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dijous, 16 d’abril del 2026

QUEVEDO CONTRA EL MUNDO

 Quevedo: fue un francotirador literario que no dejó títere con cabeza. Su pluma era un arma de destrucción masiva que disparaba en todas direcciones. Mujeres, médicos, sodomitas y Góngora sufrieron sus dardos envenenados.

LLegó a burlarse de los pobres muchachos que acababan en la hoguera bajo una acusación de sodomia.




Los médicos los llamaba "ministros de la muerte" y "carniceros con guantes".  "Si quieres vivir mucho, huye de los médicos; si quieres morir pronto, llámalos"...

A una mujer que se maquillaba: "Llevas más cal en la cara que una pared de Castilla". Se burlaba de las "dueñas" (mujeres mayores) y de las que ocultaban su edad, comparándolas con ruinas o muebles viejos.

 Quevedo mantenía una postura de profundo rechazo y mofa hacia los sodomítas, de acorde con la moral conservadora y religiosa de su época. Utilizaba la figura del "bujarrón" o "sodomita" como blanco de ataques personales y morales. En sus poemas son frecuentes los ataques a los que él consideraba afeminados o "maricotes", empleando un lenguaje crudo y denigrante. 



En textos como El sueño del infierno, Quevedo sitúa a los sodomitas en el averno, describiéndolos como seres que "en vida son diablos" y sugiriendo que incluso en el infierno son evitados por otros pecadores y demonios. En el tratado satírico "Gracias y desgracias del ojo del culo":  menciona con tono de mofa las consecuencias legales de la época, señalando irónicamente que "una vez que quiso holgar el pobre culo, le quemaron", en alusión a la pena de muerte en la hoguera que se aplicaba a los condenados por sodomía.

Aplaudía que los sodomitas fueran quemados vivos y se burlaba de ellos. En su obra El Alguacil Endemoniado (dentro de Los Sueños), Quevedo describe el castigo eterno de los sodomitas con un desprecio absoluto. No solo los sitúa en lo más profundo del infierno, sino que afirma que los propios demonios se asquean de ellos. Decía que los demonios no querían ni tocarlos para atormentarlos, por miedo a "ensuciarse", marcando una jerarquía donde el sodomita estaba por debajo del mismísimo diablo.

Quevedo asociaba la homosexualidad con la falta de hombría y el afeminamiento, algo que en la España de los Austrias era el peor insulto posible.




Y Góngora...

"A una nariz": Es el soneto más famoso de la lengua española (Érase un hombre a una nariz pegado...). No solo se burla del tamaño, sino que usa términos como "nariz sayón y escriba" (términos asociados a los judíos que condenaron a Cristo) para llamarlo "cristiano nuevo".Quevedo lo acusó repetidamente de sodomía. En sus poemas lo llama "Gógorita. el de las nalgas" y sugiere que sus deudas de juego las pagaba con favores sexuales.

Lo llamaba "judío" y "rabino" constantemente para humillarlo socialmente. Le dedicó versos como: "Yo te untaré mis versos con tocino / porque no me los muerdas, Gongorilla", sabiendo que, si Góngora era de origen judío, no podría tocar el tocino (cerdo).En varios poemas, alude a que los sodomitas son "leña" para el fuego. Utilizaba esta amenaza real para amedrentar a sus enemigos. Cuando acusó a Góngora de este pecado, no estaba haciendo una broma ligera; estaba pidiendo indirectamente su ejecución por parte de la Inquisición.

Góngora se defendió, atacando,  en sus poemas llamándolo borracho ("Don Francisco de Quebebo") y criticando sus visitas frecuentes a burdeles y tabernas.  : Góngora atacaba constantemente la cojera y los pies zambos de Quevedo, además de su miopía (el uso de anteojos).

En su famoso soneto "Anacreonte español, no hay quien os tope", utiliza juegos de palabras crueles: "Que ya que vuestros pies son de elegía / que vuestras suavidades son de arrope", sugiriendo que sus pies, al ser desiguales, eran tan "tristes" como su género poético.  Al igual que Quevedo lo llamaba judío, Góngora, además, contraatacaba tildándolo de ladrón, traidor y mal cristiano. También lo comparaba con otros autores como Lope de Vega para restarle mérito, insinuando que Quevedo era un segundón o un imitador mediocre.




 Quevedo fue especialmente cruel con Juan Ruiz Alarcón debido a su físico. Al ser Alarcón pelirrojo y jorobado (tenía corcova tanto en el pecho como en la espalda), Quevedo lo apodó "Corcovilla" y le dedicó versos despiadados donde lo comparaba con animales o seres deformes.  Lo llamaba "don Juan de las Corcovas" y decía que no era un hombre, sino un "alfanje con pies" (por la forma curva de la espada). En sus versos lo comparaba con un galápago, diciendo que su cuerpo era una "concha de carne".

En un famoso poema le pregunta: "¿Eres hombre o eres baúl?", sugiriendo que su joroba era una maleta cargada a la espalda. Alarcón era pelirrojo (color asociado entonces a Judas y la mala suerte), por lo que Quevedo decía que su cara era un "muladar de barbas" y que su color de pelo era el del infierno.



dijous, 21 de setembre del 2023

NACIMIENTO DE LA INQUISICIÓN MEDIEVAL

 La llegada al papado de Gregorio IX,  en 1227, significó una nueva persecución de los disidentes. Empezó a ganar terreno la idea de un tribunal permanente papal, no episcopal, para la herejía, la Inquisición Medieval.


Joaquin Pinto, La Inquisición (1842 – 1906)


La misión de este tribunal será descrubrir librepensadores, juzgarlos y tras la declaración de culpabilidad, el condenado, tal como expresaba un eufemismo, «se relajaría en el brazo secular», es decir, sería entregado a las autorirades civiles para su pronta incineración. 

