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dilluns, 3 de novembre del 2025

COMO VEIA LAS RELACIONES HOMOSEXUALES EL AUTOR DEL COLLAR DE LA PALOMA


El collar de la paloma es una obra en prosa del siglo XI escrita en lengua àrabe por Ibn Hazm.  Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor intentando descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, incluyendo detalles autobiográficos y documentales. Esta entrada se centrará en acercarse a como trató las relaciones homosexuales.




En el ámbito de los estudios medievales se ha pasado por alto la presencia de la homosexualidad de la época, ya sea por tabúes o por falta de fuentes que traten el tema. Cuando al fin encuentras alguna referencia, vienen acompañadas de citas de Marañón o López Ibor que consideraban la homosexualidad una enfermedad.

En el Collar de la Paloma hay muchas referencias homoeróticas, también un deseo de represión y castidad, paralelo al mismo deseo de represión heterosexual. Para acabar diciendo que el homoerotismo debia ser castigado. ¿Lo hizo por conviccción o para justificar su publicación? Difícil de saber.

Resumo este texto de Antonio ARJONA CASTRO Censor y académico numerario de la Real de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, com citas de López Ibor y Marañón, realizado en 1995. Creo que lo que he entresacado es de vuestro interés.







"Nació Abū Muhammad 'Alī Ibn Hazm en Córdoba, el año 384, que corresponde al 994 de nuestra era:

«Nací en Córdoba en el yānib (costado) oriental, en el arrabal de Munyat al-Mugīra, antes de la salida del sol y después de la salutación del imán"...

La niñez lánguida e indolente de un hijo de un ministro, que se cría oculto en los rincones del harem, entre los besuqueos y las intrigas de la mujeres. De ellas aprendió el Alcorán, y muchos versos, y a hacer los primeros palotes; pero también otras cosas, no poco útiles, aunque dolorosas en la infancia: se le revelaron temprano los misterios de la vida sexual y los tejemanejes del serrallo. Era, sin duda, un niño impresionable, enfermizo, de anormal nerviosidad, con despierta inteligencia y sentido moral, siempre en guardia contra la psicología femenil, que tan precozmente había conocido.

El ambiente social en que vivió su infancia y la educación que recibió, unido a factores genéticos, determinarían su personalidad, conducta sexual y amorosa. Respecto a su personalidad fue fuerte y vigorosa. Sus ideas políticas fueron firmes, lo que le acarrearía no pocos sinsabores en su vida. Fue un constante defensor de la causa omeya, incluso cuando las autonomías de las Taifas ya se habían consolidado.








Ibn Hazm aprendió en primer lugar a hablar con soltura, luego a escribir con claridad y de modo simultáneo a leer, utilizando para ello el Alcorán, cuyo conocimiento será luego la mejor base de su formación literaria. Aprendió gramática, lingüística, cálculo aritmético, geometría, arquitectura y filosofía. Su recta formación en religión y moral le daria una permanente búsqueda de la verdad.

Respecto a su sexualidad, es necesario recordar que rol no era el mismo en la Córdoba musulmana del siglo X que en la actualidad. En la Córdoba de Ibn Hazm, los roles de género estaban modelados a partir de los roles femeninos y masculinos definidos por el ambiente social de la época. En la España de los reyes de Taifas estaba de moda el amor bagdadí, es decir, el amor por los efebos, sobre todo entre la aristocracia y la élite intelectual de los poetas y literatos. Por eso Ibn Hazm tendrá una sexualidad ambivalente en sus años de juventud, aunque luego sus firmes convicciones religiosas le mantendrían en la más estricta castidad..

No es lo mismo crecer en un hogar donde solo habitan exclusivamente sus padres biológicos o adoptivos que en un harem lleno de mujeres y eunucos, gran parte de los cuales solían ser homosexuales.




Ibn Hazm tuvo una infancia y adolescencia llenas de experiencias sexuales de todo tipo, Después, a los 18 años, queda huérfano y se traslada a Almería. Dejaba en ella no sólo sus bienes materiales sino el amor de su juventud, la primera ilusión de su vida, cuyo vivo recuerdo le mueve a escribir su famosa risāla “El collar de la Paloma".


Pero este amor platónico que aparece en El collar de la Paloma se refiere al amor total con realización sexual. Prueba de ello es el caso que nos relata:

..."-Por Dios, voy a decírtela. Yo soy el hombre en quien dura más la erección. La mujer ha satisfecho ya su placer, incluso doblado, sin que hayan acabado mi erección ni mi deseo. Nunca me canso antes que la mujer,...




Su conocimiento de estos temas amorosos no era exclusiva del amor heterosexual, sino también al homosexual:

<«...Me acuerdo de haber estado cierta vez en una tertulia a la que asistían algunos amigos nuestros en casa de un ricacho, allí advertí entre uno de los presentes y otro, iniciaron manejos que no me gustaron, guiños nada convenientes y apartes de cuando en cuando. El 
dueño de la casa se hacía el ausente o el dormido. ni se inmutó; en vista de lo cual, le recité dos versos antiguos:

"Sus amigos que se hallaban aqui ayer
no vinieron por la música, sino por fornicar.
Consiguieron su intento, y tú eres un asno
cargado de imbecilidad y tontería»)


En sus confesiones personales relata:

«De mí sé decirte que jamás he bebido del agua de la unión sin que se me acreciera la sed. Una vez me reuní con una persona a quien amaba, y mi imaginación, al hacer recuento de los diferentes modos de la unión amorosa, no encontró ninguno que no quedase por debajo de mi propósito, que no resultase insuficiente para remediar mi pasión y lo rechacé"




En otras ocasiones Ibn Hazm aparece como romántico amador, víctima de una fiel, de una desgraciada pasión no correspondida. Puede que Ibn Hazm no era sincero en El collar de la paloma, sino que seguía los cánones de la preceptiva árabe y ocultaba gran parte de su íntima experiencia sexual.

