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dilluns, 3 de novembre del 2025

COMO VEIA LAS RELACIONES HOMOSEXUALES EL AUTOR DEL COLLAR DE LA PALOMA


El collar de la paloma es una obra en prosa del siglo XI escrita en lengua àrabe por Ibn Hazm.  Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor intentando descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, incluyendo detalles autobiográficos y documentales. Esta entrada se centrará en acercarse a como trató las relaciones homosexuales.




En el ámbito de los estudios medievales se ha pasado por alto la presencia de la homosexualidad de la época, ya sea por tabúes o por falta de fuentes que traten el tema. Cuando al fin encuentras alguna referencia, vienen acompañadas de citas de Marañón o López Ibor que consideraban la homosexualidad una enfermedad.

En el Collar de la Paloma hay muchas referencias homoeróticas, también un deseo de represión y castidad, paralelo al mismo deseo de represión heterosexual. Para acabar diciendo que el homoerotismo debia ser castigado. ¿Lo hizo por conviccción o para justificar su publicación? Difícil de saber.

Resumo este texto de Antonio ARJONA CASTRO Censor y académico numerario de la Real de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, com citas de López Ibor y Marañón, realizado en 1995. Creo que lo que he entresacado es de vuestro interés.







"Nació Abū Muhammad 'Alī Ibn Hazm en Córdoba, el año 384, que corresponde al 994 de nuestra era:

«Nací en Córdoba en el yānib (costado) oriental, en el arrabal de Munyat al-Mugīra, antes de la salida del sol y después de la salutación del imán"...

La niñez lánguida e indolente de un hijo de un ministro, que se cría oculto en los rincones del harem, entre los besuqueos y las intrigas de la mujeres. De ellas aprendió el Alcorán, y muchos versos, y a hacer los primeros palotes; pero también otras cosas, no poco útiles, aunque dolorosas en la infancia: se le revelaron temprano los misterios de la vida sexual y los tejemanejes del serrallo. Era, sin duda, un niño impresionable, enfermizo, de anormal nerviosidad, con despierta inteligencia y sentido moral, siempre en guardia contra la psicología femenil, que tan precozmente había conocido.

El ambiente social en que vivió su infancia y la educación que recibió, unido a factores genéticos, determinarían su personalidad, conducta sexual y amorosa. Respecto a su personalidad fue fuerte y vigorosa. Sus ideas políticas fueron firmes, lo que le acarrearía no pocos sinsabores en su vida. Fue un constante defensor de la causa omeya, incluso cuando las autonomías de las Taifas ya se habían consolidado.








Ibn Hazm aprendió en primer lugar a hablar con soltura, luego a escribir con claridad y de modo simultáneo a leer, utilizando para ello el Alcorán, cuyo conocimiento será luego la mejor base de su formación literaria. Aprendió gramática, lingüística, cálculo aritmético, geometría, arquitectura y filosofía. Su recta formación en religión y moral le daria una permanente búsqueda de la verdad.

Respecto a su sexualidad, es necesario recordar que rol no era el mismo en la Córdoba musulmana del siglo X que en la actualidad. En la Córdoba de Ibn Hazm, los roles de género estaban modelados a partir de los roles femeninos y masculinos definidos por el ambiente social de la época. En la España de los reyes de Taifas estaba de moda el amor bagdadí, es decir, el amor por los efebos, sobre todo entre la aristocracia y la élite intelectual de los poetas y literatos. Por eso Ibn Hazm tendrá una sexualidad ambivalente en sus años de juventud, aunque luego sus firmes convicciones religiosas le mantendrían en la más estricta castidad..

No es lo mismo crecer en un hogar donde solo habitan exclusivamente sus padres biológicos o adoptivos que en un harem lleno de mujeres y eunucos, gran parte de los cuales solían ser homosexuales.




Ibn Hazm tuvo una infancia y adolescencia llenas de experiencias sexuales de todo tipo, Después, a los 18 años, queda huérfano y se traslada a Almería. Dejaba en ella no sólo sus bienes materiales sino el amor de su juventud, la primera ilusión de su vida, cuyo vivo recuerdo le mueve a escribir su famosa risāla “El collar de la Paloma".


