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divendres, 24 d’octubre del 2025

HOMOSEXUALIDAD DE LA ANTIGUA GRECIA ( II PARTE)

En esta segunda entrega se trata de la historia de Aquiles y Patroclo y el Batallón Sagrado de Tebas

Aquiles contemplando el cuerpo de Patroclo. Giovanni Antonio Pellegrini


Acceso a la primera parte  https://leopoldest.blogspot.com/2025/10/homosexualidad-de-la-antigua-grecia-i.html  Estas reflexiones proceden del magnífico bog gay ekfansi ( www.gayekfansi.blogspot.com ), que una vez más os recomiendo. Me he limitado a traducirlo con la ayuda del señor google.


Aquiles y Patroclo

El aspecto sexual de la amistad de Aquiles con Patroclo ha sido común desde el siglo V. El orador Esquines, en su discurso contra Timarco, a quien acusó de libertinaje, busca ejemplos de homosexualidad decente en la tradición y cita a Aquiles. ¿Podría Homero estar cubriendo el asunto con astucia al enfatizar únicamente el aspecto amistoso de la relación? Es obvio que Aquiles amaba a Patroclo, pues su relación se basaba en tal grado de favoritismo que no puede describirse como meramente emocional y simplemente amistosa. Aquiles le había prometido a Menecio, padre de Patroclo, devolverle la vida a su hijo, promesa en la que se hace evidente el sentimiento natural de protección de un amante hacia su amada.8 Platón, en el Simposio, argumenta, a través de Fedro, que Aquiles era amante de Patroclo y que lo conoció y lo vengó por amor a él.

Se podría argumentar que la principal fuente de la relación entre Patroclo y Aquiles es Homero, quien, como ya mencionamos, no menciona una relación sexual entre ambos héroes. Sin embargo, este hecho no constituye un argumento adecuado para refutar la existencia de dicha relación, pues es obvio que la poesía épica se niega, en aras de ciertas decisiones morales propias de una determinada tradición, a mencionar la homosexualidad.

Esto se comprende fácilmente si consideramos que Homero hace esperar a Penélope veinte años por Odiseo. ¿Podría estar refiriéndose a relaciones homosexuales? Ciertamente, comprendemos su vacilación hacia la homosexualidad, una vacilación que encontramos más adelante en Jenofonte. Sin embargo, es un hecho que las parejas en la épica y la mitología se forman sobre la base de la amistad masculina. La relación entre Aquiles y Patroclo aceptó una interpretación homosexual en el siglo V. Platón reprocha a Esquilo haber convertido a Aquiles en el amante de Patroclo. Aunque la parte principal de la obra se ha perdido (era una trilogía, compuesta por las obras: Mirmidones-Nereidas-Frigios, y complementada por el drama satírico Héctor Lytra), la primera tragedia debió ser la fuente del escándalo tan a menudo recordado por escritores posteriores. Los dos fragmentos que tenemos a nuestra disposición no nos dejan ninguna duda al respecto. El primero es citado por Plutarco en su valioso Erótico:


No respetaste tus muslos venerables

no respetaste, ingrato, nuestros cálidos besos.





El segundo se refiere al discurso, que significa tanto "coito" como "de los muslos piadosos". Al parecer, estas palabras las pronuncia Aquiles sobre el cadáver de Patroclo, a quien reprocha no haber permanecido con vida cerca de él. El contacto físico y el coito anal y glúteo se mencionan aquí con una claridad que no encontramos, según me parece, antes de Solón, cuando elogia al amante:


cuando el muchacho se enamora de la deseable flor de la pubertad,
deseando los muslos y la dulce boca.

Pero también en Homero, si leemos con atención, veremos que en la rapsodia P, Aquiles pide a los dioses que aniquilen a la humanidad en su totalidad, excepto al propio Patroclo; en la rapsodia O, Aquiles llora a su amigo; y en la rapsodia T, Tetis encuentra a su hijo «caído de Patroclo... llorando amargamente» También a lo largo del pasaje leemos que Aquiles, frente al difunto Patroclo, se cortó el cabello rubio que «en largas trenzas alimentaba la gracia de Esperqueo». Finalmente, este hombre que llora por su amigo, que lo abraza, que le corta el pelo, que yace a su lado, que, en el ardor de su ira, se enfrenta a la posibilidad de una humanidad de la que solo quedarán ellos dos, este hombre que venga la pérdida de su amada sabiendo que, si lo hace, le sobrevendrá la muerte (Tetis se lo predice), ¿es o no un hombre profundamente enamorado y devoto de su amada?