Hasta entonces la mayoría de los obispos carecían del vigor intelectual, y acaso del ánimo, para emprender una matanza ininterrumpida de las ovejas descarriadas de su rebaño,  no estaban muy seguros de lo que constituía exactamente herejía; otros transigían o eran complacientes debido a los lazos de parentesco, y otros, simplemente, eran corruptos. 

Gregorio creía que no habría vigilancia efectiva de las almas mientras se encargaran de ello los obispos y por ello concedió un amplio poder judicial a los legados papales, a quienes se envió por toda Europa para reprimir la herejía. 

Muchos de los elegidos para esas funciones  demostraron ser enfermos sociales con exceso de celo, como el siniestro Conrado de Marburgo. Allí donde iba Conrado aparecían multitudes de insospechados herejes: en iglesias y castillos, pueblos y feudos, conventos y ciudades. Cientos, acaso miles, fueron enviados a la hoguera, a menudo el mismo día en que habían sido acusados.

 



En el Languedoc, Gregorio demostró tener menos escrúpulos Quien delatara a un hereje recibiría una recompensa que haría efectiva la ya exigua tesorería del conde Raimon VIII. Las propiedades confiscadas se dividían entre el informador, la Iglesia y la corona. Una simple acusación, aunque fuera falsa, y eran enviados a la hoguera y el delator se llevaba una buena parte. 


Para terminar el trabajo iniciado por la cruzada, pensó en los dominicos, aptos para ir a perseguir y castigar. En la primavera de 1233, se nombraron inquisidores papales en Tolosa, Albi y Carcasona. Tendrían sucesores en distintas partes de Europa y Latinoamérica durante más de seiscientos años. Había nacido la Inquisición, y miles de personas acabarían ardiendo en múltiples barbacoas. 



"El inquisidor llegaba a la ciudad y consultaba a los clérigos. Se requería a todos los hombres de más de catorce años y a las mujeres de más de doce que hicieran profesión de fe ortodoxa; los que no lo hacían eran los primeros en ser interrogados. En su sermón inaugural, el inquisidor invitaba a las personas de la zona a pensar bien en sus actividades pasadas y presentes y a que se presentaran a la semana siguiente para hacer declaraciones confidenciales. Tras su período de gracia de siete días, los pecadores que no se hubieran denunciado a sí mismos recibirían una citación judicial. Los renuentes corrían peligro de recibir un castigo severo, desde la pérdida de propiedades hasta la pérdida de la vida." (1)

Una de las consecuencias de estas sanguinarias persecuciones fue el incremento del odio popular contra los dominicos. En algunas ciudades fueron apaleados ellos y sus funcionarios (familiares), en otras ocasiones hubo herejes que fueron protegidos por otras órdenes religiosas, el císter por ejemplo. Con el nacimiento de la Inquisición nadie estaría seguro.

Ejecución de herejes. Extractos de grabados de las historias de los santos.Ludwig Rabus



Textos resumidos 

Los Cátaros. Stephen O'Shea. Ediciones BSA, Zeta bolsillo, 2010.

(1) Texto procedente de este mismo libro.


dimecres, 5 d’abril del 2023

URBANO VIII, EL PAPA QUE TRAICIONÓ A GALILEO

 

"Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini" (Aquello que no han hecho los bárbaros, lo han hecho los Barberini)


Maffeo Barberini (Urbano VIII, 1568-1644) fue un Papa culto, amante de las letras y del arte, mecenas, nepótico y tal vez traidor y cobarde.

Estatua de Urbano VIII en su tumba, Bernini.


Creo fue unos de los personajes más interesantes que han pasado por la Santa Sede junto a Leon X. Creo de talante mucho más abierto de lo que se la ha supuesto, le tocó lidiar  con un entorno nada favorable, frente al que sucumbió, para acabar siendo un Papa odiado por todos. En su juventud fue amigo de Galileo, mecenas de Caravaggio y ya como Papa bendijo a la identidad masculina de Antonio de Erauso.

Era miembro de la poderosa estirpe florentina de los Barberini, llegó al papado tras la muerte de Gregorio XV en 1623. En poco tiempo llenó a toda su familia de títulos, especialmente a sus "sobrinos" (1). Además subió los impuestos a los romanos, para pagar los enormes gastos de su reinado. Todo esto le hizo muy impopular.

Retrato de Maffeo Barberini (Urbano VIII) de Caravaggio. 1598, Colección privada



Llevó a cabo una importante obra de transformación de la ciudad de Roma, destruyendo buena parte a favor de una nueva ciudad majestuosa y barroca. Entre sus protegidos estuvo Gian Lorenzo Bernini. El autor de la columnata de la plaza de San Pedro o el baldaquino de San Pedro del Vaticano, daba un doble sentido a muchas de las obras que desarrolló para evitar la impopularidad de los papas. Por cierto, por el baldaquino de la Basílica del Vaticano, Urbano VIII obligó a fundir los casetones de bronce del Panteón.

La parte más oscura de su reinado fue su relación con Galileo Galilei. Eran amigos desde muy jóvenes. Al inicio del papado se autoproclamó protector de las artes y las ciencias. Ambos hicieron publicaciones elogiando la labor del otro. Pero una vez el poder Maffeo Barberini le cogió el gusto de perseguir herejes. Primero se lanzó contra los que denominaba "adoradores del diablo", chamuscando a herejes y brujas sin piedad. Cuando en 1632 Galileo, convencido del apoyo de su amigo, publicó sus "diálogos", Urbano VII le traicionó, dejó que fuera juzgado, que se tratara de decir que la tierra era redonda y lo envió el ostracismo.