Pero este amor platónico que aparece en El collar de la Paloma se refiere al amor total con realización sexual. Prueba de ello es el caso que nos relata:

..."-Por Dios, voy a decírtela. Yo soy el hombre en quien dura más la erección. La mujer ha satisfecho ya su placer, incluso doblado, sin que hayan acabado mi erección ni mi deseo. Nunca me canso antes que la mujer,...




Su conocimiento de estos temas amorosos no era exclusiva del amor heterosexual, sino también al homosexual:

<«...Me acuerdo de haber estado cierta vez en una tertulia a la que asistían algunos amigos nuestros en casa de un ricacho, allí advertí entre uno de los presentes y otro, iniciaron manejos que no me gustaron, guiños nada convenientes y apartes de cuando en cuando. El 
dueño de la casa se hacía el ausente o el dormido. ni se inmutó; en vista de lo cual, le recité dos versos antiguos:

"Sus amigos que se hallaban aqui ayer
no vinieron por la música, sino por fornicar.
Consiguieron su intento, y tú eres un asno
cargado de imbecilidad y tontería»)


En sus confesiones personales relata:

«De mí sé decirte que jamás he bebido del agua de la unión sin que se me acreciera la sed. Una vez me reuní con una persona a quien amaba, y mi imaginación, al hacer recuento de los diferentes modos de la unión amorosa, no encontró ninguno que no quedase por debajo de mi propósito, que no resultase insuficiente para remediar mi pasión y lo rechacé"




En otras ocasiones Ibn Hazm aparece como romántico amador, víctima de una fiel, de una desgraciada pasión no correspondida. Puede que Ibn Hazm no era sincero en El collar de la paloma, sino que seguía los cánones de la preceptiva árabe y ocultaba gran parte de su íntima experiencia sexual.

Ibn Hazm conocía perfectamente el tema de la homosexualidad, y seguramente tuvo alguna experiencia de este tipo. El razonamiento legal de Ibn Hazm sobre la homosexualidad tanto masculina como femenina comparándola con la de otros juristas, en particular, malikíes, Ibn Hazm mantiene que la homosexualidad no debe equipararse a la fomicación que incurre en la pena de muerte. Por el contrario, aboga por el relativamente suave castigo de diez latigazos por prácticas homosexuales, basado en su interpretación de las fuentes reveladas."






Aunque algunos autores modernos han insinuado que el propio Ibn Hazm pudo homosexual (tal vez reprimió sus propios deseos), él condena categóricamente las relaciones entre miembros de un mismo sexo y mantiene que los homosexuales deben reformarse. Pero no debe olvidarse que al optar por la castidad, no solo reprimió sus deseos homosexuales, también los heterosexuales.

dijous, 13 de febrer del 2025

EL DIA QUE HAMETE OFRECIÓ REGALOS A UN MUCHACHO A CAMBIO DE...

Turcos, italianos y marineros encabezaban el ranquing de sospechosos de sodomia para las autoridades judiciales de la Sevilla del siglo XVII, especializada en realizar barbacoas con los pobres desdichados pillados en estos lances que pasaban de ser gustosos y acababan tragicamente. 





De poco le servió a Hamete declararse cristiano y tomar el nombre de Juan, igualmente acabó en la hoguera, eso si murió cristianamente quemado. 

Todo empezó al encontrar a un joven por los campos cercanos a la gran ciudad andaluza. Fue tal el agrado de sus ojos que le ofreció todo tipo de regalos para disfrutar juntos del placer de dos cuerpos unidos. 

Todo fue bien hasta el momento que Hamete intentó penetrar al joven, donde tamaño y dolor iban a pares. Éste gritó "Dios me ayude" y el placer de Hamete quedó entre sus piernas. Dolorido recurrió al alcalde, que presto mandó detener a Hamete. Éste ante el temor de la tortura confesó todo, incluso lo más inconfesable. 




Entre sus aventuras estaba un noble caballero de la ciudad, que le ofrecía 8 ducados por servicio completo. También confesó que el noble caballero le pedía los servicios de otros compañeros suyos, con miembros enormes, ofreciendo buenas sumas si el sevicio era de su agrado. 