Batallón Sagrado de Tebas

Otra gran pregunta es si todas las ciudades abordaban la homosexualidad de la misma manera. Por ejemplo, en Tebas, el Batallón Sagrado de Tebas fue una de las principales unidades militares que operaban en la antigua Grecia. Fue fundada, según Plutarco14, en el 379 a. C. por Gorgis y estaba formada por 150 parejas de amantes.

Puede que el batalón fuera completamente destruido en la batalla de Queronea en el 338 a. C., pero su razón de ser persiste. Esta institución se basaba en el amor y la amistad entre amantes, por lo que la idea fundamental tras su establecimiento era que cada amante difícilmente abandonaría a su amada durante la batalla. ¿Indica la existencia del batallón Sagrado la apreciación de los antiguos griegos por la orientación homoerótica? Y, de no ser así, ¿por qué lo utilizaban con un propósito nacional tan elevado?


Epílogo

El tema, sin duda, excede las posibilidades de este breve artículo, que, como mencionamos al principio, pretende plantear preguntas. En ningún caso se puede agotar un tema como el que aquí nos ocupa, por muchos libros y estudios que se escriban. Siempre estará abierto a interpretaciones y preguntas.

Una pregunta fundamental es: si asumimos que los homosexuales se encontraban en una posición desventajosa, ¿por qué tenemos tantas pinturas de jarrones ricamente pintados con escenas de amor homosexual? ¿Qué propósito tenían? ¿Hizo que los jarrones fueran más atractivos en el mercado? Es decir, ¿el público deseaba, buscaba y compraba estos jarrones? ¿Por qué? ¿Qué los motivaría a comprar un jarrón en cuya cara dos jóvenes se cortejaban? Pero si la homosexualidad era reprensible, como algunos argumentan, ¿a qué se deben todas estas —que no son pocas— representaciones de figuras rojas y negras y el interés que los pintores de jarrones y el mundo entero suscitan en ellas?

Otra pregunta sería: ¿en qué medida se diferenciaban los antiguos griegos de otros pueblos? ¿Dudaron o no en elegir, adaptarse, desarrollarse y, sobre todo, innovar? Si la respuesta a la pregunta anterior es afirmativa, surge otra más amplia: ¿El conocimiento y la interacción con las artes los predispusieron a disfrutar de los productos de su ingenio y a atribuir placeres similares a sus dioses y héroes? ¿Sí o no?




dissabte, 25 de gener del 2025

PLUTARCO Y VIRGILIO ANTE EL AMOR ENTRE HOMBRES, O SIMPLEMENTE SEXO.

 Plutarco (50-125), en su narración Sobre el amor, de su libro Los tratados observó que los "homosexuales" (1) masculinos vivían bajo el influjo de Ares, dios de la guerra, lo que explica su agresividad y masoquismo:

Estela de unos guerreros griegos,


 "Por consiguiente, no son tan sólo las naciones más belicosas, como los beocios, los lacedonios y los cretenses, los que tienen más práctica en esta clase de amor.

 También lo fueron los héroes de la antigüedad Meleagros, Aquiles, Aristómenes, Kimón Epameinondas. Este último tenía dos amados, Asópichos y Kasiodoros. Kasiodoros halló como él la muerte en los campos de Mantineia, y fue enterrado junto a Epameinondas. 

Molus sembraba el espanto entre sus enemigos, y su valor era sumamente temido; fue herido mortalmente por Euknamos de Amfissa, que sostuvo su primer choque, por lo que los focenses concedieron a Euknamos los honores heroicos. 

En cuanto a enumerar todos los amores de Herakles, empresa dificil sería, dado su gran número. No citaré sino a Iolaos, reverenciado y adorado aún hoy, a causa de pasar por uno de los amados por este semidios; éste es el motivo del por qué los amantes cambian sobre su tumba juramentos de ternura. Dícese aún que Herakles, hábil en medicina, salvó a Alkestis, mujer de Admetos, de una enfermedad desesperada; claro que si Admetos amaba a su mujer, no por ello dejaba de ser el amado del héroe. El propio Admetos -de creer a la fábula-, fue amado de Apolo, que «a su servicio estuvo durante un año entero».

