia de lo trans: la explosión de representaciones de temas relacionados con el transgénero en los medios convencionales que, de hecho, están producidas y cuentan con la participación de personas trans; el increíble elevado porcentaje de jóvenes trans y de género no conforme en el segmento de población menor de dieciocho años; y  los cambios profundos, aunque difíciles de determinar –consecuencia directa de décadas de activismo acumuladas-, con respecto a la forma en que nuestra cultura entiende el género y está empezando a aceptar el fenómeno trans como parte de la realidad cotidiana” (Stryker, 2017, pp. 255-256). 

Puede que uno de los escenarios disidentes menos conocidos sean las cuestiones queer. Gracias a las teorías queer se está avanzando notablemente en cuestiones como la interseccionalidad o la revisión de conceptos y actitudes binaristas.

 Quisiera recuperar aquí el trabajo intenso de Lee Edelman, quien argumenta desde la psicología y el psicoanálisis algunas cuestiones candentes. En su libro No al futuro. La teoría queer y la pulsión de muerte expone que “la eficacia de la queeridad, su valor estratégico real, reside en su resistencia a una realidad simbólica que solo nos inviste como sujetos en la medida en que nos investimos en ella, aferrándonos a sus ficciones rectoras, a sus persistentes sublimaciones, como si fueran la realidad misma” (Edelman, 2014, p. 39). Me resulta especialmente atractiva su defensa de la ironía como lugar de encuentro creativo, pero también de lucha y reivindicación posible: “la teoría queer constituiría el lugar donde esa amenaza radical que supone la ironía, que la cultura heteronormativa desplaza hacia la figura de lo queer, es recuperada de forma original por los queers, que ya no repudian sino que asumen su identidad figural de ser encarnaciones de la figuración y también de la desfiguración, de la identidad misma” (Edelman, 2014, pp. 47- 48). 




Y es que toca ser radicales, especialmente cuando se trata de reinventar los significados de tantos prejuicios binaristas en los que caemos constantemente: “Irónicamente (y ya he comentado que la ironía ha caracterizado siempre a la teoría queer) la desmitificación de la queeridad y, por extensión, de la sexualidad misma, la desmitificación inherente a la posición de la racionalidad liberal, sólo podría realizarse atravesando la fantasía colectiva que inviste al orden social con significado, por medio del futurismo reproductivo” (Edelman, 2014, p. 53). Sus postulados son tan atrevidos que no duda en cuestionar los parámetros en los que descansan algunas de la reivindicaciones desde las disidencias: “Esta fusión de la homosexualidad con la negatividad radical de la sinthomosexualidad continúa conformando nuestra realidad social a pesar de los esfuerzos bienintencionados de muchas personas, tanto gays como heteros, por normalizar a las sexualidades queer dentro de una lógica del significado que encuentra realización solo en y cómo el futuro” (Edelman, 2014, p. 127). 

Pero es precisamente el derecho a la duda constante el que nos hace más ágiles a la hora de adecuar nuestros deseos y posibilidades a cada nueva realidad histórica. 

En la historia de vida de Alfonso Alepuz descubrimos a un joven maestro que habla sin tapujos de su homosexualidad en el ambiente laboral, al igual que lo hace en las situaciones cotidianas. Se trata de una generación que, a pesar de las dificultades, ha sabido superar los miedos y tabúes tradicionales, por lo que han aprendido a visibilizar sus realidades. 

La narración de Rosa Sanchis obedece a una realidad de muchos años de experiencia como docente de lengua, que ha sabido llevar al terreno de la literatura y de las TIC su constante lucha por conseguir un mayor acercamiento a las diversidades mediante el potencial literario de su alumnado. Rosa nos habla de la evolución  de su activismo durante décadas, y de sus logros en cuanto a registros digitales, algo que la ha convertido en referente clarísimo para muchas otras docentes. 

Por su parte, Tatiana Casado de Staritzky, como profesional docente universitaria, especializada en Trabajo Social, plantea la realidad de las familias con dos madres, algo que también nos relata Katy Pallàs. Ambas son conocidas por su fuerte implicación en organizaciones que están trabajando para mejorar la visibilidad de los nuevos modelos de familia, algo que a nivel legal se concretó en 2005 con la aprobación del matrimonio igualitario. 