Sobre esta vertiente traidora del papa Barberini la más enigmática, hay quien defiende su gestión señalando que fue débil ante las presiones de un Sant Oficio en su máximo poder represivo, del que ni él mismo estaba a salvo. Lo que le convirtió en un gobernante débil y cobarde. Un ejemplo fue su inhibición en la guerra de los 30 años y el apoyo al Portugal independizado de Castilla, hizo que en Castilla fuera señalado como un Papa cobarde. 

Todo lo contrario lo podemos ver a inicios de su papado. En 1625 Felipe IV envió a Antonio-Catalina de Erauso (la monja alférez) a visitar al Papa, y éste le permitió el uso de vestimenta e identidad masculina el resto de su vida, hecho muy poco usual.



En esta época surgieron casos de adoración al diablo por parte de nobles y religiosos, el Santo Oficio obligó a los acusados a declarar bajo terribles torturas: "organizaban orgías en nombre del demonio Asmodeo ,  violaban y sodomizaban a jóvenes monjas ursulinas y las obligaban a mantener relaciones sexuales entre ellas" (2), en agosto de 1634 las hogueras acabaron con los principales encausados.

Retrato de Urbano VIII, de Gianlorenzo Bernini. Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma


Murió siendo considerado un Papa que no se había sabido imponer a los ineteres familiares y de la Inquisición. Le sucedió Inocencio X, un gobernante magníficamente retratado por Diego Veláquez. Entró en los aposentos papales de la mano de quien se dejó influir, la malvada y temeraria mujer que se hizo notar dentro de los muros vaticanos». Esa mujer se llamaba Olimpia Maidalchini. Pero esta ya fue otra historia y otra época.

(1) Eufemismo, que en muchas ocasiones significaba "hijos"

(2) Eric Frattini, Los Papas y el sexo. 

dijous, 25 d’agost del 2022

DE CÓMO LOS “CIENTÍFICOS” DEL SANTO OFICIO HURGARON EN EL ANO DEL JOVEN JUAN MULE

  Ni los cirujanos del Santo Oficio, ni los de los tribunales civiles, se distinguían por sus conocimientos científicos, aunque sus informes llevaron a muchas personas a las hogueras.




Encontrar heridas abiertas, laceradas o con sangre en el ano, lo consideraban una clara evidencia de la sodomía del encausado, aunque este hubiese sido penetrado contra su voluntad. Pero por lo visto sus “rigurosos” exámenes tenían de todo menos de riguroso.


Los marineros siempre fueron objeto de sospecha por parte de las autoridades que perseguían el crimen sodomítico. Las relaciones homosexuales en el mundo de la mar estaban muy extendidas, especialmente en los barcos que recorrían largas distancias.


Aunque en el mundo de la marina militar las relaciones acostumbraban a ser jerarquizadas y no siempre libres. Siguiendo atentamente la lectura de las actas de la inquisición podemos llegar a la conclusión de que las relaciones homosexuales en el mundo de la marinería estaban sujetos a las relaciones de poder en las muy jerarquizadas tripulaciones de las naos que hacían el recorrido de las Indias. Aunque seguramente no siempre fue así, existieron las relaciones consentidas, especialmente aquellas entre marinos del mismo rango. Es muy difícil saber cuántos casos fueron consentidos o por "obligación", seguramente en los procesos el sentido de culpa y el deseo de justificación dio una sensación errónea en cuanto a la existencia de relaciones "no consentidas". El film "Master and Commander" (2003) nos muestra una de estas relaciones, cuando un miembro de la pareja muere, entregan todas sus pertenencias al otro miembro a quien dan el pésame. 





Así a mediados del siglo XVII, los cirujanos sometieron al pobre grumete Giovanni Mule a un sinfín de pruebas para discernir si le habían penetrado con el “sieso”. (1) El primer cirujano señaló “que tenía sus partes laceradas, llenas de sórdidas úlceras”, señalando que el joven tenía “un culo suelto”, y que “alguien había cometido con el joven marino el delito de sodomía” (2).


Otro cirujano señaló que el culo Mule “estaba muy usado”, y ello era porque el grumete “se había dejado penetrar en distintas ocasiones”(2). El magistrado no se fio de los cirujanos y ordenó una nueva revisión, pero este segundo informe señalaba que no había estado penetrado. El magistrado obligó a un tercer reconocimiento, que tras salir de nuevo negativo el magistrado ordenó examen, por ello y “con los instrumentos necesarios”, tras hurgar profundamente llegaron a la conclusión de que Mule tenía en el interior del ano “un sentimiento muy preocupante”, pero también que los propios instrumentos introducidos habían causado laceraciones que podían confundirse con el nefando pecado. Se desconoce si al final Giovanni Mule fue condenado. Recuerdo que la edad de estos grumetes raramente superaba los 18 años.





Pero este tipo de excesos jurídicos sobre los marineros eran por desgracia muy comunes entre los siglos XVII y XVII. Los más jóvenes no solo sufrían los abusos de sus superiores, sino que además después, al quedar señales en sus anos de estas agresiones, recibían estos excesos en los tribunales que acababan con terribles condenas, para en ocasiones acabar quemados acusados del “terrible” crimen de sodomía.




  1. nombre con el que los cirujanos llamaban al miembro eréctil masculino, el pene. 

  2. Garza, Federico. Quemando Mariposas. Ed Laertes.


Mas:


Molina, Fernanda.  La sodomía a bordo. Sexualidad y poder en la Carrera de Indias (Siglos XVI-XVII). Revista de Estudios Marítimos y sociales. Nº3, noviembre 2010.

Tripp, C. A. La cuestión homosexual, EDAF.


