Una de las pruebas de la presencia de la homosexualidad y de como era valorada en cada época son las tumbas en las que reposan conocidas y anónimas personas que amaron y vivieron con personas de su mismo sexo.
Desde la tumba de los
manicuros egipcios a la modesta tumba de
Jean Genet en
Larache, Marruecos, hay una importante muestra.
Es en Inglaterra es donde esta costumbre está mas extendida. En lugares como el cementerio de Cambridge podemos encontrar aun tumbas de parejas que se hermanaron bajo el rito de la
adelphopoiesis. Este tipo de tumbas no acabaron con la Edad media, siguieron mas adelante y un ejemplo de ello es la tumba
Mary Kendall que fue enterrada junto a su amante
Lady Catharine Jones en la
Abadía de
Westminster, 1710.
Reciente
mente hemos visto la profanación de la tumba del
cardenal Newman para apartar de su lado a su amando compañero
Ambrose St John, para servir a los intereses
homófobos del Vaticano. La falta de respeto, el desprecio, el olvido o la represión la podemos ver en los memoriales de los campos de concentración o en la sencilla tumba de una bella ciudad del norte de África:
Uno de los homosexuales mas emblemáticos de la historia de Inglaterra fue
Eduardo II, su hermanamiento con
Piers Gaventón y su relación amoroso con Hugo le Despenser es de sobras conocido. Pero esta relación sólo fue condenada por el clero y la nobleza. Su propio hijo restableció su honor y buen nombre y el pueblo inglés veneró la tumba que
Eduardo III levantó en su honor.
Las persecuciones contra la sodomía iniciadas por la Inquisición no impidieron a
Isabel I levantar una tumba en honor de
Don Alvaro de Luna en la Catedral de Toledo. Este noble no tan solo fue amante del padre de la reina,
Juan II, posiblemente también de su propio hermano Enrique IV. Don Alvaro no fue asesinado por su sexualidad, fue víctima de un complot de la nobleza contra él por favorecer un mayor protagonismo de las ciudades y la burguesía.
Pero aun hoy en nuestro país hay muchas tumbas anónimas que relejan la falta de respeto que se ha sentido siempre hacia el diferente, hacia el distinto. Por ejemplo la tumba de
Federico García Lorca.