Ibn Hazm conocía perfectamente el tema de la homosexualidad, y seguramente tuvo alguna experiencia de este tipo. El razonamiento legal de Ibn Hazm sobre la homosexualidad tanto masculina como femenina comparándola con la de otros juristas, en particular, malikíes, Ibn Hazm mantiene que la homosexualidad no debe equipararse a la fomicación que incurre en la pena de muerte. Por el contrario, aboga por el relativamente suave castigo de diez latigazos por prácticas homosexuales, basado en su interpretación de las fuentes reveladas."






Aunque algunos autores modernos han insinuado que el propio Ibn Hazm pudo homosexual (tal vez reprimió sus propios deseos), él condena categóricamente las relaciones entre miembros de un mismo sexo y mantiene que los homosexuales deben reformarse. Pero no debe olvidarse que al optar por la castidad, no solo reprimió sus deseos homosexuales, también los heterosexuales.

dijous, 6 d’agost del 2020

¿CÓMO VEÍA EL CRISTIANISMO A LA HOMOSEXUALIDAD EL SIGLO X?


Hroswitha de Gandersheim (935-1002) fue una importante canonesa del siglo X, un poema suyo sobre el martirio de Pelayo se interpretó como una condena de la homosexualidad. Hay versiones que lo matizan.

Grabado de Alberto Duerero, 1501, para la obra de Hroswitha

La lectura del poema no parece que a la canonesa le preocupen especialmente las relaciones homosexuales, sino que un cristiano tenga relaciones sexuales con un "bárbaro".

"Bromeando, vuelve el oído hacia la boca real y con una carcajada desvía el beso declinado,
mientras con su hermosa boca dice:
«No es justo para un hombre bañado en el bautismo de Cristo
ofrecer su pío cuello al abrazo de un bárbaro;
ni debería un cristiano, ungido con el óleo sagrado,
aceptar el beso de un siervo del inmundo demonio,
abrazar con conciencia limpia a esos hombres estúpidos
con quienes adoráis estultos dioses de arcilla»"(1
)

John Boswell señala  sobre este poema:


"Hroswitha no se propone enunciar juicios teológicos sobre actos homosexuales, pero el tono  en que se expresa es revelador. Reconoce que los musulmanes son más proclives a tal conducta que los cristianos, a pesar de lo cual parece sentir que la finalidad más importante de su relato es dar testimonio de la fe cristiana y no cooperar con paganos lujuriosos. La
misma intriga, pero con una mujer cristiana y un varón romano, es normal en la martirología cristiana primitiva. Se afirma casi explícitamente que, entre los sarracenos, las relaciones homosexuales no eran pecaminosas. No era «antinatural» que los hombres se relacionasen sexualmente con hombres, sino que era simplemente «indecoroso» que los hombres cristianos tuvieran cualquier tipo de relación personal con hombres paganos" (1)

Por la poesía andalusí tenemos conecimiento de que muchos musulmanes tenían amantes cristianos y no veían ningún problema en ello. No está claro que fuera al revés, aunque si hoy podemos comprobar  que los padres de la iglesia lo deploraban o consideraban un crimen execrable anti natura, mientras el conjunto de la población, religiosos incluídos, lo veían de forma muy diferente.

La benedictina Hroswitha fue una de las intelectuales más importantes del siglo X. Ingresó joven en el convento femenino de Gandersheim, donde fue abadesa. Hizo voto de obediencia y castidad, pero no de pobreza, por ello se la considera canonesa. Gran conocedora de la poesía clásica dispuso de una basta obra literaria (poemarios, teatro y leyendas. Entre esta importante obra destaco la Leyenda de San Pelayo (Pelagio) de Córdoba, donde narra su supuesto martirio reciente. Su obra fue descubierta el siglo XVI, considerando sus descubridores que una obra tan importante había sido inspirada por Dios. 





El pensamiento intelectual de esta época tenía a los Padres de la Iglesia deplorando y atacando el placer erótico y la pasión romántica, pero estos sentimientos no desaparecieron ni en la población, ni en la propia iglesia, así los autores clericales daban testimonio de su vida amorosa en los monasterios de varones y mujeres, mientras los laicos no dejaran de enamorarse , y la filosofía y la teología mostraron atención a otros temas hasta bien entrado el siglo XIII.

(1) Boswell, John. Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad

dissabte, 18 de gener del 2020

AL ANDALUS. POESIA HOMOERÓTICA



 La poesía homoerótica fua muy popular entre los siglos IX y XI en el Al Andalus.

Jeque y joven de fiesta en un jardín, por Mohammad Ali, 1530; Museo Reza Abbasi, Teheran


I INTRODUCCIÓN

Desde el siglo IX, reinado del emir Abderramán II hasta la llegada de los almorávides el siglo XI, Al Andalús vivió una época de esplendor cultural, brillando la literatura y especialmente la poesía. Ésta empezó siendo de contenidos ambiguos y  llegó a expresar temas homoeróticos con absoluta libertad. En ellos se describía la belleza de jóvenes efebos o bellas doncellas, junto a un nada disimulado goce por el vino y el buen vivir.

Las traducciones han eliminado gran parte de este contenido, han feminizado nombres masculinos o han eliminado el uso del género neutro. Cuando leemos "gacela" o "luna" no nos explican que en su lengua árabe eran palabras masculinas.