Muerte Epaminondas. Louis Gallait



Virgilio (70-19 a.C.), en la amorosa Égloga II nos ofrece una visión de la relación masoquista de los homosexuales:

El pastor Coridón ardía en vehemente amor por el hermoso mancebo Alexis, ni delicias de su dueño, ni aun esperanzas conseguía. A menudo, caminaba solitario bajo las tupidas hayas lanzando al viento, desde las elevadas cumbres y florestas, rústicos y plañideros aires. ¡Oh cruel Alexis! ¿Por qué desdeñas mis canciones? ¡No tienes piedad de mí! ¿Así me dejas morir? Ésta es la hora en que los mismos rebaños buscan la fresca sombra, en que el verde lagarto se oculta bajo los breñales, en que Testilis maja los ajos y sérpol y las olorosas yerbas, para calmar el ARDOR de los cansados segadores, sofocados por el SOL ABRASADOR; y yo por seguir las huellas de tus pasos, desafio los ARDORES del mediodía, mezclando mi voz solamente entre los arbustos con la cigarra cantora. ¡Ay! ¡Más me hubiera valido sufrir los orgullosos y tristes desvíos de Amarilis ! ¡Más, haber preferido a Menalco, a pesar de su moreno tinte, y olvidar tu blanco color! ¡Oh hermoso mancebo! No fíes demasiado en tus rozagantes y frescos colores; también se deja perder la blanca alheña y se aprovechan los oscuros jacintos. Me desprecias, Alexis, y ni siquiera pretendes saber quién soy.



(1) cito homosexuales tal como es citado en el libro de referencia



TEXTO ORIGINAL:
Primera antología de la poesia homosexual. Fredo Arias de la Canal. FRENTE DE AFIRMACIÓN HISPANISTA, A.C. México, 1997

dissabte, 18 d’abril del 2020

DE COMO CLEÓMACO DE FARSALO Y SU JOVEN AMANTE DERROTARON A ERETRIA

El siglo VII a C, tuvo lugar la Guerra Lelantina, Dos amantes salvaron la ciudad de Calcis dando la vida por ella:Cleómaco y el joven Filisto, su erómenos.

Jóvenes (paides) tan colmados de gracias
como vuestros padres de virtud,
no neguéis a los valientes
la proximidad de vuestra hermosura:
con el valor floreció
en las ciudades de los de Calcis
el Amor que relaja los miembros.)






Calcis i Eretria eran dos ciudades vecinas y aliadas, ejemplo de convivencia en la Grecia antigua. Pero de repente nació una pugna entre ambas ciudades que acabó dividiendo a las distintas polis griegas. 

No hay referencias directas de lo que ocurrió, ni del por qué. Las referencias a esta guerra son de 200 años mas tarde, por lo que las referencias suelen ser contradictorias. Tucídides (460 a C) y Herodoto (494 aC) son los primeros que citan esta batalla, pero yo me fijaré a lo que contó Plutarco el año 45 de nuestra era. 

"«Fue Cleómaco con las fuerzas tesalias en ayuda de los calcidios, pues era evidente que los calcidios eran superiores en cuanto a infantería, pero les estaba costando gran esfuerzo derrotar a la caballería. (...) Reuniendo Cleómaco a los mejores jinetes de entre los tesalios con él, cargó de forma brillante y derrotó a los enemigos, espantando y poniendo en fuga a la fuerza de caballería enemiga. Por esta razón huyeron a su vez los hoplitas: los calcidios habían conquistado la victoria. Sin embargo, yacía muerto Cleómaco, a quien levantaron en el ágora de Calcis una sepultura, en la que hasta hoy se erige una imponente columna»." (1)



La victoria se desencadenó gracias a la bravura de dos guerreros amantes.Bernard Sergent citando a Plutarco señala (2):

 Los de Calcis disponían de una infantería sólida pero apenas estaban en condiciones de resistir a la caballería enemiga; de modo que solicitaron a su aliado Cleómaco, hombre de magnífico valor, que atacara, el primero, a los escuadrones enemigos. Como el joven a quien amaba estaba allí, Cleómaco le preguntó si deseaba contemplar la batalla; el muchacho le respondió afirmativamente, le abrazó con ternura y le puso el casco. Entonces Cleómaco, ardoroso, llevó consigo a los tesalios más bravos, dio una carga espléndida y cayó sobre los enemigos, los derrotó y dispersó su caballería. La infantería de Eretria también huyó tras este éxito, de modo que los de Calcis obtuvieron una victoria completa. Pero Cleómaco había hallado la muerte en el combate. En el ágora de su ciudad los de Calcis muestran su tumba, todavía hoy coronada por su alta columna, y el amor por los muchachos que anteriormente experimentaban fue desde entonces todavía más favorecido y honrado.  