Hamete, confeso y cristianizado, murió santamente en la hoguera por sodomita, acompañado por su amigo turco el especialmente dotado en la entrepierna. El noble fue juzgado "in absentia", pero ya habia huido a Italia, siguiendo el camino de otros muchos jovenes sevillanos, como en su día lo fue Cervantes, al pais donde Papas y cardenales recibían de buen agrado los favores suyos.  



Mas

Garza, Federico. Quemando mariposas. Laertes

Riera, Jaume. Sodomites catalans. Ed Base. 

dilluns, 6 de maig del 2024

BATIDAS CONTRA HOMOSEXUALES Y TRANSEXUALES EN EL TARDOFRANQUISMO

Es difícil de entender y justificar las causas que llevaron a realizar las redadas a lugares privados donde los homosexuales se encontraban. El régimen franquista veía un peligro contra el que llamaban "la raza hispana", a lo que sumaba el sadismo de algunos jueces como "el juez de vagos" Antonio Sabater, y una policía que parecía edicta a la violencia. Éramos cabezas de turco por un régimen que odiaba la diversidad.

 



BAR TEXAS, BARCELONA 1970


El Bar Texas era uno de los muchos bares que vivían de las visitas de los americanos de la Navy VI Flota): No sería de extrañar que el nombre viniera por este motivo, estaba cerca de la plaza Reial y también era frecuentado por gays catalanes.

En otoño de 1970, Antonio Gutiérrez trabajaba como camarero en este bar, cuando de repente entró la policía. Uno de ellos pedía "la papela".

Antonio recién llegado de Málaga no sabía que era, y el "gris" aprovechó de darle un puñetazo y le llamó un "mientras yo hablo, te pones firmes" y luego vino una frase muy típica: "te vamos a sacar el mariconeo a palos".

Él había huido de Andalucía, pensando que en Barcelona esto no ocurría, aquella no fue la única detención, ni la última paliza y maltrato, el propio Texas recibió este tipo de visitas cuando los marinas no estaban allí.



LA REDADA DE SITGES, CARNAVAL 1972


La prensa sensacionalista vendía sus panfletos venden odio homófono. Enrique Rubio era el líder de este tipo de publicaciones, desde las páginas del POR QUÉ llamaba a acabar con los homosexuales.

Así a inicios de 1972 la Guardia Civil hizo una redada por las calles de Sitges, deteniendo y llevándose a todos los que iban travestidos, pese a ser carnaval.

Así un grupo de jóvenes gaditanos fueron pillados por la Guardia Civil que pasó la información al POR QUÉ, semanario que hizo una campaña sensacionalista y denigrante contra estos jóvenes. Todo indica que estos ni eran transexuales, ni homosexuales, tan sólo unos jóvenes gaditanos con ganas de juerga en el carnaval de Sitges. Quedaron en libertad, pero su imagen con los ojos tapados estuvo en la portada del semanario de sucesos. "Para el tercer sexo todo el año es carnaval" "Baile de violetas" "Usted lector ha oído hablar de los travestis, de los gays, de lo que en castellano puro se llaman maricas o, finalmente, homosexuales." Enrique Rubio.







BAR SARAS, PALMA 1974


Era 1974 y un hombre de mediana edad entró en el bar Saras y pidió una bebida. La policía entró y detuvo a todos los que estaban allí. A los extranjeros se les separa para poder escarmentar a quienes no lo son.

Un bello comisario le pregunta únicamente: ¿Tú eres mariquita?, el chico dice no. Y le pega un par de bofetadas, le vuelve a preguntar ¿Eres mariquita?. El chico duda y le pega dos bofetadas más, se lo vuelve a preguntar, y dice que sí. En el resto de los españoles ya no tuvo que preguntar, todos dijimos que sí."

Les obligan a dar datos, a quitarse todo lo que tienen de valor, a bajarse los pantalones, mientras los insultan, les dan puñetazos, patadas y cabezazos contra las paredes..."