Tambien aparece, al igual que en la poesía griega, el amor y la seducción de jóvenes amantes hacia los hombres adultos:

"Le di aquello que me pedía, le hice mi señor...
El amor ha puesto bridas en mi corazón
como un camellero pone bridas en su camello
" (Ibn Abd Rabbihi, s X)

Para Ibn Hazm (994-10649, el amor escapa al control del hombre, «es una especie de naturaleza, y el hombre sólo tiene poder sobre los movimientos libres de sus órganos.» En su obra mas conocida,  “El collar de la paloma”, hay una mezcla de generalizaciones teóricas y ejemplificaciones o anécdotas personales; aunque la gran mayoría sus contenidos se refieren al amor heterosexual, especialmente por hermosas esclavas, se intercalan repetidamente las historias de hombres que se enamoran de otros hombres. En ocasiones la atribución es ambígua dado que el texto, refiriéndose neutralmente al ser amado, puede estar dedicado tanto a un hombre como a una mujer:

"No está reprobado por la fe ni vedado en la santa Ley, por cuanto los corazones se hallan en manos de Dios Honrado y Poderoso, y buena prueba de ello es que, entre los amantes, se cuentan califas y rectos imanes"

El más aclamado autor lírico de esta época es el cordobés Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman, o Ibn Quzman (c. 1080-1160), considerado uno de los grandes poetas medievales. Alto, rubio y de ojos azules, Ibn Quzman fue un bohemio irreverente que llevaba y hacía gala de una vida  absolutamente licenciosa.

Tengo un amado alto, blanco, rubio.
¿Has visto de noche la luna? Pues él brilla más
Me dejó el traidor y luego vino a verme y saber mis nuevas:
tapó mi boca, calló mi lengua,
hizo como la lima con mis barruntos.

La tolerancia sexual de Al-Andalus en la Alta Edad Media fue gracias a una sociedad refinada, respetuosa y cosmopolita, se ve reflejada en poemas como estos de Ibn Abd Rabbihi. (Córdoba, 860-940)

Le di aquello que me pedía, le hice mi señor...
El amor ha puesto bridas en mi corazón
como un camellero pone bridas en su camello.

Algunos poetas fueron más explícitos y menos castos en la expresión de su pasión, como Ali ibn Abi l-Husayn (m. 1038).

¡Cuántas noches me han servido las copas
las manos de un corzo que me compromete!
Me hacía beber de sus ojos y de su mano
y era embriaguez sobre embriaguez, pasión sobre pasión.
Yo tomaba los besos de sus mejillas y mojaba mis labios
en su boca, ambas más dulces que la miel.

El amor descrito por las poetisas es el tópico del amor cortés árabe; en contraste con la poesía homoerótica, el amado no es descrito físicamente, salvo algunas excepciones. En muchos casos su obra llega como un eco de la voz y el punto de vista masculinos, y llegan a cantar la belleza femenina ajena, simulando un amor sáfico que algunos autores dudan que tuviera un paralelo en la vida real:

Ésa es la razón que me impide dormir:
cuando suelta sus bucles sobre el rostro,
parece la luna en las tinieblas de la noche;
es como si a la aurora se le hubiese muerto un hermano
y la tristeza se hubiese vestido de luto.





  II AL-MUTAMID DE SEVILLA: EL REY POETA.


Político, poeta e intelectual Al-Mutamid (1040-1095) fue un poderoso rey taifa de Sevilla. Y una de las más importantes figuras de la Edad Media hispana.

Las crónicas nos hablan de un rey apuesto, sensible, valeroso, delicado y feroz. Habría sido uno de tantos príncipes guerreros en la España de los reinos de taifas si un giro inesperado no le hubiese llevado al poder. Su hermano mayor fue ejecutado por su propio padre, por supuesta traición o simple cobardía en una operación militar de conquista. Al-Mutamid quedó automáticamente convertido en heredero, aunque posiblemente  ya había sido designado secretamente por su padre antes de la ejecución de su hermano.

Coetáneo del Cid, su poder aumentó al anexionar Córdoba a su reino. Ello le significó graves consecuencias, entre otras sufrir el acoso de Alfonso VI de Castilla que arrebató Toledo a los hispano-musulmanes. Asustado ante el poder de los invasores cristianos, el rey andalusí tomó una decisión de consecuencias nefastas para los reinos taifas: llamó a los almorávides en su ayuda.

Los almorávides derrotaron a Alfonso VI, pero luego pasaron factura a Al-Mutamid. Una vez instalados en la peninsula le quitaron el reino y lo expulsaron al Norte de África. Encadenado junto a su familia, tuvo que embarcar en el Guadalquivir, camino del destierro en Africa donde murió recordando su bello Alcázar de Sevilla, antes tuvo que ver a sus propias hijas vendidas como esclavas.

Poeta, mecenas, político maquiavélico estamos ante una de las figuras mas importantes de la historia de España. Posiblemente por ser andalusí (hispano-musulmán) su figura ha sido marginada, ignorada y a veces ridiculizada.

En su encierro africano escribió toda una serie de poemas llenos de tristeza y de melancolía:

Yo era amigo del rocío, señor de la indulgencia,
Amado de las almas y de los espíritus...

La sociedad andalusí no era integrista, amaba la paz, el progreso y especialmente el buen vivir. La obra literaria y política de este rey es muy importante. Con plena libertad cantó a las excelencias del buen vino, a los placeres carnales, a las mujeres y a al amor hacia los hombres.

Al-Mutamid, rey de Sevilla, escribió en el siglo XI una auténtica declaración de amor hacia su paje: 'Lo hice mi esclavo, pero la humildad de su mirada me convirtió en su prisionero, de tal modo somos ambos y al mismo tiempo esclavo y señor uno de otro'. Los versos de“necesidad” los dedicó también al poeta Ibn Ammar, a quien convirtió en uno de los hombres más poderosos de Al Andalus.  Él mismo señalaba que no soportaba estar separado de Ammar, 'ni siquiera una hora, ni de día ni de noche'

Como Zeus amó a su joven copero, a su particular Ganímedes:

Apareció, exhalando aromas de sándalo,
al doblar la cintura por el esbelto talle,
¡Cuántas veces me sirvió, aquella oscura noche,
en agua cristalizada, rosas líquidas!