Se trata de relatos muy intensos, de vivencias que nos conmueven, debido a la fuerza con que han sabido luchar estas mujeres, que son una verdadera lección de vida, como madres implicadas, y como personas capaces de avanzar frente a todo tipo de adversidades.

Al leer las circunstancias vividas por los profesores L. Campos y J. M. Lluch, nos damos cuenta de las deficiencias de nuestro sistema, y de la falta de apoyo institucional que pueden recibir los profesionales de la educación, cuando impera la homofobia, el odio, y la persecución sistemática hacia quienes se enfrentan a esta situación perniciosa. El calvario al que se sometieron durante años estos docentes no consiguió frenar su impulso por mejorar la situación, evidenciando las grietas de orden legal y administrativo. 

En la entrevista a Àlec Casanova encontramos detalles intensos de la trayectoria de este maestro que siempre apostó por la reivindicación desde el activismo, algo que también transpira en el relato de José Ignacio Pichardo. 

En 

el caso de Daniel Tejero, profesor en la Facultad de Bellas Artes de Altea, se revelan aspectos de sus distintas épocas y momentos vitales, algo que rezuma en todos los casos presentados, ya que la infancia y la adolescencia son momentos decisivos en las vidas de las personas LGTB. No resulta nada fácil enfrentarse al sistema del heteropatriarcado, ni al machismo en general. Lo cierto es que todos los relatos compilados aquí nos hablan del esfuerzo realizado para conseguir la visibilidad y el respeto. 

En la historia de vida de Elías Lafuente Escrig destaca su pasión por la danza, y por la enseñanza de ésta, algo que él ha llevado al terreno de la inclusión, potenciando acciones que permiten incorporarse al mundo de la danza a personas que por distintos motivos no habían sido aceptadas anteriormente. 

En los distintos relatos encontramos siempre situaciones conmovedoras y punzantes, como ocurre en el caso de la profesora Ana Ojea, así como en el de Estefanía González Herreras, o el de Begoña Sánchez Torrejón, todas ellas activistas conocidas, muy pendientes de cualquier novedad en lo referido a docencia e implicación en las geografías LGTB, así como el relato de José Antonio Frías, profesor de la Universidad de Salamanca. 

Desde México nos llega el testimonio de Benjamín Martínez Castañeda, quien desde la perspectiva trans nos habla de su experiencia como Drag Queen, algo que le lleva a la investigación universitaria de esta opción disidente. 

Por su parte, la profesora Marina Sáenz nos habla de su experiencia personal y profesional, como profesora catedrática en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, y como activista en la defensa de los derechos de las personas del colectivo trans. 

También profesor universitario, el catedrático de Historia Medieval Germán Navarro Espinach nos ofrece su relato de vida, mediante el cual conseguimos acercarnos a un modelo que combina activismo, docencia, investigación y pasión por el trabajo bien hecho. 

Por su parte, el profesor Miguel Navarré nos habla de su doble condición profesional, ya que compagina su actividad docente en Francia con el cargo de alcalde en un pueblo valenciano. 

...

ACCESO AL LIBRO COMPLETO, PDF, PROFESORADO LGTB:

https://www.academia.edu/62758163/Profesorado_LGTB




REFERENCIAS 

Aldrich, R. (2012). Gay Lives. New York: ames & Hudson. 

Appiah, K. A. (2019). Las mentiras que nos unen. Repensar la identidad. Barcelona: Taurus. 

Cernuda, L. (1984). Las Nubes. Desolación de la Quimera. Madrid: Cátedra. 

Edelman, Lee (2014). No al futuro. La teoría queer y la pulsión de muerte. Barcelona-Madrid: Egales. 

Hernández Campano, O. (2016). El guardián de los secretos. Barcelona-Madrid: Egales. 

Hernández, F. y Sancho, J. M. (2019). La investigación sobre historias de vida: de la identidad humanista a la subjetividad nómada. Márgenes, Revista de Educación de la Universidad de Málaga, 1(3), 34-45. 

Hernández, F., Sancho, J. M. y Rivas, J. I. (coord.) (2011). Historias de vida en educación. Biografías en contexto. Barcelona: Esbrina-UB. 