Era el trámite para su fichaje. Tras esta sesión amable de malos tratos e insultos, se informaba a la empresa ya la familia.

  A él no le despidieron, pero su carrera quebró y nunca le llegó un ascenso.

Saras era un bar que normalmente pagaba sobornos a la policía, posiblemente en esta ocasión no lo había hecho y la policía se extralimitó "más allá de la ley" también por fines económicos. Al igual que los sucedidos en Stonewall o en Texas. En la España de Franco, los homosexuales carecían de presunción de inocencia y eran carne de cañón de este tipo de actuaciones abusivas.


PASAJE BEGOÑA, TORREMOLINOS 1971


Este célebre pasaje de Torremolinos era frecuentado por gente muy conocida como John Lennon, Anthony Quinn, Grace Jones, Judy Garland o Sara Montiel, y se creía que era un oasis dentro de la dictadura del general Franco, de ahí que muchos homosexuales iban. Uno de los bares, Tony's Bar, era el más frecuentado por el colectivo desde su inauguración en 1962.

La noche de San Juan de 1971 se presentó de repente la guardia civil, con órdenes del gobernador civil con el fin de "regenerar" Torremolinos, 300 personas fueron detenidas, 119 fueron llevadas a Málaga arrestadas, se clausuraron 23 locales, con acusaciones de atentados contra la moral y actos homosexuales. Pero la prensa extranjera informó de los hechos, esto aquí fue vendido como una campaña orquestada contra el buen nombre de la patria. Pero muchos detenidos eran extranjeros y lo contaron todo con pelos y señales ante una prensa democrática.





REDADA EN LAS RAMBLES, JULIO 1978



Las Ramblas de Barcelona fueron lugares de frecuentes redadas policiales. Una de las mas famosas ocurrió el 24 de julio de 1978, cuando la guardia urbana vapuleó y se ensañó duramente contra el pintor José Pérez Ocaña y al dibujante Nazario.

Era la verbena de Santiago, y los incidentes se prolongaron durante gran parte de la noche. Ocaña, personaje central de la película de Ventura Pons "Ocaña, retrato intermitente" y figura muy popular en Barcelona. Fue detenido por la policía cuando efectuaba un show, de travestismo en las Ramblas. En varias ocasiones había ofrecido el mismo espectáculo sin que intervinieran los guardias urbanos.

Según EL PAIS, los miembros del Frente de Liberación Gay de Catalunya organizaron una manifestación, desde la Rambla hasta la plaza Reial, a la que se unió numeroso público pidiendo la liberación de Ocaña y otros compañeros que fueron detenidos.

La manifestación fue disuelta por agentes de la policía urbana, utilizando métodos violentos. Hacía 30 meses que el dictador había muerto, pero la represión policial todavía estaba viva.





He presentado estos ejemplos, pero fueron muchos más. Algunos "populares" añorados de los duros años del franquismo como el señor de Alaska, Mario Vaquerizo, o el actor Imanol Arias, venden que aquella fue una época de más libertad. La memoria es necesaria para dejar en su sitio a estos intoxicadores.

dimarts, 2 d’agost del 2022

LA TERRORÍFICA CÁRCEL REAL DE SEVILLA (1578-1616)

 A menudo se refiere a esta época como una de las más gloriosas de la historia de España, los que lo hacen olvidan los terribles miedos de gran parte de la población que por pensar, creer o amar distinto podía acabar en un pira de fuego tras horribles tormentos.

Auto de Fe en la Plaza San Francisco de Sevilla en 1660. A la derecha, las arcadas del Ayuntamiento, realizadas por Hernán Ruiz, las cuales desaparecieron en el siglo XIX. (Anónimo. Colección Particular. Iglesia de la Magdalena. Sevilla)



Pedro de Multes tenía solo 18 años cuando fue acusado de sodomía, fue llevado a la Cárcel Real de Sevilla al final del reinado de Felipe II. Allí los funcionarios le torturaron, como a tantos otros hasta que “con el fuego, con sus brazos y manos quemadas, confesó haber cometido el crimen”. Un magistrado lo condenó a muerte. Mientras el joven Multes ardía, sus muchas lágrimas y sollozos incontrolables causaron gran piedad entre los espectadores que habían sido testigos que se inducía al joven. (1)


Este testimonio nos ha llegado gracias al jesuita Fray Pedro de León, quien sirvió como capellán en la Cárcel Real de Sevilla entre 1578 y 1616. Este fraile, amigo de Cervantes, explicó en sus manuscritos como se sentía herido por la miseria en que vivían los presos entre piojos.