Al Mutamid cantó al amor y a la belleza, al buen vino y a todos los placeres de la vida. Placeres a los que se entregó plenamente, placeres y buen vivir que perdió por culpa de una decisión posiblemente errónea.


Obra del pintor granadino Gabriel Morcillo



III ABENÁMAR, EL POETA QUE PUDO SER REY

 

"-¡Abenámar, Abenámar, moro de la morería,
el día que tú naciste grandes señales había!"


Abū Bakr Muḥammad ibn ˁAmmār, también conocido como Abenámar (1031-1086), fue un poeta andalusí, amante del rey Al-mutamid y visir de la Taifa de Sevilla.

Gran jugador de ajedrez, de origen humilde, aventurero, poeta y conspirador enamoró al joven príncipe Al Mutamid mucho más joven. Una vez este fue rey, lo nombró taifa de Sevilla. Planeando la conquista de Murcia, fue enviado él por su amante, pero una vez ocupado el reino, Abenámar se nombró rey, rompiendo la confianza de su amante.

AL REY AL-MUTAMID

Te abrazaba la cintura tierna
bebía de tu boca el agua clara.

Yo me contentaba con lo permitido
pero tu querías aquello que lo no es.

Expondré aquello que ocultas:
Oh, gloria de la caballería ¡¡
defendiste las aldeas,
pero violaste a las personas. (
1)

Los excesos en el poder rebelaron a la población, marchando a Toledo donde conoció al leonés Alfonso VI, la leyenda dice que fue Abenámar quien convenció al conquistador de Toledo, para que no atacase Sevilla. Fue después de una partida de ajedrez. Su estada en esta ciudad duró poco, debió huir primero a Madrid, luego a Zaragoza donde fue recibido en olor de multitudes, allí conoció al célebre mercenario conocido como el Cid Campeador. Nombrado visir, pronto sus excesos con el vino y el sexo pusieron la población en contra suyo. Entonces escribió a su amante pidiendo clemencia:

...Al recordar el tiempo de mi juventud, es como si se encendiese
el fuego del amor en el pecho.
Aquellas noches en que no hacía caso de la sensatez del consejo
y seguía los errores de los alocados;
condené al insomnio a los párpados somnolientos
y recogí el tormento de las tiernas ramas...
.(1)


Pero enterado el rey de Sevilla de una nueva conspiración de su amante, mandó encerrarlo en una celda, allí lo ejecutó con sus propias manos.

Ibn Ammar representa uno de los poetas andalusís que mejor dominaron el arte del gazal homoerótico. Por desgracia se le conoce más por un poema fronterizo del siglo XV, que por su bellísima obra poética del siglo XI.

(1)  Homosexualidad en al-Andalus Equipo Redes  (blog)

IV BEN SAHL DE SEVILLA, EL POETA QUE AMÓ A MUSA

 

Ben Sahl de Sevilla (1212-1251) fue un poeta andalusí de origen judío. Musulmán devoto, cantó a las excelencias del vino y el amor hacia los jóvenes.

Musa era un joven judío, seguramente llamado Moisés, al que el poeta amó y dedicó muchos de sus poemas. Esto fue en la Sevilla a inicios del siglo XIII. Con la entrada de Fernando III huyó a Ceuta, en uno de sus viajes la goleta se hundió falleciendo con 39 años de edad. Una anécdota dice que enterado el gobernador de Ceuta de su fallecimiento, exclamó "la perla ha vuelto al mar".

Luis Antonio de Villena (2) señala: "su lírica es amorosa, esencialmente, aunque no faltan los panegíricos" y su éxito le sobrevivió, escribiéndose poemas sobre él y Musa siglos después. Una página de internet "Poetasandaluces.com" llega a decir que "Llegó a tener una gran fama entre los contemporáneos, sobre todo por su capacidad de improvisación, y sus poemas aparecen en "Las mil y una noches"." En uno de sus poemas declara su deuda con Abu Nuwas

Nadie duda de su relación con el joven Musa, también su tensión interna entre el judaismo y el islam (abandona a Musa-Moisés a favor del muchacho Muhammad-Mahoma), pudo tener influencia en su poemario. Alberto Mira (3) señala "El tratamiento ligero de la religión aparece en sus textos. Sin embargo el poeta destaca ya en su época por la intensidad de sus sentimientos y por las imaginativas metáforas con las que articula."

(1)  Homosexualidad en al-Andalus Equipo Redes  (blog)
(2) Luis Antonio de Villena. Amores Iguales. Ed La Esfera
(3) Alberto Mira. Para entendernos. Ediciones de la tempestad.



dimecres, 4 de desembre del 2019

BEN SAHL DE SEVILLA, EL POETA QUE AMÓ A MUSA

Ben Sahl de Sevilla (1212-1251) fue un poeta andalusí de origen judío. Musulmán devoto, cantó a las excelencias del vino y el amor hacia los jóvenes.



Musa era un joven judío, seguramente llamado Moisés, al que el poeta amó y dedicó muchos de sus poemas. Esto fue en la Sevilla a inicios del siglo XIII. Con la entrada de Fernando III huyó a Ceuta, en uno de sus viajes la goleta se hundió falleciendo con 39 años de edad. Una anécdota dice que enterado el gobernador de Ceuta de su fallecimiento, exclamó "la perla ha vuelto al mar".