Blog:


L’ARMARI OBERT:  LA SODOMIA EN EL MUNDO DE LA MARINA, SIGLOS XVI-XVIII: https://leopoldest.blogspot.com/2014/12/la-sodomia-en-el-mundo-de-la-marina.html

EL MATELOTAGE, UNIONES HOMOSEXUALES EN EL MUNDO DE LA PIRATERÍA:

https://leopoldest.blogspot.com/2017/04/el-matelotage-uniones-homosexuales-en.html


dimecres, 17 de novembre del 2021

INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE

 INQUISICIÓN Y SODOMÍA, SIGLOS XIII-XVIII, EN LA CORONA DE ARAGÓN II PARTE



En esta segunda, y última parte, me centraré en el conflicto de competencias que se originó entre el Santo Oficio y la justicia catalana, mostraré la función de los cirujanos y finalmente las terribles sentencias que se dictaron.


Escudo Tribunal de la Inquisición, Palau Major, Barcelona. Hacia 1566



III CONFLICTO DE COMPETENCIAS


La persecución de la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón a partir de ser asumida por la Inquisición, supuso un largo conflicto con los tribunales de justicia.


La Inquisición se implantó en la Corona de Aragón y el Reino de Castilla en 1478. Su objetivo era mantener la ortodoxia religiosa y perseguir la herejía. Fue una institución ligada a la monarquía que carecía de las mismas competencias en todos los territorios, generalmente sus funcionarios eran castellanos, levantando recelos en los reinos de la Corona de Aragón.


Carlos I, con motivo de un conflicto jurisdiccional con Sancho de la Caballería, jurista de Zaragoza, vio una fórmula para poder acusarle: la sodomía. Pero el proceso era largo, la justicia aragonesa solicitaba pruebas y no aceptaba la tortura. La solución fue autorizar la actuación de la Inquisición en estos territorios contra la sodomía.


El Papa Clemente VII en 1524 autorizó a los tribunales inquisitoriales de Aragón, Valencia y Cataluña, juzgar a los reos acusados ​​de sodomía. Pero debía realizarse de acuerdo con las leyes seglares de cada territorio (yuxta legas seculares vel municipalia statuta) (3). El conflicto competencial estaba servido. Un conflicto que no se solucionó ni siquiera en 1714.


En Castilla las leyes ya tenían tipificado el delito de sodomía, por eso eran las autoridades civiles las que perseguían el crimen sodomítico. En la Corona de Aragón estas leyes eran ambiguas o inexistentes, salvo en las Decretales del Papa de obligado cumplimiento. La primera vez que las constituciones catalanas penalizaron la sodomía fue en 1585 (libro IX, título V). El rey Felipe I (II de Castilla) fue quien obligó a realizar ese añadido. Pero esa modificación no significó la solución del problema competencial.


Las sentencias de los tribunales del Santo Oficio debían aplicarse de acuerdo con "las constituciones y leyes seglares" de cada país. Los jueces catalanes, aragoneses o valencianos vieron invadidas sus competencias y se acogieron a este aspecto para poner todas las trabas que tuvieron a su alcance. Por si fuera poco los funcionarios del Santo oficio solían ser castellanos, lo que aumentó el conflicto y la desconfianza.


Las leyes seglares o las constituciones no permitían los juicios secretos, sin revelar la identidad de los testigos y mucho menos la incautación preventiva de bienes, en el Reino de Aragón además estaban prohibidas las torturas para forzar declaraciones. Para remediarlo se llegó al acuerdo de que un juez asistiría como "oyente" a los juicios del Santo Oficio, al que se le dio la categoría de "consultor".


Los conflictos no terminaron ahí. Las sentencias de muerte debían ser ratificadas por las distintas audiencias y éstas raramente lo hacían cuando eran por sodomía y procedían del Santo Oficio (especialmente en Cataluña) La mayoría fueron bloqueadas. Los tribunales de la Inquisición optaron por enviar a galeras a los condenados.


Durante el reinado de Felipe II  se produjo el mayor conflicto jurisdiccional al intentar procesar éste a su antiguo secretario, Antonio Pérez, por el delito de sodomía.


El conflicto no se solucionó ni después de la anulación de las constituciones catalanas o los fueros aragoneses, ni con el Decreto de Nueva Planta. Los capitanes generales nombraban a los jueces "oyentes" y las audiencias seguían teniendo la última palabra. Esto, y que con la llegada de los borbones se relajó la persecución de la sodomía, significó un enorme descenso de procesos y sentencias.



III LOS CIRUJANOS



La función de los cirujanos del Santo Oficio poco tenía que ver con los preceptos del juramento hipocrático. Durante los siglos XV-XVII el juramento hipocrático fue abandonado de forma terrible por parte de los cirujanos de la inquisición. Su función no era velar por la salud del reo, sino todo lo contrario.


En primer lugar debían explorar al reo, si veían desgarros anales, sangre o heridas, dictaminaban que se trataba de un sodomita. Para ellos la posibilidad de una violación no existía, una persona violada era generalmente señalada como culpable de crimen sodomítico o nefando.


También asistían a los torturadores, su función no era velar por la salud de quien iba a tener tormento, ni tampoco curarle. Su trabajo era velar para que la tortura fuera lo más eficaz posible, evitando su muerte, cuanta más resistencia tuviera más se le podía torturar. Cuando veían que un verdugo no era capaz de llegar al fondo, informaban contra él y buscaban a otro más expeditivo. Cuando un reo moría era a causa de la voluntad divina o culpa del mismo reo por sus maldades.


Desgraciadamente durante estos siglos médicos y cirujanos también colaboraron con los tribunales públicos, formando parte del personal tanto del Santo Oficio como del resto de juzgados cuando el ejercicio de las torturas eran necesarios.