En sus manuscritos encontrados en 1981 intentaba dar una ojeada a la sociedad, “sin ánimo de que saquen conclusiones”, tal vez curándose en salud por si el manuscrito caía en manos poco aconsejables. En la sección “Apéndice de los ajusticiados” registró los nombres de los acusados, descripciones de las sentencias y de las ejecuciones presenciadas. (1) Veía con escándalo como las autoridades invocaban la pena de muerte y narraba con detalle los crímenes cometidos.


Reos quemados en la hoguera, inicios siglo XVI



En este terrible presidio habían vivido confinados hasta 1800 presos y presas. Otro fraile. Fray Cristóbal de Chabes, señalaba que la prisión era “la peor jaula de la tierra, un escenario que albergaba la enfermedad, el dolor, la tortura y la explotación. (1) En pocas palabras la ausencia total de cualquier forma de justicia.


El fuego formaba parte de un terrorífico espectáculo al que acostumbraban a asistir unas 15 personas. Según Pedro de León durante el tiempo que él estuvo allí “las autoridades seculares de Sevilla sentenciaron a muerte a 309 individuos, 48 de ellos fueron quemados por sodomía (1), diez mas ardieron el la pira procedentes de las colonias castellanas de Ultramar llevados por la Casa de Contratación.


La noche anterior fray Pedro escuchaba los lamentos y confesiones de los sentenciados a morir, antes de acompañarlos a los “quemaderos”. Después dejó escritos estos testimonios.  En estos manuscritos fray Pedro acuñó el término mariposa para referirse a los sodomitas, “son como mariposas porque éstas tentadas por la atracción de la llama, vuelan adelante y atrás acercándose al fuego, hasta que finalmente se queman en su totalidad” (1)


Quema de una hereje, 1571, gravado de Jan Luyken




  1. Garza, Federico. Quemando Mariposas, Sodomía e imperio en Andalucía y México. Editorial Laertes Los textos entrecomillados están sacados de este libro, el resto resume uno de sus capítulos.

dimecres, 4 de desembre del 2019

BEN SAHL DE SEVILLA, EL POETA QUE AMÓ A MUSA

Ben Sahl de Sevilla (1212-1251) fue un poeta andalusí de origen judío. Musulmán devoto, cantó a las excelencias del vino y el amor hacia los jóvenes.



Musa era un joven judío, seguramente llamado Moisés, al que el poeta amó y dedicó muchos de sus poemas. Esto fue en la Sevilla a inicios del siglo XIII. Con la entrada de Fernando III huyó a Ceuta, en uno de sus viajes la goleta se hundió falleciendo con 39 años de edad. Una anécdota dice que enterado el gobernador de Ceuta de su fallecimiento, exclamó "la perla ha vuelto al mar".

Luis Antonio de Villena (1) señala: "su lírica es amorosa, esencialmente, aunque no faltan los panegíricos" y su éxito le sobrevivió, escribiéndose poemas sobre él y Musa siglos después. Una página de internet "Poetasandaluces.com" llega a decir que "Llegó a tener una gran fama entre los contemporáneos, sobre todo por su capacidad de improvisación, y sus poemas aparecen en "Las mil y una noches"." En uno de sus poemas declara su deuda con Abu Nuwas

Nadie duda de su relación con el joven Musa, también su tensión interna entre el judaismo y el islam (abandona a Musa-Moisés a favor del muchacho Muhammad-Mahoma), pudo tener influencia en su poemario. Alberto Mira (2) señala "El tratamiento ligero de la religión aparece en sus textos. Sin embargo el poeta destaca ya en su época por la intensidad de sus sentimientos y por las imaginativas metáforas con las que articula."