Luis Antonio de Villena (1) señala: "su lírica es amorosa, esencialmente, aunque no faltan los panegíricos" y su éxito le sobrevivió, escribiéndose poemas sobre él y Musa siglos después. Una página de internet "Poetasandaluces.com" llega a decir que "Llegó a tener una gran fama entre los contemporáneos, sobre todo por su capacidad de improvisación, y sus poemas aparecen en "Las mil y una noches"." En uno de sus poemas declara su deuda con Abu Nuwas

Nadie duda de su relación con el joven Musa, también su tensión interna entre el judaismo y el islam (abandona a Musa-Moisés a favor del muchacho Muhammad-Mahoma), pudo tener influencia en su poemario. Alberto Mira (2) señala "El tratamiento ligero de la religión aparece en sus textos. Sin embargo el poeta destaca ya en su época por la intensidad de sus sentimientos y por las imaginativas metáforas con las que articula."


POEMAS

En el lunar de la mejilla...

En el lunar de la mejilla de Musa
la negrura del reproche sobre la claridad del amor.
La belleza ha trazado una waw (3)en su aladar
y una gota de tinta ha salpicado su mejilla.
Sus ojor miran indecisos, pero con ellos
las penas me han llegado al corazón.


Es un sol...

¿Es un sol con la túnica de púrpura
o una luna ascendiendo sobre una rama de sauce?
¿Muestra unos dientes o son perlas enfiladas?
¿Son ojos lo que tiene o dos leones?
¿Una mejilla de manzana o una rosa
que de los escorpiones guardan dos espadas?

(1) Luis Antonio de Villena. Amores Iguales. Ed La Esfera
(2) Alberto Mira. Para entendernos. Ediciones de la tempestad.
(3) patilla




dimecres, 7 d’agost del 2019

ABENÁMAR, EL POETA QUE PUDO SER REY

"-¡Abenámar, Abenámar, moro de la morería,
el día que tú naciste grandes señales había!"


Abū Bakr Muḥammad ibn ˁAmmār, también conocido como Abenámar (1031-1086), fue un poeta andalusí, amante del rey Al-mutamid y visir de la Taifa de Sevilla.



Gran jugador de ajedrez, de origen humilde, aventurero, poeta y conspirador enamoró al joven príncipe Al Mutamid mucho más joven. Una vez este fue rey, lo nombró taifa de Sevilla. Planeando la conquista de Murcia, fue enviado él por su amate, pero una vez ocupado el reino, Abenámar se nombró rey, rompiendo la confianza de su amante.

AL REY AL-MUTAMID

Te abrazaba la cintura tierna
bebía de tu boca el agua clara.

Yo me contentaba con lo permitido
pero tu querías aquello que lo no es.

Expondré aquello que ocultas:
Oh, gloria de la caballería ¡¡
defendiste las aldeas,
pero violaste a las personas. (
1)

Los excesos en el poder rebelaron a la población, marchando a Toledo donde conoció al leonés Alfonso VI, la leyenda dice que fue Abenámar quien convenció al conquistador de Toledo, para que no atacase Sevilla. Fue después de una partida de ajedrez. Su estada en esta ciudad duró poco, debió huir primero a Madrid, luego a Zaragoza donde fue recibido en olor de multitudes, allí conoció al célebre mercenario conocido como el Cid Campeador. Nombrado visir, pronto sus excesos con el vino y el sexo pusieron la población en contra suyo. Entonces escribió a su amante pidiendo clemencia:

...Al recordar el tiempo de mi juventud, es como si se encendiese
el fuego del amor en el pecho.
Aquellas noches en que no hacía caso de la sensatez del consejo
y seguía los errores de los alocados;
condené al insomnio a los párpados somnolientos
y recogí el tormento de las tiernas ramas...
.(1)



Pero enterado el rey de Sevilla de una nueva conspiración de su amante, mandó encerrarlo en una celda, allí lo ejecutó con sus propias manos.

Escogimos el jardín como vecino y nos visitaba con sus regalos
que traían las manos de las suaves brisas;
nos enviaba su aliento y se lo devolvíamos aún más perfumado,
y con más suave brisa;
la brisa, en su ir y venir, parecía una chismosa,
que llevase y trajese maledicencia;
el sol nos daba de beber.
¿Quién ha visto el sol en mitad de la negra noche, sino nosotros?


Ibn Ammar representa uno de los poetas andalusís que mejor dominaron el arte del gazal homoerótico. Por desgracia se le conoce más por un poema fronterizo del siglo XV, (hay confusión sei se refiere a él o a tro Abenamar) que su bellísima obra poética del siglo XI.


Mas

diumenge, 19 de maig del 2019

SAN PELAYO "PATRON DE LA HOMOFOBIA"


San Pelayo está considerado un ejemplo de la virtud de la castidad juvenil frente a la homosexualidad.


Martirio de san Pelayo. Juan Soreda, retablo mayor de la iglesia de San Pelayo de Olivares de Duero


Tras la expulsión de los visigodos de la Península Ibérica la mayor parte de la población hispano-romana aceptó la cultura musulmana y con ella su religión. Se cree que menos de un 25% siguió aceptando el cristianismo. No eran perseguidos, ni tampoco marginados.

Su única obligación era pagar sus tributos y evitar el proselitismo religioso. Se conocen cristianos que ocuparon puestos de importancia en la administración o la milicia, tanto del emirato como mas tarde del califato, o en los reinos de taifas. Incluso se celebraron regularmente Concilios para debatir cuestiones de fe y la relación de la comunidad cristiana con la musulmana.