La historia de los amantes guerreros impactó en la antigua Grecia y seguramente fue la semilla que doscientos años después brotó en el Batallón Sagrado de Tebas, ciudad próxima a Calcis. Un Batallón  por 150 parejas de amantes.  Las parejas consistían en un miembro de mayor edad o "heniochoi" (conductor) y uno más joven o "paraibatai" (compañero). La motivación para el uso del "ejército de amantes" en batalla lo expresa Plutarco:

Para varones de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros. (3)

Como he señalado antes las referencias no són exactas y hay autores que lo cuentan de forma distinta. Arístoteles dijo que Cleandro de Farsalo murió en el campo de batalla, cierto, pero la heroicidad de debe en realidad a otra pareja de amantes. Dionisio en sus "Orígenes" cita a un tal Anto y a su pareja Filisto. (4)

En ningún sitio he encontrado cual fue el destino del joven Filisto, aquel que con un abrazo a su amado decantó el destino de la batalla. Tampoco si participó activamente en la batalla o si simplemente se quedó dando apoyo a su amado erastés.
(1)  Plutarco, Amatorius
(2) Bernard Sergent: La homosexualidad en los mitos griegos (Alta Fulla, 
(3) Plutarco Pelópidas.

Más:
Homocrónicas: 

LAS DULCES VELEIDADES CASTRENSES DE LOS GRIEGOS (I): DE ATENAS AL BATALLÓN SAGRADO DE TEBAS (clicar)


dimarts, 5 d’abril del 2011

EPAMINONDAS Y EL BATALLÓN SAGRADO DE TEBAS.

..."para el joven no hay felicidad mayor que un hombre valiente que le quiera, y para el hombre no hay felicidad mayor que un éfebo valiente de quien esté enamorado"... (EL BANQUETE, Platón)





Si hubo una persona que vivió abiertamente su homosexualidad en la Grecia clásica éste fue el general tebano Epaminondas(418-362 a JC). No solo no se casó nunca, si no que vivió en pareja con Pelópidas durante veinte años, cosa poco frecuente en Grecia, y tuvo además sus propios erastés: Micetas, Asópico con quién luchó en Leuctra y finalmente Capìsdoros con quien fue enterrado.


Desde pequeño se le había impuesto una vida ascética, controlada por una férrea voluntad y turbada por crisis religiosas. Elló le llevó a vivir en muchas ocasiones al borde de la pobreza, rechazando siempre cualquier tipo de enriquecimiento y repudiando los sobornos que le llegaron especialmente del mundo persa.

 Con la meticulosidad que solía, el jovencísimo general hizo un cuidadoso estudio de la estrategia y la táctica espartanas, vio que muchas veces la organización por tribus llevaba al desastre final cuando se producían tensiones internas. Y así ideó
un sacro pelotón de trescientos hombres, homosexuales como él, por parejas, cada uno comprometido bajo juramento a permanecer hasta la muerte al lado del que era su «compañero», y no solamente en el campo de batalla. Era el Batallón Sagrado de Tebas. Plutarco lo explicaba así:

“Para hombres de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.”

Siendo muy joven salvó la vida en el campo de batalla a su erómenos Pelópidas, este hecho marcó todo su futuro, pues le unió sentimentalmente con su amado compañero y además le sirvió para ver la capacidad de combate de un grupo de élite formado por soldados amantes.

Epaminondas defiende a Pelópidas.
El Batallón Sagrado de Tebas con Epaminondas socavó el poder militar de Esparta, derrotandoles en batallas como la de Leuctra, iniciando una etapa de poder tebano sobre Grecia. Tras esta victoria invadió en cuatro ocasiones el Peloponeso. En esta última invasión en Mantinea fue alcanzado por una lanza y herido mortalmente. Antes de morir aconsejó la paz, hecho que se produjo inmediatamente. Fue enterrado con su amante en el mismo campo de batalla. Pelópidas habia muerto dos años antes, también en el campo de batalla.

Este batallón significo que Tebas fugazmente ejerciera su poder en la siempre convulsa  política hgriega del siglo IV a.C. Estaba formado por 300 hoplitas escogidos, todos masculinos, que combatían por parejas y que se integraba en la poderosa falange tebana.  Los soldados eran parejas de amantes que luchaban juntos  y lo hacían hasta la muerte por proteger a su amado o si éste moría, luchaban por vengarle, lo que hacía que estas tropas escogidas fuesen tremendamente eficaces.

Muerte de Epaminondas.
30 años después en Queronea, Filipo de Macedonia y su hijo Alejandro exterminaron las falanges tebanas, el ejército tebano huyó cuando se enfrentó a las abrumadoras fuerzas de Filipo y Alejandro, pero el Batallón Sagrado, rodeado, se mantuvo firme y cayeron donde estaban. Plutarco cuenta que Filipo, ante la visión de los cadáveres amontonados en una pila y entendiendo de quienes se trataba, lo cuenta así:

Victorioso Filipo posó su mirada en los cadáveres y preguntó: quiénes son éstos casi trescientos muertos abrazados entre sí hundidos y acoplados en muerte y en amor.
Le respondieron: son los de Tebas el Batallón Sagrado de Pelópidas de amantes y de amados los viriles de Tebas de la estirpe de Layo.
Filipo respondió: Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente.”