Huerta, R. (2020). Arte, género y diseño en educación digital. València: Tirant lo Blanch. 

Lemebel, P. (2003). Zanjón de la Aguada. Santiago de Chile: Seix Barral. 

Mishima, Y. (2012). Confesiones de una máscara. Madrid: Alianza. 

Saint-Exupéry, A. de (1993). El Principito. Madrid: Alianza. 

Stryker, S. (2017). Historia de lo trans. Madrid: Continta Me Tienes. 

Vuong, O. (2020). En la Tierra somos fugazmente grandiosos. Barcelona: Ana- grama.

dilluns, 3 de novembre del 2025

COMO VEIA LAS RELACIONES HOMOSEXUALES EL AUTOR DEL COLLAR DE LA PALOMA


El collar de la paloma es una obra en prosa del siglo XI escrita en lengua àrabe por Ibn Hazm.  Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor intentando descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, incluyendo detalles autobiográficos y documentales. Esta entrada se centrará en acercarse a como trató las relaciones homosexuales.




En el ámbito de los estudios medievales se ha pasado por alto la presencia de la homosexualidad de la época, ya sea por tabúes o por falta de fuentes que traten el tema. Cuando al fin encuentras alguna referencia, vienen acompañadas de citas de Marañón o López Ibor que consideraban la homosexualidad una enfermedad.

En el Collar de la Paloma hay muchas referencias homoeróticas, también un deseo de represión y castidad, paralelo al mismo deseo de represión heterosexual. Para acabar diciendo que el homoerotismo debia ser castigado. ¿Lo hizo por conviccción o para justificar su publicación? Difícil de saber.

Resumo este texto de Antonio ARJONA CASTRO Censor y académico numerario de la Real de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, com citas de López Ibor y Marañón, realizado en 1995. Creo que lo que he entresacado es de vuestro interés.







"Nació Abū Muhammad 'Alī Ibn Hazm en Córdoba, el año 384, que corresponde al 994 de nuestra era:

«Nací en Córdoba en el yānib (costado) oriental, en el arrabal de Munyat al-Mugīra, antes de la salida del sol y después de la salutación del imán"...

La niñez lánguida e indolente de un hijo de un ministro, que se cría oculto en los rincones del harem, entre los besuqueos y las intrigas de la mujeres. De ellas aprendió el Alcorán, y muchos versos, y a hacer los primeros palotes; pero también otras cosas, no poco útiles, aunque dolorosas en la infancia: se le revelaron temprano los misterios de la vida sexual y los tejemanejes del serrallo. Era, sin duda, un niño impresionable, enfermizo, de anormal nerviosidad, con despierta inteligencia y sentido moral, siempre en guardia contra la psicología femenil, que tan precozmente había conocido.

El ambiente social en que vivió su infancia y la educación que recibió, unido a factores genéticos, determinarían su personalidad, conducta sexual y amorosa. Respecto a su personalidad fue fuerte y vigorosa. Sus ideas políticas fueron firmes, lo que le acarrearía no pocos sinsabores en su vida. Fue un constante defensor de la causa omeya, incluso cuando las autonomías de las Taifas ya se habían consolidado.








Ibn Hazm aprendió en primer lugar a hablar con soltura, luego a escribir con claridad y de modo simultáneo a leer, utilizando para ello el Alcorán, cuyo conocimiento será luego la mejor base de su formación literaria. Aprendió gramática, lingüística, cálculo aritmético, geometría, arquitectura y filosofía. Su recta formación en religión y moral le daria una permanente búsqueda de la verdad.

Respecto a su sexualidad, es necesario recordar que rol no era el mismo en la Córdoba musulmana del siglo X que en la actualidad. En la Córdoba de Ibn Hazm, los roles de género estaban modelados a partir de los roles femeninos y masculinos definidos por el ambiente social de la época. En la España de los reyes de Taifas estaba de moda el amor bagdadí, es decir, el amor por los efebos, sobre todo entre la aristocracia y la élite intelectual de los poetas y literatos. Por eso Ibn Hazm tendrá una sexualidad ambivalente en sus años de juventud, aunque luego sus firmes convicciones religiosas le mantendrían en la más estricta castidad..