Este clima de respeto y tolerancia se veía a veces rota por algunos fundamentalistas cristianos como el obispo Eulogio. Éste llamaba al martirio a la juventud de Al Andalus,  como medio de salvación. Mandaba a sus partidarios a la Mezquita de Córdoba a insultar al Profeta y al Corán. Todos estos hechos eran utilizados por los cristianos  de los reinos del norte, especialmenete León, para presentarse como víctimas y justificar la persecución de los hispano-musulmanes, expulsarlos de sus tierras y crear la falsa idea de la Reconquista. Es en este contexto en el que aparece Pelayo, un joven de Tuy.

Supuestamente Pelayo era un joven capturado por la milicia hispano-musulmana del Califato de Córdova. Cuenta la leyenda que el califa Abderramán III cuando lo vio se enamoró de él, no en vano tenia en su Corte un buen número de bellos muchachos. Se dice que este poderoso monarca requirió sus favores sexuales, que Pelayo se negó señalando su fe en Cristo y por ello  fue martirizado por despedazamiento o desmembramiento mediante tenazas de hierro.

La leyenda de San Pelayo aliementó la islamofobia y la homofobia franquista. 


La realidad seguramente fue distinta. Pelayo era hermano del obispo de Tuy, Córdova pidió rescate por él y este jamás llegó. Tras ser abandonado por su familia se dedicó al proselitismo religioso por la ciudad califal. La noticia de la tortura y muerte del joven fue utilizada como un ejemplo de santidad.

Las juventudes falangistas (OJE) utilizaron esta leyenda para presentarle como modelo de joven cristiano y mártir. La revista "Flechas y Pelayos" unían su nombre al de otra leyenda muy apreciada por ellos: Don Pelayo. La Iglesia Católica no quiso ser menos y le canonizó como ejemplo de la virtud de la castidad juvenil frente a la homosexualidad.




Mas información:

Pelayo, efevo y santo. Una historia hispana de mito y martirio:

 http://homocronicas.blogspot.com/2011/04/pelayo-efebo-y-santo-una-historia.html


dijous, 24 de gener del 2019

LA TRISTE HISTORIA DE AL-MUTAMID, REY DE SEVILLA



«Lo hice mi esclavo, pero la humildad de su mirada me convirtió en su prisionero, de tal modo somos ambos y al mismo tiempo esclavo y señor uno del otro» Al-Mutamid.


Político, poeta e intelectual Al-Mutamid (1040-1095) fue un poderoso rey taifa de Sevilla. Y una de las más importantes figuras de la Edad Media hispana.



Las crónicas nos hablan de un rey apuesto, sensible, valeroso, delicado y feroz. Habría sido uno de tantos príncipes guerreros en la España de los reinos de taifas si un giro inesperado no le hubiese llevado al poder. Su hermano mayor fue ejecutado por su propio padre, por supuesta traición o simple cobardía en una operación militar de conquista. Al-Mutamid quedó automáticamente convertido en heredero, aunque posiblemente  ya había sido designado secretamente por su padre antes de la ejecución de su hermano.

Coetáneo del Cid, su poder aumentó al anexionar Córdoba a su reino. Ello le significó graves consecuencias, entre otras sufrir el acoso de Alfonso VI de Castilla que arrebató Toledo a los hispano-musulmanes. Asustado ante el poder de los invasores cristianos, el rey sevillano tomó una decisión de consecuencias nefastas para los reinos taifas: llamó a los almorávides en su ayuda.

Los almorávides derrotaron a Alfonso VI, pero luego pasaron factura a Al-Mutamid. Una vez instalados en la peninsula le quitaron el reino y lo expulsaron al Norte de África. Encadenado junto a su familia, tuvo que embarcar en el Guadalquivir, camino del destierro en Africa donde murió recordando su bello Alcázar de Sevilla, antes tuvo que ver a sus propias hijas vendidas como esclavas.

Poeta, mecenas, político maquiavélico estamos ante una de las figuras mas importantes de la historia de España. Posiblemente por ser andalusí (hispano-musulmán) su figura ha sido marginada, ignorada y a veces ridiculizada.

Columna del rey Al-Mutamid - Jardín de la Galera - Alcázar de Sevilla.

En su encierro africano escribió toda una serie de poemas llenos de tristeza y de melancolía:

Yo era amigo del rocío, señor de la indulgencia,
Amado de las almas y de los espíritus;
Mi diestra regalaba el día de los dones,
Y mataba, el día del combate;
Mi izquierda sujetaba todas las riendas que dominaban
A los corceles en los campos de batalla.
Hoy soy rehén, de la cadena y de la pobreza
Apresado, con las alas rotas.



La sociedad andalusí no era integrista, amaba la paz, el progreso y especialmente el buen vivir. La obra literaria y política de este rey es muy importante. Con plena libertad cantó a las excelencias del buen vino, a los placeres carnales, a las mujeres y a al amor hacia los hombres.

Antes de ser rey, en Silves conoció a quien fue el amor de su vida, Abu Bakr Ibn Ammar, popularmente conocido por Abenamar. Siendo rey le nombró visir de Sevilla, mas tarde le envió a conquistar Murcia, pero se rebeló contra él autonombrándose rey de este reino. Sus excesos con el vino y el sexo le llevaron abandonar, tras pasar por Toledo, Cuenca y Zaragoza, pidió clemencia a su antiguo amante:

...Al recordar el tiempo de mi juventud, es como si se encendiese
el fuego del amor en el pecho.
Aquellas noche en que no hacía caso de la sensatez del consejo
y seguía los errores de los alocados;
condené al insomnio a los párpados somnolientos
y recogí el tormento de las tiernas ramas....(1)

Pero enterado el rey de Sevilla de una nueva conspiración de su amante, mandó ejecutarlo.
Al-Mutamid, rey de Sevilla, escribió en el siglo XI una auténtica declaración de amor hacia su paje: 'Lo hice mi esclavo, pero la humildad de su mirada me convirtió en su prisionero, de tal modo somos ambos y al mismo tiempo esclavo y señor uno de otro'. Los versos de“necesidad” los dedicó también al poeta Ibn Ammar, a quien convirtió en uno de los hombres más poderosos de Al Andalus.  Él mismo señalaba que no soportaba estar separado de Ammar, 'ni siquiera una hora, ni de día ni de noche'. Otros poemas:

EL COPERO LA COPA Y EL VINO.