POEMAS

En el lunar de la mejilla...

En el lunar de la mejilla de Musa
la negrura del reproche sobre la claridad del amor.
La belleza ha trazado una waw (3)en su aladar
y una gota de tinta ha salpicado su mejilla.
Sus ojor miran indecisos, pero con ellos
las penas me han llegado al corazón.


Es un sol...

¿Es un sol con la túnica de púrpura
o una luna ascendiendo sobre una rama de sauce?
¿Muestra unos dientes o son perlas enfiladas?
¿Son ojos lo que tiene o dos leones?
¿Una mejilla de manzana o una rosa
que de los escorpiones guardan dos espadas?

(1) Luis Antonio de Villena. Amores Iguales. Ed La Esfera
(2) Alberto Mira. Para entendernos. Ediciones de la tempestad.
(3) patilla




dijous, 27 de setembre del 2018

4 POEMAS DE RAFAEL DE LEON

Rafael de León (1908-1982) es uno de los grandes poetas españoles del sigloXX. Marqués del Moscoso, Marqués del Valle de la Reina y Conde de Gómara optó por una apasionada vida loca tocando el piano en bares de dudosa reputación y en brazos de rubios marineros de verdes ojos.


Para ampliar información:


Rafael de Leon y los ojos verdes:  http://leopoldest.blogspot.com/2018/02/rafael-de-leon-y-los-ojos-verdes.html

Religioso, aristócrata, homosexual y bohemio, dilapidó su fortuna con el mismo arte con que compuso sus mas celebres coplas y poemas. Rojo para unos, derechista para otros, amigo de García Lorca, Miguel de Molina, Juan Ramón Jiménez o Machado. En los inicios de su carrera colaboró estrechamente con Antonio "Kola" García Padilla, padre de Carmen Sevilla. Y formó parte del célebre trío Quintero, León y Quiroga. (Quintero era escritor de sainetes, León poeta y Quiroga era el compositor). La ambigüedad de sus poemas ha sido utilizada para negar su evidente homoerotismo poético, pero cualquier lectura sensata notará a quien van dirigidos sus poemas. Rafel de Leon jamás habitó armario alguno, aunque le costó graves penas y olvidos.

Os muestro 4 ejemplos, conociendo su biografía dudo os quede alguna duda:

Pena y Alegría del Amor
Mira cómo se me pone
la piel, cuando te recuerdo.
Por la garganta me sube
un río de sangre fresco,
de la herida que atraviesa,
de parte a parte mi cuerpo.
Tengo clavos en las manos,
y cuchillos en los dedos,
y en la sien, una corona
hecha de alfileres negros.
Mira cómo se me pone
la piel cuando recuerdo
que soy un hombre casado...
¡y sin embargo, te quiero!
Entre tu casa y mi casa
hay un muro de silencio;
de ortigas y de amapolas,
de cal de arenas y viento,
de madreselvas oscuras
y de vidrios en acecho.
Un muro para que nunca
lo pueda saltar el pueblo,
que anda rondando la llave
que guarda nuestro secreto.
Y yo bien sé que me quieres,
y tú sabes que te quiero,
y lo sabemos los dos,
y nadie puede saberlo...
¡Ay, pena, penita, pena
de nuestro amor en silencio!
¡Ay, qué alegría, alegría
quererte como te quiero!
Cuando por la noche a solas,
me quedo con tu recuerdo,
derribaría la pared
que separa nuestro sueño.
Rompería con mis manos
de tu cancela los hierros
con tal de verme a tu lado,
tormento de mis tormentos,
y te estaría besando
hasta quitarte el aliento.
Y luego... ¡qué se me da
quedarme en tus brazos, muerto!...
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!
Nuestro amor es agonía,
lucha, angustia, llanto, miedo,
muerte, pena, sangre, vida,
luna, rosa, sol y viento.
Es morirse a cada paso
y seguir viviendo, luego,
con una espada de punta
siempre prendida del techo.
Salgo de mi casa al campo
sólo con tu pensamiento,
para acariciar a solas
la tela de aquel pañuelo
que se te cayó un domingo
cuando venías del templo,
y que no te he dicho nunca,
mi vida, que yo lo tengo;
y lo aprieto entre mis manos
lo mismo que un limón nuevo,
y miro tus iniciales,
y las repito en silencio
para que ni el campo sepa
lo que yo te estoy queriendo...
Ayer, en la Plaza Nueva,
--mi vida, no vuelva a hacerlo--
te vi besar a mi hijo,
a mi hijo, el más pequeño,
y cómo lo besarías,
¡ay, Virgen de los Remedios!
que fue la primera vez
que tú me diste un beso.
Llegué a mi casa corriendo
alcé mi niño del suelo
y, sin que nadie me viera,
como un ladrón en acecho,
en su cara de amapola
mordió mi boca tu beso,
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!
Mira: pase lo que pase,
aunque se hunda el firmamento,
aunque la tierra se abra,
aunque lo sepa to' el pueblo
y ponga nuestra bandera
de amor a los cuatro vientos,
¡sígueme queriendo así
tormento de mis tormentos!
¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero! 