No es lo mismo crecer en un hogar donde solo habitan exclusivamente sus padres biológicos o adoptivos que en un harem lleno de mujeres y eunucos, gran parte de los cuales solían ser homosexuales.




Ibn Hazm tuvo una infancia y adolescencia llenas de experiencias sexuales de todo tipo, Después, a los 18 años, queda huérfano y se traslada a Almería. Dejaba en ella no sólo sus bienes materiales sino el amor de su juventud, la primera ilusión de su vida, cuyo vivo recuerdo le mueve a escribir su famosa risāla “El collar de la Paloma".


Pero este amor platónico que aparece en El collar de la Paloma se refiere al amor total con realización sexual. Prueba de ello es el caso que nos relata:

..."-Por Dios, voy a decírtela. Yo soy el hombre en quien dura más la erección. La mujer ha satisfecho ya su placer, incluso doblado, sin que hayan acabado mi erección ni mi deseo. Nunca me canso antes que la mujer,...




Su conocimiento de estos temas amorosos no era exclusiva del amor heterosexual, sino también al homosexual:

<«...Me acuerdo de haber estado cierta vez en una tertulia a la que asistían algunos amigos nuestros en casa de un ricacho, allí advertí entre uno de los presentes y otro, iniciaron manejos que no me gustaron, guiños nada convenientes y apartes de cuando en cuando. El 
dueño de la casa se hacía el ausente o el dormido. ni se inmutó; en vista de lo cual, le recité dos versos antiguos:

"Sus amigos que se hallaban aqui ayer
no vinieron por la música, sino por fornicar.
Consiguieron su intento, y tú eres un asno
cargado de imbecilidad y tontería»)


En sus confesiones personales relata:

«De mí sé decirte que jamás he bebido del agua de la unión sin que se me acreciera la sed. Una vez me reuní con una persona a quien amaba, y mi imaginación, al hacer recuento de los diferentes modos de la unión amorosa, no encontró ninguno que no quedase por debajo de mi propósito, que no resultase insuficiente para remediar mi pasión y lo rechacé"




En otras ocasiones Ibn Hazm aparece como romántico amador, víctima de una fiel, de una desgraciada pasión no correspondida. Puede que Ibn Hazm no era sincero en El collar de la paloma, sino que seguía los cánones de la preceptiva árabe y ocultaba gran parte de su íntima experiencia sexual.

Ibn Hazm conocía perfectamente el tema de la homosexualidad, y seguramente tuvo alguna experiencia de este tipo. El razonamiento legal de Ibn Hazm sobre la homosexualidad tanto masculina como femenina comparándola con la de otros juristas, en particular, malikíes, Ibn Hazm mantiene que la homosexualidad no debe equipararse a la fomicación que incurre en la pena de muerte. Por el contrario, aboga por el relativamente suave castigo de diez latigazos por prácticas homosexuales, basado en su interpretación de las fuentes reveladas."






Aunque algunos autores modernos han insinuado que el propio Ibn Hazm pudo homosexual (tal vez reprimió sus propios deseos), él condena categóricamente las relaciones entre miembros de un mismo sexo y mantiene que los homosexuales deben reformarse. Pero no debe olvidarse que al optar por la castidad, no solo reprimió sus deseos homosexuales, también los heterosexuales.

dissabte, 12 de juliol del 2025

EL DIA QUE LA HOMOSEXUALIDAD PASÓ A SER DE UN PELIGRO SOCIAL, A UN PELIGRO POLÍTICO

 La elaboración por parte del Régimen fascistoide del General Franco de la Ley de peligrosidad social, motivó la aparición de un pequeño nucleo de protesta que movilizó a la opinión pública occidental. Esto levantó la alarma del gobierno de Carrero Blanco.


Con la tramitación de la ley se creó en Barcelona un reducido grupo de activistas, con buenos contactos internacionales y conocedores de la evolución del activismo gay en América y Europa, y con relaciones tanto con las asociaciones antiguas, como los nuevos frentes de liberación.