Apareció, exhalando aromas de sándalo,
al doblar la cintura por el esbelto talle,
¡Cuántas veces me sirvió, aquella oscura noche,
en agua cristalizada, rosas líquidas!

EL REFLEJO

El reflejo del vino atravesado por la luz
Colorea de rojo los dedos del copero,
Como el enebro deja teñido el hocico del antílope.

Monumento dedicado a Al-Mutamid en Silves, Algarve. 


"Espada su nombre,
espada sus ojos.
Desenvainadas, las tres me matarían.

¿No le basta con una?
Pero incluso me golpea la vaina, sus párpados.
Cuando le cautivé
sus ojos me cautivaron;
amos y cautivos los dos a la vez.

¿Oh espada,
trata a tu cautivo de amor con compasión,
no te pido libertad como galardón."


Al Mutamid cantó al amor y a la belleza, al buen vino y a todos los placeres de la vida. Placeres a los que se entregó plenamente, placeres y buen vivir que perdió por culpa de una decisión posiblemente errónea.

(1) Poema completo:

¿Acaso Silves no ha llorado por el que sufre
y Sevilla no ha suspirado por un arrepentido?
La lluvia cubrió el manto de nuestra juventud
en un país donde los jóvenes rompían los amuletos de la infancia.
Al recordar el tiempo de mi juventud, es como si se encendiese
el fuego del amor en el pecho.
Aquellas noches en que no hacía caso de la sensatez del consejo
y seguía los errores de los alocados;
condené al insomnio a los párpados somnolientos
y recogí el tormento de las tiernas ramas.
¡Cuántas noches pasamos en el Azud, entre los meandros del río,
que se deslizaba con la sinuosidad de una serpiente!
Escogimos el jardín como vecino y nos visitaba con sus regalos
que traían las manos de las suaves brisas;
nos enviaba su aliento y se lo devolvíamos aún más perfumado,
y con más suave brisa;
la brisa, en su ir y venir, parecía una chismosa,
que llevase y trajese maledicencia;
el sol nos daba de beber.
¿Quién ha visto el sol en mitad de la negra noche, sino nosotros?

dissabte, 11 de març del 2017

LOS BODEGONES HOMOERÓTICOS DE GABRIEL MORCILLO

Gabriel Morcillo Raya (1887 - 1973) fue un pintor español que formó parte de la corriente academicista granadina.


Su gusto por el orientalismo le llevó a pintar una importante cantidad de muchachos, junto a bodegones. Una obra con una enorme carga homoerótica que en su momento se consideró "ambigua", especialmente tras la Guerra Civil, seguramente ayudó a ello su adhesión al Dictador, para quien pintó un cuadro ecuestre. 




Luis Antonio de Villena (1) señala la evidente "sensualidad transgresora" de estos cuadros que muestran a estos jóvenes "entre sueños islamistas y grecorromanos, en una perfecta exaltación hedonística y desnuda de la carne y el placer: turbantes, ajorcas, frutas sensuales, esclavos árabes que se venden…"





Fue académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la Real Academia de Bellas Artes de Granada y la de Málaga. Sus exposiciones llegaron a Nueva York, Buenos Aires o Venecia. Parte de su obra puede contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Granada, 






Sus trabajos homoeróticos desaparecieron con la dictadura fascista del general Franco.






Mas información


Gabriel Moricillo en Bajo el signo de Libra:  http://bajoelsignodelibra.blogspot.com.es/2008/06/gabriel-morcillo.html

dilluns, 4 de gener del 2016

IBN QUZMAN, POEMA "DEL ZOCO QUIERO A UN CHICO..."

Desde el siglo IX, reinado del emir Abderramán II hasta la llegada de los almorávides el siglo XI, Al Andalús vivió una época de esplendor cultural, brillando una poesía que empezó siendo de contenidos ambiguos y que llegó a expresar temas homoeróticos con absoluta libertad. 



En ellos se describía la belleza de jóvenes efebos o de las bellas doncellas, junto a un nada disimulado goce por el vino y el buen vivir. Desgraciadamente las traducciones han eliminado gran parte de este contenido. Cuando leemos "gacela" o "luna" no nos explican que en su lengua árabe eran palabras masculinas. También, al igual que en la poesía griega, se habla del sometimiento del joven amado al adulto amante.

El poeta lírico mas aclamado de esta época fue el cordobés Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman, o Ibn Quzman (1080-1160), considerado uno de los grandes poetas medievales. Alto, rubio y de ojos azules, Ibn Quzman fue un bohemio irreverente que llevaba y hacía gala de una vida licenciosa. 

Tengo un amado alto, blanco, rubio.
¿Has visto de noche la luna? Pues él brilla más
Me dejó el traidor y luego vino a verme y saber mis nuevas:
tapó mi boca, calló mi lengua,
hizo como la lima con mis barruntos.



Dio forma definitiva al zéjel (1),  hoy se le considera uno de los que mejor ha sabido utilizarlo. En ellos canta sus relaciones con jóvenes efebos, las fiestas a las que solía asistir o los bailes e instrumentos musicales empleados en ellas. También habla de sí mismo y hace, como otros poetas, elogio de las personas que le protegen. El vino casi siempre está presente. 