MUERTO DE AMOR
No lo sabe mi brazo, ni mi pierna,
ni el hilo de mi voz, ni mi cintura,
ni lo sabe la luna que está interna
en mi jardín de amor y calentura.

Y yo estoy muerto, sí, como una tierna
rosa, o una gacela en la llanura,
como una agua redonda en la cisterna
o un perro de amarilla dentadura.

Y hoy que es Corpus, Señor, he paseado
mi cadáver, de amor iluminado,
como un espantapájaro siniestro.

La gente, sin asombro, me ha mirado
y ninguno el sombrero se ha quitado
para rezarme un triste padrenuestro.



DESPEDIDA
Se iba el tren, y quedaba,
en el aire una mancha
no sé si negra o blanca
de tu brazo...

¡Ay distancia
floridamente amarga!
que tajaba y borraba
aquella línea larga
Y corta y hielo y ascua
que era tu brazo...

Estaba
yo en el andén, sin alma,
y una saliva áspera,
fiera, me apretujaba
la tímida garganta
¡y la brisa borraba
tu brazo!

¡Ay fragancia
a brazo que se escapa
en la noche pintada!
Y qué hondo panorama
en esta vida ácida
de tu brazo...

¡Almohada
de mis noches infaustas,
y nivel de mi agua,
y escaparate para
mi pobre vida lacia,
y soporte de plata
de mi cansancio, y vara
de azucenas nevadas
en mi mortaja árida!...
¡Ay, tu brazo!

¡La traílla
del potro de mis ansias
y el estribo que alza
mi vida de la charca!
Pero se fue...

Clamaba
un resuello de máquina
y un arrastrarse, áspera-
mente, desigualmente
de madera compacta
y de muebles sin alma...
Y se perdió tu brazo...
¿Hasta cuándo? ¿Di?

¿Hasta cuándo?
Que caiga
de esta gran noche alta
toda una lluvia blanca
de estrellas de esperanza,
-¡estación negra y mala
reverso de estas ansias!
Sí: que caiga y que caiga
un estrellón de plata
para que mi esperanza
espere brava y ancha,
tu vuelta. ¡Tú! Mi almohada
y mi espuela y mi daga,
que hoy te vas, en la marcha
de un jardín que se acaba! 


HORA
Me acordaré de ti
todas las noches a las once!...

En la plaza sin luna de tu ausencia
pronunciaré tu nombre
con el mismo temblor del primer día
todas las noches, a las once!...

Y aunque esté en un café, o en un teatro
o en un duelo, sin que nadie me importe,
te llamaré -subasta de mi pena-
todas las noches a las once...

Y si la gente   -¡qué importa la gente!-
no sabe, no comprende, no conoce
lo que es el amor, que aprenda de mis labios
todas las noches a las once...

Que cariño que no es nube, ni melindre,
sino sangre, canción, olvido y monte...
Se quiere así, gritándolo a los vientos,
todas las noches a las once...

Y un día llegará -que Dios me oiga!-
que cuando vaya a pronunciar tu nombre,
tú estés bajo la lluvia de mis besos
a las diez, a las once y a las doce.