El grupo se denominó AGHOIS (Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual), que al integrarse miembros de otras zonas de España pasó a denominarse Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH). Movilizaron asociaciones y gobiernos para señalar la ley que pretendia encerrar a homosexuales y transexuales, solo por serlo. Muchas portestas llegaron al gobierno español, incluso una del Vaticano. La ley finalmente optó por un redactado ambiguo que dejaba la decisión en manos de los jueces.

Una revista editada por ellos, AGHOIS, la enviaba Arcadie desde Francia a domicilios particulares. El régimen español vio que "el asunto homosexual" tenía tintes políticos y se les podía escapar de las manos. El 1973, Arcadie envió un correo criptado a Armand de Fluvià, explicando que el ministro López Rodó había presionado al gobierno frances para que la asociación no diera más apoyo al activismo español.


Armand de Fluvià


La solución fue editar la revista en Suecia con la ayuda del editor Gay Michael Holm. AGHOIS pasó a ser "Órgano del Movimiento Español de Liberación Homosexual", pero las presiones del ministerio de exteriores siguieron. Lo consideraban una grave intromisión política en asuntos internos de España. Así en 1974 se tuvo que dejar de editar la revista.


                                            El editor Michael Holm, Michael Holm

La presión contra el activismo no acabó aquí. Aunque para ellos fue un duro golpe, decidieron salir adelante. Un dia Fluvià recibió una llamada en su casa, un hombre pedía suscribirse a la revista. Armand que habia estado retenido en la temible comisaria de Via Layetana, conoció la voz, era el sanguinario torturador Juan Creix, 

Sus métodos de torturador mas conocidos eran: 

1)El electricista. Los electrodos sobre cuerpos mojados era una de las formas de tormento de aquellos «años de la victoria».

2)El corro. El método tradicional de los primeros años. Un grupo de policías pegando a mansalva, a mano y a porra.

3)La cigüeña. Se ponía al detenido en cuclillas, a veces desnudo para culminar la humillación. Se le esposaba las manos juntas por detrás de las rodillas y se le tenía así lo que aguantara, para golpearlo cuando se desplomaba.

4)El tambor. Consistía en colocar sobre la cabeza un cubo de aluminio, y golpearlo con las porras. Los tímpanos se hacían trizas, la sordera era una secuela inevitable, y el dolor, infernal.

5)La bañera. Un método basado en la asfixia: meter la cabeza del detenido en un cubo de agua, con el habitual plus de humillación después de que un torturador orinara o escupiera. El sadismo la ha perfeccionado cambiando el agua por una bolsa de basura apretada al cuello.

6)El Cristo. Consistía en tumbar en decúbito supino al detenido, con los brazos en cruz, y golpearle con todo tipo de instrumentos.

7)El quirófano. En una mesa tendían a la víctima de cintura para abajo, dejando el medio cuerpo superior suspendido en el aire. Mantener una horizontal imposible era la única manera de evitar el terrible dolor en la columna y la hiperemia cerebral. (1)

Juan Creix condecorado por su oficio de torturador.

A pesar del sigilo con que actuaban los miembros del MELH, un soldado se fue de la lengua en Zaragoza, la información llegó al Servicio de Información Militar, movilizando a la policía de Barcelona. Por suerte tuvieron tiempo de desmontar totas las redes y solo quedó un pequeño grupo que mantuvo viva la esperanza hasta la muerte del dictador.

(1) Métodos de tortura utilizados en la Comisaria de Via Laietana en tiempos de Juan Creix

De Via Laietana, raramente se salia entero.


Origen de la información:

Armand de Fluvià em va parlar de les trobades amb Juan Creix, però desconeixía el context, aquets ho he vist publicat per Geoffroy Huard, Los Gais durante el franquismo, ed Egales.

dilluns, 6 de maig del 2024

BATIDAS CONTRA HOMOSEXUALES Y TRANSEXUALES EN EL TARDOFRANQUISMO

Es difícil de entender y justificar las causas que llevaron a realizar las redadas a lugares privados donde los homosexuales se encontraban. El régimen franquista veía un peligro contra el que llamaban "la raza hispana", a lo que sumaba el sadismo de algunos jueces como "el juez de vagos" Antonio Sabater, y una policía que parecía edicta a la violencia. Éramos cabezas de turco por un régimen que odiaba la diversidad.