IV LAS VÍCTIMAS


Es imposible conocer el número total de personas encausadas durante este período, es necesario recordar de nuevo que todos los tribunales tenían competencias en este sentido y que nuestra convulsa historia ha hecho desaparecer muchos documentos que nos ayudarían a conocer la realidad de estas persecuciones. También en muchos municipios se ahogó o quemó sodomitas que no constan en ningún sitio.


La cifra de personas relacionadas con Catalunya durante este período que fueron ejecutadas fueron once, según Jaume Riera (3), De ellos uno fue en efigie, otro por cometer sodomía con mujeres y un tercero en Valencia.


Os muestro dos casos de personas que fueron acusadas de sodomía y las sentencias que sufrieron:


En 1581 estalló un escándalo en las cocinas del poderoso Francisco de Moncada y Cardona, conde de Aitona y virrey de Valencia. Dos adolescentes denunciaron al cocinero del noble por haberlos agredido sexualmente. Antonio Lardomenudo negó por activa y pasiva cualquier relación "antinatural".


El cocinero era de origen francés, antes de llegar a Barcelona vivió siete años en Italia, lo que le hacía sospechoso de sodomita (los italianos, como marineros y turcos eran sospechosos de sodomitas para el Santo Oficio). En las declaraciones en el juicio se señaló que él y los dos adolescentes de quince años se les veía juntos por Barcelona, ​​también que había una evidente reacción entre los tres, incluso un testigo llega a señalar que dormían juntos .


En el juicio salió a la luz una relación entre los tres que tuvo su origen en Barcelona, ​​siendo el conde además el virrey. Entre los declarantes aparece el joven Cosme Borrell, quien asegura haber sido acosado  por los tres. Visitado por los cirujanos, señalan que el joven tiene el ano rojo e inflamado, señalando como posible causa "forgado con el miembro viril" (3)


Tras estas declaraciones el cocinero y los denunciantes fueron encausados. En ese caso el juicio fue en Valencia y en presencia del virrey. Fueron juzgados por la Corte Real y las sentencias fueron durísimas. Lardomenudo fue enviado a la hoguera, uno de los adolescentes fue condenado a azotes y marcado con hierro al rojo vivo, el otro fue deportado. A los tres se les condenó a pagar los costes "taxatione reservata".


De haberse celebrado el juicio en Barcelona, ​​donde ocurrieron los hechos, el cocinero raramente habría sido ejecutado, y de serlo habría muerto por ahorcamiento. La condena más segura habría sido de "galeras perpetuas".


Jaume Rigau tenía veintiséis años cuando fue detenido por el Santo Oficio y torturado en las cárceles secretas, ocurrió en 1616. Era una persona instruida, nacida en Castelló d'Empúries, estudió teología en Valencia y Salamanca y fue ordenado como diácono. Había sido condenado por malos tratos a su madrastra, fue cautivo de los piratas turcos dieciocho meses en Estambul, según confesó allí manteniendo relaciones homosexuales. Una vez libre, estuvo ingresado en el Hospital de la Santa Cruz de Barcelona. De ahí pasó a ejercer como maestro en Talarn. En 1616 el Santo Oficio le juzgó por sodomía.


Todo indica que la Inquisición le investigaba por haber ejercido de cura siendo simplemente diácono. Pero aparecieron testigos de haber tenido relaciones con otros jóvenes y niños en diferentes lugares: Castelló d'Empúries o Talarn, generalmente a cambio de dinero: "le mostró algo de dinero, y le dijo que fuera a pasear con él, y que le daría un poco de ese dinero.y lo llevó detrás de una casa, allí lo hizo desnudas y echó boca abajo, él también se desnudó, le levantó la camisa por detrás, y se puso sobre él, y le metió su miembro dentro del “siesso” y estuvo un poco encima de él "(3)


Todos los testigos aportaron datos similares, señalando la corta edad de los jóvenes sodomizados (entre 9 y 13 años). Tras varias semanas de torturas el reo al fin quiso confesar la verdad sacada a sangre y fuego. Confesó haber tenido relaciones con estos jóvenes y muchos más, que también había sido con muchos, que había sido "agente y passiente". (Activo y pasivo)


Por la sentencia se le despojaba de todos los privilegios eclesiásticos, siendo enviado a galeras durante cinco años, además desterrado de esos territorios. En la sentencia había un texto final: "Este reo por el delito de sodomía, no puede ser relajado al brazo secular, porque como es clérigo de evangelio no ha asistido a esta causa los jueces de la Audiencia Real" Por esta causa no se ejecutó la pena de muerte. (3)


Relajar a brazo secular significaba entregarlo a las autoridades civiles para su ejecución. Los clérigos generalmente no eran enviados al exilio con la advertencia de que una nueva condena significaría un peor castigo.


Seguramente a Jaume Rigau se le agravó la sentencia por haber ejercido como sacerdote, siendo simplemente diácono, su condena fue una de las más duras contra un religioso en Cataluña, con la salvedad del caso contra Joan de Llobera en 1462 por la justicia del rey. El número de procesos contra religiosos fue importante, especialmente contra los de más bajo sustrato social. Clérigos, novicios o frailes fueron juzgados, pero se evitaba la publicidad. "Debían conseguir mantener a la gente en la creencia de que eran los defensores de la fe y las buenas costumbres..." (4)





Notas:

(1) Desconozco la sentencia y cómo acabó esta historia. Lo he encontrado en un texto publicado en Liverpool en 1989 y que Alberto Mira hace referencia de él en su libro "Para entendernos".)

(2) Familiares del santo oficio era el número que recibían ciertos miembros de menor nivel dentro de la Inquisición hispana, cuya función era la de servir de informantes.

(3) Sodomitas catalanes, Jaume Riera.