Uno de sus mas bellos poemas es "Del zoco quiero a un chico"

Del zoco quiero a un chico.
De verlo, lo conoces.
Su nombre te diría;
Pero nombrarlo no oso.
Tú que a la gente matas,
aunque otra cosa digas:
¿Qué almizcle es ése, amigo?
¡Ven, ven, ante el maestro!
¡Por Dios, qué presumido!
Saluda, por lo menos.
Conviene, si te entonas,
que el entonar te siente.
Yo callo y sufro, pero
lo quiero, pese a todo.
Con verlo ya me pasmo.
¿Negar voy lo que es cierto?
De estar ello en mi mano,
lo que celar no puedo.
¡Ay, tú el de los achares
y los celillos dulces!
¿Por qué me gusta hablarte,
cuando ese hablar me mata?

<<¡Ay, corazón, aguanta.
No te escapes nunca!>>.

¡Por Dios, bien sufre el pobre!
Vigor y ayuda dale.
El de los ojos garzos,
el de las cejas finas
me llama su criado:
verdad es lo que dice.
Mas, siendo sus esclavos
poetas y escritores,
ni va eso en mi desdoro suyo.
¿Por qué va a ser afable,
por qué va a hacerme caso,
si al verlo dos mujeres,
y ver su airoso talle,
le dijo la una a la otra:

<<¡Que el Allahl de amor te aqueje,
y que con él te acuestes!>>, 


y <<¡Sí, sí!>>, la otra dijo?

Más Súna está más cerca.
No esponjes, si saluda,
porque a la gente engaña
con sus palabras dulces.
Parécete inocente
si tira de las riendas,
y así, su cepo tiende.
¡Quien cae en él bien grita!
Por él ardo de día;
De él hablo por la noche.
Desde que di en amarlo
tan solo eché una siesta.
Trocarle tengo urdido
un zéjel por un beso;
mas, si antes me lo diera
del trueque, ¿mal habría?
Acorta tu poema;
dejarlo has terciadillo.
Besar tus dedos quiero,
ay hijo del más noble.
Mas no me gustaría
que nadie se enterara.
Todo en mi contra sale:
lo que tú cueces, aso.
¿Ay, déjame esta noche
que goce y pegue brincos,
que de placer me embriague
y que amanezca turbio!

Soto de Ben Abî-l-Hazz
Waskî bebió conmigo.
Pegar no pude ojo,
sirviéndote y bebiendo
Completo queda el zéjel,
que me salió del alma.


Babel me dio su magia,
Y es un montón de perlas.
Oirás que dicen todos:
<<¡Cosa es genial amigo!>>,
y se ha de alzar.....
...... cuando lo cante.


(Poema extraído de  http://www.poetasandaluces.com/)



Una supuesta autobiografía suya cuenta:

 "Tuve la suerte de nacer en el seno de una familia acomodada y desde mi niñez la cultura y el arte me acompañaron. Música, danza, caligrafía, astronomía, filosofía, literatura… formaban parte de mi vida. 

Pronto aprendí a quererme, mirándome al espejo de ese Guadalquivir de mi Córdoba natal.

El gran río me mostró, una noche de luna clara, la imagen de un joven de azules ojos, rubio cual el trigo en tiempo de recolección, esbelto cual palmera y dulce, meloso como sus frutos…. los dátiles. Y – me dijo- ese eres tú, Ibn Quzmán. Un auténtico bereber. Las rutilantes estrellas que adornaban el manto azul turquí con el que se cubría la noche, a modo de coro, recitaron mis zejeles.

Sí, muy pronto despertó en mi la vena de artista. Conocía el árabe y el latín, como lenguas cultas pero ese incipiente lenguaje andaluz del siglo XI, me atraía poderosamente. Me permitía mil sutilezas.

Me lancé de lleno a ese mundo mágico de la poesía y ella se convirtió en mi forma de vida; mis zejeles, como yo los llamaba, gustaban y eran reclamados desde lejanos paises.

Era enamoradizo aunque voluble; tierno y apasionado; osado, crítico, mordaz… pero mis ojos zalameros y la música de mis palabras enamoraban a damas y efebos.

Las olas de ese mar que nunca crucé me hicieron subir – tuve protectores que me dieron vida regalada, amantes que saciaron mi voluptuosidad…- y bajar a los oscuros calabozos por mis críticas políticas y afrentas a la religión.

Viejas culturas habían dejado aquí su impronta. Iberos, celtas, fenicios, griegos, romanos, vándalos… Todos ellos tenían algo en común: el vino.

Decidí probarlo y él decidió la que sería mi última voluntad."



Según él mismo cuanta los últimos años de su vida "Ibn Quzman se arrepintió" y después de días de fiestas y desasosiego "Se ha hecho imán en la mezquita y reza prosternándose e inclinándose". Pero las instrucciones para su entierro muestran sus últimos deseos:

Cuando muera éstas son mis instrucciones para el entierro:
dormiré con una viña entre los párpados.
Que me envuelvan entre sus hojas como mortaja
y me pongan en la cabeza un turbante de pámpanos.







(1) Zéjel (Extraído de wikipedia) : forma tradicional de poesía de la literatura árabe recitada en dialecto coloquial con antiguas raíces en la cultura mediterránea. El zéjel, en su forma más típica, consiste en un estribillo de dos versos, al que siguen otros sonidos acompasados que a su vez tienen una rima seguida de otros tres versos (mudanza) y un cuarto verso (vuelta) que rima con los sonidos acompasados de antes pertenecientes al estribillo, anunciando su repetición. La distribución de la rima es la siguiente: aa (estribillo), bbb (mudanza), a (vuelta) y repetición del estribillo. O sea, aa-bbba, aa-ccca, aa-ddda.