 



BAR TEXAS, BARCELONA 1970


El Bar Texas era uno de los muchos bares que vivían de las visitas de los americanos de la Navy VI Flota): No sería de extrañar que el nombre viniera por este motivo, estaba cerca de la plaza Reial y también era frecuentado por gays catalanes.

En otoño de 1970, Antonio Gutiérrez trabajaba como camarero en este bar, cuando de repente entró la policía. Uno de ellos pedía "la papela".

Antonio recién llegado de Málaga no sabía que era, y el "gris" aprovechó de darle un puñetazo y le llamó un "mientras yo hablo, te pones firmes" y luego vino una frase muy típica: "te vamos a sacar el mariconeo a palos".

Él había huido de Andalucía, pensando que en Barcelona esto no ocurría, aquella no fue la única detención, ni la última paliza y maltrato, el propio Texas recibió este tipo de visitas cuando los marinas no estaban allí.



LA REDADA DE SITGES, CARNAVAL 1972


La prensa sensacionalista vendía sus panfletos venden odio homófono. Enrique Rubio era el líder de este tipo de publicaciones, desde las páginas del POR QUÉ llamaba a acabar con los homosexuales.

Así a inicios de 1972 la Guardia Civil hizo una redada por las calles de Sitges, deteniendo y llevándose a todos los que iban travestidos, pese a ser carnaval.

Así un grupo de jóvenes gaditanos fueron pillados por la Guardia Civil que pasó la información al POR QUÉ, semanario que hizo una campaña sensacionalista y denigrante contra estos jóvenes. Todo indica que estos ni eran transexuales, ni homosexuales, tan sólo unos jóvenes gaditanos con ganas de juerga en el carnaval de Sitges. Quedaron en libertad, pero su imagen con los ojos tapados estuvo en la portada del semanario de sucesos. "Para el tercer sexo todo el año es carnaval" "Baile de violetas" "Usted lector ha oído hablar de los travestis, de los gays, de lo que en castellano puro se llaman maricas o, finalmente, homosexuales." Enrique Rubio.







BAR SARAS, PALMA 1974


Era 1974 y un hombre de mediana edad entró en el bar Saras y pidió una bebida. La policía entró y detuvo a todos los que estaban allí. A los extranjeros se les separa para poder escarmentar a quienes no lo son.

Un bello comisario le pregunta únicamente: ¿Tú eres mariquita?, el chico dice no. Y le pega un par de bofetadas, le vuelve a preguntar ¿Eres mariquita?. El chico duda y le pega dos bofetadas más, se lo vuelve a preguntar, y dice que sí. En el resto de los españoles ya no tuvo que preguntar, todos dijimos que sí."

Les obligan a dar datos, a quitarse todo lo que tienen de valor, a bajarse los pantalones, mientras los insultan, les dan puñetazos, patadas y cabezazos contra las paredes..."

Era el trámite para su fichaje. Tras esta sesión amable de malos tratos e insultos, se informaba a la empresa ya la familia.

  A él no le despidieron, pero su carrera quebró y nunca le llegó un ascenso.

Saras era un bar que normalmente pagaba sobornos a la policía, posiblemente en esta ocasión no lo había hecho y la policía se extralimitó "más allá de la ley" también por fines económicos. Al igual que los sucedidos en Stonewall o en Texas. En la España de Franco, los homosexuales carecían de presunción de inocencia y eran carne de cañón de este tipo de actuaciones abusivas.


PASAJE BEGOÑA, TORREMOLINOS 1971


Este célebre pasaje de Torremolinos era frecuentado por gente muy conocida como John Lennon, Anthony Quinn, Grace Jones, Judy Garland o Sara Montiel, y se creía que era un oasis dentro de la dictadura del general Franco, de ahí que muchos homosexuales iban. Uno de los bares, Tony's Bar, era el más frecuentado por el colectivo desde su inauguración en 1962.

La noche de San Juan de 1971 se presentó de repente la guardia civil, con órdenes del gobernador civil con el fin de "regenerar" Torremolinos, 300 personas fueron detenidas, 119 fueron llevadas a Málaga arrestadas, se clausuraron 23 locales, con acusaciones de atentados contra la moral y actos homosexuales. Pero la prensa extranjera informó de los hechos, esto aquí fue vendido como una campaña orquestada contra el buen nombre de la patria. Pero muchos detenidos eran extranjeros y lo contaron todo con pelos y señales ante una prensa democrática.