(4) Sodomía e Inquisición, Rocía Rodróguez.


Mas:


Ricardo Lezcano "Los médicos y la tortura en la Inquisición española

Rafael Carrasco. Inquisición y represión sexual en Valencia: historia de los sodomitas, 1565-1785




dilluns, 17 de maig del 2021

LA INQUISICIÓN, UNA INSTITUCIÓN MÁS POLÍTICA QUE RELIGIOSA

 El objetivo principal de los tribunales del Santo Oficio no era la salvación de las almas pecadoras, ni la redención de los pobres reos, era impartir miedo. Un pueblo temeroso, era un pueblo obediente al poder establecido.


Eran organismos políticos, mas que religiosos, inspirar terror entre la población fortalecía el poder establecido, el poder del rey, la nobleza y el alto clero. La clemencia, la misericordia o el perdón estaba ausente, muy lejos de lo que en teoría pregonaba el cristianismo. El terrorífico inquisidor Nicolau d'Eymeric (1) señalaba:  "Hay que recordar que la principal finalidad del proceso y la condena a muerte no es salvar el alma del acusado, sino procurar "el bien público" e infundir terror al pueblo"

El "bien público" no era el del pueblo y debía estar lejos de cualquier concepción caritativa, el bien público era el del poder establecido. 



En las actas condenatorias que se han conservado, podemos ver como clérigos, labradores o marineros eran tratados con la misma dureza, con sentencias igualmente horribles. Mientras con los nobles o grandes hacendados se procuraba no dañar el prestigio de la clase u orden, salvo cuando se trataban de nobles incómodos para el poder como fue el caso de Galcerán de Borja o Antonio Pérez secretario de Felipe II.

La delación funcionaba ante el miedo a ser delatado, llegando a producirse autoinculpaciones con consecuencias devastadoras. Es el caso de una mujer casada que aterrorizada acudió al tribunal para denunciar que su marido la había conocido por detrás. (2) El marido fue preso y tras ser juzgado enviado a galeras, ella tuvo que pagar las costas y su honor mancillado ante una población tan temerosa como ella misma.

(1) Manual del Inquisidor (Directorium Inquisitorum) s XIV

(2) Conocer  por detrás: eufemismo que hacía referencia al sexo anal

Mas

Nicolau d'Eimeric el tenebrós:  https://poldest.blogspot.com/2018/10/nicolau-deimeric-el-tenebros.html

dimarts, 4 de maig del 2021

SODOMÍA Y HOMOSEXUALIDAD EN LA VALÈNCIA DEL SIGLO XVII.

Un hecho me ha sorprendido al acercarme a los textos publicados contra sodomitas en Catalunya o València. En los primeros tratan casi exclusivamente de actos de tipo sexual; en los segundos aparece en algunas ocasiones la afectividad, incluso el deseo de relaciones estables.




Esta sensación no me llega de la lectura directa de las actas, sino de la interpretación que de ellas hacen Jaume Riera, Rafael Carrasco y Rocío Rodríguez. Rocío me señala que las actas valencianas son muy escuetas y hace difícil llegar a conclusiones sobre unas frases sueltas. Seguramente tiene razón, seguramente una relectura de las actas de Catalunya aparecería algún caso que se me pasó por alto, en el futuro volveré a ello.

Tanto en Catalunya como en València las relaciones aparecen a menudo como una reproducción de las relaciones heterosexuales: "Fulano tenia relación con mengano, como si fuera una mujer" "le acarició como si de una mujer se tratara". En el primer caso más que deseo, veo efectividad.

En la actas inquisitoriales no aparece jamás la correspondencia amorosa, tierna o amistosa entre el acusado y el amigo-amante, seguramente el Santo Oficio evitó siempre cualquier evidencia amorosa, de vida en pareja o de amor a ciegas. Buscaban el acto, buscaban al sodomita y no al homosexual. Tampoco debió ser abundante, pues muy pocas personas sabían leer y escribir.

El mismo Rafael Carrasco señala que imperó un "aparente" divorcio entre sexo y efectividad en las personas encausadas por el Santo Oficio. Pero él mismo señala excepciones. Seguramente en aquellos terribles años de odio y represión, las parejas del mismo sexo no abundaron y se cuidaron mucho de ser visibles.




En el proceso del fraile trinitario Salvador de Morales (1574), éste confesó una relación de por vida con su pareja Baptista Tafoya; tanto en los viviendas de ambos, como en el propio convento tuvieron largas y constantes relaciones sexuales. Tanto Salvador como Baptista fueron condenados a la hoguera. En esta ocasión la condición de fraile no salvó a Salvador, seguramente esta relación continua a través de los años jugó en su contra.

Juan Carroz, de 26 años, procesado por la Inquisición en 1607 , en el juicio "asegura a un muchacho que si una vez consentía en lo que le pedía, su amistad duraría toda la vida". Fue acusado de intentar yacer con un joven a través de engaños, fue desterrado tras darle 100 azotes.

Francisco Roca, casado y de 25 años. Fue denunciado por 4 mujeres, una su propia esposa, por yacer con hombres en su propia esposa. En las actas se señala que ejercía de esposa de apuestos militares de València, aparentando ser mujer vestida de hombre. No cobraba por ello, actuaba conscientemente. Rafael Carrasco señala que es el caso mas claro de "homosexual"... "que vive en cada momento el entusiasmo del primer amor". En el juicio se empleó la palabra "hermafrodita" para describirle, sin aportar más pruebas.

En los casos parecidos al de Francisco Roca en Catalunya, los acusados percibían dinero por sus relaciones y culpaban al diablo por su apariencia femenina.