REDADA EN LAS RAMBLES, JULIO 1978



Las Ramblas de Barcelona fueron lugares de frecuentes redadas policiales. Una de las mas famosas ocurrió el 24 de julio de 1978, cuando la guardia urbana vapuleó y se ensañó duramente contra el pintor José Pérez Ocaña y al dibujante Nazario.

Era la verbena de Santiago, y los incidentes se prolongaron durante gran parte de la noche. Ocaña, personaje central de la película de Ventura Pons "Ocaña, retrato intermitente" y figura muy popular en Barcelona. Fue detenido por la policía cuando efectuaba un show, de travestismo en las Ramblas. En varias ocasiones había ofrecido el mismo espectáculo sin que intervinieran los guardias urbanos.

Según EL PAIS, los miembros del Frente de Liberación Gay de Catalunya organizaron una manifestación, desde la Rambla hasta la plaza Reial, a la que se unió numeroso público pidiendo la liberación de Ocaña y otros compañeros que fueron detenidos.

La manifestación fue disuelta por agentes de la policía urbana, utilizando métodos violentos. Hacía 30 meses que el dictador había muerto, pero la represión policial todavía estaba viva.





He presentado estos ejemplos, pero fueron muchos más. Algunos "populares" añorados de los duros años del franquismo como el señor de Alaska, Mario Vaquerizo, o el actor Imanol Arias, venden que aquella fue una época de más libertad. La memoria es necesaria para dejar en su sitio a estos intoxicadores.

dimarts, 13 de juny del 2023

EL DÍA QUE HERNANDO COLON VISITÓ JULIO II Y...

 Una historia que afecta al Papa Julio II y al segundo hijo del navegante Cristobal Colón ha salido publicada en una biografía reciente.




El ambicioso Fernando el Católico, ya siendo rey de Castilla (1511), deseaba incorporar Navarra al reino, para evitar el apoyo francés necesitaba la bula papal, y el papa era Julio II, tarea nada fácil. Pero el rey católico sabía que Giuliano della Rovere tenía un punto débil: los jóvenes.

Así envió al segundo hijo de Colón, Hernando, con veintidós años, a conseguir la bula. Según una biografía recientemente publicada (1) la misión no fue complicada, pues cuando el Papa le vio se lo llevó a sus habitaciones privadas y el joven salió con la bula unas horas más tarde. Y Fernando de Aragón ya pudo inciar la conquista de Navarra. 
Hernando, hijo de Colón, fue un erudito, cosmógrafo, bibliófilo y coleccionista y geógrafo que estuvo al servicio de los reyes Católicos y su nieto Carlos I, también por su condición de humanista y científico estuvo en el punto de mira de la Inquisición. Según su biógrafo, era homosexual (1). Entre sus obras más importantes se encuentra una biografía de su padre: Historie del S.D.Fernando Colombo; nelle s'ha particolare et vere relatione della vita e de fatti dell'Almiraglio D. Christoforo Colombo suo padre.

Julio II era hijo del papa Sixto IV, en cuyo honor embelleció su Capilla Sixtina con los frescos de Miguel Ángel. Fue un papa guerrero, seguramente asesino de su gran rival Rodrigo de Borja (Alexandre VI). Murió, como otros papas de su tiempo, víctima de la sífilis.
Una anécdota le situa visitando las pinturas de la Capilla Sixtina. Viendo la representación de san Zacarías se dio cuenta de que se parecía a él, rápidamente llamó a Miguel Ángel: "Si me retrataste a mi, en lugar de libro, era una espada lo que yo llevaría". Cierto o no describe perfectamente la idiosincracia de este Papa.

San Zacarías, Capilla Sixtina.



(1) Valdivieso Fontán, Manuel. Hernando Colón, Ed Almuzara.

dimecres, 5 d’abril del 2023

URBANO VIII, EL PAPA QUE TRAICIONÓ A GALILEO

 

"Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini" (Aquello que no han hecho los bárbaros, lo han hecho los Barberini)


Maffeo Barberini (Urbano VIII, 1568-1644) fue un Papa culto, amante de las letras y del arte, mecenas, nepótico y tal vez traidor y cobarde.