Bibliografía:

INQUISICIÓN Y REPRESIÓN SEXUAL EN VALÈNCIA. Rafael Carrasco, Ed Laertes. 
SODOMÏA E INQUISICIÖN Rocío Rodríguez.  Ed Ushuaia
SODOMITES CATALANS, Jaume Riera, ed Base. 

dimecres, 7 d’abril del 2021

DE COMO EN 1609 DOS HOMBRES FUERON EJECUTADOS POR SODOMIA EN BARCELONA

 Desde que la Inquisición tuvo competencias para perseguir la sodomía, se tardó casi 100 años en ejecutar a dos reos culpables de sodomía.



Escudo de la Inquisición. S XVIII, Girona  Museu d'Arqueologia de Catalunya.



Cuando las autoridades querían actuar contra un supuesto sodomita, debían acudir a los  fueros locales como el de Tortosa, o a las viejas leyes decretales del Papa, del siglo XIII. El emperador Carlos, deseoso de poner a su servicio a la justicia de los territorios de la Corona de Aragón, arrancó del Papa Clemente VII la bula por la que la Inquisición era competente en perseguir la sodomia en la Corona de Aragón. En Castilla las autoridades civiles eran competentes. 


Pero esta bula de 1524 señalaba que los procesos judiciales debían realizarse de conformidad con las costumbres y constituciones de cada país.(Juxta leges secuales vel municipalia statuta). La realidad fue que los casos juzgados por la Inquisición, cuando pasaban al brazo secular, este ponían pegas en validar las sentencias. Por eso apenas se ejecutó a nadie en Barcelona durante estos 300 años. 


Felipe II de Castilla intentó cambiarlo, obligando a introducir en las Constituciones de Cataluña la pena capital contra los sodomitas, pero las desavenencias entre tribunales siguieron sin variación. De hecho ni el Decreto de Nueva Planta de 1716 solucionó el conflicto, los Capitanes Generales de Catalunya no fueron proclives a las sentencias inquisitoriales.


Pero en 1609 dos hombres entregados al brazo seglar para su relajación (1)  acabaron ejecutados. A diferencia de otros casos, el Tribunal del Santo Oficio pregunta al Consell Suprem que debe hacer frente a dos casos de sodomia y un tercero de bestialismo, La respuesta fue “Qué se haga lo que la última vez”


Y a diferencia de otros casos, los tres reos y otros tres casos, fueron citados al Palacio Reial (Saló del Tinell) para dictar sentencia. Los tres primeros sufrieron sentencia de muerte y los otros tres condenas de latigazos (azotes).


Esta sentencia está en catalán, normalmente las sentencias del Santo Oficio eran en castellano, pues consideraban esta lengua la más cristiana por encima de las demás, fuera el latín o el catalán. Desde finales del siglo XV la quema de reos en Cataluña estaba prohibida, por lo que estos tres reos fueron estrangulados y luego sus restos quemados ( stranguentur et eorum corpora comburantur et in cinerres convertantur )


Uno de los reos era ermitaño, el Santo Oficio no los consideraba clérigos, por lo que las sentencias eran con la misma dureza que las demás. Era ermitaño de Santa Magdalena de Prades, Tarragona. El otro era un patrón de una galera de Nápoles, la gente del mar eran siempre presuntos sospechosos de sodomía. Los tres fueron ejecutados junto a un campesino de VIc, acusado de yacer con los caballos. 


El patrón napolitano fue acusado de acostarse con los grumetes de su galera. A estos los azotaron, él acabó pagando con su vida.Al ermitaño lo acusaron ya muy mayor, 80 años, y por actos muy antiguos de los que hubo 7 testigos: “durmiendo con el reo, se encontró que ya dormido, el ermitaño había metido su miembro por su sieso y en parte trasera, sin saber si había dejado simiente dentro”  Curiosamente se enteró muchos años después,



  1. eufemismo que significaba ejecución. 


BIBLIOGRAFÍA


Riera i Sants, Jaume. Sodomites Catalans, Editorial Base.


dimecres, 18 de novembre del 2020

DE COMO UN DOMINICO INTOLERANTE CULPÓ A LOS HOMOSEXUALES DE LA PESTE.

A inicios del siglo XVI la peste aún hacía estragos en la ciudad de València, un clérigo intolerante aprovechó el malestar general para buscar un culpable: los sodomitas. 

 Lluís Castellolí, predicando en la catedral de València.


Aunque inicialmente los Furs del Regne de València no contemplaban ninguna pena contra el llamado pecado nefando, a inicios del siglo XVI ya estaba tipificado como delito, aunque hasta 1524 no empezó una verdadera y generalizada persecución, fue cuando a petición de Carlos I la Inquisición tuvo competencias en perseguir la sodomía en los territorios de la Corona de Aragón.

Así empezado el siglo XVI, València se vio en una terrible situación. A la peste se sumó unas inundaciones que se llevaron por delante todas las infraestructuras y centenares de personas. Con la población empobrecida, apareció un clérigo dominico llamado Lluís Castellolí, incendiando a la población con proclamas contra los sodomitas, culpables de todos los males, pues dios estaba muy enfadado con los valencianos.

Estas proclamas incendiarias levantaron a gran parte de la población de la ciudad y se lanzaron a la caza de sodomitas. Una de ellas denunció que a la plaça de Sant Francesc, justo frente al convento de este nombre, "había una casa donde vivían bujarrones que ofendían a dios" y advirtió que como en Sodoma y Gomorra, Dios castigaba València por consentirlo. Allí se lanzó la población. Cuatro fueron llevados a la hoguera, un quinto logró huir y refugiarse en la catedral, buscando su protección, que le fue concedida. 

1519, la peste y las inundaciones diezmaron la población.