Estatua de Urbano VIII en su tumba, Bernini.


Creo fue unos de los personajes más interesantes que han pasado por la Santa Sede junto a Leon X. Creo de talante mucho más abierto de lo que se la ha supuesto, le tocó lidiar  con un entorno nada favorable, frente al que sucumbió, para acabar siendo un Papa odiado por todos. En su juventud fue amigo de Galileo, mecenas de Caravaggio y ya como Papa bendijo a la identidad masculina de Antonio de Erauso.

Era miembro de la poderosa estirpe florentina de los Barberini, llegó al papado tras la muerte de Gregorio XV en 1623. En poco tiempo llenó a toda su familia de títulos, especialmente a sus "sobrinos" (1). Además subió los impuestos a los romanos, para pagar los enormes gastos de su reinado. Todo esto le hizo muy impopular.

Retrato de Maffeo Barberini (Urbano VIII) de Caravaggio. 1598, Colección privada



Llevó a cabo una importante obra de transformación de la ciudad de Roma, destruyendo buena parte a favor de una nueva ciudad majestuosa y barroca. Entre sus protegidos estuvo Gian Lorenzo Bernini. El autor de la columnata de la plaza de San Pedro o el baldaquino de San Pedro del Vaticano, daba un doble sentido a muchas de las obras que desarrolló para evitar la impopularidad de los papas. Por cierto, por el baldaquino de la Basílica del Vaticano, Urbano VIII obligó a fundir los casetones de bronce del Panteón.

La parte más oscura de su reinado fue su relación con Galileo Galilei. Eran amigos desde muy jóvenes. Al inicio del papado se autoproclamó protector de las artes y las ciencias. Ambos hicieron publicaciones elogiando la labor del otro. Pero una vez el poder Maffeo Barberini le cogió el gusto de perseguir herejes. Primero se lanzó contra los que denominaba "adoradores del diablo", chamuscando a herejes y brujas sin piedad. Cuando en 1632 Galileo, convencido del apoyo de su amigo, publicó sus "diálogos", Urbano VII le traicionó, dejó que fuera juzgado, que se tratara de decir que la tierra era redonda y lo envió el ostracismo.

Sobre esta vertiente traidora del papa Barberini la más enigmática, hay quien defiende su gestión señalando que fue débil ante las presiones de un Sant Oficio en su máximo poder represivo, del que ni él mismo estaba a salvo. Lo que le convirtió en un gobernante débil y cobarde. Un ejemplo fue su inhibición en la guerra de los 30 años y el apoyo al Portugal independizado de Castilla, hizo que en Castilla fuera señalado como un Papa cobarde. 

Todo lo contrario lo podemos ver a inicios de su papado. En 1625 Felipe IV envió a Antonio-Catalina de Erauso (la monja alférez) a visitar al Papa, y éste le permitió el uso de vestimenta e identidad masculina el resto de su vida, hecho muy poco usual.



En esta época surgieron casos de adoración al diablo por parte de nobles y religiosos, el Santo Oficio obligó a los acusados a declarar bajo terribles torturas: "organizaban orgías en nombre del demonio Asmodeo ,  violaban y sodomizaban a jóvenes monjas ursulinas y las obligaban a mantener relaciones sexuales entre ellas" (2), en agosto de 1634 las hogueras acabaron con los principales encausados.

Retrato de Urbano VIII, de Gianlorenzo Bernini. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma


Murió siendo considerado un Papa que no se había sabido imponer a los ineteres familiares y de la Inquisición. Le sucedió Inocencio X, un gobernante magníficamente retratado por Diego Veláquez. Entró en los aposentos papales de la mano de quien se dejó influir, la malvada y temeraria mujer que se hizo notar dentro de los muros vaticanos». Esa mujer se llamaba Olimpia Maidalchini. Pero esta ya fue otra historia y otra época.

(1) Eufemismo, que en muchas ocasiones significaba "hijos"

(2) Eric Frattini, Los Papas y el sexo.