Ferrando Sanxis era un humilde panadero, bajo la hipotética protección eclesiástica. Pero temiendo que al llegar la noche el templo fuera quemado y saqueado, un canónigo entregó al pobre Sanxis a la turba incendiaria. «I així el cremaren diumenge, dia de Sent Salvador, per lo qual pecat i altres s’és seguida molta desaventura en aquesta ciutat i regne» (1) Es decir, la crónica oficial de los hechos justificó el linchamiento.

(1) «Y así le quemaron el domingo, día de San Salvador, por lo que pecado y otros es seguida de mucha desventura en esta ciudad y reino»

MAS:   

dissabte, 28 de desembre del 2019

EL DÍA QUE JOAN MIRÓ FUE QUEMADO EN EFIGIE

Este Joan Miró, de Girona, fue condenado en ausencia a la pena de morir en la hoguera. ¿Fue un caso aislado? Aquí lo cuento:

Escudo de la Inquisiciñon, 1798. Girona, Casa de la Inquisición.


Los territorios que hoy forman parte de la provincia de Girona no se destacaron por la persecución de la sodomía o el pecado nefando, ni cuando fue competencia del Principado, ni cuando intervino la temible Inquisición. Si en cambio destacó en la persecución de las mujeres sabías, curanderas o mal-llamadas brujas.  Casi todos los casos conocidos vienen a través de los tribunales de Barcelona, ​​si bien estos actos por los que recibieron denuncia podían haber sido cometidos tanto en tierras gerundenses, como no.

Los primeros casos aparecen en tiempos de Jaume II. Ponç Hug de Empúries fue un enemigo acérrimo del rey justo y este aprovechó las leyes decretales del Papa para acabar con enemigos incómodos como lo era él. Este recibió una acusación de su propio hijo, que le acusó de estar en pecado con su propio secretario (1) Poco después el hijo era asesinado.

En el juicio declaró Ramon Sanou de Camprodon. El tribunal no vio sinceridad en su primera declaración y autorizó "tormento". El chico (era pincho de cocina) al ver las herramientas declaró todo lo necesario y más. Curioso siempre lo vio todo y él nunca participó en nada. El tribunal no iba por él y no fue juzgado,

Otro fue Pedro de Xesa, su secretario. Todos los testigos señalaban que hacía más de seis años que manteniendo relaciones sexuales, Era un hombre culto, natural de Ultramort (Empordà), fue su secretario personal y quien levantó las sospechas de su hijo, y quizás fue quien le asesinó. Los interrogatorios llegó a señalar que con él, el conde "hacía de hembra". Una vez hecho el juicio el rey ordenó su detención y este huyó a Girona y se refugió en sagrado donde parece que el obispo le dio asilo. Hay que recordar que Ponç Hug siempre fue un buen aliado de la iglesia y Francia.

Otro gerundense que sale al juicio fue el hijo del conde, fray Ramón de Empúries. Debía ser el sucesor de su padre, pero una acusación de sodomía le apartó del cargo. Para Jaume Riera (2): "No hay ninguna duda de que forman parte de las maniobras para apartar a Fray Ramón del cargo" También señala "Dan la impresión de estar interesados ​​en desacreditar a Fray Ramón". El mismo rey Jaume II terminó alejando a los denunciantes, con cargos. Llegando a reconocer a los muchos hijos naturales de Fray Ramón.(3)

El conde terminó pagando una fuerte suma al rey, fue absuelto y problema resuelto. Y al rey justo nunca más preocuparon las relaciones "antinaturales".

Pero el caso que me ha llamado la atención es la del rico vecino de Girona Joan Miró, acusado de sodomía delante del Tribunal del Santo Oficio en Barcelona, ​​Fue el primer caso que conocemos llevado por este organismo castellano con competencias también en los territorios de la Corona de Aragón, donde además tenía competencias para perseguir la sodomía, con excepción de Mallorca y el Rosellón.

España aun rinde homenajes a este intolerante inquisidor.

Conocemos las denuncias recibidas y de sus importantes negocios en Girona, pero se desconoce cómo fueron o si se trata de una venganza. El caso fue iniciado por la Corte Suprema de Barcelona, ​​pero en 1525 la causa fue pasada al Santo Oficio, una vez este tuvo las competencias. Seguramente por este hecho no aparece como un caso de la Inquisición en algunos legajos. Una vez en manos del Santo Oficio, el inquisidor Fernando de Loaces ordenó su detención. Pero el gerundense huyó a Roma: La Inquisición se quedó sus negocios y ordenó quemar al huido en efigie, El acto se hizo en la plaza del Rey de Barcelona, ​​al pie de la sede del temible tribunal. Curioso, puede ser por tratarse del primero, tal vez por ser un acto simbólico, los tribunales catalanes permitieron esta sentencia de "relajación" (4), hecho que solo volvería a pasar en dos ocasiones más.
Joan Miró huyó a Roma, donde gobernaba un Papa Medicis, Clemente VII, mucho más tolerante y poco amigo del emperador Carlos I. Se desconoce cómo fue su vida en la ciudad de los papas.

Otro caso fue el del esclavo Juan, propiedad del padre Cañete, cura gerundense. Ambos sufrieron tormento en las cárceles secretas, para saltar las leyes catalanas menos amantes en estas torturas. Se confiscaron sus bienes y se desconoce si fue enviado a galeras, En el caso del religioso seguramente sería desterrado y advertido que una nueva sentencia sería más dura.

(1)Procés contra Ponç Hug comte d'Empúries per pecat de sodomia

(2) Sodomites Catalans, Jaume Riera  Editorial Base. 

(3) Se consideraba sodomía todo acto sexual no reproductivo, en el caso de los clérigos también estos.


(4)Relajar, eufemismo. Cuando el Santo Oficio entregaba alguien al brazo seglar para su ejecución, decía que les entregaban para su relajación.

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